De regreso a casa
Busco de forma desesperada la prenda que le habían regalo para su cumpleaños, estaba casi al borde de las lagrimas al no encontrarlo en donde siempre lo dejaba y no podia continuar por mucho mas tiempo al tener el tiempo contado.
Intento hacer memoria de donde lo había dejado.
Buscando nuevamente en el closet, apartando todas las chaquetas y abrigos encontrando sus polerones perfectamente doblados.
Tomo los cuatro primero poniéndolos en la cama y remover los otros tres dejando a la vista el sweater que tanto estaba buscando.
El sweater era de un intenso color azul con patrones de estrellas blancas pasando amarillas.
Se lo puso de forma inmediata caminando hacia el espejo.
Acomodo tanto su cabello como el sweater que le había regalo uno de sus padres, con los nervios a piel de flor se puso de lado mirando detenidamente su figura, sus manos recorrieron su cuerpo notando los sutiles cambios que estaba teniendo.
En ocasiones no le gustaba la forma de su cuerpo... Hasta recordar el motivo de los cambios y aquel sentimiento se esfumaba siendo reemplazado por la felicidad y nervios.
Su corazón se crispo al ver aquello que se encontraba esperándolo desde hacia dos semanas atrás.
En la mesita de noche se encontraba una pequeña caja el cual estaba decorada con un lindo lazo de un suave rosa, lo miraba fijamente dudando en tomarlo al saber el contenido que podría cambiar por completo la extraña relación que tenia.
Se fue acercando con pasos tranquilos pero firmes tomando con cuidado la caja sintiendo un pequeño subidón de mariposas recorrerle hasta la garganta.
Un grito le hizo salir de su pequeña burbuja.
Sin perder mas el tiempo lo tomo y guardo en el bolso donde no tenia tantas cosas como en las maletas.
Giro en dirección a la cama donde le esperaba las dos maletas aun abiertas, a pesar de que abajo ya se encontraba alguien esperándolo para llevarlo de regreso a la gran ciudad.
Reviso por ultima vez que nada se le hubiera olvidado, sobre todo por los regalos que tenia consigo.
Estaba emocionado como triste al tener que irse nuevamente del campo y alejarse de su familia pero ya había terminado su tiempo de estadía, lo que significa que debía regresar a su nuevo hogar.
Suspiro cerrando las maletas bajándolos de la cama, acomodando ahora el bolso en su hombro.
Tomo el mango de las maletas caminando a la entrada de su cuarto haciendo que las ruedas se escuchara dando finalmente el aviso de que estaba por irse.
Miro por una ultima vez el cuarto en donde tenia buenos como malos recuerdos antes de cerrar la puerta caminando hacia las escaleras donde se podia escuchar unas voces discutiendo o mas bien amenazando.
Con cuidado fue bajando las escaleras y justo en la entrada se encontraban sus familiares acorralando al pobre empleado que tenia el semblante pálido debido a las constantes amenazas, rogando por dentro de que apareciera su salvador.
Luzu: Ya déjenlo en paz - Fue a su rescate poniéndose entremedio de ellos, mirando al conductor con una cálida sonrisa - Tommy, por favor lleva esto.
Hizo entrega de las maletas pero quedándose con el bolso.
Este agradeció por haberlo salvado de aquellos tres lunáticos y antes de que le hicieran algo mas se fue corriendo al auto.
Al estar los cuatro no dudo en voltear a verlos con desaprobación.
Luzu: No entiendo porque siempre le hacen lo mismo, solo esta haciendo su trabajo - En respuesta los contrario se miraron entre ellos mismos para luego estallar en risas.
Rubius: Pero Lucio ya es tradición molestarlo - Comento burlón limpiando una falsa lagrima.
Fargan: Así es cachorro, solo nos estamos divirtiendo - Se encogió de hombros para ahora quedar enfrente del menor - Recuerda que la próxima visita iremos nosotros a verte, tennos preparado un gran banquete.
Dicho aquello despeino su cabello teniendo cuidado con los pequeños cuernos.
Luzu: Ustedes siempre serán bienvenidos a las nevadas, Charlie aun sigue contando los días para volver a verlos - Sonrió agitando su cola con entusiasmo.
Charlie quería ver nuevamente a sus "abuelos" sobre todo a Fargan y Rubius quienes se dedicaban a hacer bromas y jugar por todo el casino. Regalándole buenos momentos que hacia volver a Charlie un joven de su edad y no un "Robot" como le solían llamar antes.
