Departamento de marketing y super héroes

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Summary

«Odio tus bromas. Odio tu sonrisa arrogante. Odio esa maldita Mac roja que contamina mi espacio beige. Pero lo que más odio es que no puedo dejar de pensar en ti.» Cuando Emma, una profesional meticulosa y amante del orden, conoce a Max, el nuevo diseñador con una sonrisa burlona y una obsesión por Superman, sabe que el infierno de los cubículos acaba de comenzar. Max es todo lo que Rose detesta: caótico, arrogante y dedicado a volverla loca con sus bromas pesadas y sus comentarios sarcásticos. Cada día es una batalla. Cada reunión, un campo de guerra. Pero cuando un proyecto de alto perfil los obliga a trabajar juntos, Emma descubre que bajo esa fachada de bromista insufrible, Max es brillante, observador y... terriblemente atractivo. Peor aún, comienza a darse cuenta de que esas "bromas" podrían ser su torpe manera de cuidarla. Entre auriculares rojos que silencian el mundo, discusiones que esconden tensión sexual y un beso explosivo en un ascensor, Emma se pregunta, ¿realmente odia a Max Holter? ¿O lo que siente por su enemigo de escritorio es el comienzo de algo que podría volverla loca,en el mejor de los sentidos? Una historia picante, divertida y adictiva sobre cómo el amor puede florecer en el lugar más inesperado: justo al lado del enemigo.

Genre
Romance
Author
E.M.F.U
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

PRÓLOGO

Mi vida era un archivo ordenado en una carpeta de color beige. Predecible. Segura. Tranquila. Cada día transcurría entre el zumbido low-fi de mis auriculares, el aroma de mi té de jazmín y la satisfacción de tachar tareas en mi planner. El universo me parecía controlable, dividido entre lo aceptable y lo que no lo era.

Como los superhéroes: entretenimiento infantil, ficción absurda.

Hasta que mí lengua fue más rápida que mi racionalidad.

Más rápida que mis prejuicios. Más rápida, incluso, que mi propio corazón, que pareció detenerse para siempre la primera vez que esa misma lengua, afilada y cargada de sarcasmo, se refirió a Superman no como un personaje, sino como una filosofía de vida.

Así conocí a Max Holter, mi nuevo compañero de departamento. El huracán con pelo de Clark Kent, sonrisa de villano y una ‘S’ escarlata estampada en todo lo que poseía. El hombre que se dedicó a desordenar mis archivos, a manchar de rojo kryptonita mi mundo beige y a recordarme, con cada broma pesada y cada mirada que me atravesaba como visión de rayos X, que hasta la mujer más terrenal puede terminar suspendida en el aire, preguntándose cuándo comenzó a volar.

Y que a veces, los héroes no llevan capa... pero sí saben exactamente cómo hacerte sentir que estás cayendo, solo para atraparte un segundo antes del impacto.