Destinados a conectar » Rubius

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Summary

En un mundo donde las pantallas separan pero también conectan, Clara, una joven mexicana estudiante de animación de 22 años, encuentra inspiración y consuelo en los streams de Rubius, su ídolo desde la infancia. A pesar de la distancia y de ser solo una fan entre millones, Clara sueña con un día tener una conexión real con él. Cuando una donación inesperada durante su primer directo en Twitch abre la puerta a un nuevo capítulo en sus vidas, Clara se enfrenta a los desafíos de una relación que desafía las fronteras y el tiempo. A medida que sus caminos se entrelazan, descubrirán que su conexión va más allá de la admiración, revelando un destino que los había estado uniendo desde siempre.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

El Arte De Ser Fan

Hoy me desperté con la luz del sol filtrándose a través de las cortinas de mi habitación. El suave sonido de mi alarma me sacó de un sueño profundo, y una sonrisa apareció en mi rostro al recordar que hoy tendría clase de Animación Digital, una de mis asignaturas favoritas. A mis 22 años, me encuentro en mi tercer año de ingeniería en Animación, y aunque los retos son constantes, nunca he estado más emocionada por lo que el futuro me depara.


Mientras me duchaba, mi mente divagaba entre los proyectos en los que estoy trabajando: un cortometraje animado sobre un mundo donde los sueños cobran vida, y varios retratos que he dibujado de mi ídolo, Rubius. Desde que lo descubrí en 2011, él ha sido una fuente de inspiración inagotable, siempre logra que las dificultades parezcan más llevaderas. Con su sentido del humor y su creatividad, Rubius ha dejado una marca imborrable en mi vida.


Al salir de la ducha, me vestí rápidamente y me dirigí a la cocina. Mi madre, siempre animada, estaba preparando el desayuno.


— ¡Buenos días, Clara! Hoy hay pan dulce, tu favorito.— me dijo, mientras el aroma a café fresco llenaba el aire.


Mi padre, sentado a la mesa, me sonrió.


— ¿Lista para otro gran día lleno de creatividad?


— ¡Siempre! — respondí con entusiasmo. Después de desayunar, tomé mi mochila y me despedí de mis padres. Vivir con ellos tiene sus ventajas: la seguridad de un hogar y el apoyo emocional que necesito mientras persigo mis sueños.


Al llegar a la universidad, sentí la energía vibrante del campus. Mis compañeros de clase, todos apasionados por la animación y el arte, estaban reunidos en el pasillo, discutiendo sobre los proyectos que estaban presentando. Me uní a ellos, emocionada por compartir ideas y recibir retroalimentación. La clase de Animación Digital estaba repleta de risas, críticas constructivas y momentos de pura creatividad.


Durante una de las pausas, revisé mi teléfono. Tenía varias notificaciones, pero lo que más llamó mi atención fue el nuevo video que Rubius había subido a su canal. Estaba ansiosa por verlo más tarde, así que dejé un “me gusta” en el video de mi ídolo, sintiendo una conexión instantánea con sus palabras.


Después de las clases, volví a casa y me dirigí a mi habitación, que había acondicionado como mi espacio de trabajo e inspiración. Las paredes estaban adornadas con mis dibujos, bocetos y recortes de mis artistas favoritos. Me senté frente a mi escritorio, donde suelo trabajar como freelancer. A través de mi correo y redes sociales, las personas me contactan buscando mi arte, ya sea para ilustraciones, ediciones de video o diseños gráficos.


Al encender mi computadora, me sumerjo en el trabajo. Estoy editando un video para un cliente que quiere promocionar su juego indie. Disfruto de este entorno, rodeada de mis propias creaciones. Cada vez que veo el progreso de mi trabajo, siento que mis sueños están al alcance de la mano.


Mientras edito, me permito un momento para soñar. He estado trabajando en mi propio proyecto: un corto animado que aspiro a presentar en un festival de cine. Es un sueño ambicioso, pero no voy a rendirme. “Si Rubius pudo construir su imperio de la nada, yo también puedo”, pienso.


Al finalizar el proyecto de mi cliente y enviárselo, corro rápidamente al restaurante de mi familia para ayudar, es un lugar acogedor que ha sido un pilar en nuestra comunidad. Mis padres, ambos artistas en su propio campo, crean arte a través de la cocina. Mi madre es una chef excepcional, y mi padre un maestro repostero. Juntos, han construido un menú que no solo satisface el paladar, sino que también cuenta historias a través de los sabores.


— ¿Cómo te fue hoy? — me pregunta mi madre al verme entrar.


— ¡Genial! Estoy muy emocionada por un proyecto que estoy haciendo.— le respondo, compartiendo un boceto de mi corto. Ella mira con orgullo, y me siento agradecida por tener una familia que me apoya.


Mientras ayudo en el restaurante, ya sea atendiendo mesas o colaborando en la cocina, me doy cuenta de lo afortunada que soy. Cada cliente que entra no solo disfruta de una comida deliciosa, sino que también se lleva un poco de la calidez de nuestro hogar.


Esa noche, después de un día agotador pero grandioso, me acomodo en mi cama después de ponerme la pijama. Mientras abro YouTube en mi tablet, buscando el video de Rubius que había dejado para verlo después. Al verlo, una sonrisa ilumina mi rostro. Cada broma y cada historia me transportan a un lugar donde todo parece posible. La distancia entre nuestros países se borra, y por un momento, siento que estamos juntos, riendo y disfrutando de la vida.


Al finalizar el video, me siento llena de energía y con un renovado sentido de emoción. Mañana será otro día, lleno de nuevas oportunidades y sueños por perseguir. La historia con Rubius, aunque lejana, sigue siendo una fuente de inspiración constante en mi vida, y no puedo esperar a ver qué depara el futuro.