Dacrifilia ♡Namjin♡

Summary

“Namjoon solo quiere encontrar a alguien que le guste el sexo duro como a el” ADVERTENCIAS ミ★ 𝘖𝘯𝘦 𝘴𝘩𝘰𝘵. ★彡 ミ★ 𝘉𝘰𝘺𝘱𝘶𝘴𝘴𝘺. ★彡 ミ★ 𝘏𝘢𝘣𝘭𝘢𝘳 𝘴𝘶𝘤𝘪𝘰 ★彡 ミ★ 𝘗𝘦𝘥𝘰𝘧𝘪𝘭𝘪𝘢 ★彡 ミ★ 𝘙𝘦𝘭𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘤𝘰𝘯 𝘮𝘦𝘯𝘰𝘳𝘦𝘴 ★彡 ミ★ 𝘊𝘰𝘯𝘵𝘦𝘯𝘪𝘥𝘰 𝘢𝘥𝘶𝘭𝘵𝘰 𝘺 𝘴𝘦𝘯𝘴𝘪𝘣𝘭𝘦 ★彡 ミ★ 𝘕𝘰 𝘦𝘴𝘵𝘢𝘮𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘢𝘤𝘶𝘦𝘳𝘥𝘰 𝘤𝘰𝘯 𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘱𝘳𝘢𝘤𝘵𝘪𝘤𝘢★彡 ミ★ 𝘚𝘰𝘭𝘰 𝘦𝘴 𝘧𝘪𝘤𝘤𝘪ó𝘯 ★彡 (☝◞‸◟)☞ 𝚂𝚒 𝚗𝚘 𝚝𝚎 𝚐𝚞𝚜𝚝𝚊 𝚎𝚜𝚝𝚎 𝚌𝚘𝚗𝚝𝚎𝚗𝚒𝚍𝚘 𝚝𝚎 𝚙𝚒𝚍𝚘 𝚊𝚖𝚊𝚋𝚕𝚎𝚖𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚚𝚞𝚎 𝚝𝚎 𝚛𝚎𝚝𝚒𝚛𝚎𝚜, 𝚙𝚘𝚛 𝚏𝚊𝚟𝚘𝚛 𝚗𝚘 𝚍𝚎𝚗𝚞𝚗𝚌𝚒𝚎𝚜. ¡ 𝘈𝘥𝘢𝘱𝘵𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘢𝘶𝘵𝘰𝘳𝘪𝘻𝘢𝘥𝘢 ! 𝘛𝘰𝘥𝘰𝘴 𝘭𝘰𝘴 𝘤𝘳é𝘥𝘪𝘵𝘰𝘴 𝘤𝘰𝘳𝘳𝘦𝘴𝘱𝘰𝘯𝘥𝘪𝘦𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘢 @𝘩𝘺𝘶𝘯𝘵𝘵𝘰𝘮_ 𝘦𝘯 𝘐𝘯𝘬𝘪𝘵𝘵.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo Único



















Entró a la ducha abriendo la llave del agua caliente, la cual no tardó en generar vapor debido al calor que hacía. El agua estaba hirviendo, justo como le gustaba y sin más se metió dentro de esta tomando una ducha pacífica, pensando si pronto encontraría a alguien que le guste ser denigrado a la hora del sexo. Había muchas personas y ninguna le tocaba a él. Injusto.


Salió de la ducha con una toalla en su cintura tapando sus testículos, y otra alrededor de su cuello. Camino hasta la mesita de noche y agarro el control de sus persianas, picando este para que se abran y dejarán ver el bonito sol que recién salía. Era muy temprano por ello apenas comenzaba a salir el sol.


Suspiro frustrado, en verdad necesitaba divertirse un rato pero tal parece que la persona indicada no aparecía y él se estaba comenzando a hartar. Tener sexo de por si era algo difícil de conseguir, pero desde que decidió aceptar que tenía Dacrifilia todo se complicó aún más. Aunque él no estaba para rogarle a Dios que le diera a alguien, porque él no creía en Dios.


