π…πžπ¬π­Γ­π§ 𝐝𝐞π₯ 𝐝𝐞𝐬𝐭𝐒𝐧𝐨 [𝐑𝐨𝐳𝐒]

All Rights Reserved Β©

Summary

En una aldea lejana, un Fork y un Cake se cruzan en un destino lleno de tensiones, deseo y secretos. Soonyoung, un Fork fuerte y decidido, ha vivido siempre con la certeza de su naturaleza, mientras Jihoon, un Cake reciΓ©n llegado, esconde un sabor ΓΊnico y tentador. Aunque al principio su relaciΓ³n parece simple, entre ellos empiezan a surgir sentimientos complejos, alimentados por gestos inocentes y miradas cargadas de significado. Soonyoung, con su presencia arrolladora, comienza a cautivar a Jihoon de una manera que ni Γ©l mismo entiende, mientras lucha por separar la amistad del deseo. Pero Jihoon se ve atrapado en un mar de dudas, preguntΓ‘ndose si el cariΓ±o de Soonyoung es genuino o simplemente un juego. En medio de este enredo emocional, ambos se enfrentan a un destino impredecible, donde las lΓ­neas entre lo que es amor y lo que es un 'festΓ­n' se difuminan, creando un banquete de confusiΓ³n, anhelos y, finalmente, decisiones. El Cakeverso es un universo donde los Forks y los Cakes coexisten. Los Forks son seres dominantes y protectores, mientras que los Cakes son delicados, con un sabor ΓΊnico que los Forks desean descubrir. Algo parecido al omegaverse, soy inexperta en el tema pero les juro que la historia tiene un final que podrΓ­an no esperar

Status
Complete
Chapters
10
Rating
n/a
Age Rating
16+

CapΓ­tulo 1

La aldea de Hanbyeol, ubicada al pie de las montaΓ±as donde los valles se abrΓ­an como puertas al misterio, siempre habΓ­a sido un lugar de contrastes. En sus calles se cruzaban las huellas del pasado y las promesas del futuro, reflejadas en sus habitantes: los Forks, los Cakes y los Normales. Cada uno de ellos con su propia funciΓ³n, su propio rol dentro de la compleja jerarquΓ­a que regΓ­a la vida en Hanbyeol.

Los Forks, como se les conocΓ­a en la aldea, eran considerados los lΓ­deres naturales. Fueron los que, en tiempos antiguos, dominaron las tierras, guerreros poderosos con una fuerza que superaba la de cualquier otro. Eran los protectores, destinados a la defensa del territorio. Su naturaleza era incansable, y su habilidad para β€œprobar” a los Cakes los habΓ­a convertido en figuras de gran respeto y, en algunos casos, de temor.

Los Cakes, en cambio, poseΓ­an un don peculiar. Su sabor dulce, que solo los Forks podΓ­an percibir, estaba presente en su carne y fluidos. Aunque muchos Cakes vivΓ­an sin conocer esta particularidad, los Forks eran inevitablemente atraΓ­dos hacia ellos. Jihoon era uno de estos Cakes, pero su llegada reciente a Hanbyeol lo mantenΓ­a al margen de las complejas tensiones que definΓ­an la convivencia en la aldea.

Desde que se mudΓ³, Jihoon encontrΓ³ su lugar en una pequeΓ±a panaderΓ­a al borde de la plaza central. AquΓ­, su habilidad natural como Cake se entrelazaba con su destreza como panadero, lo que le permitΓ­a crear dulces irresistibles. La vainilla, su sabor caracterΓ­stico, impregnaba el ambiente con un aroma cΓ‘lido y reconfortante que atraΓ­a a los aldeanos de forma casi mΓ‘gica. Sus productos se convirtieron en un emblema de la aldea, aunque Jihoon no entendΓ­a del todo por quΓ© causaban tal fascinaciΓ³n.

En la vΓ­spera de la gran fiesta que celebraba el regreso de los guerreros, Jihoon apenas tenΓ­a tiempo para respirar. Los aldeanos acudΓ­an en tropel a su panaderΓ­a, haciendo pedidos de ΓΊltima hora para la celebraciΓ³n nocturna. No sabΓ­a mucho sobre los guerreros ni sobre la importancia de la fiesta. La mayorΓ­a de ellos no solΓ­an interactuar con Γ©l mΓ‘s allΓ‘ de un saludo cordial, y Jihoon tampoco buscaba involucrarse. Su prioridad era cumplir con los pedidos y mantener la panaderΓ­a en funcionamiento.

–Jihoon, ΒΏte quedan mΓ‘s tartas de vainilla? – preguntΓ³ una mujer mayor, entrando apresurada.

