Reencarnado
Recostado boca arriba en el sofá Sonic descansaría mientras que Amy Rose daba sentones sobre la gran verga del erizo azul. Sus gemidos sonaban en toda la habitación y la tierna eriza simplemente lo disfrutaba demasiado. Luego de ambos haber terminado Amy se bajó a besarlo un rato y luego se separó y lo miraba de manera seductora.
Amy: Sonic el erizo, si tanto me amabas desde hace tanto, por qué recién te animaste a confesarlo? Pudiste haberme tenido así desde hace mucho si lo hubieras querido...Liam: Sabes que me cuesta expresar lo que siento, pero ahora que lo hice no podría estar más feliz.
Amy: Lo dices solo porque ahora hacemos el amor a diario?
Liam: Tal vez...
Notando la broma en esa respuesta la eriza simplemente llamó tonto a su nuevo novio, se bajó a besarlo y a los pocos segundos empezaron a intimar nuevamente. Amy estaba viviendo el sueño que tenía desde niña, pero lo que desconocía era que aquél erizo al que le hacía el amor no era el mismo, sino un amigo de su infancia el cual había muerto hace tiempo.