Creepy Leif

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Summary

[Suelto un gemido tembloroso cuando lo veo moverse entre las sombras —No debes tener miedo, pequeño espectro.. Hoy seré tu Amo, tu único y perverso verdugo—]

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

Ghostface en el camino



                                 Hellena


Mi teléfono celular vibra sobre el asiento del copiloto, miro de soslayo y veo el remitente de la llamada. Me encojo de hombros de inmediato, disminuyo la velocidad mientras me orillo sobre el borde de la solitaria carretera.

Doy un largo suspiro y tomo el teléfono.

HELLENA GARDENS ─ grita la mujer histérica en la siguiente línea─ ¿QUE CREES QUE ESTAS HACIENDOOO?

─ ¿A qué te refieres exactamente, Wanda? ─Finjo no entender su punto, aunque en el fondo, perversamente solo estoy jugando con sus nervios.

─ ¿Porque tú y tu trasero no ha llegado? Tu turno empezó hace mas de una hora ¿Dónde diablos estas?

Me rio con gracia

─ ¿Es que aún no estas enterada?

─ ¿Sobre qué...

─No volveré

Desde el otro lado Wanda suelta un grito ahogado.Desde el otro lado Wanda suelta un grito ahogado.

─No, no, no puedes hacerme eso, cariño. No estando en plena temporada, escucha..

─No voy a volver, Wanda

─Podemos arreglarlo, cariño, espera un segundo…

Su tono de voz melosa me estaba sacando de quicio.

─No voy a volver a pisar tu estúpida cafetería, en un puesto miserable donde no me pagas lo suficiente y además te pasas la mayor parte del tiempo gritándome, ya esta decidido, Wanda. No harás que cambie de opinión  

─TODO LO QUE TIENES TE LO HE DADO YO, TUU OHHH MALDITA MOCOSA INGRATAA...

Cuelgo el teléfono.

No estaba de humor para escuchar sus insultos.

Que se joda esa mujer.

Cuando mi abuela murió y se vino todo el lio de la hipoteca de la casa. Tuve que pensar en buscar un empleo que me permitiera mantenerme a mi misma, en un lugar mas o menos estable, claro que Wanda no me la puso fácil, pero soporté sus malos tratos porque necesitaba el dinero para apenas sobrevivir.

No quería vivir en la calle.

Tengo 19 años y siempre viví dentro de una bonita burbuja que la abuela hizo para mi.

No aguantaría ni dos segundos como alguien sin hogar  


Por esa razón, buscaba sin descanso ofertas laborales que fueran mejor que en la que me desempeñaba.

Hasta que un día, BINGOOO

De repente, obtuve una entrevista para un trabajo remoto.

El cual se trataba de cuidar una casa una temporada corta, vi concienzudamente las fotos colgadas de la casa. Al inicio me pareció un lugar con un toque macabro debido a la zona donde se ubicaba la mansión, era boscosa y a las afueras de un pueblo olvidado. Pero eso, carecía de importancia para mi mientras tuviera un techo sobre mi cabeza con un sueldo módico y estable.

¿Qué más podía pedir?

No voy a tener un jefe encima vigilándolo todo continuamente, tendría libertad y distribuiría mi tiempo de la forma en que yo considerara pertinente.

Es el trabajo de mis sueños.

Acepte cuando los dueños de la casa se contactaron conmigo.

Eran una hermosa pareja de ancianos de origen italiano.

Angelina y Giuseppe Pelletier  

Ambos fueron tan amables conmigo durante la entrevista vía Zoom

Pongo mis manos al volante y busco retomar mi camino, sin el peso de tener que tolerar a Wanda, sonrío como si estuviera loca, me siento eufórica, feliz, contenta.

Con una mano me pongo mis gafas de sol de bordes blancos y enciendo la radio.

Las notas iniciales de la canción las reconozco…

Es una de mis favoritas.

Si de algun modo, pudieramos añadir algun intro en las nuevas etapas de la vida, esta cancion seria el INTRO perfecto.

Moonvampire ⁄ VAMPIRE

La brisa fresca se cuela por el vidrio de la ventanilla del escarabajo de la abuela, lo único que pude heredar de ella. Quizás por eso tenia un valor sentimental para mí. Mi pelo vuela sobre mi cara en un verdadero desastre, odio que sea así de rebelde, pero como no justificar eso si hasta la última célula de mi cuerpo tiene esa tendencia. Es algo que está en mi ADN.

Suelto un resoplido y aparto los molestos mechones de mi rostro sin apartar la mirada del camino. El lugar al que me dirijo es un pueblo pequeño llamado Jericó, conocido en el condado por tener los mejores cultivos de calabazas, por sus cristalinos lagos y sus tupidos maizales, sus pobladores son descendientes de granjeros y agricultores.Observo por unos segundos el letrero que anuncia mi llegada al pueblo, su aspecto oxidado y destartalado captura mi ferviente imaginación, y por un momento estoy en blanco y no logro mirar la bola oscura que se mueve en medio del camino.

