One shots [JiuYuan]

Summary

Libro de One shots Jiuyuan 💚 Son minis historias basadas en pequeños fragmentos de mi imaginación. Espero lo disfruten 🌸

Status
Complete
Chapters
10
Rating
n/a
Age Rating
16+

Mi placer es servirte

1. Ya te lo dije, me encanta servirte siempre.

AU Moderno


Shen Yuan le dió varias vueltas a la estufa, removiendo poco a poco el huevo revuelto que preparaba con cariño.

Una sonrisa suave se formó en sus labios cuando terminó rápido su preparación, apagó el gas y sirvió el desayuno sobre un pequeño plato de porcelana blanco.

Algo obsoleto que ya debería estar arrinconado entre los platos viejos, pero, a su vez era uno muy especial, puesto que se trataba del regalo que alguna vez le ofreció a su persona favorita.

Partió un pan por la mitad y llenó un vasito de cristal con jugo de naranja, listo para acompañar este rico desayuno donde debía ir.

Antes de seguir, sus pasos se detuvieron.

Uh... Algo faltaba para completarlo.

-- Ah, claro... -- Supuso que fue y dió media vuelta, dirigiéndose a una repisa alta de la cocina del hotel, para tomar una cajita de antialérgico que se disolvía rápidamente dentro del jugo de naranja.

Shen Yuan esperaba que esto de verdad, ayudara.

-- Buenos días, ¿puedo pasar? -- tocó la puerta de la habitación dos veces, trayendo el sutil desayuno entre sus manos.

Al otro lado de la puerta no se escuchó alguna respuesta, por lo qué entró sigiloso y caminó calmado hacia aquella cama matrimonial que compartía junto a su esposo en vacaciones, llamando la atención del hombre con un aspecto pálido y sudoroso que dormía sobre ella.

-- ¿Cómo sigues? -- las yemas de sus dedos se deslizaron por su brilloso y húmedo flequillo producto del sudor. Echándole un vistazo a esos párpados rojos e hinchados que se entreabrieron pesadamente.

-- ...¿Quieres que te responda? -- su tono sonó algo irónico, presentándose un fuerte estornudo más tarde al picarse la nariz.

Lucía peor que ayer.

-- No has mejorado... -- Shen Yuan se preocupó bastante cuando sintió su zona frontal más caliente de lo usual.

Que mala suerte. Ya llevaba cinco días con fiebre.

Un gruñido ronco se escuchó por la garganta de Shen Jiu, molesto y frustrado por la lamentable condición que se encontraba ahora.

Ambos andaban de vacaciones por Acapulco y a veces era imposible no victimizarse por su mala suerte. Es decir, jamás viajaban, y cuando lo hicieron, contrajo la peor peste horrorosa que pudo haber contraído en su vida. Todo gracias a un tipejo griposo que se sentó justo a su lado en el metro. ¡Qué injusticia!

Shen Jiu volvió a estornudar con fuerza, y Shen Yuan solo pudo verlo con lamento.

No le gustaba verlo tan mal, derrumbado, descompuesto... Le pasó por su cuello un trapito húmedo que descansaba a un lado de la mesita de noche para limpiarle el sudor.

Que viaje tan accidentado. ¿Debía llamar a un doctor?

-- Toma -- sonrió cuando le acercó su detalle -- te traje el desayuno.

¿Por qué mejor no prueba suerte animándolo con su desayuno primero?

-- No quiero -- Shen Jiu negó poco después cuando tosió con fuerza. Quejido, y en realidad, muy fatigado cuando nota esa imagen de aquel desayuno inoportuno.

Aborreció la comida. No tenía ganas de comer nada.

-- Ya es el tercer día que no desayunas, corazón -- Shen Yuan insistió -- Vamos... Solo un bocado.

Pero Shen Jiu volvió a negar con otra tos, emitiendo un carraspeó doloroso producto de su garganta inflamada -- No me siento bien...

-- Un bocadito...