Solo había un pequeño detalle que no pasaba desapercibido por nadie y ese era el trato hacia su actual pareja, Big Q.
Willy: Sigo sin confiar en ese, Luz recuerda que nosotros somos mucho mas fuertes - De solo recordar aquel tipo le hacia revolver el estomago pero de la rabia al proclamar a Luzu como suyo.
Willy era el mas distante de los tres, debido a los malos entendidos de cuando fue en su búsqueda.
Ataco las Nevadas implantando bombas en puntos estratégicos logrando distraer a los guardias, mientras Rubius se encargaba de hackear las cámaras y Fargan de eliminar los guardias restantes él iba por Luzu.
Al llegar donde se suponían tenían encerrado al castaño se paralizo al ver un apenado Luzu sentado en las piernas de su "secuestrador" quien le estaba dando de comer con una pequeña sonrisa de satisfacción que poco a poco se fue borrando ante la presencia del intruso.
Le costo mucho convencer a sus padres de que no sufría de demencia o que estaba contra su voluntad.
Charlie fue una pieza clave, al gritar a los cuatro vientos, aclarando que Luzu era su madre y no podían llevárselo o serian ellos los verdaderos secuestradores.
Lo bueno es que en las ultimas ocasiones en que iban al casino Willy le daba unos dulces caseros, era su modo de expresar que le estaba agarrando cariño.
Cosa que agradecía muy profundamente.
Willy: Si te maltrata o te hace algo no dudes en decirme e iré por ti de in- Fue interrumpido por el oso con un simple codazo a un costado del vientre.
Rubius: Ya, ya, lo tratas como un cachorro de cinco, Lucio puede tomar sus propias decisiones - Tomando al menor por el hombro atrayéndolo a su cuerpo - Además ese tal Bic K no es alguien tan malo.
Luzu: Big Q - Corrigió de inmediato.
El oso rodo los ojos restándole importancia a su error.
Willy: Lo dices porque ese tipo te compro con un maldito casino - Le miro con desaprobación, Fargan no pudo evitar reír fuerte por la reacción asustado del oso al ser descubierto - Y tu tampoco eres santo, le aceptaste una propiedad mas un anillo cubierto de diamantes.
La risa del búho fueron rápidamente reemplazadas por las risas del oso quien nuevamente se quedo callado debido a que Willy les comenzó a dar un gran sermón.
Todo esto mientras Luzu los miraba confundido al saber que Big Q hizo de sus artimañas para ganarse la aprobación de dos de sus tres padres.
Su atención fue dirigida al pitido del aparato que le había regalo Big Q.
Alzo su muñeca bajando la manga del sweater encontrando aquel peculiar objeto parecido a un reloj solo que este era mucho mas tecnológico... Lo único que logro aprender, gracias a Charlie, fue el aceptar las llamadas o leer los mensajes pero de ahí nada mas.
Se trataba de un recordatorio.
Debía irse en ese momento o definitivamente llegaría al día siguiente de la fecha acordada y no quería repetir el accidente del año pasado en que pensaron que tuvo un accidente.
Le costo mucho el poder convencer a Charlie de que llego dos días tarde debido al mal clima.
Gracias a eso la seguridad a su alrededor aumento y ahora era escoltado de comienzo a fin por un guardia, antes eran seis pero gracias a la intervención de Willy solo dejaron que uno se quedara.
Tommy, un joven de veintidós años quien ahora sufría de las constantes bromas de los híbridos mayores y amenazas de su propio jefe al creer que se estaba interesando en su pareja.
Salvándose únicamente por una mentira, que estaba de pareja con un hibrido cordero de nombre Tubbo pero en realidad eran mejores amigos.
Volteo a buscarlo con la mirada viendo que ya se estaba desesperando por la hora.
No pudo evitar sentir lastima por el menor al saber que al llegar seria regañado por Big Q.
Luzu: Ya es momento - Anuncio caminando hacia la puerta siendo seguido por los tres.
Willy intentaba mantenerse firme aunque por dentro estuviera llorando a mares por ver partir nuevamente a su pequeño.
Fargan tenia sus alas caídas debido a la pena de verlo irse y tener que esperar otros siete u ocho meses para ir a visitarlo.
Rubius esta vez no pudo evitar soltar algunas lagrimas, y para ocultarlas del menor lo abrazo con cuidado de no aplastarlo demasiado.
Luzu: Les escribiré tres cartas a cada uno - Aseguro abriendo la puerta metiendo primero el bolso - Nos vemos en las nevadas.
