Capítulo único.
Hola hola, llega el hada de navidad antes de tiempo. Mientras intento ordenar "hard heart" os dejo este OS por aquí.
Un saludo.
Lev. 🐰💜
La vida daba muchas vueltas o eso decía todo el mundo, porque Jungkook sentía que por más que cambiara de dirección, siempre acababa en el mismo camino.
Como esa frase de "todos los caminos llevan a Roma", sí, pero ¿cómo narices salía de Roma? ¿Por los mismos caminos que te llevan a ella? ¿Saltando un muro? ¿Creando un camino?
—Kook, ¿vas a salir de la furgoneta o…?
Jungkook dejó de observar sus botas para levantar la cabeza y encontrarse a Yoongi fuera, apoyando su antebrazo en la parte superior del vehículo en espera de que Jungkook saliera de una vez.
Sin más, salió de la furgoneta, cerrando él mismo la puerta una vez estuvo fuera. Observó cómo Namjoon y Seokjin ya estaban por entrar a aquel club que frecuentaban los fines de semana.
—Tendríamos que cambiar de club —sugirió Jungkook.
—¿Por qué? Si te encanta venir aquí, Sohee te da copas gratis.
—Ese es un buen punto.
Ambos entraron al club, siendo recibidos por luces rojas que era lo único que alumbraba el lugar, siempre era así, nada cambiaba.
Estaba otra vez en el mismo camino, Jungkook lo sabía, con solo mirar a la pista de baile y reconocer a aquel chico que siempre estaba bailando en el mismo rincón de ese club como si tuviera su nombre.
No era de extrañar que ambos cruzaran miradas por unos escasos segundos antes de que Jungkook volviera su vista al frente.
Sus pasos siguieron los de Yoongi, acabando en la barra, intentando llamar la atención de Sohee, lo cual no fue muy difícil para Jungkook conforme apoyó sus antebrazos en la barra e inclinó su cuerpo hacia delante para dejarse ver.
—Han venido mis chicos favoritos —dijo la chica detrás de la barra, comenzando a sacar cuatro vasos.
—¿Hablas de Jungkook?
—Lo ha dicho en plural, Nam —le recordó Jungkook.
No fue necesario decir lo que querían, no fue necesario para Jungkook pagar, con una simple sonrisa él tenía su vaso de whisky delante de él como si hubiera pagado por él, pero no estaba ni cerca de ser así.
Era como siempre, charlaban un rato y después se giraban, apoyándose en la barra y ojeando la pista hasta que Namjoon y Seokjin se les ocurriera hacer el ridículo algo borrachos. Yoongi rodaría los ojos y los seguiría, pero Jungkook hacía tiempo que no hacía eso.
Su vista estaba siempre en el mismo lugar, preguntándose cuándo sería el día que se dejarían ir el uno al otro de una vez por todas.
Jungkook sentía que podía volverse loco de un momento a otro como siguiera en esa situación. Parecía todo tan sofocante, pero sus ojos no podían apartarse de aquel chico, que ahora estaba acompañado y bailando, sabiendo a la perfección que estaba siendo observado.
Era un maldito tira y afloja del que no estaba consiguiendo salir.
Giró su cuerpo, apoyando su mano derecha en la barra, alzando su mano izquierda para llamar la atención de Sohee, quien rápidamente le llenó el vaso.
El rostro de la chica se acercó al suyo cuando el ceño de Jungkook se frunció al no entender nada de lo que Sohee le estaba diciendo en ese momento.
Sin embargo, antes de que la chica dijera algo, el cuerpo de Jungkook fue empujado hacia un lado, haciéndole tambalear. Su mirada dio con la cabellera de cierto chico que conocía mejor de lo que deseaba.
No hubo un "disculpa", no hubo nada, solo una mirada de reojo por parte del chico, quien se paró a pedir una copa. La mirada de Jungkook parándose en el brazo que rodeaba la cintura del muchacho, pero no añadió nada.
Solo soltó una pequeña risa, sabiendo que todo eso había sido completamente a propósito. Agarró su vaso de whisky y se acercó de nuevo a Yoongi.
—¿Tienes un cigarro?
—¿Qué clase de pregunta es esa?
Yoongi sacó su cajetilla de cigarrillos del bolsillo de su chaqueta, dejando que Jungkook se adueñara de ella y desapareciera del club para salir a fumar, llevándose el vaso con él.
No le sorprendió el ser seguido, tampoco fue extraño encender el cigarro con una mirada fija en todos sus movimientos.
Era cierto que cuando sus miradas se encontraban en el club, Jungkook era quien la desviaba primero, pero cuando estaban fuera era otra cosa. Se miraban fijamente sin decir nada, sin dar un paso para acercarse.
—¡Jimin, ya estoy aquí!
Ese fue el momento donde el chico apartó la mirada de él para recibir a su amigo entre sus brazos con una sonrisa.
Siempre era así.
🥀
—¿Vas a salir a fumar con la guitarra? —la pregunta de Yoongi llegó a los oídos de Jungkook, quien asintió despreocupado.
—¿Por qué no? Fumo un cigarro y vuelvo a entrar, dudo le pase algo a la guitarra.
—Anda, Yoon, deja que el crío se vaya.
—Seokjin ya no soy un crío —Jungkook salió de la sala de ensayos tras decir eso.
Tan solo tuvo que subir unas escaleras, pues ensayaba en el sótano, y abrir la puerta para dar con la parte trasera de su universidad, obviamente no siendo el único que planeaba fumar ahí.