Recibió muchos comentarios de odio por ello, pero no podía culparlo. El prefería ser honesto y no ser un hipócrita, era molesto ver que la gente que creía en Dios a veces eran las peores. Termino de ponerse los boxers cuando escuchó su celular sonar, agradeció que estuviera en la cama ya que no deseaba caminar mucho.


- ¿Qué ocurre ?- pregunto sin ánimos.


- ¿Si nos vamos a ver en la cafetería ?- la voz de su mejor amigo sonaba curiosa.


- Sip, aunque no se porque llamas ya habíamos confirmado ayer- agregó poniendo la llamada en altavoz- Y la cita quedó hasta las diez de la mañana, apenas son las siete si no me equivoco.


Namjoon acababa de colocarse su playera roja, ya traía sus pantalones siendo estos un pans gris cómodo. No quería vestirse elegante para su amigo, él iría vestido cómodamente y de acuerdo a su edad. Un señor de 26 años, algo viejo pero no tanto como Yoongi. Su mejor amigo casi se moría de vejez, tenía 29 años y ya no aguantaba para más. O eso siempre decía Min cada que podía.


- Lo sé, pero tenía curiosidad. ¿Cómo te fue con el chico ?- Kim río por lo metiche que era su viejo amigo.


- Creo que deberías saber la respuesta- se encogió de hombros- Aunque por primera vez se me hizo extraño, digo, Sunoo trabaja en un bar, creía que está acostumbrado a eso.


- La vida está llena de sorpresas- mirando por las palabras de su amigo, mientras cepillaba su cabello con cuidado.


- Por cierto, ¿Ya tomaste tu medicina, viejo ?- río al escuchar el suspiro frustrado a través de la línea.


-Namjoon solo nos llevamos tres años de diferencia. No es mucho, además ya te dije que me dió gripa- aclaró su amigo.


- Tienes razón, lo siento- comentó y se quedó callado por unos segundos- Por cierto felicidades.


- ¿Felicidades? ¿A qué te refieres?


- Felicidades por sobrevivir a una gripe, a tu edad eso podría ser mortal.


- Ya se porque tus parejas sexuales te rechazan, porque tus comentarios son horribles- Namjoon comenzó a reírse- Nos vemos Min, te veo en tres horas. No te duermas o no podrás levantarte a tiempo para nuestra salida, y si no llegas, iré a tu casa a mojarte con agua fría.


-Sí, tranquilo. Nos vemos haré de comer y veré unos capítulos del anime que empecé. Adiós Joon.


- Adiós Anciano ...


La llamada finalizó y Namjoon sonrió, cómo amaba molestar a Min con el tema de su edad. Y le agradaba más saber que el castaño tampoco se iba a enojar porque estaba acostumbrado a sus tontas bromas. Eran un gran dúo.


Namjoon caminó hasta la cocina del departamento y abrió el refrigerador, buscando algún bocadillo para comer pero notó que este estaba vacío. Y solo había leche y unas berenjenas hasta abajo. Hizo una mueca y cerró la puerta del aparato. Debía ir de compras.


Agarró las llaves que estaban colgadas y salió del departamento, tenía su teléfono en una de las bolsas del pans y su dinero estaba en su carro. Agradecía vivir en una zona transitada donde había muchos centros comerciales, debido a que había varias escuelas cerca. Mientras pasaba por una de estas, notó que iba un lindo pelimorado en sentido contrario, pues iba al contrario de la entrada de la escuela.


Traía un uniforme con una falda azul algo corta, llevaba una gran sudadera negra. Se veía muy tierno, pues llevaba una mochila rosadita de conejitos mientras daba pequeños saltitos para caminar. Haciendo que su trasero rebote un poco.


Lindo. Pensó Namjoon siguiendo con su mirada al pelimorado.


Escucho el ruido de los carros de atrás pidiendo que avance así que sin más remedio tuvo que hacerlo. No muy feliz debido a que ya no podía ver a ese niño que irradiaba inocencia. Inocencia que le gustaría corromper.


