MI QUERIDA YEMARA

All Rights Reserved ©

Summary

Logan un huérfano del orfanato el Nido, se convierte en militar de la CON para encontrar a la persona más importante de su vida sin tomar en cuenta que ese proceso lo llevaría a un gran laberinto sin salida. Una promesa en el pasto, una lluvia de estrellas encima de él como el final de lo que pudo ser.

Status
Ongoing
Chapters
22
Rating
n/a
Age Rating
18+

Bienvenido al Nido

Cada noche, mi mente regresa a aquel tiempo en que solía mirar las estrellas con él, el niño que fue mi único amigo y, sin saberlo entonces, mi primer amor. Ambos éramos del orfanato, el Nido, y pasábamos cada día juntos, pero eran las noches bajo el cielo estrellado las que realmente nos pertenecían.


— ¡Qué bonitas! ¡Son hermosas! — Exclamaba con emoción, sus ojitos brillando con el reflejo de la luz de las estrellas.


Verlo así, con esa inocente fascinación, era más hermoso que cualquier constelación. No me cansaría jamás de contemplarlo, de compartir esos momentos silenciosos donde nuestras almas parecían hablar sin palabras.


Esa noche, algo inesperado ocurrió. Justo cuando me armaba de valor para confesarle mis sentimientos, el cielo pareció ponerse de mi lado. Acostados sobre la hierba, vimos cómo las estrellas comenzaron a moverse, como si danzaran solo para nosotros.


Una lluvia de luces surcó el firmamento, un apocalipsis de estrellas que iluminaba todo con un brillo casi irreal. Ambos nos quedamos sin palabras, hipnotizados por aquel espectáculo que parecía comprender mi corazón antes de que pudiera pronunciar una sola palabra.


Creí que todo estaría bien. Algún día, pensé, nadaríamos sobre esas estrellas tomados de la mano, sin que nadie pudiera separarnos jamás. Algún día… él y yo, juntos, como siempre habíamos soñado. Algún día… Yo…



— ¡Déjenme! ¡No quiero! ¡Suéltenme! — Gritó él de repente, su voz cortando la calma de la noche mientras unos hombres armados lo arrastraban lejos.


— ¡No! ¡No se lo lleven! — Alcancé a gritar, estirando mi mano para tocar la suya, pero ya era demasiado tarde; nos separaban violentamente, y mi corazón se quebró en mil pedazos.


— ¡Por favor, no le hagan daño! ¡LOGAN! — Su grito resonó en mi memoria, un sonido que me perseguiría por siempre.


Ese día, lo perdí.


Nunca volví a verlo. Desde entonces, cada noche me sumerjo en mi dolor, contemplando cómo las estrellas continúan brillando, igual que él solía hacerlo, recordándome lo que una vez tuve y nunca podré recuperar.


Cuando alguien es excluido del Nido, significa que los llevarían como rata de laboratorio, nadie, absolutamente nadie ha logrado regresar con vida ya que, solo los que no tienen la fuerza o el talento de contribuir al Nido... No pueden seguir viviendo.


Los reclutas son obligados a decidir si comer para vivir un día más o morir intentándolo. Yo me esforcé para poder ser uno de los más fuertes y convertirme en capitán, así, podría tener la libertad de salir y buscarlo. Ahora con 26 años, estoy considerando si seguir con esta farsa, ya no hay motivo para seguir luchando por algo que no volverá.


Por algo, que ya ni siquiera tiene nombre o un rostro al que recordar.


— Logan 01511. Capitán del séptimo escuadrón de la CON (Comisión Organizacional del Nido), será transferido al modulo de investigación y control de la primera división.


Fuí transferido al otro lado de la CON donde los militares de alto rango trabajan base a su experiencia y conocimientos especializados.


— Bienvenido a la CON. El director me contó que eres un hombre excepcional. — Un militar de alto rango aparece para darle la bienvenida.


— ¿Usted cree...? — Dije casi murmurando.


— Si él lo dijo entonces es porque así es. Por cierto, soy Gilbert 00112, capitán del primer escuadrón de la CON.


¿Dijo que es del primer escuadrón? He escuchado rumores de que el primer escuadrón tiene un capitán impredecible y muy letal. Este hombre, de verdad es una máquina de matar.


— Te daré un Tour por toda el área y te presentaré a los demás.


Gilbert con toda la actitud del mundo, comienza a enseñarle todo, absolutamente todo el lugar incluyendo su habitación y posteriormente las oficinas. Logan se estaba cansando de tanto dar vueltas por el lugar, parecía que Gilbert lo estaba haciendo para no hacer sus responsabilidades como capitán.


— Y por último... ¡Te presento a los chicos! — Gilbert abre la puerta de la cafetería donde se supone que se encuentrarian los demás pero no había nadie. — Que raro... ¿Estarán muertos todos?