Ya había algunas personas y no solo fumando además. Su mirada dio con Jimin, quien estaba ahí, siendo acorralado por otro chico, pero ambos riéndose de manera que lo escuchaban todos los que estaban ahí.
Jungkook sacó un cigarro y no tardó mucho en encenderlo, mirando la escena que básicamente estaba dando Jimin. Probablemente dentro de poco esa escena dejaría de ser apta para todos los públicos.
La mirada de Jimin no tardó nada en dar con la de Jungkook, sosteniéndose por unos cuantos segundos hasta que Jungkook giró su cabeza para dejar escapar el humo que había retenido en sus pulmones. Sin embargo, conforme giró su cabeza, el humo que expulsó dio de lleno contra la cara de Taehyung.
—Gran bienvenida —Taehyung comentó eso divertido tras toser y mover su mano frente a su rostro para apartar un poco el humo.
—Lo lamento, Tae, no sabía que estabas por aquí.
—Yo tampoco sabía que estabas por aquí, pero es bueno verte.
—¿Es bueno verme? —preguntó burlón bajando su mirada hasta su cigarrillo, dándole un toque a la colilla para eliminar el exceso de cenizas antes de llevárselo a sus labios de nuevo—. Estamos en la misma universidad, no es difícil verme.
—Pero la mitad del tiempo estás ensayando.
—No voy a negar eso —respondió tras soltar de nuevo el humo.
—Y supongo que ahora también estáis ensayando —Taehyung señaló la guitarra.
—Exacto ¿tú qué haces por aquí?
—Oh, se supone que Jimin, Hoseok y yo vamos a ir a una cafetería, pero ya sabes.
Jungkook soltó una pequeña risa, aunque estaba llena de burla. Por supuesto que sabía a lo que se refería Taehyung, ni siquiera le hacía falta una explicación o que dijera alguna otra palabra.
—Sí, debe de ser aburrido estar esperando aquí, yo me habría largado ya.
—Suena a algo que sin duda harías.
—Ya sabes cómo soy —se encogió ligeramente de hombros, dando la última calada a su cigarrillo antes de lanzarlo al suelo y pisarlo con la suela de su bota—. ¿Quieres venir dentro? Estoy seguro de que a los chicos no les importará que estés.
—¿Puedo?
—Por supuesto.
Había dado un par de pasos para acercarse hasta la puerta con claras intenciones de entrar de nuevo, dedicándole una última mirada a Jimin, pero al parecer el chico estaba demasiado ocupado en sus asuntos.
Ambos chicos entraron al edificio, encontrándose con Hoseok cuando apenas habían dado dos pasos.
—¡Hey, chicos! —los saludo con una sonrisa—, no sabía que estabas por aquí Jungkook.
—Estoy ensayando —respondió simple.
—Voy a ver ensayar al grupo de Jungkook, ¿tú quieres venir? Jimin aún está algo ocupado.
—¿No molesto?
—Para nada, sabéis que podéis venir siempre que queráis.
Sin más, caminaron hasta la sala de ensayos, Taehyung y Hoseok saludando nada más entraron y Jungkook acercándose al sitio que solía ocupar de normal en los ensayos.
—¿Qué hacéis vosotros por aquí? Pensaba que hoy no había ningún taller en la universidad y que estaría casi vacía —comentó Namjoon por simple curiosidad.
—Habíamos quedado con Jimin, pero él está ocupado todavía así que —Taehyun se encogió de hombros—, Jungkook dijo que podíamos venir, esperamos no molestar.
—Nunca molestaríais, lo sabéis.
La mirada de Yoongi se encontró con la de Jungkook, quien solo sonrió de manera ladeada, también encogiéndose de hombros como Taehyung hacía unos segundos.
Jungkook sabía la pregunta que Yoongi quería dejar salir de sus labios, pero que se estaba callando por el momento. Era cuestión de tiempo que se acercara y se la dijera o conforme quedaran solos en la sala de ensayos, como siempre, por ser los últimos en irse.
Al parecer fue la segunda opción, pues Taehyung y Hoseok se fueron de ahí a la media hora, Seokjin los siguió poco después por asuntos familiares que tenía que resolver y Namjoon se había ido hacía unos minutos.
—Escúpelo, Yoon, sé que lo estás deseando —dijo Jungkook, todavía de pie frente al micrófono.
—¿Estaba con un chico? —la pregunta salió de forma directa sin que Jungkook tuviera que insistir.
—Lo estaba.
—Porque no me sorprende, luego seguro aparece diciendo que quiere volver contigo.
No respondió nada a lo dicho por Yoongi, porque tenía razón, eso iba a pasar, pasaba siempre y quizá ya empezaba a ser algo cansado, pero era adictivo.
Además, quizá Jungkook también estaba jugando un poco en ese tira y afloja, por eso más que dolido parecía simplemente tranquilo, al menos a simple vista.
Porque sabía que Jimin iba a volver, a diferencia de las otras veces donde no estaba seguro y entraba en una especie de bajón. Se había acostumbrado tanto a ese tira y afloja que simplemente lo dejaba pasar.
Se mantuvieron en silencio durante un rato hasta que Yoongi suspiró, sabiendo que no iba a recibir respuesta por parte de Jungkook.
—Yo voy a irme ya, no te quedes hasta tarde o terminarán cerrando la universidad contigo dentro.
—En unos minutos me iré también, no te preocupes, ve con cuidado.
Y sin más que decir, Jungkook se quedó solo en aquella sala, apretando el puente de su nariz con sus dedos tras suspirar frustrado. Iba a ensayar un poco más, pero al parecer estaba demasiado distraído como para hacer eso, así que guardó la guitarra y se colgó el estuche de esta en uno de sus hombros para salir del aula.
