Capitulo 1:Un día diferente a lo habitual
En el reino Virelya,Arliem, el segundo príncipe, se despertó a las 6:12 a.m.
Se levantó de su camita, miró al techo, todo adormilado, y fue a su armario para ver qué se iba a poner. Luego fue a tender su camita, ya que no le gusta que lo haga su sirvienta porque le da cosita. Después de tenderla, dejó su ropita sobre la cama y se fue a su baño. Abrió la regadera para bañarse. Mientras esperaba a que se llenara su tina, ya que es delicado con el agua, entonces no se puede bañar directamente en la ducha, pensaba:
—No han venido a hablar con quién me voy a casar. De seguro es porque soy muy defectuoso. Se suponía que era una persona beta, pero muté a omega y soy más delicado que antes.
Mientras pensaba, la tina se llenó. Le puso su medicamento y un aceite. Terminó de bañarse, se puso la ropa que escogió: un hermoso traje blanco con gris y unos olanes en el pecho, con unas botas blancas. Se peinó su cabello y salió de su habitación. Antes de ir a saludar a su madre como es debido, decidió pasar por la sala. Vio el reloj y notó que eran las 6:58. Una sirvienta le habló:
—Joven Arliem, el desayuno ya está listo para cuando desee desayunar.
—Sí, está bien, señorita Lis, ya voy —respondió Arliem con una voz suave.
"Ah, tal vez ahí puede estar mi madre", pensó Arliem.
Fue a donde está el comedor. Justo, allí estaba su madre... pero Arliem la notó angustiada, ya que estaba comiendo un poco distraída, distinto a lo habitual. Arliem decidió no preguntarle qué le pasaba. Se sentó en la mesa y la sirvienta le sirvió su desayuno. La mamá de Arliem dijo:
—Arliem, vístete bien y sé amable con los invitados.
A lo que Arliem respondió:
—Como estoy vestido está bien.
Y su mamá respondió:
—Sí, está bien, Arliem.
De repente, llegó Liersh, el hermano de Arliem, diciendo:
—Ya por fin me voy a liberar de esa cosa defectuosa.
Y su mamá de Arliem le respondió:
—No le digas así a tu hermano.
Y Liersh le respondió:
—¡Tú cállate, Mirlith! No sé por qué mi papá tuvo que casarse contigo y tener a ese horrible omega.
Mirlith se quedó callada y Arliem contestó:
—Yo siempre me pregunto lo mismo. ¿Por qué, cada vez que quieres, me dices que no sirvo para nada y soy un defecto? Eso ya lo sé. No tienes que recordarme algo que, desde que muté, lo sé. Solo he sido una carga. No sirvo para nada. Ni para ser omega sirvo. No puedo tener hede...
Mirlith intervino:
—Ya, Arliem, que te vas a poner mal, y hoy hay visitas.
Y Liersh respondió:
—¿Que no le has dicho que se va a casar con un noble solo por lo que tiene? ¡Dile que solo...!
—¡Ya guarda silencio, Liersh! Estás castigado. Déjenlo encerrado sin nada para que reflexione. No le pasa nada si come algo que no le gusta.
Liersh contestó:
—Por lo menos yo voy a comprometerme con una princesa o una noble mujer hermosa, no como esa cosa... jajajaja.
Mirlith le dijo a la sirvienta que se lo llevara, y habló con Arliem:
—Hijo, no creo aceptar el compromiso, pero es una persona muy influyente en el reino. Perdón por no poder estar más alta de estatus y poder, para que te comprometas con alguien mejor.
A lo que Arliem respondió:
—No te preocupes, mamá. De todos modos, tengo que casarme. Si no, eso sería mal visto para tu reino.
Arliem se fue al jardín, y su mamá preparaba todo para los invitados.
Arliem estaba en el jardín. No lloró ni nada, solo estaba tratando de leer sin que se notara que estaba raro. Y como ya casi llegaba su celo, estaba peor. Mientras leía su libro, se dio cuenta de que había un chico por ahí. Parecía tener la misma edad que él, o un aproximado de 16 a 17 años, según Arliem.
Le pareció curioso que estuviera en un pequeño parque, viendo las flores. Entonces Arliem se acercó, pero le habló Liris, una sirvienta, diciendo que ya habían llegado los invitados.
Arliem, de todos modos, se acercó y olió aquellas feromonas... las mismas de aquel chico que estaba cuando mutó. Quiso preguntarle quién era, pero decidió mejor irse con su mamá.