–Estoy terminando un nuevo lote – respondiΓ³ mientras colocaba con cuidado otra bandeja en el horno. Su tono era calmado, aunque en su interior sentΓ­a el peso de la jornada. La mujer le sonriΓ³ agradecida antes de marcharse con la promesa de regresar pronto.

El olor a vainilla llenaba el aire, envolviendo a Jihoon como un recordatorio constante de su naturaleza. Aunque desconocΓ­a su impacto en los demΓ‘s, a menudo se preguntaba si era la razΓ³n por la que los aldeanos lo buscaban tanto. Sin embargo, esos pensamientos eran fugaces, siempre eclipsados por el ritmo frenΓ©tico de su trabajo.

Mientras las campanas de la aldea resonaban para anunciar el ocaso, Jihoon se permitiΓ³ un momento de respiro. ObservΓ³ a travΓ©s de la ventana cΓ³mo los aldeanos decoraban la plaza con guirnaldas y linternas. La emociΓ³n por la fiesta era palpable, aunque para Jihoon seguΓ­a siendo un misterio. SabΓ­a que los guerreros eran una parte vital de la aldea, pero nunca habΓ­a conocido a ninguno en persona. No podΓ­a imaginar cΓ³mo serΓ­a compartir el pan con alguien tan imponente.

La noche se extendΓ­a en Hanbyeol, entre el bullicio de la fiesta y las luces brillantes de las linternas, pero Jihoon se mantenΓ­a centrado en su mostrador. Su mirada recorrΓ­a a los aldeanos que pasaban, saludando con una sonrisa tΓ­mida, su mente ocupada con el constante ajetreo de la jornada. No entendΓ­a del todo la fascinaciΓ³n por su panaderΓ­a, ni el constante flujo de personas que lo visitaban. Para Γ©l, era solo una cuestiΓ³n de cumplir con los pedidos.

Sin embargo, esa noche, algo en el aire parecΓ­a distinto. Los Forks, con su imponente presencia, llenaban la plaza, y aunque Jihoon no solΓ­a sentirse intimidado por la figura de los guerreros, habΓ­a algo en ellos que le resultaba extraΓ±amente inquietante. Estaba acostumbrado a su presencia, pero nunca tan cerca, nunca tan intensos.

En medio de la fiesta, los ojos de Soonyoung recorrieron la plaza, buscando un refugio en el que pudiera pasar desapercibido, algo que no le resultaba fΓ‘cil dada la atenciΓ³n que siempre atraΓ­a. Aunque vestΓ­a la armadura de los guerreros, parecΓ­a menos tenso que los demΓ‘s, caminando con una ligereza que contrastaba con la solemne formalidad de los otros. SabΓ­a que esa noche era especial, pero preferΓ­a mantenerse al margen, como siempre habΓ­a hecho. No le interesaban las ceremonias ni los rituales, solo el regreso y el descanso que su cuerpo pedΓ­a tras la misiΓ³n.

Y fue entonces cuando lo vio. Un joven panadero, de pie detrΓ‘s de un pequeΓ±o mostrador, ajustando con cuidado las bandejas de pasteles. Aunque Jihoon no lo miraba de forma directa, la concentraciΓ³n en su rostro, la suavidad de sus movimientos y el pequeΓ±o gesto de su mano al ajustar un pastel capturaron de inmediato la atenciΓ³n de Soonyoung. Era la forma en que se movΓ­a, cΓ³mo su presencia, silenciosa y cautelosa, se destacaba incluso en medio del bullicio.

Pero lo que realmente atrajo a Soonyoung, mΓ‘s que el movimiento del panadero, fue el dulce aroma que surgΓ­a de su direcciΓ³n. Una fragancia cΓ‘lida, casi embriagadora, que lo hizo detenerse sin pensarlo. La vainilla, familiar, pero con algo mΓ‘s, algo que le era imposible de definir. Era un olor que no podΓ­a ignorar, que lo llamaba hacia Γ©l como un imΓ‘n.

No planeaba acercarse, pero cuando se dio cuenta, ya estaba frente al mostrador, con la mirada fija en el pastel de vainilla que Jihoon habΓ­a colocado con tanto cuidado. Su presencia, tan natural entre los guerreros, parecΓ­a disolverse en el aire frente al joven panadero, quien lo mirΓ³ con sorpresa.

β€”ΒΏEse pastel es tuyo? β€”preguntΓ³ Soonyoung con voz baja, ligeramente inclinΓ‘ndose hacia adelante, como si el pastel fuera el centro de su interΓ©s.