Toda su cabeza estaba llena de distintos pensamientos, quizá tenía que detener todo eso, quizá debería de simplemente alejarse de Jimin de una vez por todas, pero a la vez se negaba a hacerlo.
Aunque a veces era frustrante el ver cómo el rubio solo se liaba con otro delante de sus narices por más que luego volviera a él.
Se despidió del guardia de seguridad con una pequeña reverencia y salió de la universidad, caminando despreocupado por las calles, al fin y al cabo tan solo tenía que llegar a su departamento alquilado que estaba cerca de ahí.
No le sorprendió en absoluto ver a cierto chico apoyado en la pared de al lado de su edificio, haciéndole rodar los ojos, pero no dijo absolutamente nada, solo pasó de largo, dispuesto a adentrarse a su apartamento.
—¿Desde cuándo eres tan maleducado que ni saludas?
—¿Y tú desde cuándo eres tan acosador que me esperas al lado de mi casa a que vuelva y me sigues incluso por las escaleras?
Jungkook ni siquiera se giró, abrió la puerta y se adentró, no obstante, cuando se dispuso a cerrarla, Jimin la sostuvo para poder colarse.
—Quería hablar contigo.
—No necesito ninguna explicación, gracias y buenas noches, Jimin, puedes irte.
—Deja de hacer como si no sintieras lo mismo, Jungkook.
—¿Perdón? —preguntó con clara ironía—, creo que está más que claro que esto no está ni cerca de ser como antes, Jimin.
—¿No? Si siempre vuelvo a ti.
—Quizá sea ese el problema —comentó—, siempre dices que nos tenemos que dejar ir y sabes, a veces pienso que ojalá encuentres a alguien que realmente sea para ti, porque tú y yo al parecer no estamos hechos el uno para el otro y a veces este juego me cansa.
—Podría encontrar a alguien sin mucho esfuerzo —Jimin se encogió de hombros, como restándole importancia a lo dicho por Jungkook.
—¿Y eres consciente de que ese alguien no seré yo? Porque creo que no
Jimin se acercó hasta que logró apoyar una de sus manos en el pecho de Jungkook.
Estaban volviendo a lo mismo, estaban de nuevo en ese tira y afloja, en ese bucle, en ese momento de decir promesas vacías prometiendo que esa vez será diferente y que si funcionara, como si no lo hubieran intentado mil veces.
Como si no se hubieran intentado alejar para luego tirar de la cuerda que los une para volver a acercarse sin poder evitarlo, como aquel que no supera la peor de sus adicciones.
—¿Por qué no serías tú? —susurró Jimin, colocándose de puntillas para lograr llegar a los labios de Jungkook.
—Tú y yo ya no somos nada, Jimin —respondió también en un susurro, causando que sus labios se rozaran.
Y es que contra más veces decía esa frase, más mentira parecía.
Ambas bocas se terminaron uniendo, la mano derecha de Jimin subiendo hasta el cuello de Jungkook mientras la izquierda se mantenía apoyada en el pecho de este. Jungkook por su parte, llevó sus manos hasta la cintura de Jimin solo para acercarlo un poco más hasta él.
Ambos suspiraron contra la boca del otro, adentrándose aún más al departamento de Jungkook como si hace un segundo Jungkook no le hubiera dicho a Jimin que se fuera.
Al menos la puerta había sido cerrada con el pie de Jimin.
Se separaron unos segundos solo para que Jungkook dejara el estuche de su guitarra apoyado de manera segura en la pared antes de volver a besarse.
El teléfono de Jimin sonó poco después de eso, pero el chico solo lo ignoró y Jungkook no iba a insistir en que contestara la llamada cuando estaba más que ocupado colando sus manos bajo la camiseta de Jimin.
Ambos acabaron sobre el sofá de la sala, sin detenerse a decir algo o poner un freno en la situación, Jimin sabía perfectamente que lugares tocar al igual que Jungkook, al parecer ambos iban a ignorar a la perfección la charla que debían tener.
Una vez más.
No debería de ser así, porque a este paso uno de los dos iba a cansarse de esa situación de tira y afloja.
Probablemente iba a ser Jungkook, pues a la mañana siguiente, por más que ambos se hubieran quedado dormidos en el sofá, Jungkook despertó en completa soledad en su apartamento.
—¿Por qué no me sorprende? —preguntó en voz alta como si alguien le fuera a responder, pero era obvio que no.
Tiró su corto cabello hacia atrás, aunque esté volvió a su lugar en cuestión de segundos.
Suspiró mientras se levantaba y apagaba la estúpida alarma de su teléfono, gruñendo en el proceso, pues este estaba aún en el bolsillo de su pantalón, pero aprovechó que ya estaba de pie para ir directo a la ducha, vistiéndose después con su ropa interior y un simple pantalón.
Cogió su teléfono de la mesita del salón, pues era ahí donde lo había dejado.
—No iré hoy a las clases de la mañana —envió un mensaje de voz sencillo a su grupo de amigos, sin darle muchas vueltas
Esperó un par de minutos porque sabía lo que iba a pasar a continuación y en efecto, el nombre de Yoongi en la pantalla indicando la llamada entrante se hizo presente, tal y como suponía.
—No, no voy a ir, estoy cansado, no tengo ganas y sí han pasado cosas con Jimin —dijo nada más responder a la llamada— ¿Alguna otra pregunta?
—¿Vendrás a clase por la tarde?
