Capítulo 01-Degas
Se escuchan las luces del escenario encenderse, los aparatos de sonido llenan el ambiente con un espacio profundo, justo en ese límite que existe entre en el sonido y el silencio, aquel limbo de intriga que hay antes de comenzar un concierto.
Alguien toca la puerta de la habitación -Sales en cinco minutos Lila, vamos, vamos chicas que están esperando. Se oye decir a Dan el asistente de producción de Lila.
-Te ves fantástica como siempre. Rumorea Alice la asistente personal de Lila mientras junta sus manos llenas de emoción -Es verdad el traje le quedo increíble. Aseguro Bernie su maquillista mientras le daba unos toques finales de rubor a sus mejillas.
Vestía un traje de chaqueta de cuero qué asemejaba a escamas de algún reptil, un pantalón confeccionado a su medida del mismo material en tonos grises y unas botas agujetas.
-Ya quedaste, te ves divina princesa. Añadió Bernie
Lila se miró al espejo y ahí estaba, la cantante pop más famosa e importante del momento, aquella chica de ojos grises, cabello castaño ondulado y recogido en una media cola, su flequillo le daba a sus ojos una luminosidad única, pero esa mirada seductora que la caracterizada estaba empañada por una mirada de tristeza, sin duda no parecía ella, se miraba en el espejo sin reconocerse.
-Hoy es mi último concierto de la gira, necesito un momento a solas. Le pidió a su asistente y a su maquillista que abandonaran su camerino por un momento.
-Sales en tres minutos Lila. Se escuchó de nueva cuenta afuera la voz de Dan y en ese momento Alice estaba por hablar, pero Bernie la detuvo tomándola del brazo para dirigirse hacia la puerta.
Una notificación de WhatsApp llegó al teléfono de Lila, fue entonces cuando apareció el nombre de Jane con un corazón negro, Lila de inmediato miró la notificación y se echó para atrás en su silla de forma pensativa.
Dan apareció detrás de la puerta del camerino de Lila estresado y vociferando contra Alice y Bernie -¿Dónde está? debe de salir ahora, estamos sobre tiempo para el show. señaló su reloj papándolo con las yemas de sus dedos.
Las dos chicas que estaban lo bastante confundidas -Pidió que la dejáramos sola un par de minutos. respondió Alice con los brazos cruzados y mirándolo molesta.
-Como sea si a ustedes no las escucha me escuchará a mí. Dan estaba a punto de abrir la puerta cuando Lila la abrió primero apareciendo en el umbral, mientras todos se quedaron atónitos al mirarla, definitivamente lo siguiente no estaba planeado.
Con guitarra en mano, jeans lo bastante holgados, una camiseta negra de su gira y el cabello suelto que momentos antes había estado recogido, Bernie, se llevó las manos a la cabeza, Alice a la boca y Bernie, bueno Bernie a decir verdad casi le da un infarto, su creación su obra maestra ahora parecía haberse convertido en, en “un común”.
Como si se tratara de un fantasma Lila Monet caminaba por el pasillo en silencio sin decir nada, a la expectativa de todos, los músicos, los bailarines, los productores, los ensayistas, todos, absolutamente todos la miraban con asombro preguntándose ¿Qué pretendía hacer?
Dan y Alice se fueron detrás de ella tratando de disuadirla de lo que fuese a hacer -Lila ¿Qué haces todos aquí esperan ver el espectáculo? no puedes salir así. Su voz se escuchaba temblorosa y casi sin aliento, su corazón estaba demasiado nervioso
-Lila sé que te encuentras molesta pero no arruines tu sueño, ya tuvimos problemas en Barcelona por el concierto cancelado. Trató de recordarle Alice, pero Lila parecía no escucharlos e ignorar cada una de sus palabras.
Lila caminaba a paso veloz dirigiéndose a su escenario como si fuese a dar el show de esa forma -Lila recapacita. Intentó hacerla entrar una vez más en razón Dan.
Cansado Dan se colocó en las escaleras impidiéndole el paso -¿Que estás haciendo? La cantante tenía la mirada fría y decidida -Voy a dar un concierto ¿a eso venimos no? respondió colocándose el talín de la guitarra.
Alice detuvo a Lila del brazo y le dijo -Si, pero la gente ha venido a ver a Lila Monet. Con una sonrisa en el rostro Lila confesó -Pero hoy les daré a Lily Monet.
Liza hizo a un lado a Dan y se dirigió a sus músicos -Preparen todo muchachos hoy solo tocaremos “sueño de ti”. hizo una seña al director de iluminación para que prendiera a su señal el reflector.