Subió al auto pasando por alto las constantes suplicas del búho de que no se fuera y los reclamos de los otros dos mayores que le pedían hablar a su "pareja" e intentar extender los días de visitas.
En cuanto sintió el movimiento del auto soltó un suspiro, miro por la ventanilla a sus padres quienes se estaban despidiendo mientras aun le gritaban cosas para hacerle cambiar de opinión.
Cosa que no iba a pasar al conocer muy bien a Big Q.
Tommy: No sabe cuanto le extrañaban en las Nevadas - Informo mirando por el espejo retrovisor.
Al escuchar aquello volvió a sonreír mirando por una ultima vez su lugar de crecimiento.
Abrió con pesadez los parpados mirando el lugar confundido.
Tuvo que restregarse los ojos con ayuda de sus puños para despertar del todo y darse cuenta que aun se encontraba dentro del vehículo.
Bostezo acomodando su cuerpo pero aquella simple acción le hizo sentir el peso en la parte superior al igual que dolor.
La clara señal de que debía extraer su leche pero al estar acompañado por uno de los trabajadores no podia masajear sus pechos libremente.
Para olvidarse de aquella molestia se acerco a la ventanilla descubriendo que ya era de noche.
Luzu: Disculpa Tommy ¿Cuánto falta para llegar? - Pregunto deseando que le dijera que faltaba poco.
Tommy: No se preocupe, puede seguir durmiendo llegaremos entre cuatro horas mas - Aviso sin apartar la mirada del camino.
Aquella información le hizo soltar un jadeo.
No podia aguantar mas, debía de extraer su leche en ese momento antes de que el dolor aumentara.
Busco en su bolso el aparato para la extracción, entrando en pánico al no encontrarlo y por mas que revolviera su bolso no encontraba dicho aparato.
No le quedo de otra que llevar una de sus manos a su pecho comenzando a masajearlo de forma no tan notoria, aprovechando de que el sweater era un poco grande, podia notar la dureza de su pecho y por mas que lo masajeara no podia aliviarse.
Ya no era como antes cuando podia tolerar un poco mas el dolor y peso de sus pechos pero durante esas semanas su leche se había duplicado y si dejaba pasar sus horarios de extracción terminaba con algunas lagrimas de dolor.
Dolor que estaba sintiendo en ese momento.
Luzu: Tommy ¿Puedes detenerte aquí un momento? - Los minutos habían pasado y el dolor comenzó a ser mas intenso.
Dudo en detenerse pero al ver su semblante no le quedo de otra que hacerlo, apartándose del camino y sin darle la oportunidad de decir algo lo vio bajarse e ir corriendo detrás de unos arbustos.
Se escondió lo mejor posible mirando detrás suyo rogando de que Tommy se hubiera quedado dentro del auto.
Alzo el sweater junto a la polera blanca dejando expuesto su piel ahora ligeramente bronceada debido a la constante exposición del sol.
Tomo la orilla del peto liberando ahora si sus pechos de una tonalidad mas pálida.
Masajeo con cuidado sus pezones antes de apretarlos y ver el liquido blanquecino salpicar y mojar la tierra bajo suyo.
Luzu: Ahg - Llevo la tela a su boca callando de ese modo sus lastimeros gemidos.
Continuo con la extracción de la leche gimoteando con dificultad pero gracias a la misma prenda podia callarlos sin tener miedo de que alguien le escuchara.
Su oreja se sacudió al escuchar un extraño ruido cerca suyo.
Detuvo todos los movimientos para poner toda la atención en su vista y oído mirando a los alrededores temeroso debido a que aquel sonido no era proveniente de ningún animal conocido.
Leyó una vez mas el mensaje en donde avisaba que llegarían un poco mas tarde ante unas complicaciones en el camino.
Asegurándose de que el mensaje fuera claro y preciso.
Sonrió dichoso enviando el mensaje abriendo la puerta listo para ir donde el castaño para asegurar de que se encontrara bien.
No paso ni un segundo cuando su celular comenzó a llenarse de mensajes y llamadas por parte de su jefe y el hijo del mismo queriendo saber con exactitud que había pasado.
Tommy: Maldita sea, No estamos bajo ataque, No necesito refuerzos - Escribió apretando los teclados con fuerza conteniendo su creciente molestia.
Las llamadas continuaron logrando hacerle rodar los ojos caminando en dirección a los arbustos donde se fue a esconder el castaño.
Su cuerpo se erizo al sentir nuevamente el vibrar del celular.