—Lo haré, no te voy a dejar solo en esa optativa si es lo que te preocupa —Jungkook se dejó caer en su sofá—. ¿Algo más?
—¿Quieres hablar sobre lo de Jimin?
—Quizá en otro momento, tengo que pensar en ello.
—Entonces te dejo, háblame si pasa al-
—Te hablo si pasa algo, Yoon, tú también, háblame si pasa cualquier cosa.
Eso fue todo, la llamada finalizó y Jungkook solo se quedó jugando algún videojuego en el salón de su departamento hasta que se hizo tarde. Comió algo y se arregló un poco antes de salir con la mochila en su hombro derecho.
No tardó en sacar un cigarrillo de la cajetilla que guardaba en su chaqueta, sabiendo que iba a poder acabarlo con tranquilidad en el camino.
Su paso era lento, tranquilo, realmente no tenía prisa por llegar.
Tiró la colilla justo antes de girar la esquina para pasar por la puerta de la universidad. La colilla fue pisada por su bota y él entró con la cabeza en alto, sabiendo que tenía una mirada puesta en él, pero no iba a devolverle la mirada a Jimin, eso no entraba en sus planes.
Una vez dentro en la universidad, caminó por el pasillo de la planta baja, y cuando estuvo apunto de subir las escaleras, su antebrazo fue agarrado.
Su cabeza se giró para lograr ver de reojo quién lo había frenado.
—¿Se te ofrece algo? —preguntó, sin girarse del todo.
—Me has ignorado al entrar.
—¿Sí? Vaya, quizá era esa mi intención —se encogió ligeramente de hombros—. Ahora ¿me sueltas el brazo? Quiero ir a clase.
Sin esperar una respuesta, se soltó del agarre de Jimin, comenzando a subir las escaleras, básicamente pagándole con la misma moneda.
—Pero necesito hablar contigo, Jungkook.
—Mira que yo no necesito hablar contigo, Jimin, si quieres charlar con alguien no será conmigo, no hoy.
Ni siquiera se giró para decir esas palabras, solo siguió su camino hasta que logró llegar a su clase, sonriéndole a Yoongi antes de acercarse para sentarse a su lado.
—¿Todo bien? —preguntó Yoongi.
—Todo genial, no te preocupes —respondió Jungkook.
La clase no tardó mucho en empezar y todo fue exactamente igual que siempre, sin nada de diferente. Jungkook deseando salir de ahí para llegar a su casa y que llegara el fin de semana de una vez para poder dormir diez horas, aunque luego no haría eso por salir de fiesta.
Una vez la clase finalizó, Jungkook recogió sus cosas y se levantó dispuesto a salir de ahí de una vez, siendo seguido por Yoongi.
—¿Planeas hacer algo?
—Probablemente escuche algo de música mientras me bebo una cerveza —comentó Jungkook—. ¿Tú planeas hacer algo?
—Pues quería hablar contigo.
Jungkook miró a Yoongi de reojo, sonriendo de lado y negando antes de soltar una risa por lo bajo.
—No vamos a tener una charla seria, ni un regaño en este momento Yoon, no es lo que necesito.
—Pero Jungkook.
—¿Quieres un cigarro? —cuestionó el chico una vez estuvieron fuera de la universidad.
Yoongi rodó los ojos, pero aceptó el cigarrillo que le estaba ofreciendo Jungkook, ambos parados cerca del edificio, al parecer sin prisa por volver a casa.
La mandíbula de Jungkook tensándose de un momento a otro por la mirada clavada en su nuca, viéndose obligado a girarse y encontrarse con la mirada de Jimin, quien también estaba fumando no muy lejos de ellos con un chico de su curso.
Era como si Jimin no supiera estar solo o no encontrara otra manera para molestar a Jungkook. Parecía que solo sabía hacer eso, buscar a otros chicos sabiendo que Jungkook iba a acabar molesto, pero cuando podía tenerlo entre sus brazos, Jimin terminaba corriendo lejos y vuelta a lo mismo.
—Quien lo entiende —gruñó Jungkook por lo bajo.
—Probablemente nadie —respondió Yoongi, ganándose la atención de Jungkook—, se supone que lo dejasteis porque sabíais que os hacíais daño, pero parece que no os sepáis soltar.
—Él está con otro, bueno, viviendo la vida como quien dice —Jungkook se encogió de hombros—, lástima que ninguno de ellos sea yo, soy difícil de superar —tras soltar ese comentario, lanzó la colilla de su cigarrillo al suelo y comenzó a reír.
—Qué egocéntrico has sonado —Yoongi rodó los ojos.
—Yo solo he dicho una verdad —dijo Jungkook empezando a alejarse—, mañana no vendré a clase, pero nos vemos en el club por la noche.
—¿Podrías dejar de saltarte las clases?
—Deja que lo piense —haciendo un sonido con su garganta y frunciendo un poco el ceño, terminó negando—, me da que no, Yoon, pero mucha suerte.
—A veces te odio.
—Discutible eso.
Jungkook pasó justo por delante de Jimin, quien desvió la mirada del chico con el que estaba hablando hasta dar con la mirada de Jungkook quien le guiñó un ojo antes de seguir de largo.
Nadie lo entendía, pero ¿quién entendía a los chicos jugadores en el ámbito amoroso?
Exacto, nadie, porque era lo que todo el mundo evitaba y a Jungkook se le daba muy bien jugar ese juego cuando las cosas le empezaban a molestar.
🥀
Tal y como Jungkook dijo, no fue a clase, sin embargo sí que estuvo puntual en el club como de costumbre, esperando con una de sus manos en el bolsillo de su pantalón y con los dedos de la otra sosteniendo un cigarro.