Suspiro y siguió con su camino hacia el centro comercial, estacionando su carro en el estacionamiento del establecimiento. Agarró su cartera, su sudadera que estaba botada en el asiento de copiloto y salió de su carro activando la alarma de este para que nadie le robará.


Entró al establecimiento y comenzó a hacer sus compras de lo más normal, llevaba algunas botellas de vino tinto para disfrutar en la noche, más golosinas y su despensa que siempre llevaba. Cómo latas de arroz, verduras, carne, ramen instantáneo, botellas de agua y mucha más comida.


Iba tan distraído pensando en qué golosinas debía llevar que no noto al pelimorado que estaba delante de él haciendo que ambos choquen y las cosas que el menor traía en sus manos cayeran al piso.


- iDisculpe señor no lo ví !- Namjoon se dirigió su vista hacia la persona sorprendiendo al ver al inocente pelimorado.


- No te preocupes, y no me llames señor, no soy tan grande- dijo ayudando al menor a levantar los paquetes de gomitas.


- Muchas gracias ...


- Kim Namjoon, ¿Y tú lindo ?- preguntó con una coqueta sonrisa, notando el fuerte sonrojo. Oh, cómo le gustaría corromperlo contra cualquier superficie cercana


- Kim Seokjin, pero dígame Seokjin - entusiasmado, desviando su vista al carrito del mayor- ¿Tendrá una fiesta en la noche?


- ¿Fiesta ?- pregunto confundido mirando igual su carrito de compras.


- Son muchas botellas de vino para usted solo, por eso pregunto ... lamento si fue descortés- dió otra reverencia en forma de disculpa.


Namjoon se quedó callado por un momento, una fiesta era una pésima idea. Odiaba estar rodeado de cuerpos sudorosos que solo buscaban bailar sin descanso, y la música muy fuerte lo estresaba. Él era más de fiestas personales, algo elegante. Sonrió ante la idea que cruzó por su cabeza.


- Tienes razón son muchas botellas para mí solo, ¿No quieres venir a mi departamento a tomar junto a mi ?- el pelimorado lo miró con los ojos abiertos pero terminó sonriendo.


- ¿Cuántos años tiene usted ?- preguntó antes de aceptar, pegando las gomitas más a su pecho.


- 26 ¿Y tú bonito ?- Kim se acercó un poco más al menor.


- Oh por dios, ¿Sabe que puede ir preso por estar con alguien como yo ?- preguntó con una sonrisa juguetona, el pelinegro sintió su cuerpo temblar de excitación. Ese chiquillo no era tan inocente-Tengo 16 años, y con gusto fui a su departamento Kim Namjoon .


Oh, tal parece que el destino se encargó de encontrarle una pareja sexual muy pronto. Eso fue una verdadera sorpresa.






A duras penas pudo estacionar el auto afuera de su casa, debido a que la pelimorado estaba en su regazo repartiendo besos en su cuello. Mientras él apretaba el bonito culo del menor. Escuchando jadeos y gemidos bajitos por los toques, aquello le excitaba pero no tanto como verlo llorar, en verdad quería ver llorar al pequeño pelimorado.


- Seokjin bajemos, allá dentro podemos seguir con lo que iniciamos- el menor avanzando listo para bajarse del regazo del pelinegro pero este abrió la puerta y salió con él, agarrando sus piernas y enredando más las delgadas piernas en su cintura.


- No sabía que eras así de fuerte Hyung - soltó Seokjin.


- Eres muy pequeño, hay muchas cosas que no sabes- vio el puchero en los bonitos labios abultados y dejó un besito.


- Pero antes de seguir, debo decirte algo.


Seokjin soltó un leve sonido en modo afirmativo, y fue dejado delicadamente en un sofá negro muy cómodo. Namjoon salió por las compras que siguieron en el auto y las dejaron en la barra de la cocina. Regresando con el pelirmorado que veía todo muy curioso.


Se sentó aun lado y con sus propias manos lo acercó para dejarlo de nuevo en su regazo, sentando su bonito culo justo en su entrepierna y agarrando la delgada cintura con algo de fuerza. Negándose a dejarlo ir.