-- ¡No! -- frunció las cejas y exclamó con rudeza -- ¡Qué fastidio!, ¡¿No ves que ando enfermo?!

Shen Yuan hizo un puchero.

-- Míralo... Ya intacto, hecho y resuelto con cariño para ti... Anda, no me lo rechaces, ¿Sí? Permite que mi amor te llene el estomaguito y te dé fuerzas para seguir.

-- ...

Las pupilas de Shen Jiu se dirigieron a la bandeja servida. Resoplando y cubriendo su rostro con su almohada blanca para ocultar su sonrojo.

¡Dios, Shen Yuan siempre lo ponía en esta posición!

¿Por qué Shen Yuan lo trataba así?, ¿Por qué él era tan lindo, respetuoso, educado...?, ¡Lo incomodaba siempre!

-- ¿Por qué preparaste esto...? -- lanzó un gruñido tosco, incómodo -- No te pedí que me prepararas el desayuno...

-- No importa si me lo pides. Me encanta servirte -- tomó luego el jugo de naranja y se lo ofreció con una sonrisa -- Al menos tomate el juguito... El antialérgico y la vitamina C te ayudará a aliviar los síntomas del malestar.

Shen Jiu se rindió, soltó un largo suspiro y posó su vista en el desayuno. Su mano se extendió hacía el jugo de naranja para tomarlo. Para su otra mala suerte, sin poder oler una mierda.

Se incorpora, casi apoyándose en la amplia cama con sus brazos débiles y bebe un sorbo. Alegrando la expresión de Shen Yuan.

-- Rico, ¿No? -- sus yemas retiraron un mechón del rostro de su pareja con cuidado -- ¿Qué te parece?

Shen Jiu guardó silencio por un largo intervalo de tiempo. Estoico, mientras saboreaba y saboreaba.

-- No lo sé. -- bajó el vaso y maldijo -- Diablos, no saboreo una mierda.

Los ojos de Shen Yuan entristecieron -- ¿No puedes?, ¿Desde cuándo?

-- Desde hoy... Creo.

Desde hace una semana la fiebre, la fatiga crónica y la tos seca no cesan. Ahora, perdió el gusto.

Esta evolución gripal era muy extraña... muy lenta... Tal vez ya era hora de acudir a un médico.

Aunque...

Shen Yuan se rascó una mejilla.

El problema era...

Las yemas de Shen Yuan palparon el cuello ajeno y empapado, provocándole un respingo a Shen Jiu por el cambio de temperatura.

-- Tus manos están heladas... Me hacen sentir escalofríos...

Shen Yuan sabía que no era el caso. Acarició preocupado el cuello contrarió que hervía tan alto que estaba rojizo.

-- No son mis dedos los que están helados, tú eres el que siente frío. -- A pesar de los rastros de sudor que refrescaban su piel febril, dijo -- Tiene mucha fiebre, voy a tener que llamar a un médico.

Ojalá no hubiera dicho eso.

Nunca le digas esa frase a alguien que le teme a los doctores.

-- ¡No te atrevas!, ¡Estoy bien! -- tosió descontroladamente producto de la agitación -- ¡¿Acaso quieres matarme?!

Fue un hecho. La reacción de Shen Jiu fue la que su querido Shen Yuan esperó presenciar todo este tiempo. Por esa razón se había limitado en llamar a una ambulancia estos cinco días seguidos.

Shen Yuan estaba consciente que Shen Jiu le tenía una fobia extraña a los doctores. Una no muy comprensible hasta para él siendo hombre. Los médicos eran lo peor, por supuesto, pero tampoco para huirles para siempre. ¿No?

La vacilación se presentó otra vez en su decisión antes de tomar el teléfono de la habitación. No quería traumar a su amante o provocarle un paro cardíaco por su decisión. Aunque... el ataque de tos de Shen Jiu cambió agresivamente, siendo incapaz de detenerlo.

¡La fuerza causó que expulsara sangre por su nariz!

Shen Yuan se acercó para auxiliarlo dándole varias palmadas en la espalda.