—Tú siempre eres puntual para lo que te conviene —la voz de Namjoon a sus espaldas le hizo soltar una risa.
—Para ensayar y para emborracharme —respondió Jungkook girándose—, las dos cosas más importantes.
—Como si estudiar no lo fuera.
—Ocupa un tercer puesto, no pasa nada si llego tarde o me salto unas pocas clases —dijo—. Además te recuerdo qué-
—Que ya no sales con Jimin y él no te va a salvar el culo en la universidad —Seokjin apareció— y que su padre te odia porque según él, eras mala influencia y por eso ahora es como es.
—¿Cómo sabes eso? —preguntó Namjoon.
—Voy a muchas clases con Jimin, además, ¿recuerdas que era de su grupo de amigos?
—¿Recordáis que antes de que llegara yo, Jimin ya estaba un poco descontrolado?
—¿Llamas descontrolado a Jimin porque se enrolla con quién quiere? Porque tú haces lo mismo.
—¿Te recuerdo que salí con él y también sé cómo soy yo? —Jungkook tiró su cigarrillo al suelo— además, sigo ti-
La mano de Yoongi cubrió la boca de Jungkook, haciendo que rodara los ojos, aunque agradeció que el chico apareciera en ese momento para callarlo.
—Mejor vayamos dentro —sugirió Yoongi, empujando el cuerpo de Jungkook, quien solo caminó hasta la entrada del local.
Una vez dentro, Yoongi dejó de sostener a Jungkook, quien había decidido caminar y abrirse paso hasta la barra, donde interceptó a Sohee casi al segundo.
—¡Kook, que bueno verte aquí! —La chica le dedicó una sonrisa que Jungkook no tardó en devolver.
—Sabes que vengo aquí siempre.
Fue cuestión de segundos para que Jungkook recibiera su copa y desapareciera de ahí, diciéndole a sus amigos que iría a la pista de baile, lo cual sin duda fue algo extraño sobre todo para Yoongi.
—Sabes, he escuchado por ahí que tu padre me odia —la voz de Jungkook fue lo suficientemente alta cuando pasó por detrás de Jimin, llamando inmediatamente la atención de este.
Era obvio que el rubio no había perdido el tiempo al entrar al local, pues ya estaba con un chico, chico a quien dejó tirado para seguir a Jungkook.
—¿Y tú qué narices sabes? Además ¿a que viene que digas eso?
—¿Eso importa? Me acabas de seguir cual cachorro a su dueño —se burló Jungkook—. Sabes, te ves muy bonito iluminado por todas estás luces rojas.
—¿Qué estás intentando, Jungkook?
—Nada —era una mentira, una gran y evidentemente mentira.
—¿Te recuerdo que te conozco lo suficiente?
—¿Te recuerdo que yo también? Me estoy adelantando a tus acciones.
Ambos se quedaron en silencio, observándose, Jungkook sonriendo orgulloso poco después, llevando su mano libre hasta una de las mejillas de Jimin para acariciarla con su pulgar.
—Es gracioso que todos digan que es mi culpa que ahora seas así.
La mano de Jungkook dejó de tocar la mejilla de Jimin, sin embargo, una sonrisa seguía adornando el rostro del tatuado.
—¿Y no tienen razón? —Jimin había alzado una de sus cejas.
—¿La tienen? Te recuerdo como te conocí la primera vez, Jimin.
—Lo dice el indicado que tiene fama de haberse tirado a media universidad.
—Y mira quién vino corriendo a mis brazos —habló burlón—. Además sabes la historia detrás de esos rumores.
Realmente parecía una especie de costumbre el encontrarse ahora para decir esa clase de cosas o para no hablar en general.
Era algo que cualquier persona vería innecesario, pero ellos seguían en ese bucle, sabiendo que sus acciones estaban haciendo daño.
Parecía una especie de gusto retorcido por algo que no era sano.
—Eres imbécil.
—¿Lo soy? —preguntó, dando un paso más cerca de Jimin—. Esta será la última vez.
—Estás mintiendo.
—Te dije que no te mentiría más.
Pero por supuesto que estaba mintiendo otra vez y probablemente ambos estaban cansados de tanta mentira.
Jungkook iba a inclinarse, dispuesto a besar a Jimin. Estuvo a nada de rodear la cintura de este con su brazo y pegarlo a su cuerpo, porque estaba deseoso de tenerlo cerca, como siempre, porque era una mierda cuando le tocaba verlo de lejos.
A veces se preguntaba cómo habían acabado en esa situación.
Un chico que Jungkook no conocía de nada se había atrevido a ponerle la mano encima, alejándolo de Jimin.
—Él estaba conmigo —Jungkook había alzado una de sus cejas y soltó una pequeña risa.
Su lengua empujó el interior de su mejilla.
—¿Y eso debería de importarme acaso?
Jimin sostuvo el brazo de Jungkook, sabiendo cómo podía reaccionar este.
Sí bien Jungkook era capaz de ver a Jimin liándose con otro, no le iba que vinieran a reclamarle y hoy estaba lo suficiente cansado como para aguantar a niñatos que se creían el rey del mundo.
—Estaba contigo, tú mismo lo has dicho —habló molesto—. Y te ha dejado por mí, ahora da media vuelta y piérdete.
Por más que dijera eso, el otro muchacho se acercó más a él, casi dispuesto a iniciar una pelea que Jimin intentó evitar sin éxito. Fueron un par de golpes nada del otro mundo, al menos no para Jungkook.
