One Shot
NARRADOR
El alfa de la ciudad de Beacon Hills, Derek Hale, se encontraba dando vueltas sin parar, inquieto, de un lado a otro de su loft.
En unas pocas horas su manada se reuniría en dicho loft y quería asegurarse que todo estuviera perfecto.
Normalmente sea cual fuera el motivo de la reunión de la manada no le importaba que todo fuera perfecto, sin embargo esta reunión era especial.
Stiles Stilinski se había graduado como agente del FBI y regresaba a su ciudad natal.
— Pareces algo agobiado, amargado– se burló el tío del alfa.
— Cállate, Peter...– gruñó Derek– Solo estoy asegurándome de que todo este lo mejor posible para la reunión de la manada.
— Clarooo... Por qué siempre que nos reunimos te preocupas mucho por eso, y para nada debe de ser por que el humano hiperactivo vuelve a Beacon Hills – pronunció con un tono sarcástico.
— No sé a qué te refieres...– negó el alfa desviando la mirada.
— Vamos, querido sobrino...– negó con la cabeza divertido el lobo mayor– Es bastante obvio que estás enamorado del joven Stilinski.
— No hemos podido ir a su graduación porque el número de invitados por alumno graduado estaba limitado, así que quiero que al menos disfrute de una gran bienvenida a casa– le frunció el ceño a su tío– Además dijo que tenía una importante noticia que darnos que nos sorprendería a todos...
— Seguro que esperas que le encante tanto tu bienvenida que se abalancé sobre ti y te llene de besos..., entre otras cosas– pronunció con un tono burlón y lascivo– Sé que te encantaría que te metiera su lengua hasta la garganta... o incluso que te meta otra gran cosa...
Derek gruñó en advertencia para que cerrara la boca.
— Eres un idiota asqueroso, Peter– insultó a su tío, mas no negó las palabras de su familiar.
— ¡Oye!– exclamó ofendido Peter– ¡Que soy tu tío!
— Que seamos familia no te quita lo imbécil, ni mucho menos lo asqueroso– se cruzó de brazos Derek fulminándolo con la mirada– Y ahora lárgate de mi loft hasta que llegue la hora de la reunión o seré yo quien te eche lanzándote por la ventana– amenazó Derek mostrando sus ojos rojo brillante de alfa.
Peter se marchó del loft de su sobrino conteniendo la risa, y Derek continuó arreglando el loft para el regreso del protagonista de su secreto enamoramiento.
La mayoría de miembros de la manada había llegado ya al loft. Todos estaban esperando por Stiles.
Cada vez que alguien llamaba a la puerta Derek se ponía muy nervioso e inquieto, y corría a abrir esperando ver a Stiles allí. Algunos, como Jackson y Peter, soltaron una risa burlona al notar su comportamiento, pero rápidamente el alfa los callaba mostrando sus cejas fruncidas, ojos rojos y gruñendo en advertencia.
Una vez que todos los asistentes se encontraban en el interior del departamento del lobo amargado, excepto Stiles, la inquietud del joven Hale había crecido enormemente, ya que sabía que el próximo en llamar sería sí o sí su adorado Stiles.
Al cabo de unos minutos así fue, Derek tragó saliva y se acercó a la puerta, sin embargo su tío se dio más prisa y fue el que abrió la puerta con el objetivo de seguirse burlando y molestando a su sobrino.
En cuanto entró Derek clavó su vista en él, su corazón se aceleró. Estuvo un buen rato observando sus hermosas facciones, su piel pálida y cubierta de lunares, sus ojos color miel, su fina nariz, sus delgados labios.
Derek estaba tan absorto en la bella imagen del joven graduado que no se dio cuenta como todos le habían felicitado, ni como ahora él se encontraba mirándolo.
Al por fin notar la hermosa y profunda mirada de sus ojos color miel, Derek se ruborizó y una pequeña sonrisa se formó en la comisura de sus labios.
