01
Un gran y pintoresco día comenzaba, todos los cachorros interesados en la diversión por ocho semanas llegaban a aquel campamento para poder entretenerse y poder pasar las vacaciones de verano sin aburrimiento.
Un campamento solo para cachorros de 8 a 15 años que aún no se han presentado, o bien, Betas de 15 años también eran bienvenidos en aquel increíble lugar.
Uno de todos aquellos niños era Jeon Yoongi, un cachorro de cabello castaño oscuro caminaba buscando a dónde llevan las maletas para poder conseguir la suya, era la primera vez que iba a un campamento y la verdad es que el lugar le agrada mucho por lo que tiene la sensación de que serán dos meses increíbles.
Encontró justamente en dónde los encargados del campamento amontonaban todas las maletas por lo que sonrió yendo hasta ellas encontrando la suya, y así poder tomarla antes de que quede sepultada por otras maletas.
─ Muy bien cachorros, bienvenidos al Campamento Walden, se les asignarán sus cabañas y ya dentro de ellas sus encargados les explicarán cómo llevamos a cabo las actividades aquí...
Yoongi escuchó a aquella Beta hablar por un altavoz, por lo que esperó a que lo mencionaran, en eso, vió a un chico más bajo que él tratando de sacar su maleta de aquella gran montaña.
Soltó una risa por lo gracioso que se veía así que se acercó para poder ayudarlo.
─ Debiste de sacarla antes de que arrojaran las demás encima.
Dijo mientras le entregaba su maleta al chico quien inmediatamente le dió una resplandeciente sonrisa.
─ ¡Gracias! ─Dijo riendo y tomando su maleta con cosas.─ Tienes razón, pero suelo ser muy lento.
Yoongi rió una vez más.
─ Soy Yoongi.
─ Yo Hoseok, me tocó en la cabaña Wonder.
En eso, la Beta encargada de asignar las cabañas pronunció el nombre del castaño.
- Jeon Yoongi, Wonder.
─ ¡Excelente!
Hoseok sonrió chocando palmas con Jeon yendo ambos a su asignada cabaña, en eso llegó una limusina llamando la atención de varios niños, otros simplemente la ignoraban.
De ella, un hombre con traje un tanto elegante y demasiado formal para un lugar como aquel, bajó del vehículo y se dirigió a la otra puerta en dónde un cachorro bajó luciendo un cómodo pantalón café de vestir y una simple camisa blanca fajada con zapatillas del mismo color del pantalón.
Sonríendo, MinGi observó a su alrededor, los grandes árboles y las lindas cabañas le daban una hermosa estética al campamento.
─ ¿Por esto es que viajamos desde Londres? ¿Estás seguro de querer quedarte aquí, pequeño?
El cachorro se giró para ver a su mayordomo con una sonrisa.
─ Pero es tan lindo, me agrada mucho y eso que recién llegué.
─ De acuerdo, ¿Hemos traído todo? ¿Completaste la lista que tu madre te asignó? ─Cuestionó sacando un pequeño bloc de notas en dónde estaba la misma lista como copia.
─ He traigo todo, me aseguré yo mismo antes de salir de casa.
Respondió MinGi sonriendole a su mayordomo.
─ Descuida, Nam, estaré bien. Tal vez sea mi primer campamento pero te aseguro de que todo saldrá a la perfección, además, necesitaba un respiro de tantos deberes en los estudios.
Namjoon soltó una ligera risa, pues era cierto, el cachorro se exigía mucho y eso que apenas tenía diez años, pero sabía perfectamente que era por su padre Omega, siempre lo veía trabajar y ponerle tanto empeño a aquello que le gusta hacer, además de cuidarlo, claro; así que MinGi trataba de hacer todo perfectamente para que su madre siempre estuviese orgulloso de él, aunque Kim Namjoon sabe que Taehyung siempre estará orgulloso de su cachorro.
─ De acuerdo, cachorrito. ─Suspira un tanto triste por tener que dejar al menor.─ Sabes que si en algún momento quieres irte, bastará solo una llamada y yo vendré inmediatamente por ti.
─ Claro, pero te aseguro que estaré perfectamente, y me divertiré. Nos vemos en ocho semanas, mi querido compañero.
Después de despedirse, Namjoon volvió a entrar a la limusina para ponerse en marca al aeropuerto. MinGi lo vió irse, tal vez si estaba un poco triste, pero estaba más emocionado, pues había estado esperando mucho para poder asistir a ese campamento.
Al asignarle su cabaña, se dirigió allá con sus cosas, al llegar observó las camas en las que dormirían por lo que sonrió y se dirigió a una que estaba vacía.
─ ¿Eres MinGi?
El mencionado se giró para observar al niño que le hablaba, sonrió y asintió ante la pregunta.
─ ¡Yo soy Félix! ¿Eres de Inglaterra? Por un momento creí que eras Coreano.
El chico se sentó en la cama viendo al pequeño Kim acomodar sus cosas mientras soltaba una baja risita.