— Por cierto... Eres el que más sabe de este lugar. Quisiera preguntarle algo... — Logan sentía que preguntar le ocasionaría un dolor en su corazón.


— ¿Qué cosa? — Gilbert seguía pensando hasta que llega un soldado de rango inferior corriendo a toda prisa. Gilbert logra atraparlo. — Oye, ¿En dónde están los demás?


— ¡Oh señor capitán! ¡Lo estaba buscando! — Exclama nervioso.


— ¿Qué pasa? — Gilbert suelta al chico.


— ¡Los Errantes han invadido al área, están atacando la puerta principal dirigiéndose hacia el área de control!


— ¿El área de control?


Los capitanes de la CON se encontraban luchando brutalmente para proteger el área de los "Errantes", seres que solían ser humanos pero mutaron a tal punto de convertirse en monstruos con sed de sangre.


Según la profecía, llegaría una noche en la que las estrellas caerían como cometas, sería una manifestación hermosa y espectacular sin embargo, esto era mucho peor detrás ya que mientras estás caían, un fenómeno ancestral estaba por aparecer y no era alguien bueno ni alguien malo. Sino alguien que viene a recuperar lo que le pertenece pero su simplemente existencia es una maldición para la humanidad.


Su alma llegará como una simple gota de agua que al encontrar su océano está se inclementara acabando con la humanidad y eso, está por ocurrir.


Gilbert y Logan van inmediatamente al área de control encontrando no solo los cadáveres de los guardias, soldados y del personal sino de los Errantes que lograron entrar al área de control. Gilbert da un ligero suspiro que no se sabía si era de alivio o de algo peor.


— Revisaré si todo está en orden, vé y busca algún sobreviviente. — Ordena Gilbert.


Logan accede y comienza a buscar pero solo había cuerpos mutilados y demacrados, era imposible que alguien estuviera vivo en este lugar hasta que, logra ver un cuerpo recostado en el sofá cubierto de sangre. Por la forma en la que estaba posicionado era evidente de que no había sido atacado o algo por el estilo por lo que intenta averiguar qué o quien es. Logan estaba a punto de quitar el libro en su cara, una tensión fuerte presionaba su corazón como si con solo quitar el libro de su rostro activaría una bomba nuclear.


— ¡Espera! — Exclama Gilbert inmediatamente. — No lo despiertes.


— ¿Qué? ¿Cómo? — Logan se hace a un lado.


— Aún no se le pasa el efecto así que será mejor dejarlo aquí sin hacer tanto ruido. — Afirma Gilbert observándolo detenidamente.


— ¿Y por qué?


— Porque nadie lo ha hecho más de una vez.


Gilbert y Logan se van del lugar para dar informe de lo ocurrido pero Logan vuelve a mirar al chico del sofá como si lo reconociera de alguna parte.


Después del incidente, los capitanes se unen para dar informe de lo sucedido. Los Errantes lograron avanzar más allá del área de control, pero gracias al tipo dormido no lograron sus objetivos.


— ¡¿Quien mierda despertó a Letargo?! — Exclama furioso un hombre robusto con una cicatriz en el ojo derecho. Su nombre es Zane 03004, capitán del tercer escuadrón.


— Fueron las alarmas de emergencia, Letargo estaba dormido cerca de ellas. — Asegura fríamente una mujer hermosa con coleta larga y lentes oscuros, su nombre es Rina 02601, capitana del segundo escuadrón. — Lo importante ahora es que la situación se controlo gracias a él.


— Pero los del personal están muertos. No sabemos si fueron los Errantes o Letargo, veré las cámaras. — Dice un chico con lentes sin dejar de teclear en la computadora. Nombre Milo 00111, capitán del sexto escuadrón.


Mientras los demás discutían Gilbert entra de golpe con Letargo cargado en su espalda, él seguía dormido por lo que todos guardaron silencio mientras que Gilbert lo tiraba al sofá.


— Ya está fuera de los efectos así que pueden respirar. — Asegura Gilbert seriamente. — En fin, ¿Alguna novedad Rina?


— Estuve investigando sobre el ataque de los Errantes, desafortunadamente aún no encuentro una razón concreta del porque decidieron ir tras el área de control pero, lo que si puede asegurar es que tenían un plan ya que, como sabemos. Los Errantes lograron entrar directamente al área mientras nosotros luchabamos en la puerta principal, sino fuera por Letargo ellos hubieran logrado lo que querían. — Afirma Rina.


— Otra cosa que tengo en mente es que, en un inicio los Errantes se mostraban seres descontrolados sin un propósito más que matar y demacrar. Verlos actuar de esa forma sugiere que fueron controlados por algo o alguien, mencionando lo que Rina dijo. Ellos tenían un plan, pero ¿Cuál? — Dice Milo tecleando mientras hablaba.