Las luces del escenario se apagaron súbitamente, las tonalidades bajaron y el público ferviente gritaba y clamaba el nombre de Lila Monet a todo pulmón y de forma eufórica, mientras los bailarines se arremolinaban consternados detrás de Dan y de Alice los cuales estaban más que furiosos al ver la deconstrucción de Lila Monet.
El reflector entonces se encendió e iluminó la figura de la estrella, el ícono, la artista más popular del momento, y con tan solo una guitarra en mano, fue cuando el piano empezó a sonar recalcando la primera frase de aquella canción compuesta en Re Menor.
“Y pensé en ti”
Diez años atrás….
-Maldita suerte que es lo que estaba pensando al posponer mi alarma diez veces, con esto quedará bien. decía en voz alta Lila mientras buscaba una pequeña blusa ajustada en su cajonera; tan pronto como pudo se apresuró a colocársela junto con unos pantalones cargo negros.
Salió a toda prisa de su habitación y bajó corriendo las escaleras -Es tu primer día de Universidad Lily deberías de comer algo. sugirió su madre con un plato de huevos en la mano -No puedo mamá se me hace tarde, los veré luego. contesto mientras su padre estaba leyendo el periódico y respondió con una mueca -Esa impuntualidad debió de sacarla de tu familia Evelyn.
Lila cargo consigo su mochila junto con su patineta y abrió la puerta, pero su mamá respondió -Te olvidas de algo hija. Lila volteo mirando a su mamá cargando su guitarra para colocarla entre sus manos -No sé qué haría sin ti mamá.
-Su madre le sonrió y Lila se montó en su patineta rumbo al Colegio Parisino de Arte, en el cual habia sido admitida hacía ya unas semanas; Miró el reluciente día, el sol brillaba como nunca y el viento soplaba levemente levantándole algunos mechones de su cabello lacio castaño, mientras en sus audífonos sonaba la canción “Expect the unexpected” de Mattew Praff; Realmente no tenía que avanzar muchas calles tan solo un par de cuadras y estaría en el colegio.
Recorrió un par de calles y luego espero en la Avenida de los campos Elíseos a que el semáforo cambiara a rojo para poder cruzar, cuando esto sucedió atravesó sin problemas la Avenida para tan solo avanzar una cuadra más y llegar al Colegio de Arte.
Lila entró al edificio y en la reluciente recepción se encontró son sus amigas -Lila, ya hacíamos la clase de canto sin ti, contando que tú eres la que mejor voz tiene. vociferó Rene su mejor amiga quien era una chica lo suficientemente alta, inclusive más que la propia Lila que medía aproximadamente 1.68 metros, en términos generales Rene medía 1.70 metros, tenía un carisma único y tierno, siendo rubia y de ojos azules no envidiaba nada a nadie y su voz espectacular, al grado de realizar los tonos altos con bastante naturalidad como si hubiese nacido para ello.
-Podría haber tomado tu lugar de guitarrista sin problema. añadió Julie picándole el estómago con la punta de su flauta transversal: Cabe decir que a diferencia de sus amigas era más pequeña, pero lo bastante risueña y deicida, siempre penaba por todas y su bienestar, además de ser por meses la mayor del grupo, tenía un semblante intenso y elegante que brotaban una gran sensualidad en su mirar, su era cabello negro y rizado y a menudo era elogiada por su buen estilo de vestir.
Las chicas estaban ansiosas por empezar su nueva etapa de aprendizaje haciendo lo que más les gustaba tocar instrumentos y cantar, así fue como transcurrió su primer día en la escuela hasta un nuevo anuncio en la clase de ensamble musical, la última clase que tenían en el día.
-Como es costumbre en el colegio, cada verano abrimos nuestras puertas al público para el festival de verano, esta será nuestra edición número 113, por lo que hemos decidido agrupar a los cuatro grados en grupos de 10 para las presentaciones, en un evento único y magnifico que celebraremos el 17 de julio en nuestro teatro.
Los ojos de Rene se iluminaron de una alegría increíble al escuchar las palabras de la profesora y Julie masculló en voz baja -Que genial, esto será único y será nuestra primera presentación como artistas.
Lila escuchaba con atención recargada en la mesa las noticias sobre el importante evento, sin duda habría bastante gente y ella no se sentía mentalmente preparada para ello, bueno aún no todavía, quien imaginaría que años después llenaría a tope los estados y teatros más importantes de todo el mundo y la personas pelarían por boletos para verla.