Jihoon, sorprendido por la apariciΓ³n de uno de los Forks frente a Γ©l, tratΓ³ de mantener la calma, aunque sus manos temblaban un poco al cortar un trozo del pastel. Era evidente que algo en el aire habΓ­a cambiado, pero no comprendΓ­a quΓ©.

β€”SΓ­... es mΓ­o β€”respondiΓ³ tΓ­midamente, alzando la mirada por un segundo, antes de volver a concentrarse en el pastel.

Soonyoung no apartaba la vista del panadero, observando su rostro con una atenciΓ³n que Jihoon no sabΓ­a si interpretar como casual o curiosa. El joven panadero le ofreciΓ³ el trozo con una ligera inclinaciΓ³n de cabeza, intentando no mirar demasiado a los ojos del guerrero.

β€”Huele bien. ΒΏPuedo probarlo? β€”preguntΓ³ Soonyoung, su voz suave, pero con una autoridad sutil que se filtraba en cada palabra.

Jihoon, confundido, asintiΓ³ sin dudar, aunque su mente se desbordaba con preguntas. CortΓ³ el trozo con mΓ‘s cautela de la que habΓ­a anticipado, y se lo ofreciΓ³ a Soonyoung con una sonrisa nerviosa.

Soonyoung tomΓ³ el pastel sin decir una palabra, lo probΓ³ con calma, pero en su rostro no habΓ­a ni un indicio de sorpresa ni de satisfacciΓ³n genuina. Sin embargo, sonriΓ³ ligeramente al final, con una mueca que podrΓ­a haber sido una aprobaciΓ³n o solo una cortesΓ­a.

β€”EstΓ‘ rico β€”dijo, de forma casi mecΓ‘nica. SabΓ­a que no podΓ­a decir lo contrario. Los Forks no sentΓ­an el sabor de nada mΓ‘s que los Cakes. Y a pesar de que su comentario sonΓ³ como una simple formalidad, Soonyoung sentΓ­a algo diferente. La textura del pastel, el delicado sabor de vainilla, lo hacΓ­a pensar en algo mΓ‘s que en comida. El aroma que lo envolvΓ­a, el sutil tirΓ³n en su estΓ³mago, era algo que no habΓ­a experimentado antes con ningΓΊn otro Cake.

Jihoon, aΓΊn desconcertado, no sabΓ­a quΓ© decir. Algo en la mirada de Soonyoung lo incomodaba, pero no podΓ­a identificar quΓ© era exactamente. La sinceridad del guerrero no parecΓ­a coincidir con lo que habΓ­a dicho sobre el pastel.

β€”Te agradezco... Soy Lee Jihoon... β€”comenzΓ³ Jihoon, pero Soonyoung no lo dejΓ³ continuar.

β€”Me llamo Kwon Soonyoung β€”interrumpiΓ³, observando a Jihoon con una intensidad que lo desarmΓ³. β€”Y he oΓ­do hablar mucho de ti. β€” MintiΓ³ β€” Tu panaderΓ­a, tus pasteles... Tienes un aroma peculiar, algo que no se encuentra fΓ‘cilmente por aquΓ­. β€” Soonyoung dejΓ³ caer sus palabras con una calma que solo Γ©l lograba transmitir.

Jihoon, al escuchar su nombre mencionado de esa manera, se sintiΓ³ aΓΊn mΓ‘s fuera de lugar. No estaba acostumbrado a que alguien de la talla de un Fork lo mirara de esa forma, como si realmente le importara. Pero mΓ‘s allΓ‘ de las palabras, habΓ­a algo en el aire, algo entre ellos que no lograba comprender.

Antes de que Jihoon pudiera responder, un grupo de aldeanos interrumpiΓ³ la conversaciΓ³n, saludando a Soonyoung. Este se girΓ³ ligeramente hacia ellos y, con una ligera inclinaciΓ³n de cabeza, comenzΓ³ a alejarse, dejΓ‘ndolo nuevamente solo.

β€”Nos vemos pronto, panadero β€”dijo, antes de caminar hacia el centro de la plaza, dejando a Jihoon con una mezcla de sentimientos contradictorios. El aroma a vainilla seguΓ­a flotando a su alrededor, pero ahora era mΓ‘s que un simple olor. Era una promesa, un desafΓ­o, algo que cambiaba la noche de manera que Jihoon no comprendΓ­a, pero que, de alguna forma, ya no podΓ­a ignorar.