-- ¡Ja...!, ¿Luego dices que estás bien?, ¡Los pulmones están que se te salen!

Shen Jiu tuvo que beber un sorbo del jugo de naranja para calmar la piquiña agravada en su garganta. A duras penas, respirando con dificultad.

-- Es todo. No puedes seguir así.

El ataque obligó a Shen Yuan a llamar a emergencias.

-- No... -- Shen Jiu lo miró con desesperación, manifestando el evidente temor que sentía hacía la unidad médica -- ¡No estoy enfermo, ge-ge...! Solo te necesito a ti para cuidarme, ¡No tengo nada!

Pero Shen Jiu notó después la gravedad de la situación cuando sus dedos estaban manchados de sangre.

-- Yo sé que adoras mis cuidados -- le lanzó un guiño coqueto, acercándose a él para acariciarle la mejilla -- Con gusto te trataría, pero yo no soy un...

-- ¡No te atrevas a decirlo!


En una sala blanca del hospital, en el área de emergencias, un doctor experimentado deslizó las cortinas donde se hallaba la pareja abrazada.

Shen Jiu ocultó su rostro incómodo sobre la gruesa chaqueta de Shen Yuan.

-- Que bueno que están aquí caballeros -- dijo el doctor quien ingresó con aires calmados y gentiles a la habitación, percibiendo algo confuso la conducta de Shen Jiu -- Tengo malas noticias, los resultados del exámen de sangre dieron positivos para bronquitis.

Los ojos de Shen Yuan se extendieron.

-- ¿Es grave?

-- Así es.

Eso provocó que sus labios se contrajeran, y bajó su vista hacia su pareja, quien lo abrazaba con fuerza sobre su pecho como niño pequeño para ocultar su presencia del médico.

Ahora sí, ¿Cuál era su mala suerte?

¿Juntos de vacaciones y ahora le tocó contraer esta horrible enfermedad?

-- La placa del tórax mostró una pequeña infección alojada en el pulmón derecho. Sus tos y fiebre se debe a qué el organismo está respondiendo a la bacteria. Debe iniciar su tratamiento con antibiótico antes de que se agrave.

Shen Yuan tragó con dificultad mientras masajeaba los cabellos del otro.

-- Es importante iniciar con el antibiótico hoy mismo -- El doctor detalló cómo Shen Jiu respiraba con dificultad. Acercándose junto a un objeto negro -- Y como no me permitió chequearlo antes con el estetoscopio, Sr. Shen, por políticas del hospital, necesito saber como se encuentra su condición oxigenar.

-- Váyase... -- Shen Jiu gruño cómo perro rabioso -- Aléjese de mí...

-- Por favor. -- las cejas de Shen Yuan se fruncieron al escuchar su insolencia -- No te pongas así, solo será un momento.

-- No tengo bronquitis... -- resopló furioso mientras enterraba su rostro en la camiseta de Shen Yuan -- Yo me curo solo...

-- Ya deja de decir tonterías. -- Shen Yuan cortó cuando su paciencia comenzó a agotarse -- ¡Si así fuera, no estaríamos metidos aquí!

De algo sí se contradecía esta pareja era en sus hábitos de cuidado y salud. Shen Yuan le encantaba leer todo tipo de material informativo, leía las noticias cada mañana y se informaba con respecto a las enfermedades y las medidas de protección necesarias. Por otra parte, Shen Jiu... Le valía una mierda todo esos cuidados.

Ahora mira el resultado.

-- Siempre dices que nunca te enfermerás, ¡pero mírate! -- se molestó -- solo coopera con el especialista.

Shen Jiu soltó otro bufido. Odiando por completo cuando Shen Yuan se ponía terco. Que insoportable era.

El viejo doctor se sintió incómodo cuando la situación de la pareja se volvió más intensa. Emitió un ligero carraspeo. Ya se daba una idea de cómo lidiar con este tipo de pacientes tan intransigentes. Por lo qué pensó que decir mientras seguían discutiendo.