— Bienvenido a casa, Stiles...– pronunció sintiendo sus mejillas todavía calientes– Yo..., bueno y todos los presentes, estamos muy contentos de tu regreso y orgullosos de lo que has conseguido. Te has graduado con honores como agente del FBI, demostrando lo impresionante que eres y que tú puedes con todo. Me... digo nos... hubiera encantado asistir a tu graduación y compartir ese momento tan especial contigo, mas como no pudo ser, te he organizando esta fiesta para celebrarlo como te mereces– expresó Derek sin darse cuenta de que había dejado de usar el plural.
Tras escuchar las palabras de Derek Hale, oler su aroma y notar su diminuta y cálida sonrisa, algo se produjo dentro de Stilinski, algo en su interior explosionó, algo que todos en la habitación notaron y que los dejó muy desconcertados.
Lo que ningún miembro de la manada sabía es que en ese preciso instante en Stiles se acababan de desatar sus instintos más primarios y primitivos.
Stiles cerró los ojos y Derek al apreciar el extraño estado en que se estaba comportando el recién graduado dio unos pasos hacia él preocupado.
— Stiles... ¿Qué sucede...?
Entonces, de un segundo a otro los ojos de Stiles se abrieron de golpe, dejando a todos congelados y en shock, ya que la mirada del chico de lunares no era la usual, la que tenía era mucho más salvaje. Sus pupilas estaban ligeramente dilatadas y el color miel de su iris había sido sustituido por un rojo brillante e intenso, el color de los alfas.
Stiles se quedó mirando fijamente a los ojos de Derek, para acto seguido lamerse los labios con hambre.
Ninguno de los dos era capaz de despegar la vista del otro.
Peter fue el primero en reaccionar, agarrando rápidamente a Derek por el brazo, para intentar protegerlo alejándolo del claramente alfa salvaje.
Ese pequeño acto de Peter fue un gran error, ya que la mente nublada y salvaje de Stiles lo consideró un desafío y decidió marcar territorio, debido a que él consideraba que el alfa Hale era de su propiedad y nadie más que él podía tocarlo.
Mientras el joven Hale todavía se encontraba en shock, procesando lo que estaba sucediendo, Stilinski lo más velozmente posible se movió, abalanzándose sobre Derek y tirándolo al suelo.
De un instante a otro, Stiles se encontraba sobre el ojiverde, gruñendo posesivamente a todos los que se acercaran a Derek, sin parar de exclamar "MÍO" "MI Derek" y rugiendo a los que intentaran alejarlo de sus brazos.
— Pues al final sí que se ha lanzado sobre ti, querido sobrino– comentó Peter sorprendido tratando de quitarle hierro al asunto.
El alfa Hale gruñó y frunció el ceño ante el comentario de su tío.
— ¡¿Quieres dejar de intentar hacer este un momento menos dramático y más cómico y hacer algo de una maldita vez, Peter?!
— Por supuesto– el Hale mayor asintió.
Con cuidado rodeo a una distancia prudencial a la pareja de alfas, siendo seguido por la mirada desconfiada y cautelosa del lobo salvaje, para a continuación salir huyendo por la puerta, mientras chillaba:
— ¡No pienso interponerme entre un alfa salvaje y cachondo y su presa!
El resto de personas que se encontraban en el loft siguieron el ejemplo del tío de su alfa.
— ¡En cuanto salga de aquí me las vais a pagar bien pagadas!– gritó enojado el moreno al ver como todos huían y lo dejaban, solo y a merced de lo que el salvaje Stiles quisiera hacerle.
— Seguro lo disfrutarás, alfa– dijo burlón Jackson cerrando la puerta al salir.
Una vez vio que nadie más se interponía entre él y lo que su mente nublada por el hambre y la lujuria le decía que era suyo, el alfa salvaje sonrió e infló el pecho con orgullo, para a continuación arrancarle las prendas que Hale llevaba puestas en la parte superior de su cuerpo, dejando entonces escapar de sus labios un suspiro bajo y satisfecho.