-¿ Que me quiere decir Hyung ?- Seokjin preguntó mirando fijamente a los ojos de su mayor, con una mirada coqueta.


- No nos hagamos tontos, ambos sabemos que queremos del otro, ¿O me equivoco ?- el menor negado - Muy bien, pero debes saber que a mí me gusta mucho el sexo duro, me encanta hacer llorar a mis parejas sexuales, así que bonito dime. ¿Crees poder soportarlo?


El pelimorado abrió sus ojos con sorpresa pero no se negó, comenzó a mover sus caderas en círculos de modo juguetón.


No podía culparlo, Seokjin era muy joven para tener ese tipo de encuentros con ese tipo de personas. Pero a sus dieciséis años ya no era virgen, ya había tenido relaciones varias veces y había descubierto que a su coñito le encantaba ser usado. Odiaba que lo tratarán con delicadeza, él no era una princesa a la cual debías hacerle todo lento. El amaba lo rudo, lo brusco. Y tal parece que ese apuesto y sarcástico pelinegro le iba a dar lo que deseaba.


- Tal vez no lo soporté, y me encantaría no hacerlo- susurro en los labios del otro, iniciando así un beso apasionado.


Namjoon bajo sus manos hasta el redondo y pomposo trasero del menor, comenzando a apretarlo con fuerza asegurándose de que dejaría fuertes marcas de sus manos. Seokjin se encargaba de mover en círculos sus caderas, mientras soltaba gemidos entre cortados y seguía comiendo la boca de su mayor. Quien había metido su lengua en su cavidad bucal y no era nada cuidadoso, probando cada espacio de su boca.


Seokjin dio un saltito cuando sintió que el pelinegro alzaba su falda escolar, dejando expuestas sus bragas blancas que ya estaban muy húmedas debido a la excitación. Namjoon era muy rápido, pero aún así, siendo sus movimientos torpes. Supuso que el mayor no había tenido relaciones por un buen tiempo.


- H-hyung déjame ser tu depósito de semen- Murmuró apenas el beso acabó, quería ser destruido hasta que su coñito estuviera estirado y rojizo.


- ¿Eso quieres pequeño ?- el menor asintió dando brinquitos, ansiando aquella gran polla.


- S-si, por favor- gimió, sintió su coñito necesitado.


Namjoon inició un nuevo beso, pero ahora se levantó y lo llevo a su cama. No planeaba ensuciar su costoso sillón con cosas hormonales, prefería romper al niño en su cómoda y espaciosa cama.


Apenas llegó a la cama, lanzó al menor rompiendo la guerrita de lenguas que habían iniciado.


Y ahí, el pelinegro pudo apreciar el perfecto desastre que tenía delante suyo.


Un lindo pelimorado con la respiración agitada, el sudor escurría por su frente y cuello, su faldita estaba húmeda debido a la exagerada cantidad de flujos que salían de su coño, su sudadera estaba desarreglada al igual que su cabello.


Sus labios abiertos de un rojo intenso por los besos, sus ojitos llorosos y sus mejillas de un intenso rosa.


- ¿Cómo eres tan perfecta pequeña puta ?- Namjoon sonrió feliz cuando el menor gimió ante el apodo- ¿Te gusta que te llamen así?


- S-si, por favor- Gimió rogando por más, salían pequeñitas gotas de sus ojos. Y eso a Namjoon le encantó.


- Usaré tu asqueroso coño hasta que mi polla esté satisfecha, hasta que me pidas que pare llorando- Escuchar los gemidos necesitados del menor lo hacían entender que estaba más que de acuerdo.


Ese sería un gran día ... El viejo de Yoongi se quedará plantado en la cafetería porque ni loco dejaba ir a ese bonito niño que rogaba por su polla como si fuera lo que más deseara en su vida.






- Dime, pequeña puta ¿Te gusta que mi polla entre y salga de tu sucio agujero ?... ¿Te gusta que te golpee, verdad?


