LEGALMENTE RUBIO - KOOKMIN

Summary

Park Jimin nunca imaginó que el corazón roto que lo llevó a Harvard terminaría guiándolo hacia su verdadero destino: convertirse en un brillante abogado y en la mejor versión de sí mismo. 🌸Kookmin/Vmin/Taegi/Namjin 🌸Romance/comedy 💼✨ La justicia se viste de rosa, y el amor llega con tatuajes y ternura. Si, es la adaptación (con ciertos cambios) de "Legally Blonde"

Genre
Lgbtq
Author
TinyMinnie
Status
Complete
Chapters
10
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Rosa pastel, corazones rotos

La luz dorada del atardecer se colaba por los ventanales de la fraternidad de KAPA, donde el sonido suave de una playlist de R&B envolvía el ambiente. El aire olía a crema corporal de vainilla y a perfume floral. En medio de todo eso, Park Jimin, presidente de la fraternidad y definitivamente su miembro más adorable y temido, se miraba en el espejo.

Su pantalón blanco entallado delineaba con precisión sus caderas y su trasero, el cual había entrenado con dedicación desde que descubrió el poder de unas sentadillas bien hechas. Llevaba una camisa de seda rosa semiabierta, ajustada al torso, con sutiles reflejos iridiscentes bajo la luz. Un collar fino de plata resaltaba su clavícula. Cada detalle había sido planeado.

—¿Así vas a ir a cenar? —preguntó Minji, su compañera de cuarto, desde la cama.

—¿Qué? ¿Demasiado elegante para una propuesta de mudanza a EE.UU? —respondió Jimin, girando sobre sí mismo— Quiero que cuando me mire, se acuerde por qué se enamoró de mí...Por esto —señaló con descaro su trasero, riéndose— Y por esto —añadió, señalándose el pecho donde latía su corazón, cubierto de tela rosa, pero fuerte como diamante.

Minji sonrió, aunque se notaba nerviosa por él.

—¿Y si no pasa lo que esperas?

—Taehyung y yo llevamos cuatro años juntos. Es el momento. Irnos de Corea es solo el siguiente paso... para los dos.

Jimin tomó su bolso de charol palo rosa y salió, dejando atrás una estela de perfume y determinación.

👑

El restaurante era elegante, con lámparas vintage y un aire de película antigua. Taehyung estaba allí, impecable con su blazer azul marino, el cabello peinado en ese equilibrio perfecto entre caos y arte.

Jimin se sentó sonriendo, sintiendo su corazón bailar una coreografía privada.—¿Qué tal tu ensayo final? —preguntó, girando la copa de agua entre sus dedos.

—Bien... —respondió Taehyung, evitando su mirada.

—¿Y ya encontraste departamento cerca a Porter Square? Porque sabes que necesito ir de compras al menos una vez por semana. Además, estaba pensando en que podríamos...

—Jimin —lo interrumpió, con voz grave— tenemos que hablar.

Su estómago se encogió, pero mantuvo la sonrisa.—No empieces con esa frase. Suena como si fueras a romper conmigo.

El silencio de Taehyung fue una confesión.

—¿Estás... en serio? —preguntó Jimin, incrédulo.

—Eres increíble, Jimin. Pero Harvard es un mundo exigente. Mi futuro requiere... alguien serio a mi lado.

—¿Y yo qué soy? ¿Una fase de preparatoria con delineador y cardio?

—No es eso. Es que...

Jimin sintió un nudo detrás de los ojos al ver a Taehyung sin ninguna excusa valida.—Esto es por tu abuela ¿verdad? Ella sigue pensando que el paliducho hijo del juez Min es mejor para ti.

Taehyung bajó la vista— Se llama Yoongi, y él entiende ese mundo, es parte de la realeza del derecho. Tú... serías un lindo amuleto rosa, pero necesito a alguien que pueda liderar conmigo.

Eso fue el colmo. Jimin se levantó despacio, dolido, pero con la frente en alto. Colocó la servilleta sobre la mesa, lo miró fijamente y habló con voz firme.—No me vuelvas a llamar así, Kim Taehyung. Que yo me vista de rosa no significa que no pueda vestirme con autoridad.

— Minnie yo no quis...