Acto seguido el salvaje Stiles junto sus cuerpos, alineándolos a la perfección, para luego presionar su nariz contra la piel del cuello del moreno e inhalar profundamente el delicioso aroma del mayor, el cual desde que lo percibió al entrar lo embriagó.
Entonces ronroneo de gusto el joven castaño mientras pegó sus manos al pecho desnudo del otro y comenzó a acariciar y recorrerlo posesivamente.
Los actos del joven ojimiel hicieron que se acelerara el corazón del lobo amargado y que se sonrojara.
— Hueles tan bien...– murmuró Stiles con la voz cargada de un inmenso deseo.
El recién graduado se sentía incapaz de apartarse del otro hombre, como si hacerlo fuera en contra de su ser. Sus instintos más primarios, unos que jamás había sentido en ese grado le exigían acercarse más, creyendo y esperando que así podría saborear ese delicioso y embriagador aroma que lo volvió absolutamente loco desde el instante en que lo percibió, y finalmente, sin pensárselo, dejó de negarse ese gran deseo y lo hizo.
Sacó su lengua y lamió una larga línea sobre la garganta de Hale, lo que provocó que este sin darse cuenta soltara un jadeo de placer y su cuerpo reaccionara instantáneamente.
Derek estaba completamente enamorado de Stiles, prácticamente desde que se conocieron y había soñado e imaginado millones de veces estando así con él, más a pesar de su profundo amor y deseo, sabía que Stiles no era plenamente consciente de lo que hacía, ya que se encontraba dominado por sus instintos salvajes y primarios. Por ese motivo, además de que no quería que su primera vez con Stiles fuera con él estando en un estado salvaje y sin comprender bien lo que hacía, intentó detener la situación y hacer lo correcto.
— Stiles...– pronunció lenta y delicadamente– Debes parar, ¿entiendes? Ahora no estás siendo tú mismo... Tienes que detenerte y calmarte...– Stiles le gruñó– Te prometo que no me alejaré de tu lado y una vez hayas vuelto a la normalidad hablaremos de la situación y de la posibilidad de un nosotros, ¿vale? Porque supongo que si estás así es porque me deseas tanto como yo a ti...
Sin embargo, Stilinski no había escuchado ninguna de sus palabras.
Tras sentir las pruebas de la excitación de Derek como reacción a sus atenciones, como eran la gran erección que se había formado en el ojiverde y como emanaba de él un aroma de lujuria y deseo, no pudo aguantar por más tiempo y finalmente comenzó a besar y morder el cuello del moreno, dejando marcas en él, marcándolo posesivamente.
El alfa salvaje no quería nada más que reclamar a Derek hundiéndose en su interior y tomándolo hasta que Derek estuviera gritando su nombre mientras se corria una y otra vez. Ansiaba estar con su polla metida profundamente en el grandioso y perfecto culo del moreno al mismo tiempo que lo llenaba con su semen, marcándolo con él, dejando muy claro y sin lugar a dudas a todos que Derek le pertenecía únicamente a él.
Hale trató de empujar a Stiles para así poder levantarse, pero le resultaba inútil. Era imposible mover al ojimiel y sabía perfectamente que si el alfa salvaje continuaba besando y marcándole su cuello, no podría resistirse por más tiempo a él.
Derek se encontraba dividido entre la parte racional que sabía que eso no era correcto y la parte que anhelaba con desesperación a Stiles. Era una batalla, la cual cuanto más tiempo pasaba, más descompensada se volvía, ganando poder su parte lujuriosa.
El mayor intento pensar cómo salir de la situación, más la boca, lengua, manos y aroma alfa de Stiles no ayudaban, y en cuanto el chico de lunares giró sus caderas, rozando sus ingles, gimió con fuerza y no pudo contenerse más.
En ese momento clavó sus manos y dedos en la espalda del otro alfa y besó con fiereza sus labios, lanzándose a una deliciosa batalla de lenguas.
