Placer prohibido

Summary

Un amor fogoso, una traición inesperada y un corazón dividido entre la pasión y la lealtad. Secretos, celos y un deseo imposible de contener… ¿Hasta dónde llegarías por lo que realmente amas?

Genre
Romance
Author
Belu Kim
Status
Complete
Chapters
10
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitulo 1 La hermana secreta

Mi nombre es TN Jeon, o al menos así me conocen quienes saben de mi existencia. Aunque legalmente llevo el apellido de la familia Jeon, mi historia no comenzó con ellos.

Fui adoptada cuando tenía quince años. La vida antes de los Jeon fue... complicada. No voy a decir que fue una historia trágica de orfanatos o abusos, pero tampoco fue fácil. Crecí en un país muy diferente a Corea, rodeada de una cultura totalmente distinta. Cuando los Jeon me acogieron, todo cambió.

Desde el primer día, Jungkook me trató como si siempre hubiera sido su hermana. No fue algo instantáneo, pero con el tiempo, se convirtió en mi mayor apoyo, mi mejor amigo y mi familia. Era sobreprotector, sí, pero también era la persona con quien podía bromear sin miedo.

La única condición cuando me adoptaron fue mantener mi existencia en privado. No quería ser una figura pública ni ser la hermana de “Jungkook de BTS”, sino simplemente TN. Jungkook entendió eso y me protegió de los ojos del mundo.

Vivo en uno de los pisos del edificio de Jungkook. Es prácticamente una fortaleza: varios pisos con habitaciones, gimnasios, estudios de música y hasta un bar. BTS pasa más tiempo aquí que en sus propias casas, lo cual significa que siempre hay movimiento.

Me levanto temprano siempre, me visto con ropa cómoda y bajo al gimnasio. No es que sea una fanática del ejercicio, pero tener un gimnasio de lujo en casa y no usarlo sería un desperdicio.

Cuando llego, Jungkook ya está allí, golpeando el saco de boxeo como si le debiera dinero.

—¿Desde cuándo te levantas tan temprano? —le pregunto, cruzándome de brazos.

Él se detiene, se seca el sudor con una toalla y me mira con una sonrisa engreída.

—Desde siempre, noona. Pero tú no te das cuenta porque duermes como un oso.

—Soy menor que tú. No me llames noona!!.

Ríe divertido y me revuelve el cabello como si tuviera cinco años.

—¿Quieres entrenar o solo viniste a criticar mi rutina?

—Vine a burlarme de ti, pero ahora que lo dices… —Hago una pausa y sonrío con picardía—. Tal vez deba demostrarte que soy mejor en flexiones.

—¿Ah, sí? —Jungkook arquea una ceja y deja caer la toalla—. ¿Quieres una competencia?

—Siempre.

Nos tiramos al suelo y empezamos. Para su sorpresa, logro seguirle el ritmo… hasta que Jimin entra en el gimnasio, con un café en la mano y expresión de recién levantado.

—¿Otra vez peleando? —pregunta, tomando un sorbo de su café.

—No, estamos compitiendo —respondo sin dejar de hacer flexiones.

Jimin se acerca, nos observa por unos segundos y luego se sienta en una banca, cruzándose de brazos.

—TN, si logras hacer diez más que Jungkook, te pago la cena.

Mis ojos brillan.

—Hecho.

Jungkook suelta una carcajada.

—¿En serio apuestas en mi contra?

Jimin sonríe con inocencia.

—Solo quiero ver el mundo arder.

Empujada por el desafío (y la promesa de comida gratis), doy lo mejor de mí. Pero Jungkook es un demonio del ejercicio y termina ganando por tres repeticiones. Me desplomo en el suelo, jadeando.

—Bueno, al menos lo intenté… —murmuro.

—Qué lástima. Podrías haber cenado gratis —bromea Jimin, ofreciéndome la mano para levantarme.

Tomo su mano y me pongo de pie.

—No te preocupes. Encontraré otra forma de hacerte pagar la cena.

Jimin ríe, y Jungkook sacude la cabeza, divertido.

—Vamos arriba, me muero de hambre.

Salimos del gimnasio y nos dirigimos al bar, que en realidad es más un salón de entretenimiento que un bar real. Es el lugar donde más tiempo pasamos, donde hablamos de todo y donde siempre hay alguien de BTS.

Al entrar, noto que Taehyung está allí, apoyado en la barra, mirando su teléfono con una sonrisa tranquila.

Jimin y Jungkook van directo a la cocina a buscar algo de comer, pero yo me quedo en la entrada, observando a Tae sin darme cuenta. Él levanta la vista y nuestras miradas se encuentran.

Tae sonríe de lado.

—Buenos días, TN.

—¡Hey, Tae! —respondo, acercándome mientras Jungkook y Jimin se quedan atrás.

Charlamos de cosas sencillas, de esas conversaciones que se sienten cómodas, hasta que, de repente, tropiezo sin querer con el borde de la barra. Intento equilibrarme, pero en el proceso, pierdo el control y caigo directamente sobre Tae.

Y no es solo que caí sobre él, sino que... caí directamente en su entrepierna!!