Tarde, Jimin empujó la silla hacia la mesa, giró sobre sus talones y se fue, sus pantalones ajustados ondeando como una última palabra no pronunciada.

Taehyung luchó consigo mismo y no fue detrás de él, pero toda la comida y bebidas terminaron en el piso pagando el precio de su frustración.

👑

Esa noche y todas las demás, Jimin se la paso deprimido, viendo dramas, gritando un poco y lanzando todos los regalos de Taehyung por la ventana. Sus hermanas de fraternidad le dejaban la comida en la puerta, preocupadas.

Por dentro era un caos. Triste, sí, pero también furioso. Taehyung lo había reducido a un simple “amuleto”, y aunque sabía que no debía demostrar nada, su corazón seguía encadenado a los recuerdos. Aún enamorado en silencio, repetía una y otra vez los sueños de una vida juntos. No había sido su primer novio, pero su historia empezó en la adolescencia y fue intensa desde el inicio. Taehyung luchó para ganarse su atención y, más tarde, para que Jimin aceptara ser suyo. Compartieron su primera vez, y lejos de distanciarlos, esa intimidad los unió más, porque con la destreza de Jimin en el baile y la gimnasia, cada encuentro se volvía una experiencia única que terminó dejando a Taehyung perdidamente enamorado.

Jimin no podía concebir que, después de todo lo vivido, Taehyung lo haya decidido todo tan rápido, aunque, a quien engañaba, él lo sabía. Para el pelinegro, su familia siempre fue prioridad, especialmente la matriarca de los Kim, su abuela. Aquella mujer, que a pesar de que Jimin provenía de una buena familia, jamás lo miró con buenos ojos. Siempre repetía que “el físico no dura para siempre” y que lo más importante estaba en la cabeza, tocándose la sien con énfasis, haciendo referencia a que el era un hueco.

Jimin no era perfecto en matemáticas, pero brillaba en debate y tenía un talento innato para la moda. En la preparatoria, impulsó el taller de costura, organizando desfiles que recaudaron fondos para salvar el programa. Eso lo llevó a KAPA, donde pasó de ser un miembro más a presidente por voto unánime, mientras Taehyung, en la fraternidad deportiva ALPHA, nunca destacó tanto. A lo largo de todo, Taehyung estuvo allí, celebrando cada triunfo, cada diseño, cada sonrisa. ¿Y si solo estaba siendo manipulado por su abuela? ¿Y si sus palabras eran un error, un eco de la presión familiar? Jimin no era rencoroso. Tal vez aún podía salvarlo, salvarlos. Pero primero, necesitaba un plan.

👑

Hasta que llegó el día.

Domingo en la noche, 11:59 pm, la luz cálida del tocador iluminaba los frascos de la colección de skincare del rubio, y él, con la precisión de un artista, iba aplicando cada paso como si fuera un ritual para curar un corazón roto: Esencia, serum, crema hidratante... y un poco más de crema porque, aunque el alma dolía, la piel no debía reflejarlo.

Mientras masajeaba suavemente su rostro, le dijo a su Alexa color rosa pastel, regalo de su papi, que colocara su podcast favorito:“Gay de Alto Valor”.

Entonces la voz grave y segura del locutor llenó la habitación:—“Perseguir tus sueños requiere la misma valentía que abrazar quién eres. No te escondas, no te minimices. Lo que realmente te hará destacar es que nadie podrá ser tú... mejor que tú.”

Y el hamster en el cerebro de Jimin comenzó a correr más fuerte. Dejó de masajearse el rostro y miró su reflejo en el espejo. Sus labios se curvaron apenas en una sonrisa con el que parecía el mejor plan de todos los tiempos.—Claro... —susurró para sí mismo— Si mi sueño es estar con Taehyung, debo estar a la misma altura que él...

En su mente era simple: Si él iba a Harvard, Jimin también iría. Le demostraría que estaba equivocado y Taehyung volvería arrastrándose por el, tardaría un poco en perdonarlo, pero al final cedería.

Terminó su rutina, aplicó bálsamo labial y escribió en su agenda. Mañana: pedir a la secretaría los requisitos para Harvard.

Se metió a la cama, abrazando su almohada rosa pastel.No lo sabía aún, pero ese malinterpretado consejo de un podcast estaba a punto de cambiar el rumbo de su vida para siempre.