❛ 𝐇𝐎𝐆𝐀𝐑 ❜ ▐ ᵏⁱᵐᵉᵗˢᵘ ⁿᵒ ʸᵃⁱᵇᵃ

Summary

En un mundo asolado por demonios, Shouko Arisawa escapa, casi de forma increíble, al exterminio de su gente, y encuentra refugio bajo la tutela de Sakonji Urokodaki, el anterior Pilar del Agua. A pesar de su rechazo a convertirse en cazadora, Shouko desarrolla una aptitud innata para curar y entender a los demás, creando un vínculo especial y silencioso con Giyuu Tomioka, uno de los aprendices de Urokodaki, de carácter reservado. Después del trágico examen final, en el que Giyuu sufre la pérdida de gente cercana, Shouko se transforma en su soporte vital, siendo, desde su perspectiva, la única persona que no ha perecido a su lado. Tiempo después, Giyuu, ya convertido en Pilar del Agua, se casa en secreto con Shouko, intentando resguardarla de los peligros que le acechan. Ella se transforma en el corazón de su hogar, aliviando su sufrimiento y dándole la serenidad que solamente ella sabe ofrecer. Sin embargo, cuando su relación sale a la luz inesperadamente, Giyuu debe responder ante la Cofradía. En plena batalla final contra los demonios, su amor persiste, llegando a su punto álgido con un hermoso regalo: el nacimiento de un hijo que confirma su unión, en la paz de la Finca del Agua.

Status
Complete
Chapters
24
Rating
4.0 1 review
Age Rating
16+

Prólogo

P.O.V Omnisciente

Los rayos del sol danzaban entre las ramas de los árboles en la hacienda, dibujando figuras de luz y sombra sobre el corredor. Dentro, en la paz de su casa, Shouko Tomioka, antes Arisawa, movía con delicadeza sus manos, preparando las plantas medicinales que tanto conocía. Con sus diecinueve años, su pelo oscuro como la noche caía sobre sus hombros, enmarcando sus ojos color miel, que irradiaban una honda serenidad. Su figura, algo más rellena de lo que la tradición japonesa solía marcar, se movía con una eficiencia silenciosa, reflejo de los años de aprendizaje bajo la enseñanza de Sakonji Urokodaki.

Shouko era la quinta y última hija de la familia Arisawa, una familia de comerciantes acomodada. Sus hermanos mayores ayudaban a su padre en el negocio, mientras su madre, Sakura Urokodaki, se encargaba del hogar. La sangre de un antiguo pilar del agua, Sakonji Urokodaki, corría por las venas de su madre, algo que Shouko solo entendió completamente más adelante.

La tragedia llegó cuando Shouko tenía solo doce años. Un demonio entró por la fuerza en su casa, matando y devorando a toda su familia. Shouko, de forma milagrosa, quedó intacta. El demonio, al acercarse a ella, se estremeció con una extraña aversión, dejándola ilesa en medio de la masacre. Era un misterio que su joven mente no podía entender.

Cuando Sakonji Urokodaki se enteró, el viejo Pilar retirado no dudó en ir a la casa de su sobrina. Al encontrar a Shouko sola, la llevó a la montaña, lejos de un lugar donde la gente, sin saber de la existencia de los demonios, solo podía pensar que un animal salvaje había sido el culpable.

Shouko vivió con Urokodaki. Aunque rechazó el camino de una cazadora de demonios, Urokodaki se aseguró de que aprendiera lo básico para defenderse. Pero más allá de eso, Shouko absorbió el conocimiento sobre las hierbas medicinales, las plantas curativas y, curiosamente, una profunda comprensión de los demonios, sus debilidades y las clínicas necesarias para curar las heridas que causaban.

Fue en la montaña donde conoció a los otros alumnos de su tío: el animado Sabito, la dulce Makomo y el callado Giyuu. Con Giyuu, una conexión silenciosa nació rápidamente. Ambos compartían un dolor similar, un vacío dejado por la pérdida de sus seres queridos. Se convirtieron en el apoyo del otro, un refugio en el inmenso mar de su soledad.

Tras la Prueba Final, la noticia de la muerte de Sabito, víctima del horrible demonio que Urokodaki había confinado como castigo, devastó a Giyuu. Shouko fue su sostén, su apoyo constante y sereno se volvió el único refugio que Giyuu sentía seguro. Ella era su ancla, el motivo que lo impulsaba a seguir adelante a pesar de todo.

Con el tiempo, esa conexión profunda evolucionó hacia algo más. Giyuu, ya como el Pilar del Agua, se casó con Shouko, compartiendo su apellido, un voto silencioso de su amor. Shouko Tomioka se transformó en la esposa del Pilar del Agua, una unión mantenida en secreto ante casi todos los demás Hashira. Solo Oyakata-sama estaba al tanto y respetaba su decisión, permitiendo a Giyuu preservar esa parte íntima de su vida.

Ahora, Shouko vivía junto a su esposo en la tranquila finca del agua. Era el ideal de la esposa japonesa tradicional de la época, dedicando sus días al cuidado del hogar y, sobre todo, de su marido. Giyuu rara vez visitaba la Finca Mariposa, solo por revisiones o tratamientos específicos. Shouko, con su saber herbario y tacto gentil, curaba sus heridas, cuidándolo al volver exhausto de sus arduas misiones.

Una tarde, Giyuu volvió, su haori roto en varias partes y una herida seria en el brazo. Shouko lo esperaba en el engawa, sus ojos miel notando al instante su agotamiento. Sin mediar palabra, lo acompañó adentro. Apenas Giyuu se sentó, Shouko tenía listo un cuenco de agua tibia y vendas. Sus manos expertas limpiaron la herida, aplicando una pasta herbal que había preparado ella misma.

Giyuu, siempre silencioso, seguía sus movimientos. La cercanía de Shouko era como un alivio para su alma herida. No necesitaba palabras. La calma del hogar, el aroma de las hierbas y el toque suave de su esposa eran suficientes. Ella era su paz, su santuario, la única persona que, en su mundo de demonios y dolor, permanecía a su lado. Y para Shouko, cuidarlo era su razón, su modo de aferrarlo a la vida, de iluminar su oscuridad.


¡Hellowi Amix`s! Esta Fanfic disponible en Wattpad, ” @Nike_Hoshino”

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