Los habían sacado del local, a él y al otro chico, la única diferencia era que Jungkook podía volver a entrar.
—Última vez que te defiendo en una estúpida pelea.
Jimin estaba junto a él. Jungkook tenía el pómulo algo morado aunque agradecía que el golpe no hubiera sido en su ojo. Se encontraba fumando de lo más tranquilo, apoyado en la pared de fuera del local.
—Vuelves a mentir —dijo Jungkook, ganándose la mirada de Jimin.
—Al aparecer ambos somos unos expertos mintiendo.
—Y tú el primero, eres el maldito rey de los mentirosos.
—¿Perdón?
Lanzó lo que quedaba de su cigarrillo al suelo, dejando de apoyarse en la pared y así girar su cuerpo en dirección a Jimin.
—¿Que me ibas a amar en mi peor momento? ¿Que te ibas a quedar conmigo pasará lo que pasará? Y una mierda, te fuiste corriendo como un puto cobarde nada más empezaron los rumores.
—¿Y que se supone que debía de hacer? ¿Aguantar que la gente hablara mierda de mí?
—¿Tú solución fue dejarme y liarte con cualquier tío que se te cruce por delante? —comentó entre dientes—. Huiste de mí porque estaba rodeado de rumores de que me había tirado a media universidad ¿Y que haces tú después? Me parece de lo más estúpido.
—¿Y a ti qué narices te importa?
—¿Es en serio? —Una risa llena de burla se escapó de sus labios—. Me dejaste porque creías que te estaba usando en vez de confiar en mí ¿Y ahora qué? ¿Decides ser tú el dueño de los rumores de que te has tirado a media universidad?
—Y mira como tú aún así vuelves a mí —Jimin se acercó un paso a Jungkook.
—Lo dices orgulloso como si tú te hubieras alejado de mí —se defendió—. Me parece una mierda tu plan de estar con un tío diferente cada día solo para molestarme.
—¿Y quién dice que es para molestarte?
—¡Por qué es lo único que haces, Jimin! —exclamó—. Rompemos la relación para no hacernos daño porque tú no aguantabas los rumores, luego llegas y te metes directo en ellos para luego acabar viniendo de vuelta a por mí porque sabes que yo estoy justo detrás de ti porque nunca quise dejarte.
Dio un paso más cerca de Jimin, sus cuerpos chocaron, pero enseguida Jimin volvió a poner distancia, dando un paso hacia atrás.
—Quizá ya dejó de ser divertido ver cómo te enrollas con otros para luego acabar conmigo, gracias por subirme el ego, pero este tira y afloja de mierda me tiene cansado.
—¿Crees que a mí no me cansa? Me veían como el pobre inocente que había caído en brazos del maldito mujeriego que me iba a usar y a tirar.
—¿Y te hacía más ilusión convertirte tú en el que usa y luego tira? Venga ya, menuda gilipollez.
—Mi padre nunca me quiso cerca de ti, Jungkook.
—¿Y eso a qué narices viene ahora, Jimin?
—Que quizá nunca debí haber aceptado tu número de teléfono ni haber hablado contigo.
Se quedaron en silencio, Jungkook tenía la respiración algo pesada y no sabía si era alucinación suya o podía ver cierto miedo en los ojos de Jimin, quien había empezado a mordisquear su labio inferior con cierta insistencia.
—Quizá debiste hacerle caso a tu padre y nunca haberte acercado a mí, nos había ahorrado muchos problemas y quizá yo nunca debí de haberte dado mi número, tal vez seguirías feliz con tu ex novio en vez de haber pasado por toda esta mierda.
Lo dijo, realmente lo dijo tras tragar saliva con cierta dificultad al no verse capaz de hacerlo.
—¡Jiminie!
La voz de Taehyung se escuchó a lo lejos, haciendo que Jimin desviara su vista cristalizada, saludando a su amigo con una pequeña sonrisa. Jungkook tomó una respiración más profunda de la necesaria, dando media vuelta y adentrándose de nuevo al club.
Tal vez eso era lo mejor que podían hacer.
🥀
Tenía las manos guardadas en los bolsillos de su pantalón, escuchando atento lo que Hoseok y Taehyung le estaban contando. Aún era raro hablar con los amigos de Jimin, pero básicamente se los había ganado él. Nadie lo veía como el malo de la historia.
No sabía si habían pasado días, semanas, quizá un mes, desde la charla que tuvo con Jimin, pero no se habían vuelto a hablar desde eso.
Era raro, sí, pero suponía que era mejor así. Básicamente se habían estado ignorando como si eso fuera la solución a todos sus problemas, cuando se veían bastante a menudo por los pasillos de la universidad.
Había cambiado el camino ¿No? Había salido de Roma como quien dice, había dejado de repetir la historia como tanto había deseado.
Sí por fin tenía lo que quería ¿por qué estaba mirando de reojo como Jimin entraba a la cafetería?
Iba solo, todas las veces que lo había visto esos días, siempre había estado solo, ningún chico alrededor, nada.
Volvió su vista a Taehyung y Hoseok para despedirse de ellos e irse de ahí hacia la sala de ensayos. Pasó por un lado de Jimin, evitando mirarle, soltando el aire contenido en sus pulmones cuando estuvo fuera de la vista del chico.
Caminó con tranquilidad, saludando a aquellas personas que le saludaban por el camino. Pronto acabó dentro de la sala de ensayos donde ya estaban sus amigos.
—Me sorprende que seas el último en llegar —comentó Namjoon.
—Estaba hablando con Hoseok y Taehyung.