Seokjin estaba acostado boca arriba con Namjoon entre sus piernas, este embestía fuertemente su entrada buscando solo su placer. Una de sus piernas estaba en el hombro del pelinegro, y las manos de su mayor apretaban fuertemente su cuello, impidiendo que respirará. Sus pequeñas tetas se movían fuertemente por el ritmo de las embestidas al igual que la cama.


Su cuello estaba rojo, marcado por las manos de su mayor quien seguía penetrando su agujero sin mañana. Seokjin no se molestaba en bajar el volumen de sus gemidos, estos salían de su boca inconscientemente por el fuerte placer que sentía al igual que sus lágrimas.


Kim Namjoon lo follaba tan bien, quería tener ese pene dentro suyo por mucho más tiempo. Tocaba su punto dulce con solo entrar y salir de nuevo, era la polla más grande que había tomado y que mejor lo hacía sentir.


Sintió un fuerte jalón en su cabello morado, haciendo que mire al pelinegro que embestía fuertemente su agujero. Tenía marcas rojizas y moradas por todo su cuerpo, dejando en claro que le pertenece aquel adulto.


- Llora para mí ...- la voz de Namjoon salió en un susurro, uno muy caliente- Llora bonito, quiero que llores y me pidas que me detenga, quiero ver qué tu coño no aguanta más.


- iP-por favor h-hyung !- sus lágrimas escapaban de sus lindos ojos castaños- D-dame más, así que me encanta. iMhg!


Se sentía tan lleno, sentía que iba a explotar por el inmenso placer que sentía en esos momentos.


Necesitaba liberarse.


Y no faltaba mucho para hacerlo.


Faltaron unas embestidas más para sentir su orgasmo cerca, su estómago comenzó a tener descargas eléctricas y los dedos de sus pies se cerraron. Y justo cuando iba a tener su placentero Squirt el pene dentro suyo se detuvo, abandonando su interior.


- ¿Mmm ?- preguntó con desilusión- iHyung ya me iba a correr!



El pelinegro aparentemente al notar la desesperación del más bajo, pero aún quería denigrar más. Quería sacar lo peor del menor, quería romperlo de todas las maneras. Se levantó de la cama dejando su pene expuesto, este se encontraba erecto y de su cabeza caían gotas de pre semen. Desde los ojos del menor se veía muy sensual aquella escena.


- Siéntate en el sillón con tus piernas abiertas- Seokjin lo miró confuso pero hizo caso, sentándose en el pequeño sillón gris que estaba en el cuarto del mayor - Muy bien pequeña puta, escúchame bien. No puedes emitir ningún gemido, por cada gemido que salga de tus labios te daré un golpe ¿Entiendes ?....


- Mgh- soltó un quejido cuando Namjoon se arrodilló, quedando frente a su coñito húmedo. Ambas manos se colocaron en sus muslos obligando a sus piernas a permanecer abiertas, mostrando su intimidad.


El peñinegro escupió saliva en el coñito del pelimorado, y alineó dos de sus dedos en la entrada de este. Sonrió cuando observó que el menor mordía su labio inferior para evitar soltar algún gemido. Metió sus dos dedos sin cuidado alguno, sintiendo el cuerpo más delgado tensarse. No esperó ningún momento más y comenzó a sacarlos y meterlos en un ritmo rápido, brusco.


Los ojos de Seokjin se abrieron y mordió su labio más fuerte, los dedos en su interior se movían frenéticamente de un ritmo rápido que a duras penas le dejaban respirar. Le estaba costando no gemir, cuando los dedos tocaban su punto dulce de una forma exquisita haciendo ver estrellas. Estaba más que fascinado con el movimiento del mayor en su mano, y cuando no esperaba más sintió el tercer dedo entrar.


- iAhhh! iN-Namjoon !- no se molestó en callar aquel gemido.


Momentos después sintió como la mano libre del rubio golpeaba una de sus tetitas, no era un golpe violento como tal, aunque sí dejaría una marca.


Aquel golpe solo demostró que él sexo que ellos tenían era brutal, duro. Así como a ambos les gustaba. Lágrimas de placer y dolor salían de sus ojos en una gran cantidad, debido al placer que sentía no sentía las marcas y moretones que quedarían en su cuerpo por los golpes que Namjoon le había dado.