─ Muchos me lo dicen, pero si, soy originario de Corea del Sur. Sin embargo, mi mamá y yo nos mudamos a Inglaterra hace mucho tiempo, de hecho, nunca vamos a ese país, estuve allí los primeros dos años de mi vida pero después nos mudamos y ahora vivo en Londres.
Explicó al cachorro que lo veía concentrado.
─ De hecho, tú también tienes rasgos parecidos, ¿Eres Coreano?
Félix negó.
─ Soy de Australia, ni si quiera sé porque tengo rasgos, pero no nací allí.
Ambos rieron y compartieron más datos sobre ellos para poder conocerse, MinGi sabía que había hecho un nuevo amigo y el primero del campamento.
Las actividades comenzaban, y ya estando en el tercer día de aquel campamento, Yoongi no sé arrepentía de haber ido, pues todo lo que hacían le parecía genial, habían competencias, manualidades y algunos pequeños cursos que podías tomar para aprender cosas nuevas.
En ese momento se encontraba esquivando el sable de su contrincante, en un giro logro tocar la costilla del chico marcando el punto final.
─ ¡Touché!
Dijo terminando con aquel enfrentamiento de esgrima.
Se escuchó el sonido del silbato que anunciaba el final del juego, sonrió con orgullo por haber ganado.
─ ¡Ganador, de Napa, California, Jeon Yoongi!
Varios aplaudieron y el mencionado sonrió yendo con sus amigos para tomar un poco de agua, y esperando a ver si alguien más iba a retarlo a otra competencia.
─ Vamos cachorritos, ¿Alguien quisiera retar a nuestro ganador? Anímense, es un concurso amistoso.
En eso, otro grupo de niños se acercaba y a uno de ellos le llamó la atención aquel aviso, por lo que se acercó con una sonrisa.
─ Yo seré quien lo vencerá.
Dijo con seguridad Kim MinGi mientras se dirigía a ponerse el uniforme y tomaba el sable con el que iba a combatir.
Yoongi regresó al frente después de volver a poner su máscara, quedando frente a frente con MinGi, claro, con las máscaras de intermedio ni si quiera sabía cómo era su contrincante.
─ No cantes victoria antes de tiempo, cachorrito.
Dijo Yoongi refiriéndose a las palabras antes dichas por el contrario, Kim soltó una pequeña risa.
─ Lo hago cuando sé que voy a ganar.
Al escuchar el silbato, Yoongi fue el primero en atacar, el contrario lo esquivó y devolvió el ataque que Jeon logro maniobrar a la perfección.
Una batalla amistosa se convirtió en una verdadera competencia cuando ambos salieron del rango y comenzaron a perseguirse al rededor de las cabañas, los cachorros asombrados y el encargado de ellos iban tran los dos cachorros que daban todo de sí para no dejarse ganar.
Yoongi soltó un ligero gruñido cuando falló al tocar a su contrincante quien brincó una roca y luego la rodeo para poder atacarlo, Jeon se giró y ahora fue él quien lo había acorralado contra un pequeño estanque de agua que tenía el campamento justo al lado de una de las cabañas.
MinGi sabía que perdería su no hacía algo por lo que se agachó evitando el ataque de su contrario y al levantarse aprovechó que Yoongi casi tropieza con una roca para tocar su pequeña espalda con el sable.
─ ¡Touché!
Todos escucharon un pequeño grito del cachorro quien había caído al agua, MinGi inmediatamente se preocupó y se acercó.
─ Dios, lo lamento, ven, déjame ayudarte.
El contrario estaba enojado, aquel niñito lo había vencido en una sola ronda después de él haber ganado tres seguidas.
Gruñó cuando lo sintió acercarse por lo que lo tomó del brazo y también lo empujó al agua escuchando el pequeño grito de Kim.
─ ¡Oye! ¿Por qué hiciste eso?
─ ¿Yo? Tú me empujaste primero.
─ ¡Eso fué un accidente!
Todos los cachorros que los seguían los rodearon y el encargado Beta también llegó sonriendo.
─ ¡Esa fué una batalla espectacular! El ganado, Kim MinGi de Londres, Inglaterra.
El mencionado sonrió con suficiencia quitando su máscara.
─ Vamos, cachorritos, ahora estrechen sus manos. Recuerden que este solo era una batalla amistosa.
Dijo el Beta con una sonrisa, ambos niños suspiraron algo fastidiados por tener que estrechar manos en tregua después de aquella batalla.
Resignados de voltearon al mismo tiempo y no solo ellos jadearon de la sorpresa, de hecho, todos lo hicieron.
─ ¡Son idénticos!
─ Es como si estuvieran frente a un espejo.
Varios niños comenzaron a murmurar y ambos niños, Kim y Jeon, estrecharon sus manos sintiendo una ligera corriente eléctrica que fué de sus manos a sus corazones.
Una conexión.
Una que ambos trataron de ignorar, y es que era demasiado raro, pero solo era una coincidencia, ¿No?
En el Omegaverse es muy común que los cachorros llamen "mamá" a los Omegas machos, ya que los ven más que nada como su figura materna y más por los cuidados delicados que el Omega le da a su cachorro.
© Kim Mochi.