—¿Sobre Jimin? —preguntó Seokjin.
—No —respondió con un tono de voz que parecía cargado de molestia.
Se acercó hasta el amplificador para poder conectar su guitarra una vez sacada de su estuche. No dijo nada más, sus amigos tampoco preguntaron y probablemente era mejor así.
Se mantuvo tocando una melodía con su guitarra, con su ceño algo fruncido hasta que Namjoon decidió acompañarlo con la batería.
Era como si estuviera dejando salir toda la molestia que tenía acumulada en su pecho.
Recordaba la charla que había tenido con el director hacía solo un par de días, aunque no fue precisamente para hablar de sus notas o de algo relacionado con las clases. Fue una charla sobre Jimin, dónde quedó confundido y enfadado a más o no poder.
Según él padre de Jimin, él tenía toda la culpa y quería que Jungkook estuviera lejos, lastima que eso no era motivo de peso para tirarlo de la universidad, además de que era un motivo personal y no académico.
Terminó quedando solo en la sala de ensayos cuando anocheció, incluso Yoongi se fue después de insistir un poco en hablar sobre el tema, pero Jungkook se terminó negando en rotundo.
Se quedó ahí, encerrado en aquella aula y en la melodía que se encargaba de crear con la guitarra, no obstante, el sonido de la puerta le hizo alzar la cabeza.
Se esperaba a cualquier persona menos a Jimin si era sincero.
No dijo nada, solo le observó en silencio, esperando que el contrario dijera lo que sea que quería decir.
—Sé que mi padre habló contigo.
—No me sorprende que lo sepas si soy sincero —respondió encogiéndose de hombros.
—Lo siento.
—¿Has venido para disculparte por la charla que me dio tu padre sobre que tú comportamiento de ahora es todo mi culpa? —cuestionó tras reírse de forma burlona—. Dile a tu padre que yo no controlo tu comportamiento, porque a mí ni siquiera me dejó hablar.
—¿Por qué te pones así cuando he venido a disculparme?
—¿Así como? Estoy como siempre.
Había bajado la mirada a su guitarra de nuevo, ignorando que Jimin se había acercado a él.
—Estás a la defensiva.
—No veo la necesidad de que te disculpes por lo de tu padre —comentó sincero—. Me interesa que te disculpes por otras cosas, pero no lo haces.
—Tú tampoco te has disculpado por como me trataste cuando rompimos.
—¿Vamos a volver a pasar por todo esto para saber quién está equivocado o quién no? —suspiró, apartando la guitarra de su regazo para dejarla sobre la mesa en la cual estaba sentado—. Dime, ¿que quieres hablar realmente? No es lo de tu padre ¿cierto?
—Sí era lo de mi padre, quería disculparme.
—Podríamos, por una vez, ¿dejar de mentir? Y hablo por ambos, deberías ser sincero esta vez, yo también lo seré.
Se observaron en silencio, con suerte entraba la luz de la luna y de las farolas por las ventanas de aquella aula. Si a Jungkook le tocaba saltar la valla para salir, no le iba a sorprender en absoluto.
—Te echo de menos.
Las palabras de Jimin lo descompusieron por completo. También esperaba cualquier cosa menos eso. Había mil cosas que podían haber salido de los labios de Jimin, pero el muchacho terminó por decir lo que menos esperaba escuchar Jungkook.
—Jimin no creo que…
—No quería soltar el tira y afloja que teníamos porque era una manera de mantenerte cerca de mí siempre.
—Sabes que ese tira y afloja no era sano.
—Lo sé —murmuró—, también me dolió lo que dijiste en el club.
—¿Y te crees que a mí no me dolió lo que dijiste? Nos hemos hecho daño mutuamente.
Una vez más silencio. Jimin comenzó a jugar con sus dedos nervioso y a mordisquear su labio como si no supiera qué decir o qué hacer en ese momento.
—Te quise, Jimin —susurró—, probablemente lo siga haciendo, pero este tira y afloja no da para más, aún si yo también lo uso para acercarme a ti.
—Jungkook.
—¿Si?
—Bésame —pidió—, por favor.
Si bien al principio Jungkook se quedó completamente quieto, no tardó en acercarse al escuchar ese por favor.
Tomó el rostro ajeno entre sus manos y se inclinó para poder juntar sus labios sin queja alguna, notó las manos de Jimin sosteniendo su chaqueta, lo supo por cómo le obligaba a acercarse aún más.
Aprovecharon para probarse como si nunca lo hubieran hecho, para explorar la boca del contrario, para memorizar el sabor que tenía la boca ajena. Sus labios moldeandose a la perfección, como si hubiesen sido hechos para juntarse.
Jungkook avanzó un paso, haciendo que Jimin retrocediera uno por consecuencia y se tropezara, los brazos de Jungkook lo acercaron rápidamente a su cuerpo evitando una separación mayor o que el muchacho se fuera al suelo. Jungkook sonrió sobre la boca contraria, casi tragando el comentario burlón que iba a dejar salir.
—No te rías —se quejó Jimin cerca de sus labios, lo cual hizo que comenzará a reír sin poder evitarlo.
—Menos mal que te tenía sujeto.
—Te hubieras caído conmigo.
—¿Tú crees?
—Lo creo.
Había algo distinto, no se sentía como todas esas veces donde iban a buscarse solo con esas intenciones. Era diferente, no sabía si por el beso suave que vino después entre risas o por las manos de Jimin acunando su rostro.
Sostuvo a Jimin entre sus brazos, caminando hasta dar con aquella mesa alargada que probablemente era del profesor antes de que fuera asignada como aula de ensayo. Dejó al chico sentado, acomodándose él entre el hueco de sus piernas.