La fiesta seguΓ­a su curso, el bullicio era una mezcla de risas y mΓΊsica que parecΓ­a envolver a todos en su ritmo. Jihoon, por primera vez en mucho tiempo, dejΓ³ a un lado sus dudas. ObservΓ³ a los aldeanos disfrutando de la celebraciΓ³n, algunos bailando, otros conversando animadamente. Aunque al principio habΓ­a permanecido distante, ahora sentΓ­a una extraΓ±a curiosidad por unirse a ellos. QuizΓ‘s no tenΓ­a que ser tan reservado siempre.

DecidiΓ³ acercarse a la mesa donde se servΓ­an las bebidas, y con un leve suspiro, se sirviΓ³ un vaso de licor dulce, el mismo que habΓ­a visto disfrutar a los aldeanos con tanta libertad. El calor de la bebida se deslizaba por su garganta, haciendo que la tensiΓ³n acumulada se desvaneciera lentamente. DecidiΓ³ probar otro vaso, sintiendo cΓ³mo el lΓ­quido lo desinhibΓ­a, envolviΓ©ndolo en una sensaciΓ³n de ligereza que nunca habΓ­a experimentado en su rutina diaria.

Sin embargo, a medida que el alcohol hacΓ­a su efecto, su mundo comenzΓ³ a girar un poco mΓ‘s rΓ‘pido de lo que le gustaba. La gente seguΓ­a bailando y charlando, pero Γ©l, inquieto, comenzΓ³ a sentirse mΓ‘s fuera de lugar que nunca. Sin pensarlo mucho, se alejΓ³ de la multitud y caminΓ³ por los pasillos oscuros del pueblo, buscando algo de calma.

Soonyoung, que lo habΓ­a visto apartarse de la fiesta, decidiΓ³ seguirlo, puesto que se encontraba cerca, habΓ­a estado observando a Jihoon con creciente interΓ©s. Algo en su forma de comportarse lo atraΓ­a, esa mezcla de inocencia y el reciente cambio en su actitud lo hizo mΓ‘s intrigante. Soonyoung se acercΓ³, sin saber exactamente por quΓ©. La curiosidad habΓ­a dejado de ser un simple impulso; ahora, algo dentro de Γ©l querΓ­a saber mΓ‘s, querΓ­a acercarse, probar algo mΓ‘s.

Jihoon, ahora mΓ‘s suelto y con una sonrisa tΓ­mida, se sentΓ³ en una roca, mirΓ³ hacia atrΓ‘s y vio cΓ³mo Soonyoung se le acercaba nuevamente. Esta vez, la interacciΓ³n no era tan formal ni cargada de tensiΓ³n. Soonyoung parecΓ­a mΓ‘s relajado, y Jihoon decidiΓ³ no resistirse, dejΓ‘ndose llevar por la fiesta y el momento.

β€”ΒΏTe sientes mejor? β€”preguntΓ³ Soonyoung con una sonrisa.

Jihoon, un tanto avergonzado por su pequeΓ±o descuido, asintiΓ³, aunque el alcohol empezaba a nublar su juicio.

β€”SΓ­... la bebida hace su magia β€”respondiΓ³ con una ligera risa, mirΓ‘ndolo por primera vez sin tanta incomodidad.

Soonyoung observΓ³ su rostro, notando la falta de concentraciΓ³n y la torpeza en sus movimientos. La bebida habΓ­a hecho efecto mΓ‘s rΓ‘pido de lo que Jihoon habΓ­a anticipado, y Soonyoung no podΓ­a evitar preguntarse por quΓ© alguien como Jihoon, quien parecΓ­a tan reservado y calmado, se habΓ­a lanzado a perderse en el bullicio de una fiesta.

β€”ΒΏY quΓ© te trae a esta fiesta entonces? β€”preguntΓ³ Soonyoung, con una sonrisa amable, pero curiosa.

Jihoon, sin pensarlo mucho, levantΓ³ una mano como si no estuviera muy seguro de su respuesta.

β€”No sΓ©... la gente, la mΓΊsica, tal vez... solo querΓ­a ver de quΓ© se trataba, es mi primer aΓ±o viendo una fiesta tan grande por aquΓ­. β€”dijo con una leve risa, casi como si todo fuera una broma para Γ©l. Pero en su interior, algo mΓ‘s comenzaba a emerger. No solo habΓ­a sido la curiosidad lo que lo habΓ­a empujado a ir, sino tambiΓ©n una necesidad de conexiΓ³n que aΓΊn no lograba entender.

Soonyoung, al ver cΓ³mo Jihoon se relajaba un poco, dio un paso mΓ‘s cerca, con una ligera inclinaciΓ³n de cabeza. El aroma del licor aΓΊn flotaba alrededor de Γ©l, pero algo en esa cercanΓ­a hizo que el ambiente se sintiera mΓ‘s personal, menos abarrotado.