— Alguien debió de haber acompañado a Letargo... Para poder controlarlo... Así tal vez el personal no hubiera muerto... — Murmura Altair 00802, capitán del cuarto escuadrón. — Fuimos muy descuidados en dejarlo solo... Sino se hubiera quedado dormido... Pudo haber causado un gran problema...


— ¡Nosotros no somos sus malditos niñeros para andar cuidandolo las 24/7! — Exclama Zane molesto.


— Zane, cállate despertarás a Letargo. — Ordena Gilbert con precaución ya que los gritos de Zane eran demasiados fuertes.


— ¡¿Qué?! ¡Ese imbécil debe de respetar las reglas de este lugar! ¡No es el maldito dueño como para que nos estemos partiendo la cabeza por su culpa! — Gilbert se puso a la defensiva ante la actitud arrogante de Zane.


— Oigan. — Dice Milo pero nadie le hace caso.


Por un momento, Logan dejo de escuchar todo lo que los capitanes discutían observando a Letargo con precisión. Los latidos de su corazón se escuchaban como tambores alrededor de su cabeza inundandolo de una presión difícil de someter.


— Zane deja tus estupideces por ahora. Debemos de seguir con la investigación primero. — Asegura Rina pero Zane no la escuchaba.


— ¡Ya estoy harto de que este imbécil se crea mejor que todos nosotros! ¡¡Despierta pedazo de escoria!!


— Oigan... — Insistió Milo pero siguió siendo ignorado.


— Zane, no me hagas volver a repetirlo. — Gilbert ya estaba molesto por su actitud ya que estaba cruzando la línea.


— ¡Lo siento Gilbert, pero este idiota debe saber que nosotros no somos sus malditos sirvientes!


— ¡Espera! — Exclama Rina mientras que estaba a punto de patear la cabeza de Letargo.


El mundo se detuvo un momento, todos dejaron de moverse quedando en completo shock con sus armas en las manos listas para usarse pero, Zane era el que más se había quedado atónito pero sobre todo irritado por lo que estaba viendo frente a sus ojos.


Logan había detenido a tiempo la patada de Zane para proteger a Letargo, sus manos había sido raspadas por las bruscas botas negras de Zane, rechinando un poco por el agarre.


— ¿Qué mierda? ¿Quién te crees que eres para interponerte en mi camino?


— No dejaré que lo lastimes... — Gruñe Logan ante la fuerza de la patada de Zane.


— Pregunté que, qué quién eres imbécil. — Zane baja su pie para acercarse más a Logan.


Logan no mostraba ninguna vulnerabilidad ante el aura sombría de Zane volviéndose desafiantes entre sí.


— Oigan... — Vuelve a insistir Milo pero está vez devastado por volver a ser ignorado.


— Será mejor que dejen esta estupidez de una vez por todas, no tengo tanta paciencia como ustedes creen... — Ordena Gilbert furioso en medio de los dos.


Está vez, ambos se alejan de él ya que se mostraba sombrío y muy amenazante como para cuestionarlo.


— ¡Como un demonio, les estoy hablando! — Exclama Milo ya estabdo al límite de su paciencia.


— Oh... Lo siento Milo. ¿Qué es lo que nos quieres decir? — Murmura Gilbert poniendo toda su atención en él.


— Si... Qué es tan importante como para que grites así... — Dice bostezando.


Todos inmediatamente voltearon a ver a Letargo que se despertó por el grito de Milo. Parecía estar fuera de sí ya que aún se mantenía soñoliento y pacífico calmando a los capitanes.


— Lo siento por despertarte Letargo... — Dice flotandose la sien. — Lo que quiero decir es que, revisando las cámaras, me dí cuenta que Letargo no asesino al personal. Él llegó después de que los Errantes entraran por lo que, Letargo es inocente.


— ¿Qué yo que...? — Murmura Letargo aún soñoliento.


— Será mejor que vayas a darte un baño, estás cubierto de sangre. — Ordena Gilbert.

Letargo accede sin más caminando con torpeza para salir de la oficina, Zane chasquea con la boca enojado para irse del lugar también. Altair desaparece como si nada mientras que Milo sigue tecleando, Gilbert y Rina se mostraban abrumados por la situación.

— Por cierto... Creo que ya es muy tarde pero, él es Logan 01511, el nuevo capitán del séptimo escuadrón. — Dice Gilbert bebiendo un sorbo de café.

— Oh mucho gusto, soy Rina 02601 capitana del segundo escuadrón. Parece que en tu primer día ya tienes una mala figura sobre nosotros pero no te preocupes, aún habrá más.

— Yo soy Milo 00111, capitán del sexto escuadrón. Parece que estaremos trabajando juntos, bienvenido.

— Mucho gusto en conocerlos... Haré mi mayor esfuerzo aquí. — Logan salida respetuosamente.

— Por cierto chico, ¿Por qué protegiste a Letargo de la patada de Zane? ¿Lo conoces? — Pregunta Rina curiosa observando a Logan con precisión.