Prólogo
Siempre pensé que las despedidas eran claras, como en las películas. Un abrazo, unas palabras torpes y la sensación de que todo está dicho. Pero la realidad es distinta. Las despedidas reales son silenciosas, confusas, y muchas veces ni siquiera sabes que están sucediendo hasta que ya es demasiado tarde.
No supe que era una despedida cuando lo vi por última vez antes de que se fuera a la ciudad. No entendí por qué su sonrisa parecía quebrarse en los bordes o por qué su mirada evitaba la mía. Solo pensé que volvería pronto, que tendríamos más tiempo.
Siempre pensé que teníamos todo el tiempo del mundo.
Pero no lo teníamos. Él se fue, y yo me quedé aquí, en este pequeño pueblo que de repente parecía vacío sin su risa. Y cuando volvió a mi vida, pensé que todo volvería a ser como antes. Pensé que podríamos recuperar lo perdido.
No sabía que lo único que hacíamos era contar los días que nos quedaban juntos.
¿Cómo se dice adiós cuando apenas estás aprendiendo a decir te quiero
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¡Hola!
Está historia es narrada por los dos personajes principales, pero en algún punto espero que solo sea narrada por uno :)
Espero disfruten mucho de esta pequeña “introducción” a lo que se viene, de vrd espero les guste.