Little Girl

Summary

¿Qué pasaría si una preadolescente entrara al juego del calamar? Todos los jugadores tienen deudas, problemas, algo que los llevó ahí... pero ella no. Nadie le dio la tarjeta, nadie pensó en reclutarla. Sin embargo, no podían sacarla. Era demasiado tarde; ya era parte de los juegos.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

Prólogo

Sa-rang observaba a lo lejos cómo un hombre de traje repartía unas tarjetas mientras le explicaba a una persona que, participando en unos juegos, podría ganar mucho dinero. Intrigada, se acercó al hombre y, con delicadeza, jaló la chaqueta de su abrigo.

—Señor, yo también quiero ganar dinero —dijo suavemente, alzando la mirada hacia él con una expresión decidida.

El hombre la miró sorprendido, pero su expresión pronto se tornó seria.

—No, este juego es para personas mayores, no para niños —respondió con firmeza, aunque con un tono que intentaba ser amable.

Haciendo una pausa, escaneó los alrededores.

—¿Dónde están tus padres? —preguntó, frunciendo el ceño mientras buscaba con la mirada a algún adulto que estuviera con ella.

Sa-rang no respondió a la pregunta, pero rápidamente se le ocurrió una idea para intentar convencerlo.

—Usted me puede dar la tarjeta, y yo se la doy a mis padres. Ellos pueden jugar —propuso con una sonrisa inocente, intentando sonar convincente.

El hombre negó con la cabeza de inmediato.

—No. Esto no es algo que puedas hacer. Vete a casa —contestó secamente antes de alejarse, dejando a la niña atrás.

Sa-rang lo miró marcharse, pero no se rindió. Aún sentada en la banca donde había quedado, sus ojos captaron algo en el suelo. Una de las tarjetas que el hombre había estado repartiendo estaba ahí, olvidada. Sus ojos brillaron mientras la recogía con rapidez y la estudiaba detenidamente.

Sin pensarlo dos veces, corrió hacia un teléfono público cercano y marcó el número que estaba impreso en la tarjeta.

—Quiero participar en el juego —dijo, con una mezcla de emoción y determinación en su voz.

Tras un breve silencio, una voz robótica respondió del otro lado de la línea.

—Por favor, diga su nombre y fecha de nacimiento.

Sa-rang se quedó pensativa un segundo antes de contestar con confianza.

—Hwang Sa-rang.

Note

No tengan miedo a expresarse y digan que piensan 😔

Gracias por darle una oportunidad a mi historia💗

¡Voten y comenten!

Adiós 💗