El último escape.

Summary

Después del escape de Mint Eye, la desaparición de Saeyoung y la develación de una serie de secretos que ayudaron al cambio de Saeran, él y MC se encuentran todavía muy lejos del final feliz. Ahora deben enfocarse en la búsqueda del hermano gemelo de Saeran, tarea por demás complicada y peligrosa ante un mundo dominado por la corrupción y los engaños, por si esto fuera poco, tanto su mente como su cuerpo continúan enfrentando los efectos que dejo el consumo prolongado del elixir, los cuales no son menores y hacen temer al joven no poder concluir con su misión ni proteger a las personas que ama. Notas importantes: Los hechos transcurren después del Good Ending de la ruta de Saeran, así que si no deseas spoilers, es mejor pasar de largo por esta historia. No sigue de manera estricta lo sucedido en el DLC de la ruta de Saeran, ya que la historia toma giros distintos.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Desde el primer día que estuvo a su lado tuvo bien en claro que ese chico le iba a cambiar la vida. Sabía que podía ser peligroso, que cada palabra, cada acto y cada gesto conllevaba a un porqué y este iba más allá de su comprensión, e incluso de lo que podía llegar a imaginar, pero, aun así, su corazón por sobre su raciocinio la llevó a actuar, y en un tonto y arrebatado impulso decidió seguirlo, continuar a su lado de manera devota.

Ella no era tonta, desde los primeros días intuyo los posibles peligros a los que se enfrentaría de ser reales sus suposiciones. A cada paso que daba recibía una advertencia, en cada conversación había algo que no encajaba, pero no podía irse sola, cuando formulo sus últimas teorías y llego a una conclusión, ya era muy tarde.

Se había enamorado de él, cada palabra, cada detalle había llegado a su corazón, su inocencia, su pureza, su timidez, ella había visto más allá de lo que él quería mostrar y fue inevitable el flechazo. Por lo que, en cuanto se dio cuenta de la situación, y obtuvo una mejor explicación de V, tomo una decisión y es que ella saldría de ahí y él la acompañaría, dejarlo a la deriva en ese infierno no era una opción y a pesar de sentirse completamente sola contra el peso que conllevaba continuar con su plan, no se dejó amedrentar, su decisión fue mayor, por lo que, a pesar de encontrarse en una situación de peligro constante, tomo fortaleza de su flaqueza y continuo.

Nada de eso tenía lógica, apenas y se conocían, pero para ella el flechazo había sido instantáneo, unos lo llamarían amor a primera vista, otros almas gemelas, o algo parecido, pero ella prefería no darle un nombre, estaba segura de lo que sentía y prefería no quebrarse demasiado la cabeza, ni distraerse de su objetivo buscando un adjetivo que de nada serviría. Ella lo arriesgaría todo por él y él juraría protegerla, marla y protegerla hasta el final y pese a todo lo que ambos habían ocasionado, él termino de cumplir su promesa, luchando contra todo mal, incluso contra el que él mismo guardaba.

Un amor a primera vista difícil de explicar, lleno de complicaciones, pero también fortalezas. Habían pasado ya por mucho, pero ambos sabían que solo era el principio del largo viaje que aún tenían por delante.

Se había despertado de la nada, no sabía a ciencia cierta si el frio de la madrugada o una pesadilla había interrumpido su sueño, pero tampoco era extraño para ella, no era la primera vez que sucedía. Desde que escaparon de ese infierno llamado Mint Eye, había noches en las que se despertaba a altas horas de la madrugada sin razón aparente. Con el paso de los días, ya era menos frecuente y podía sobrellevarlo, por lo que era lo que menos le preocupaba. Además, lo consideraba normal con todo lo que estaba sucediendo a su alrededor y la presión diaria a la que se enfrentaban de ver un días más pasar frente a sus ojos, sin novedad alguna.

Inquieta se removió un poco entre las mantas, y se asustó al no encontrarlo a su lado. Recordó que cuando se había ido a dormir, él prometió alcanzarla, pero al parecer de nuevo se había quedado trabajando, se asustó al tomar su celular de la mesita de noche y ver que pasaban de las 3 de la madrugada.

Se levanto de la cama y llevó una manta encima de ella, salió de la habitación que ambos compartían y atravesó la sala para llegar a otra habitación que él había convertido en su centro de trabajo dentro del departamento. Como lo supuso, lo encontró en su computadora personal, rodeado de papeles, fotografías, apuntes y demás material de investigación. Lo encontró dormitando sobre el teclado, al parecer llevaba un rato así porque su laptop había comenzado a hibernar.

La manta que llevaba la acomodo encima de él cobijándolo, y tuvo intención de despertarlo para pedirle acompañarla a la cama, pero se entretuvo un poco entre todo el material con el cual Saeran había estado trabajando aquella madrugada. A pesar de que el trabajo de investigación llegaba a ser bastante abrumador, Saeran lo hacía parecer fácil y como muestra de ello se podía apreciar en el orden meticuloso con el que había acomodado cada documento, fotografía y apunte. Interesada por sus avances, antes de despertarlo se entretuvo un poco en los diversos documentos.