Ambos completamente abrumados por el deseo puro y primario que ardía y se incrementaba en su interior, perdieron toda capacidad de razonamiento.
Acto seguido, a la vez que sus miembros, todavía vestidos, se frotaban uno contra el otro, Stilinski descendió hasta el pecho musculoso del ojiverde, comenzando a recorrerlo con su hábil lengua.
Luego de estar un largo tiempo adorando con su lengua el pecho del mayor, procedió a rozar con sus dientes los pezones.
— ¡Oh, Stiles!– jadeo el pelinegro sacudiendo sus caderas de manera involuntaria.
Stilinski aprovechó entonces para meter sus manos por la parte de atrás del tonificado cuerpo del moreno y moverlas hacia abajo, arrancándole el resto de la ropa que llevaba, y así por fin apreciar y delinear la curva del delicioso, perfecto, musculoso y gran trasero de Derek.
Justo después, con una fuerza sorprendente levantó en sus brazos al otro alfa, llevándolo hacia el dormitorio y depositándolo sobre la cama.
Una vez allí el ojimiel se deshizo de toda su ropa con una urgencia innegable, con el fin de quedarse igual de desnudo que su Derek. Primero arrancándose su camisa, más al observar la mirada excitada del otro alfa al verlo desnudarse procedió a seguir desnudándose más lentamente para provocarlo.
— Date prisa, Sti... Te necesito tanto...– jadeó Derek muy caliente, lo que hizo que el alfa salvaje mostrara sus ojos rojos y con un movimiento se sacara sus pantalones, junto con la ropa interior.
Su enorme miembro saltó entonces libre, captando toda la atención del ojiverde, quedando su mirada fija en él con una expresión muy clara en sus rostro de lascivia, lujuria y deseo.
Dicha excitación se reflejó en el aroma de Hale, haciendo que fuera mucho más intenso.
Stiles se sintió abrumado por su embriagador aroma. Sentía una intensa necesidad de reclamarlo, de lamerlo y adorarlo como se merecía, de sumergirse por completo en su interior, así que finalmente se lanzó sobre el alfa mayor y se colocó en el lugar al que sabía que pertenecía, entre los muslos abiertos de su Derek.
En ese momento Stiliski se mordió el labio extasiado por la hermosa y deliciosa vista que tenía justo delante de él, la vista de Derek Hale desnudo.
Ese sentimiento se intensificó por el hecho de estar tan cerca de esa imagen y sobre todo de su maravilloso culo.
— Vuelta...– murmuró el joven de lunares con la voz ronca y cargada de una lujuria que no podía contener, observando fijamente el trasero del mayor– Date... la vuelta... Derek, necesito ver tu culo... Déjame verlo.
Hale jadeo al notar la necesidad que el otro alfa tenía de él, era la misma necesidad que él estaba sintiendo hacia el castaño, y procedió a obedecer la orden del alfa salvaje, moviéndose lentamente hasta quedar boca abajo con las piernas extendidas, quedando Stiles en el medio de ellas.
Inmediatamente, en cuanto el lobo amargado estuvo en esa posición, Stilinski extendió sus manos para acariciar el hermoso y perfecto culo de Derek. Sus dedos masajeaban de manera exploratoria y sobre todo posesiva sus grandes glúteos y a continuación separó delicadamente las grandes nalgas del mayor para poder disfrutar de su agujero.
Su ano era rosado y estaba bastante cerrado
— Me encanta...– jadeo el joven de lunares excitado y hambriento ante la atractiva vista.
Hale se sonrojó y antes de que pudiera contestar, la lengua húmeda y talentosa de Stiles ya se encontraba lamiendo su agujero. Dicha sensación le provocó un inmenso placer, que le hizo emitir un fuerte y sonoro gemido, el cual descontrolo el deseo del alfa salvaje haciéndolo anhelar con más fervor penetrar sin parar al otro alfa hasta que ambos se perdieran el uno en el otro.