A punto de arrollar a un gato negro que cruzaba perezosamente la carretera, logro maniobrar el escarabajo a tiempo y el animal sale disparado hacia el bosque, escapando por unos centímetros.

Suspiro de puro alivio  

Apoyo mi cabeza sobre el volante y cierro mis ojos.

Estoy agotada por el viaje, llevo conduciendo desde las cuatro de la mañana, me duele el trasero y mis piernas están agarrotadas, debo apresurarme, pronto va a oscurecer.

Estiro la mano y busco mi teléfono para verificar el mapa de Google map  

TOC TOC TOC TOC

Cuatro golpes sobre el vidrio de la ventana.

Giro la cabeza y enfoco mis ojos

A primera vista me pareció gracioso.

Justo frente a mí, hay alguien de pie, no se mueve.

Vestido de negro, lleva una capucha y una mascara de goma blanca, la máscara tiene una expresión de grito y se asemeja a un fantasma.

Es como el personaje de esa franquicia de Scream


Me quedo mirándolo y suelto una carcajada, bajo la ventana solo un poco.

─ Hey de que fiesta te escapaste?

La persona detrás de la máscara gira su cabeza, pero no omite ningún sonido

Que es lo que estas haciendo─ murmura la voz de mi mente, alerta─ es un desconocido, con mascara ¿no te suena?

Me remuevo incomoda, porque estoy consciente de que mi sentido comun esta en lo correcto, pero sigo hablando. 

─Lo digo por la máscara…

Bien, ahora desearía estrellar mi cabeza en el pavimento. Estoy siendo muy estúpida entablando conversación con un extraño.

─No es que este mal la…

Sal de aquí, Andie─ grita mi sexto sentido mientras se encienden todas mis alarmas.

El hombre levanta una mano enguantada y la mueve de un lado a otro, saludándome de manera mecánica.

Estoy perpleja, pero por alguna razón sonrío incomoda.

Muévete, ahora, yaaa

De pronto, la música empieza sonar más fuerte y hace que de un salto en mi asiento.

Que carajos…

Entonces, el hombre enmascarado se abalanza en el espacio libre que hay entre la ventanilla y yo, y el filo de su cuchillo logra cortar varios mechones de mi cabello, un grito de horror sale de lo mas profundo de mi garganta y logro esquivar el arma mortal, un poco mas y hubiese dado en mi yugular. Me aparto como puedo de brazo que irrumpió dentro de mi auto y empujo mis manos sobre el volante tratando de acelerar desesperada.

La adrenalina corre por mis venas como la pólvora, incendiándolo todo a su paso.

La verdad no se como aquel hombre logro sacra su brazo cuando arranque como loca.

Lo único que quería era salir de ahí, mi vida dependía de ello.

En mi retrovisor pude notar como seguía de pie en medio de la carretera, con su mano enguantada empuñando el cuchillo en lo alto  

Que carajos… que carajos.

Estoy temblando, pero afortunadamente logre escapar de ese lunático.

Deje por fin el camino de tierra y entre a una calle que conecta al centro del pueblo, cuando me siento mas o menos segura detengo el auto y salgo a toda prisa.

Tengo el estómago revuelto por el susto, doy un par de pasos y derramo todo lo que comí en el suelo.

…..

Por un maldito momento estuve a punto de morir

¿Qué clase de bienvenida es esa?

Es como si estuviera en una película de terror.

Me llevo las manos temblorosas al cuello, respirando con dificultad.

─Oh linda─ una vocecilla dulce resuena a mi alrededor─ ¿te encuentras bien?


Quiero decirle que estoy perfectamente, lo cual es una mordaz mentira

Pero mis arcadas no me permiten mentir como quiero.

La señora regordeta, se mueve de la puerta de su pequeño negocio y se acerca despacio a mi, colca sus manos cálidas sobre mis hombros y me ayuda a incorporarme.

Como puedo, me enderezo y mee seco la frente con el dorso de la mano.

Ella me mira con compasión mientras me ofrece un pañuelo de tela para quitarme la porquería de la boca.

Hago un gesto agradecido

─No eres de por aquí ¿verdad?

Asiento con nerviosismo.

Miro continuamente sobre mi hombro, convencida de que ese lunático de la carretera estará rondando por ahí.

─Ay querida, estas tan blanca como una hoja de papel …

Trago la bilis  


    Eso es porque hasta hace poco de unos minutos estuve a punto de ser asesinada como en las estúpidas películas de la televisión, señora….  

    ….  

Lo pienso, pero no lo digo, la señora amablemente me conduce dentro de su negocio, me pone un vaso de agua entre las manos, pero no soy capaz de beberlo. El susto me ha cerrado el estómago. Respiro profundamente e intento calmarme.

Hay un olor dulzón en el ambiente, hay lámparas colgantes, en las paredes tapizadas colgaban viejas fotografías en blanco y negro de los primeros pobladores junto con recortes de artículos de periódicos, las mesas de madera estaban cubiertas de manteles a cuadros con pequeños floreros con flores artificiales  

─ ¿Quieres un poco de café?