Fotografías: una de ellas era de lo que había quedado de la casa de la infancia de Saeran, otra era de un auto sobre una autopista, de ahí se resaltaban las placas, una más era una foto satelital de Mint Eye, el edificio había sido deshabitado y ahora solo podía apreciarse el lugar con el antes precioso jardín, ahora descuidado y algunas flores marchitas. Por otro lado, había diseños de mapas, coordenadas, claves de hackeo y un cuaderno forrado con algunas fotografías de flores, en el resaltaba el marcapáginas que había rescatado de Mint Eye, aquel con el nombre de Saeyoung.

Él no descansaría hasta encontrar a Saeyoung, su hermano era la última pieza que le faltaba para sentirse completo y pleno. Sintió un profundo dolor en el corazón al reconocer por toda la clase de sentimientos por los que seguramente estaba atravesando y la impotencia de no poder hacer más por él.

Sin poder contenerse, lo abrazo por sobre la manta, bien sujeto entre sus brazos con la intención de al menos proporcionarle un poco de la paz que aún continuaba haciéndole tanta falta a su alma.

—Jamás te voy a abandonar, no importa que suceda, siempre estaré a tu lado —dijo en su susurró. Se mantuvo unos minutos de esta forma, hasta que él comenzó a removerse y gritar.

—¡No! ¡No! ¡Ya no, por favor! ¡Por favor, alto! —comenzó a removerse con desesperación, llorando y gritando.

—¡Saeran, despierta! —Lo movió con fuerza intentando despertarlo, pero no funcionaba, la pesadilla era profunda y no podía sacarlo de esta.

—¡No! ¡A ella no! ¡No, por favor!

—¡Saeran! ¡Soy, yo! ¡Despierta por favor! —Lo movió con más fuerza, pero continuaba sin regresar.

—¡No! Ire contigo, pero a ella, dejala —suplicaba y gruesas lágrimas caían por sus mejillas.

Asustada y desesperada por sus intentos en vano, se decidió por darle una bofetada.

—¡Despierta!

El joven se incorporó de golpe mirando a ambos lados con angustia, mantenía la respiración agitada y sudaba a mares.

—¿Saeran, estas bien? —De inmediato se posiciono frente a él apartándole algunos mechones que se habían pegado a su frente a causa del sudor. —Lo siento, no despertabas y gritabas tanto —se disculpó cuando lo vio llevarse una mano a la mejilla donde había dado la bofetada.

—¿Do...donde estamos? —pregunto aún confundido.

—Estamos juntos, en el departamento que Jumin nos prestó, llevamos ya una semana aquí y tres desde que escapamos de Mint Eye —aclaró la joven acunando la mejilla de Saeran en su mano —Estas bien, estamos bien y juntos.

—Mi amor, discúlpame, lo siento tanto, de nuevo te asuste con estas pesadillas—dijo abriendo sus brazos, atrayéndola hacía ellos, MC se dejó hacer, para ella era un alivio haberlo despertado y evitarle más sufrimiento en esas pesadillas que no paraban —Ya perdí la cuenta de las veces que has tenido que ser paciente conmigo, en verdad lo lamento tanto, tan solo quiero hacerme más fuerte para esta vez ser yo quien te proteja a ti y, a Saeyoung, pero aún no consigo deshacerme de todo lo que paso en Mint Eye.

MC asintió a sus palabras mientras se acomodaba en los delgados brazos y aspiraba el aroma del muchacho, en ese abrazo ella sentía calidez y él tranquilidad, al menos en aquellas circunstancias donde predominaba la incertidumbre, podía tenerla a su lado y hacer todo lo que estuviera a su alcance para protegerla, le habían arrebatado ya tanto, incluido a su hermano, pero a ella no se la quitarían, la protegería incluso con su vida.

—No es necesario que te disculpes, lo comprendo perfectamente y quiero que sepas que, sin importar el tiempo que necesites para olvidar todo y encontrar la paz, yo voy a estar contigo y te ayudaré a lograrlo.

MC se aferró con fuerzas al muchacho quien le devolvía el abrazo mientras intentaba despejar su mente. Aquella había sido una pesadilla especialmente terrible, se había visto de nuevo en Mint Eye, de nuevo era parte de una ceremonia de purificación y lo que era peor, MC estaba con él, ambos sometidos por Rika y los demás seguidores, él trataba por todos los medios salvar al amor de su vida, pero ante tantos seguidores era algo casi imposible, lo superaban en fuerza, con una vivida desesperación veía con sus propios ojos como la obligaban a beber grandes cantidades del elixir, él trataba de evitarlo, pero en un determinado momento todos se reunieron para someterlo, sujetándolo con fuerza y apartándolo de ella.

«Te dije que no podías abandonarme » decía Rika apartándolo de su amor.

Le dolía el corazón y la desesperación lo embargaba de solo recordarlo, pero ahora teniéndola en brazos y aspirando el aroma de su cabello es que de nuevo la tranquilidad llegaba a él.

—Al amanecer nos espera un largo día, ¿te parece si vamos a descansar? —pregunto la joven, Saeran estaba seguro de que no podría conciliar el sueño tan fácilmente después de tan horrible pesadilla, pero no deseaba preocuparla más, así que asintió.

Se recostaron juntos, ya en la cama, no rompieron el abrazo en ningún momento, él continuaba manteniéndola a su lado, sentía que solo así podía protegerla y en aquellos momentos esa idea era lo único que le traería paz.