-Como el evento destaca la grandeza y la singularidad que nos distingue como la Academia de Artes de Paris, hemos decidido unir a los grados más altos con los más bajos, por lo que, cuarto grado y tercer grado trabajarán juntos en equipos de diez, y de la misma forma ustedes como primer grado con el segundo grado. Comentaba entusiasmada la profesora.
-Las listas aleatorias y el acomodo van a estar publicadas hoy al salir de esta clase en el tablero principal para que pasen a revisar y se pongan en contacto con su coordinador de grupo. Añadió para finaliza.
No había ni terminado la clase y apenas faltando dos minutos cuando los alumnos tomaron sus mochilas y sus instrumentos mientras salían corriendo a toda prisa hacia el jardín central, en donde se encontraba el tablero principal; Todos estaban arremolinados impidiéndose la vista los unos a los otros -No se puede ver nada desde aquí, hasta para mi es imposible. Se quejo Lila mientras se abría paso entre la multitud, empujando a unos cuantos de sus compañeros.
-Al menos ustedes pueden ver un poco, aquí me están asfixiando todos. Julie ya no aguantaba mas el caos generado por todos los alumnos de la Academia que luchaban por pasar hasta en frente para revisar sus nombres y los grupos que les habían tocado.
-Un minuto creo que puedo ver algo. Alzó la vista Rene para mirar hacia la lista, cuando la voz de un chico resonó en el patio de forma eufórica -¡Me tocó con Jane Degas!, me tocó con ella. Gritaba emocionado y salía corriendo del lugar.
Lila pensaba porque el chico estaba tan emocionado como si se hubiese ganado la lotería, entonces escuchó otro murmullo de un par de amigas que se encontraban al lado derecho de ellas, cuyas palabras eran entrecortadas y nerviosas -Ya solo quedan ocho espacios en el equipo de Jane, ojale estemos dentro. Dijo una de ellas.
La pregunta una vez más pasó por la cabeza de Lila ¿Quién era Jane Degas? ¿Por qué todos querían estar en su equipo, debería de ser quizá una gran artista si todos querían estar en su equipo, ¿quizá era un sinónimo de éxito?
Poco a poco la multitud fue bajando mientras unos celebraban su equipo otros más lo lamentaban, y otros se mofaban de los demás como si de un concurso se trataba y ahí estaba uno más del equipo de la tal Jane Degas -Hasta la vista perdedores este galán ya es de Degas.
Estaban llegando al frente del tablero, cuando Lila y sus amigas se alegraron al ver su nombre desplegado en las listas que gritaron emocionadas tratando de seguir a los demás -Seremos equipo del equipo ocho. Pronunció emocionada Julie.
Julie al frente de Lila toda apretada comenzó a buscar en las lista quien de los integrantes sería el coordinador del equipo y ahí estaba ese nombre de nueva cuenta, el nombre con el cual todos en la Academia querían estar la famosa “Jane Degas” de segundo año.
-No me encuentro por ningún lado. Desesperó Rene Lila repasaba rápidamente las listas con sus largos y huesudos dedos paso la A, paso la B, paso la C, miró la D y bajo y fijo su atención en los números 9 y 10, ahí estaba el nombre de Rene y Lila.
4.-Rene Dalí-Artista
3.-Julie Rubens
5.-Lila Monet-Artista
10.-Jane Degas-Coordinador
-Woow les toco con Degas, la crema y nata de la escuela. Murmuró una chica junto a ellas de forma despectiva, al parecer alguien no estaba contenta con el personaje más famoso de toda la escuela y se notaba en su mirada -¿Por qué lo dices? Pregunto extrañada Rene, ante las palabras de su compañera.
La chica de estatura mediana, ojos almendradas y cabello negro lacio frunció el ceño -Dejaré que esperen a conocerla y ya lo verán, suerte con ella. Tan solo en unos segundos la chica que les había hablado salió lentamente del mar gente, escabulléndose en medio de todos los alumnos, ninguna de las chicas dijo nada de ese comentario durante el día, sin embargo, Lila se había quedado pensando ¿Qué fue eso?
Un día después….
Lila, René y Julie estaban en la barra de la cafetería, preguntándose como serían sus grupos y que rol les darían, cual sería el concepto principal del show, ¿las dejarían cantar o tocar algún instrumento? -Será todo un reto, pero en fin a eso venimos, tengo miedo de echarlo perder. Argumentó Julie.
-No lo sé yo me quede pensando en lo que dijo ayer esa extraña chica junto a nosotras. Se atrevió a hablar Lila, externando su preocupación frente a su amigas -Hay algo raro dentro de todo eso -Yo no le tomé importancia, porque si pudiera ser terrible como dijo ayer esa chica, todos quieren trabajar con ella. Rene dio un sorbo a su malteada de plátano.