Stiles se volvió implacable, penetrando a Derek con su lengua con embestidas duras y bruscas, mientras soltaba gruñidos salvajes.
— ¡Joder, Stiles! ¡Me estás devorando el culo!– gimió el moreno echando la cabeza hacia atrás, invadido por el placer, mientras sentía como la lengua se hundía en su caliente y húmedo agujero, o entrándolo sin parar, presionándolo cada vez más, enterrándose tan profundamente como podía dentro de su ano, saboreando su culo y perdiéndose en dicha sensación, queriendo volverse uno con él– Más, Stiles. Más, por favor, Sti.
El lobo amargado se sentía maravillosamente bien, su cuerpo respondía a su adorado Stiles, y sus palabras se convirtieron en un cántico ansioso.
El alfa salvaje era quien tenía el control y Hale no podía resistirse a él.
— Delicioso y perfecto– murmuró Stiles, ebrio de deseo, contra el agujero del otro hombre con la voz ronca, fascinado por cómo estaba y como se veía el ano.
El agujero rosado de Derek se encontraba caliente, húmedo, cubierto por la saliva del joven castaño, y abierto gracias a las atenciones de este.
Sin embargo, ninguno de los dos tenía suficiente, por lo que llenos de hambre exclamaron a la vez:
— Te necesito... muchísimo...
Acto seguido Stilinski, con sus ojos rojos, manipuló el cuerpo del otro hombre, para que se colocara en la posición que él deseaba.
Hizo que levantara su perfecto culo, quedando así en el aire, con las piernas abiertas y las rodillas clavadas en la cama, mientras su pecho y cabeza estaban apoyados sobre un cojín.
Entonces, Derek sintió la humedad y gran punta de la polla de Stiles presionarse contra su ano. Una sensación que lo emocionó, ya que sabría lo que vendría ahora. Pero el alfa salvaje lo provocó un poco más, prolongando así su deliciosa tortura.
El recién graduado frotó la punta contra la resbaladiza entrada de arriba a abajo, sintiendo la ansia y desesperación del otro por ser por fin penetrado y follado.
El ojiverde le lanzó una mirada al otro por encima del hombro y con ojos suplicantes susurró con ansiedad y desesperación:
— Joder, Stiles... Te necesito... Necesito sentirte dentro... Sentir que me follas duro, que te corres dentro de mi... Sentir que me reclamas... Necesito sentir que me haces tuyo y solo tuyo... Necesito sentir que te pertenezco... Vamos, Stiles... Por favor follame y hazme tuyo...
El mayor levantó todavía más su culo, dejando clara su sumisión al alfa salvaje, y lo meneo, presentándolo para su Stiles con una inmensa necesidad.
En ese momento Stilinski introdujo la punta de su miembro, abriéndose paso en el apretado agujero con una enorme facilidad, puesto que el cuerpo del mayor estaba respondiendo de forma instintiva al otro hombre.
Al observar como el perfecto culo del ojiverde se abría por completo para él y le permitía entrar justo como si Derek estuviera hecho para esto, el joven alfa, con un potente y poderoso movimiento, empujó el resto de su polla dentro.
Stiles jadeo de placer y sonrió enormemente al estar al fin sumergido por completo en el interior de Derek, y este último al sentir cada centímetro de Stiles dentro de él gimió fuertemente, puesto que el castaño era y se sentía enorme. Pero Hale necesitaba más, por lo que intentó moverse, sin embargo Stilinski no se lo permitió.
— Aquí mando yo, ¿entendido?– gruñó el recién graduado agarrando bruscamente las caderas del ojiverde.
El lobo amargado asintió sin parar, mostrando su sumisión al joven alfa.
