¿QUÉ ES LO QUE SE PERDIÓ?
AUTOR: Lia Gutierrez , un espíritu andante.
Camino por valles desiertos, sin nada, sin nadie, sin sueños, y lo más importante, sin rumbo, sigo moviéndome como si fuera un fantasma. Si alguien me ve, lo más probable es que me confunda con un espectro, quizá no esté tan alejado de la verdad, yo ya debería estar muerta, y no sé porque la vida no me abandona. Llevo años, quizá siglos paseandome y nunca llego a mi destino, quizá se deba a que no tengo uno.
Hace unos días, se estrelló un helicóptero en un valle, me trajo recuerdos de cuando tenía carne en los huesos y un corazón que latía en el pecho.
He estado observando a los sobrevivientes de aquel accidente, luchando por su vida, aferrándose a ella, en este momento debe de ser lo más importante para ellos, vivir…
Yo también me aferre a la vida en esos momentos, y sigo preguntándome el porqué, si antes de todo eso, era una camarera que vivía en un cuartucho como en una ratonera, ya hacía mucho que mis sueños habían muerto, no tenía a nadie, ni tampoco un porvenir. Había decidido abandonar mi empleo, subirme a esa avioneta y llegar a mi ciudad natal, donde tal vez alguien o algo me aguardara, era esa quizá mi única esperanza, quizá fue lo que me impulsó a luchar por mi vida, cuando la avioneta se estrelló.
Lastima que en mi ciudad natal, nada me espero , el tiempo había corrido como si por ello ganase algún premio, quién sabe quizá si.
Camine por calles llenas de gente y autos hasta dar con mi antigua casa toda envejecida, solo para descubrir que ya alguien más la habitaba, fui a mi colegio que ya tenía una nueva estructura, y gente nueva trabajando en el, busque a mis antiguos amigos, pero ya ninguno parecía tener espacio en su vida para mi.
De repente, me di cuenta de que no había un solo rincón para mí en este mundo, de que yo y todos aquellos en una situación similar a la mía, no pertenecíamos a este mundo.
Todos esos edificios, casas llenando el lugar, sin dejarme un lugar a mi. El semáforo nuevo, aquel diseño moderno de ese edificio, la última tecnología, todo, todo de repente, cobraba sentido era el reloj que se había volcado, el tiempo que se había puesto a correr, una carrera a contra tiempo, en eso se había convertido el mundo.
Ah, cuántas veces había pensado en matarme, pero ahora, eso no tendría sentido, no, sólo sería parte de los engranajes del terrible reloj.
Tenía que ir en sentido contrario a las manijas del reloj, y eso hice, salí del tiempo y de la máquina. Pero aquí estoy, sin ser nada por completo ¿qué me faltó? ¿qué me hizo fallar?
Ahora, no siento casi nada, solo una pequeña miseria, que crece en mi pecho cada día, ocupando el lugar en donde debiera estar mi corazón.
He conocido muchas ciudades; grandes y pequeñas; todas asfixiantes y apocalípticas, incluso, los pueblos empiezan a heder a contaminación. No hay un solo rincón libre, me decía, pero he aquí una bonita comunidad, una preciosa etnia, un tierno grupo de niños, que viven, a veces pareciera, que en otro tiempo distinto al de otras partes… he conocido muchos lugares así…y quise unirme también a ellos, pero no, ellos también tendrán su final trágico, ese titánico gigante del progreso, los arrastra con él, cuesta abajo.
A menudo pienso que ya no hay forma de parar esto, quizá yo sobreviva a todo, pero ¿qué sentido tendría ya? Aún, aunque la vida regresara, mi vida jamas regresara, no mientras mi espíritu permanezca cautivo.
He conocido a mucha gente, muchas familias; yo también tuve una. Al final creo que lo perdí todo, incluso este esqueleto mío ya es otra cosa…
FIN