Sus manos dieron con la cadera de Jimin, acercándolo hasta su cuerpo, el beso suave volvió a subir de intensidad, su cabello recibió un tirón, pero no para separarse, más bien para inclinarse aún más.
Sus dientes mordisquearon el labio inferior ajeno, encargándose después de delinearlo con su lengua y chuparlo a su antojo, ganándose un jadeo del más bajo como recompensa.
—Espera, espera.
Jungkook se separó, con la respiración agitada nada más notó una de las manos de Jimin agarrar el borde de su pantalón. Su corazón estaba latiendo rápido contra su pecho.
—¿Qué pasa, Kook?
El rostro de Jungkook fue acunado por las manos de Jimin en cuestión de segundos. Tenía los ojos cerrados y había apoyado las manos en la mesa, pero su corazón seguía latiendo igual de fuerte.
¿Por qué estaba nervioso? No era la primera vez que hacía algo como eso, aunque claro, tal vez no estaba nervioso, tal vez tenía miedo.
¿Qué le aseguraba que esa vez sería diferente? ¿Qué esa vez Jimin no se iría? ¿Por qué estaba dando por sentado que ese tira y afloja acabaría? Probablemente había estado tantas veces en esa situación que no le sorprendía en absoluto si Jimin se largaba después de obtener lo que querían y volvían a lo mismo.
—Kook.
Abrió sus ojos, Jimin lo miraba entre confundido y preocupado, probablemente porque esa era la primera vez que se detenía de manera tan repentina y no le decía absolutamente nada.
—No puedo hacerlo, Jimin —murmuró.
Dio un par de pasos hacia atrás, volviendo a poner distancia entre ellos. La repentina presión en su pecho fue acompañada de un nudo en su garganta que estaba intentando quitar tragando saliva.
—¿De qué hablas, Kook? No es la primera vez que-
—Ese es el problema, que no es la primera vez.
Se acercó hasta su guitarra para guardarla en su estuche con movimientos algo torpes, apagó el amplificador y echó un vistazo rápido para asegurarse de que tenía todo.
—Jungkook.
Jimin intentó pararlo cuando el chico salió a paso rápido del aula, caminando por los pasillos hasta dar con la puerta principal que justo estaba apunto de ser cerrada. Jungkook se despidió del guardia de manera educada, pero con solo dar dos pasos en dirección a su casa fue frenado.
—No te vayas sin explicarme las cosas —Jimin sostenía el brazo de Jungkook.
—Estoy haciendo lo que tú haces siempre —Al mismo tiempo que respondía se soltó del agarre y se giró.
—Yo no hago esto.
—Siempre sales huyendo como el cobarde que eres y soy yo quien te termina esperando —habló con cierta molestia—. Voy a ser yo el cobarde esta vez y voy a irme.
—Yo no soy un cobarde.
—Siempre lo has sido, Jimin y sabes, no tendrías que haber venido a disculparte, igual que yo no debería haber esperado a que volvieras, no tendríamos que haber estado de esta manera —la mano de Jungkook sostenía con fuerza la correa del estuche de la guitarra—. Te tuve que haberte dejado ir cuando así lo quisiste, porque esta situación duele como no tienes ni idea.
—Jungkook, sabes que tenía que disculparme, además sabes que me importas.
—Si te hubiera importado no me habrías pedido que te dejara ir esa vez, Jimin, lo habrías intentado conmigo en lugar de rendirte y lo sabes —comentó algo frustrado.
—¡No podía soportar todo eso, Jungkook! —exclamó, también algo molesto
—Entonces supongo que si podías soportar dejarme —una risa se escapó de sus labios—. Al menos uno de nosotros podía soportar eso.
—Me dolió dejarte.
—Y a mí me dolió que no pensaras en mí cuando lo hiciste, porque ya te lo he dicho mil veces, no quise dejarte, quise luchar por lo nuestro y tú lo tiraste —dio un pasó hacia atrás—, nunca debimos tener este tira y afloja, Jimin, ni siquiera sé cómo acabamos en esto cuando me dejaste, pero ya no lo quiero más.
—No me estás entendiendo, nunca lo has hecho, las cosas que he tenido que aguantar por ti, el haber estado sintiéndome mal por la situación. Quizá tú podías manejar eso, pero yo no —habló Jimin con sinceridad
Se miraron sin decir nada, a una distancia prudente, aunque ambos tenían los ojos algo brillosos.
—Tú tampoco me has entendido a mí al parecer —susurró—, así que, Jimin, igual que en ese momento se te hizo tan fácil decidir por mí y solo mirar por ti como si solo tú te sintieras mal, te pido por favor que esta vez me dejes ir.
—¿Eso quieres?
—Eso es lo que tú querías y solo estoy haciendo lo que en su día me pediste —le dedicó una pequeña sonrisa antes de agachar su cabeza y mirar sus zapatillas.
Tragó saliva, con su corazón latiendo con rapidez y una lágrima cayendo por su mejilla que rápidamente limpio con el dorso de su mano libre.
—Te estoy dejando ir, espero que así puedas estar más tranquilo y feliz, no te voy a intentar retener esta vez.
Ni siquiera fue capaz de alzar su cabeza para mirarlo por última vez, igual que Jimin no fue capaz de mirarlo cuando rompió su relación. A veces no todo salía bien o como esperaba, es por eso que le tocó caminar a su casa sintiendo su corazón hecho pedazos, pero sintiendo que había hecho todo lo que había podido.