En definitiva necesitaba que Luzu se apurara o ya podia ver los malditos autos y helicópteros de sus compañeros para luego recibir un regaño y baja de sueldo.
Tommy: Disculpe ¿Pero necesita ayuda? - Pregunto dando la espalda para darle privacidad.
Luzu: Ahm... N- No, ya voy - Escuchar su voz temblorosa le hizo ponerse en alerta.
Tommy: ¿Seguro no necesita ayuda? - Volvió a preguntar llevando su mano al interior de su saco en busca de la pistola.
Estaba a nada de sacarlo cuando el repentino movimiento del arbusto le hizo dar un paso atrás, bajando la guardia al verlo asomarse mientras se limpiaba la boca.
Al parecer aun no se acostumbraba a los largos viajes.
Luzu: Perdona la demora es solo que me maree - Mintió lo mejor posible cubriendo lo que había hecho en realidad detrás de los arbustos.
Tommy: Oh no se disculpe por ello, le ayudare - Se acerco tomándolo del brazo para que pudiera sostenerse mejor - Por cierto necesito un pequ- Bueno mas bien un gran favor.
Lo miro confundido y a la vez intrigado de lo que podría pedirle.
Para nada se espero aquel favor, los nervios le estaban consumiendo y su voz estaba temblorosa debido al llamado de su pareja quien le hacia mas de diez preguntas seguidas mientras que de fondo se escuchaba a Charlie preguntando si ya venia en camino.
Costo mucho en convencerlos de que no se trataba de nada malo, solo simples mareos y nauseas por el largo viaje en auto pero de que ya estaba mejor.
No podia decirles la verdad.
Ya tuvieron una pequeña platica quedando de que se extraería la leche en lugares cerrados y estuvo de acuerdo pero no se había percatado de que dejo su extractor de leche en casa de sus padres.
En cuanto la llamada finalizo se recostó en el asiento soltando un desgastado suspiro.
Desvió la mirada hacia la ventana encontrando aun los frondosos arboles de pino, aquel aroma se impregnaba tanto en sus ropas como en la nariz, no le desagradaba ni nada.
Es mas lograba calmar sus crecientes nauseas pero lo que realmente necesitaba en ese momento era uno de los brebajes que le daba de tomar Bagi, el sabor es asqueroso y casi repulsivo pero como le aliviaba los malestares.
Soltó una suave risa al recordar la primera vez que Bagi le dio uno de sus tantos brebajes experimentales que termino escupiendo por todo el suelo.
Tina regaño casi una hora entera a Bagi mientras me hacia masajes en la espalda.
El constante movimiento de los arboles mas el silencio de la noche comenzaron a hacerle efecto cerrando nuevamente los parpados dejándose consumir por el sueño de una vida futura.
La oreja izquierda se comenzó a mover al percibir su nombre en un suave tono que iba aumentando de a poco hasta escuchar claramente la voz del rubio.
Se froto los ojos aun adormilado y tuvo que volver a cerrarlos ante los fuertes y brillantes colores rojos y dorados.
Intento nuevamente fletarse los ojos quitándose el cansancio que no se percato de que ya se encontraba frente a la gran mansión donde en la entrada le esperaba un pequeño grupo de guardias escoltando a los miembros de la familia.
Su corazón dio un sobresalto al escuchar un grito junto al movimiento brusco de la puerta despertándolo de golpe.
Charlie: ¡Luzu regreso! - Grito dando pequeños brincos.
Al ver el castaño menor tubo la creciente necesidad de arrancarse el cinturón y tomarlo entre sus brazos queriendo respirar el aroma sutil de las manzanas.
En cuanto bajo del auto no tuvo ni el tiempo de saludar correctamente al ser interceptado por Charlie con un caluroso abrazo al finalmente ver a su figura materna.
Charlie: ¡No vuelvas a irte! Papá Quackity y yo te extrañamos mucho - Confeso sin dejar de restregar su cabeza entre la clavícula y cuello sacándole pequeñas risas.
Su mirada se desvió en la profunda mirada de quien se encontraba detrás de Charlie mirando en total silencio, respetando el momento de los castaños, en cuanto tuvo su atención se acerco con total calma.
Al no sentir mas los brazos del menor dio un par de pasos sintiendo sus mejillas arder al igual que su corazón que ansiaba recibir la total atención del contrario.
Luzu: Estoy de vuelta - Sonrió estirando sus brazos listo para recibir su correspondiente abrazo.
Big Q: Bienvenido a casa, Luzu - Lo tomo de la cintura acercándolo a su cuerpo robándole un cálido beso.