-- Bueno, caballero. Si no se siente a gusto con que mi persona lo atienda, puedo decirle a una enfermera que lo chequee. Está en su elección.

Shen Yuan soltó un suspiro agotado cuando escuchó cómo Shen Jiu le exigió al pobre médico que viniera otra persona. ¡Pero para ya!


Una linda enfermera midió el oxígeno de Shen Jiu.

Luego de pocos segundos, un pitido sonó en el oxímetro.

-- Listo. Bueno Sr. Shen, por ahora tiene un valor estable de 96 sobre 100. Está fuera de peligro.

Shen Jiu no es un hombre de expresarse mucho, por lo que solo respondió con un asentamiento. Todavía algo incómodo por estar dentro de esas páredes blancas, pero a la vez, más sereno que cuando llegó.

Tener al lado a una mujer, era mucho mejor que a un hombre.

-- Manténgase en reposo mientras el antigripal haga efecto y baje su fiebre.

Shen Jiu tosió con fuerza dos veces y se abrazó así mismo cuando no tuvo más que agregar.

Shen Yuan vió esto y quiso agradecer a la chica en su lugar.

-- Muchas gracias, señorita. Entonces... Luego del tratamiento, ¿Lo darán de alta?

La enfermera dubitó un poco -- La decisión la tomará el médico.

-- Genial... -- Shen Jiu se ocultó entre las sábanas al recordar a ese viejo fastidioso -- solo quieren encerrarme...

Shen Yuan sintió una ligera vergüenza por lo escuchado. Se rascó la mejilla mientras intercambió miradas con la enfermera en un intento de disculpa. Ella lo comprendió a la perfección.

La enfermera pensó un poco antes de dirigirse a Shen Jiu:

-- Por ahora descanse ¿Sí? -- tomó sus pertenencias -- Sea paciente.

Y salió deslizando las cortinas. Dejando a la pareja sola en el cubículo de emergencias.

Nadie dijo que esto iba a ser fácil, y Shen Yuan no tuvo más opción que aceptarlo.

El lugar era el típico salón con temperatura heladas. Shen Yuan no se percató de esto hasta ver a su compañero de vida temblando a más no poder entre las sábanas como un majarete.

-- ¿Tienes frío?

Deslizó sus manos sobre las sábanas del cuerpo pálido que se estremecía a morir. Intentando brindarle calor suficiente.

-- Q-quiero... irme...

-- Pronto. -- Shen Yuan acarició sus hombros para intentar aliviarlo -- solo hay que terminar el tratamiento...

Shen Jiu no quería eso.

-- No creo poder... -- confesó.

-- Será más rápido de lo que piensas. Ya verás.

-- E-ellos... me encerraran...

-- No digas esas cosas.

Shen Yuan se preocupó porque Shen Jiu no dejó de hablar de eso.

-- Sácame de aquí... Ge-ge... Vámonos...

Temblaba y temblaba con las gruesas sábanas de lana que le brindó el hospital por compasión. Parecía que las mismas no eran suficientes.

La expresión de Shen Yuan se asustó y prosiguió a quitarse su chaqueta gruesa que combatía ante el invierno del salón. Solo para colocarsela encima.

-- ¿Ah?, ¿Q-qué estás...? -- Shen Jiu se calló cuando vió su gesto.

-- Quedatela. Te ayudará.

-- ¿Y tú? -- su mirada demostró su desacuerdo, bufó -- No soy de porcelana...

Shen Yuan rió bajo y se sentó a un lado como pudo. Una sonrisa apacible formándose en sus labios -- Si eres de porcelana. Solo quiero atenderte. Tú la necesitas más.

-- N-no te la pedí...

-- No importa. Ya te lo dije, me encanta servirte siempre.

Shen Jiu se rindió y prefirió no decir más nada ante la terquedad de Shen Yuan.

Así fue como el cuerpo de Shen Yuan tuvo que aguantar una hora y media más soportando el interminable invierno de la sala del hospital. Hasta que su compañero de vida fue dado de alta.