- Te dije que silencio - Namjoon seguía arremetiendo fuertemente en el agujero del menor, mientras que su otra mano apretaba y golpeaba una de las tetas pequeñas.


Seokjin se sentía bien, no se encontraba satisfecho porque deseaba más. Su coñito ya estaba estirado y muy mojado por la estimulación que le estaban dando, pero deseaba de nuevo aquella gran polla. Quería asfixiar ese pedazo de carne con su coñito.


Abrió los ojos y soltó un grito de dolor. Namjoon había metido de golpe sus cinco dedos dentro suyo sin avisar. Seguía moviendo su mano con rapidez, mirando con atención las muecas y los intentos inútiles del menor por callar sus gemidos.


- iH-Hyung !- Gimió apretando con fuerza el sillón-


M-me voy ... me voy a correr iMhg!


-Vamos pequeña, suelta tu chorro. Muestrame que tan puta puedes ser- susurro con malicia, sacando su mano y llevándola a su boca chupando sus dedos. Degustando el sabor del pelimorado. Para segundos después volver a meter sus dedos en el coñito estirado del pequeño.


Momentos después la pelimorado tuvo un gran y largo squirt, manchando el piso y el torso desnudo de su mayor. De sus ojos no dejaban de salir lágrimas, se sentía bien.


- Como lo supuse, sabes tan bien- dijo con una sonrisa, lamiendo sus labios lentamente. Cargó al más pequeño nuevamente y lo aventó a la cama. - Ahora pequeño, me vas a montar, quiero ver tus lindas lágrimas salir. Porque esto va para largo ...


Seokjin aún con sus piernas temblando hizo caso, sus caderas estaban listas para dejarse caer y recibir de golpe lo que tanto anhelaba, la rica polla de su mayor nuevamente. Sus manos estaban entrelazadas con las de Namjoon, quien lo miraba atentamente esperando que el coñito necesitado se abriera nuevamente para él.


Seokjin se dejó caer con un sentón, comenzando a mover sus caderas con ayuda del pelinegro . Las lágrimas eran un conjunto de emociones que tenía, se sentía tan lleno que le hacía algo doloroso. En su abdomen podía apreciar perfectamente un pequeño bulto sobresaliente, sorprendiéndose.


- iHyung !... Tan lleno .. Duele- Murmuró, había dejado de montarlo, ahora era Namjoon quien hacía todo el trabajo por él.


Sentía su cuerpo cansado, llevaban al rededor de dos horas y media teniendo sexo desenfrenado, su cuerpo y coño le pedían un descanso urgente. Pero su mayor todavía tenía muchas energías, para más. Ya había tenido tres squirt, y se sentía muy estimulado aunque le encantaba estaba cansado.


- ¿Te duele cosita ?- murmuró con sarcasmo - Hace mucho que no disfruto un coño como el tuyo, así que dejaré tu coño sangrando y desbordando todo mi semen.


Y Seokjin rogó porque fuera una mentira, porque su coñito ya no daba para más.






Namjoon sonríe al ver al pelimorado durmiendo aún lado suyo, aferrándose a su cintura y sacando babita de su boca. Se veía muy tranquilo después de a ver soportado cuatro horas seguidas de sexo duro.


Aunque su carita era una imagen linda e inocente, su cuerpo era otra cosa muy diferente.


Solo una sábana tapaba su delgado cuerpo, el cuál estaba lleno de moretones, mordidas y algunos arañazos hechos por Namjoon. De su coño todavía había rastros de semen, y otros flujos. Al igual que algo de sangre.


Sus ojos rojos e hinchados eran una muestra de orgullo para Namjoon. Había conseguido por fin a la persona que tanto rogó y no la iba a dejar ir por nada del mundo. Aunque esté sea un niño calenturiento que busca ser grande de otras maneras.


Rio al recordar la llamada que tuvo con Yoongi hace algunas horas atrás. Lamentable para su viejo amigo que lo esperó en la cafetería por varias horas.




FIN



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- La portada no me pertenece créditos a quien corresponda.