-Pues a mí la verdad si me dio miedo Rene, que tal y le gusta molestar a los de grados más bajos. Lila soltó una pequeña risa -Bueno yo solo me causo intriga, pero tu ya te fuiste a los extremos Rene, tratemos de no pensar en ello, deben de ser habladurías comunes.
-Ni le pondría atención, los sabemos en las escuelas siempre hay chismes. Aseguró René quien era las centrada en todo de las amigas. -Creo que debo ir al baño. Pidió encogiéndose Julie, pues parecía ya no aguantar ni un segundo más, de inmediato se ofreció a acompañarla Lila.
-Vamos te acompaño. Solo que había un pequeño problema, todas venían cargando sus instrumentos musicales, la guitarra de Lila, el violín de Rene y la flauta transversal de Julie -Yo iré mejor con ella, quédate a cuidar los instrumentos no podemos ir cargándolos al baño. Se levantó de su asiento Julie y Rene la siguió hasta los baños.
Ambas chicas se alejaron mientras Lila se quedó en la barra, tomando su granizado de mango y revisando sus redes sociales e el teléfono como si la vida no pasara por ella, su actitud relaja y despreocupada parecía sacada de otro universo, pero en general siempre había sido así su personalidad.
-¿Eres de nuevo ingreso cierto? Se escuchó decir a una voz suave y melodiosa al lado de Lila, sonaba tan como describirlo, no sé si la palabra correcta se “sensual”; Lila miró a su lado observando a una chica de estatura promedio, vestía jeans negros, camisa blanca de cuello de tortuga ajustada de mangas largas, su piel era blanca y radiante, un pequeño lunar pero notorio adornaba la esquina de su ojo derecho, su complexión sumamente delgada y su intensa mirada reflejaba una rotunda confianza en sí misma y una sensualidad sin precedentes, esa mirada que a cualquiera haría retroceder en pocas palabras era “hipnotizante”, pero Lila había notad algo más dentro de sus profundos negros, alguna especie de vulnerabilidad que mantenía oculta.
Pero ahí estaba ella cruzada de piernas y jugando con la pajilla de su malteada de fresas y le hablaba a Lila una estudiante cualquiera de primer año que no dudó en responder de inmediato con voz entrecortada por la impresión que sentía frente a ella, como si las palabras no pudieran salir de sus labios -Ahhh, umm asi, es, es mi primer año. Lila no acostumbraba a hablar mucho con alguien que apenas conocía.
-Oí que les tocó con Jane Degas ¿están preocupadas? ¿Qué hay de malo con ello?, digo sin querer escuche la conversación, bajó los ojos y trató de excusarse haciendo ademanes con las manos, por lo que Lila volteo la mirada y la miro fijamente mientras la modesta chica se había girado de frente apuntando todo su cuerpo en dirección a Lila que empezaba a ponerse nerviosa.
-Creo que solo son rumores, ¿La conoces? Su acompañante la miro de forma sublime con una sonrisa encantadora, a decir verdad, Lila no sabía que clase de sentimientos le estaba causando aquella mujer sentada frente a ella y por la cuestionaba -Claro, como todos aquí. Unos hoyuelos se le dibujaron en sus finas mejillas rosadas.
-Deberías de creerles a lo que dicen de ella. Añadió la chica, mientras Lila no dejaba de mirar ese rostro que le parecía tan tierno -No podría creer en algo de lo que no he visto o he conocido, veremos después, estoy a gusto con personas muy talentosas.
La plática fue interrumpida cuando el teléfono de Lila comenzó a sonar y vibrar fuertemente, ella lo sacó de su bolsillo, pero como sentía la mirada penetrante de su acompañante el celular resbaló de sus manos, por lo que rápido se agacho a levantarlo, ahí fue cuando sucedió el accidente, un fuerte golpe resonó en la cafetería cuando Lila golpeo su cabeza contra la barra de metal, una mueca de enojo se apoderó de su rostro y exclamó -Demonios. en voz baja.
El granizado de mango, la malteada de Rene se esparcieron por toda la barra, y aun cuando Lila no se había levantado empezaron a escurrir de arriba de la barra manchando su cabello castaño y la playera de Lila, en ese momento pensó en el desastre que había causado frente a la misteriosa chica.