─Oh estoy mucho mejor, creo que solo aceptare el vaso con agua.

Arreglo mi cabello y miro mi reloj de pulsera.

─ ¿Te encuentras mejor?

─Oh si, muchísimas gracias

La mujer sonríe con amabilidad

─Creo que ya debo irme antes de que se haga de noche

─ ¿Adónde vas?  

─Fui contratada por los Pelletier para cuidar su casa una temporada mientras ellos están de vacaciones...

─Te refieres a que vivirás en la casa de los susurros.

Suelto una risita

─La casa de que─

─La casa de los susurros mi querida niña.

─Porque le dice de ese modo?

─Es porque ese lugar linda con el bosque de los cuerpos y se le dice de esa forma porque las buenas gentes de este pueblo aseguran que allí hay fantasmas...

─ ¿Que?  

Se que mi rostro se muestra renuente a creer y es, por lo que la señora se dispone a seguir hablando.

─Hace mucho tiempo, la familia que vivía en esa mansión protagonizo un escándalo espantoso, creo que fue un lio de faldas que resulto en una tragedia.

Frunzo el ceño pensando.

Pueblo pequeño infierno grande

─Parece que el dueño de la casa, un hombre mujeriego, tenía una amante con un apetito desmedido por el dinero así que se embarazo para amarrarlo y tener derechos sobre su riqueza, por otro lado, para su mayor desgracia la esposa del hombre era estéril, por lo que jamás le daría hijos, y cuando se entero de lo que su marido hacia a sus espaldas, simplemente no pudo resistirlo y se suicido en ese bosque una noche de tormenta. El hombre después de eso cayo en la mala bebida y de eso, su amante se aprovecho logrando engatusarlo para que se casara con ella así su futuro estaría asegurado y lleno de lujos.Una noche estaban discutiendo por el derroche que ella mantenía y el hombre en un arrebato de colera la apuñalo en el cuello, herida de muerte la mujer logro escabullirse al bosque, pero murió desangrada allí.

Siento un escalofrío.

─Por esas muertes es que llaman al bosque de esa manera.

La mujer asiente

─ ¿Qué sucedió después?

─ bueno del hombre y de su hijo no se supo nada más, desapareció como si la tierra se los hubiera tragado, algunos dicen que al final decidió desvivirse junto con la criatura producto de su relación con su amante, pero no se sabe a ciencia cierta.

─Que turbio todo eso

─Ya te digo  

Me levanto de prisa y encamino mis pasos a la puerta.

─Ten cuidado, muchacha

Frunzo el ceño y me doy la vuelta hacia ella, confusa.

─ ¿Por qué me dice eso?

─Ese lugar siempre estuvo vacío, desde que tengo uso de razón nadie ha querido estar allí debido a que es un sitio maldito…

─Pero ahora viven allí esa pareja de ancianos

─Rara vez se les ha visto en el pueblo, las malas lenguas dicen que son, ya sabes...

Sacudo la cabeza

─ ¿Excéntricos? ─Digo finalmente

─Iba a decir otra cosa, pero bueno.

─Muchísimas gracias por el vaso de agua.

Sonrío y me marcho  

Los Pelletier no son fantasmas.

Hable con ellos por video conferencia

Además, los fantasmas no existen.

Sigo caminando fuera de la cafetería, estoy a punto de abordar mi auto cuando escucho hablar a la señora de nuevo.

─Soy Amanda, por cierto, vuelve cuando quieras disfrutar de los mejores pasteles de calabaza del condado

Me doy la vuelta y le sonrío con alegría

─Por supuesto, señora Amanda. Soy Helena, es un gusto conocerla…

La amble mujer se despide de mi agitando su mano, conforme me alejo en mi escarabajo rumbo a la casa de los susurros.

Cuando llego a los previos de la casa, me sorprende ver a la distancia de un metro a una pareja vestida de negro, entro en el estacionamiento y bajo de mi escarabajo

Me aliso el cabello y camino hacia ellos, Angelina se suelta de la mano de su esposo y da un paso hacia mi y en un ligero movimiento de su parte me abraza con calidez. Me quedo inmóvil en sus brazos  

Giuseppe en cambio permanecía a distancia en una perpetua posición gallarda.

Ella me sonríe y se aparta de mi

Su figura es elegante y su rostro es dulce y plagado de arrugas, su cabellera blanca esta recogida en un moño austero.

─Eres mas linda en persona que por video─ Dice emocionada

Sonrío tímidamente

─Es un gusto poder conocerla señorita Garden─ Habla Giuseppe de manera monótona.

─El gusto es todo mío, señor

Angelina revolotea a mi alrededor y me toma de las manos, su personalidad afable me agrada.

─Tu primer pago esta sobre la mesa, nosotros ya debemos irnos o perderemos el vuelo. Cualquier cosa puedes llamarnos al hotel donde estaremos alojados, toda la información esta en la agenda que esta también sobre la mesa en la sala…

Ambos se despidieron y abordaron un vehículo que los esperaba y desaparecieron en la distancia.

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