La conversaciΓ³n continuΓ³ con mΓ‘s facilidad. Jihoon notΓ³ que Soonyoung no era tan intimidante como los demΓ‘s guerreros, y aunque su presencia era poderosa, habΓ­a algo cΓ‘lido en su cercanΓ­a. La mΓΊsica seguΓ­a fluyendo, y en un instante, ambos se encontraron riendo por algo trivial, como si el resto de la fiesta no existiera.

Fue entonces cuando Jihoon, un poco mΓ‘s osado por el alcohol, se acercΓ³ a Soonyoung sin pensarlo demasiado. La atracciΓ³n que habΓ­a comenzado a notar por Γ©l, algo extraΓ±o y a la vez intrigante, se apoderΓ³ de Γ©l. Sin palabras, sus rostros se acercaron lentamente, como si algo invisible los guiara. La cercanΓ­a de Soonyoung, su aroma, la forma en que su risa encajaba con la suya, todo invitaba a un roce que Jihoon no podΓ­a evitar.

De repente, Jihoon sintiΓ³ una necesidad inexplicable de acercarse mΓ‘s, un impulso que no pudo controlar. Con una sonrisa algo borracha pero decidida, dio un paso hacia Soonyoung y, sin pensarlo demasiado, lo besΓ³. No fue un beso apasionado ni urgente, sino algo mΓ‘s suave, mΓ‘s exploratorio.

Soonyoung se sorprendiΓ³ al principio, incapaz de procesar completamente el gesto repentino de Jihoon, pero enseguida cediΓ³ al impulso que le recorriΓ³ el cuerpo. No pensaba que ese pastelero, tan callado y meticuloso, fuera capaz de algo tan osado. El beso, suave pero intenso, lo tomΓ³ por sorpresa, pero pronto algo en Γ©l despertΓ³, algo que habΓ­a estado dormido por mucho tiempo.

SintiΓ³ una corriente cΓ‘lida recorrer su cuerpo, como si un sabor que habΓ­a estado esperando durante aΓ±os finalmente lo alcanzara. El contacto de los labios de Jihoon fue diferente, no era solo la sensaciΓ³n fΓ­sica de un beso, sino la sensaciΓ³n de algo profundo, un sabor que Soonyoung habΓ­a olvidado. Algo dulce, algo tierno, pero a la vez, lleno de una intensidad inexplicable.

Cuando era niΓ±o, Soonyoung habΓ­a saboreado ese tipo de sensaciones sin esfuerzo, sin conciencia de lo que significaban. HabΓ­a sido un niΓ±o que se dejaba llevar por las pequeΓ±as emociones y los toques ligeros de afecto. Pero desde que se habΓ­a convertido en un Fork, todo se habΓ­a vuelto mΓ‘s complejo, mΓ‘s distante. El sabor de la vida, de las relaciones, de los momentos fugaces, habΓ­a desaparecido entre las responsabilidades y las decisiones duras que conlleva ser quien era.

Cuando se separaron, Soonyoung quedΓ³ mirando a Jihoon, la mente aΓΊn nublada por lo que acababa de suceder. El sabor de su beso persistΓ­a en sus labios, un recordatorio claro de lo que habΓ­a estado perdiendo. Jihoon, algo desconcertado por la reacciΓ³n de Soonyoung, parecΓ­a estar buscando palabras, pero Soonyoung solo sonriΓ³, casi como si estuviera recordando algo importante.

β€”No esperaba que fueras tan osado β€”dijo Soonyoung, su tono suave pero lleno de algo cΓ‘lido, como si el beso hubiera desvelado una nueva capa de Γ©l mismo.

Jihoon, aΓΊn algo confundido, se riΓ³ nerviosamente, pero en sus ojos habΓ­a algo que Soonyoung no habΓ­a visto antes: una chispa, una especie de desafΓ­o suave. Como si Γ©l tambiΓ©n estuviera saboreando algo que no entendΓ­a del todo, pero que deseaba explorar.

β€”No sΓ© por quΓ© hice eso... β€”murmurΓ³ Jihoon, su voz temblorosa.

Soonyoung, con una sonrisa tranquila, acariciΓ³ su mejilla suavemente.

β€”A veces, no hay por quΓ© saberlo, Jihoon.

El silencio que siguiΓ³ fue pesado, pero ya no incΓ³modo. Algo habΓ­a cambiado entre ellos, algo que ninguno de los dos estaba dispuesto a dejar ir.

r aquΓ­...