-Estas bien. Escucho decirle con su voz melodiosa mientras se levantaba, pero antes de que pudiera decir una palabra de agradecimiento, un hombre detrás de ella habló -Jane, tenemos la clase de teatro, vámonos. Jane lo miró con una sonrisa entrecerrando los ojos, mientras Lila tragó saliva ¿todo este tiempo había estado conversando con Jane Degas?
En ese momento y nerviosamente Lila no sabía si mirar el desastre que había causado al regar su granizado y la malteada o a Jane con la que sentía apenada por hablar de ella con sus amigas y con la propia Jane, de la que todos hablaban, su semblante cambió abruptamente ruborizándose por completo de la pena que sentía, solo pudo decir -No te preocupes tendrá más cuidado la próxima vez.
Jane sonrió una última vez mientras tomaba y con la toalla de papel que tenía junto a su malteada de fresa, intentó secarle el cabello a Lila en los lugares donde había se había caído un poco del granizado de mango y la malteada de plátano.
-Jane Degas, un placer, estoy segura de que nos volveremos a ver. Lila seguía sin comprender lo que estaba pasando y le quedaron aún más dudas cuando Jane colocó la servilleta en su mano izquierda para luego marcharse con el chico alto, de cabello rubio rizado y mandíbula firme.
Justo en ese momento llegaron Julie y Rene que alcanzaron a ver a Jane y su compañero retirarse del lugar ante la vista de los demás alumnos que se encontraban en la cafetería y que cuchicheaban cosas sobre Jane -¿Quién es Lila? Pregunto Julie extrañada.
-Que desastre ¿Qué pasó aquí? Argumento Rene al ver las malteadas colapsadas en toda la mesa; Lila tratando de procesar lo que había pasado respondió nerviosamente -Estuvimos hablando de Jane Degas y todo el tiempo estuvo aquí junto a nosotras. Rene y Julie se miraron la una a la otra y Julie se llevó las manos a la boca -¿Quieres decir que la chica que estaba aquí es Jane? Preguntó Rene
-Así es ella, pero no lo sé chicas hay algo en ella que es raro. Añadió Lila -De verdad no se que decir, ¿podría tratarnos mal por hablar de ella, pero ¿qué te dijo? Insistió Julie -Solo me preguntó que era lo que pensábamos de Jane Degas, ni siquiera me dijo su nombre solo hasta el final.
Rene se llevo las manos a la cintura -Dios, supongo que obviamente le dijiste que no pensamos nada malo de ella, espero no nos traté mal o estaremos acabadas -Podemos tranquilizarnos chicas, no le dije nada solo que no la conocíamos y que por eso no decimos nada respecto a ella.
Julie miró a Jane través de los cristales y más allá de la puerta caminando como toda una diva, una celebridad en toda la Academia mientras el resto de las personas la saludaban alegremente como queriendo que siquiera un segundo de su tiempo les devolviera la mirada, pero Jane no lo hacía no parecía importarle el resto de la gente -Woow sí que se sabe imponer, como quiera se ve que tiene estilo.
-Parece ser una mujer inteligente, no estaremos mal chicas, creo no debería de preocuparnos. Añadió Lila, aunque por dentro se moría de la intriga por saber lo que ocultaba Jane Degas detrás de esa máscara de diva que mostraba a los demás de forma indiferente y porque la había mirado fijamente, cuando otros luchaban porque les diera una fracción de segundo de su tiempo para mirarlos.
-Bueno pero que hay de esto. Señaló Julie -Nuestros estuches de los instrumentos se mojaron. Añadió desahuciada -Yo los limpiare, denme un minuto. -Además hiciste un show regando esto frente a Jane Degas. Rio rene codeándola -Ni lo menciones fui estúpida al hacerlo. Respondió mientras se dirigía a tirar el pedazo de toalla al basurero al lado de la barra, pero cuando extendió se mano, vio un ligero rastro de tinta en su palma, así que antes de tirarlo a la basura extendió la toalla y dentro encontró una anotación del puño y letra de Jane.
J.D + 33 160 127 0319
Un número de teléfono se leía un poco despintado por el agua del granizado y la malteada pero aun se podía leer completo ¿por qué motivo Jane le había dado su número de celular?, esa pregunta comenzó a rondarle en su cabeza desde aquel día, una persona que ni siquiera se detenía ver a los demás a una desconocida le habia otorgado el acceso a su número de teléfono.
-Corre Lila tenemos que ir a clase de acordes musicales. La interrumpió pensando René; Lila guardó aquel papel en su bolsillo rápidamente -Ya voy. Respondió de forma nerviosa mientras no dejaba de pensar en lo que le acaba de pasar con la celebridad escolar.