El chico de lunares, complacido por la respuesta de Hale, se retiró rápidamente de su interior para acto seguido volver a penetrarlo con una embestida fuerte y salvaje, golpeando sus caderas fuertemente contra las nalgas del mayor y comenzando en ese instante a mover su cuerpo a un ritmo primario y primitivo, a un ritmo duro, salvaje y brutal.
Derek sintiéndolo tan potente y al mismo tiempo tan delicioso, no podía contener los gemidos que escapaban de sus labios. Su cuerpo respondía con ansia a las fuertes embestidas del alfa salvaje, respondía con una pura y primaria necesidad.
— ¡Ohh, siii, Der! Te sientes tan bien... Sabía que te sentirías así de increíble– gruñó el castaño a la vez que lo embestía con una fuerza implacable.
— ¡Siiiii! ¡Stiles! ¡Mi Stiles! ¡Dame duro! ¡Vamos, más fuerte! ¡¡Follame!!– gimió Hale lleno de lujuria y necesidad.
Al joven alfa le fascinaban los gemidos y palabras que soltaba el otro. Le encantaba el deseo, la lujuria, la necesidad y la adoración que emanaba en oleadas del moreno.
El recién graduado lo follo sin piedad, volviendo sus movimientos más intensos, duros y rápidos, encontrando su próstata y golpeándola con fervor, haciendo que Derek, enloquecido de placer, no parara de gritar con desesperación.
Stilinski pegó su pecho contra la espalda de Hale, presionándolo, y entonces, mientras seguía siendo follado brutalmente, una pequeña punzada de dolor surgió en el cuello del alfa mayor, más este no le dio importancia debido a lo maravillosamente bien que se sentían las penetraciones del joven de lunares.
— Me estás tomando tan bien, tan perfecto– gruñó el alfa salvaje sobre la oreja del otro– Te voy a llenar tanto, Der.
— Por favor, siii... Joder, follame y lléname de leche– gimió el ojiverde sintiendo cada embestida golpear su próstata con fuerza y precisión.
— Córrete para mi, Der– exigió Stilinski gruñendo con un tono dominante cerca de su oído– Sé que estás muy cerca.
Tras escuchar las palabras del recién graduado, Derek ya no pudo contenerse. Su cuerpo comenzó a temblar y sus músculos a tensarse y a relajarse, convulsionándose sin control.
Fue entonces cuando se corrió, derramando todo su semen sobre el colchón, balbuceando el nombre de Stiles una y otra vez, como si fuera la única palabra que conocía, el único nombre que importaba, como si fuera lo único en el mundo que significaba algo para él.
Acto seguido, el grandioso culo de Derek se apretó con fuerza alrededor de la polla de Stiles, lo que provocó que el alfa salvaje gruñera de placer y satisfacción al mismo tiempo que comenzaba a llenarlo de semen, reclamándolo de la manera más gozosa e íntima.
Stilinski se había apoderado de su querido lobo amargado por completo, haciéndolo todo suyo, solo suyo.
— Joder, Derek– jadeo el joven alfa completamente complacido, a la vez que con su mano acariciaba el trasero del moreno– Eres tan bueno para mi, tan perfecto.
Mientras que el único sonido que llenaba el silencio del loft eran sus respiraciones jadeantes, recuperándose de sus intensos y respectivos orgasmos, y el aire estaba impregnado por el aroma a sexo y sudor, Stiles colocó al otro hombre en una posición más cómoda para poder acurrucarse con él.
Una vez lo tuvo en dicha posición, se pegó a él, rodeo con sus brazos la cintura de Hale posesivamente y de forma instintiva hundió su rostro en su cuello, disfrutando de sus aromas ahora combinados.
Sin embargo, poco a poco Stiles regresó a la normalidad y alarmado soltó a Derek y se apartó de él.
— Oh, joder..., Derek– susurró el recién graduado lleno de culpa y vergüenza– Derek... yo... lo... lo siento... lo siento mucho... Yo no quería... No quería aprovecharme de ti.
El castaño se tapó los ojos con sus manos e intentó alejarse del otro hombre, pero Derek no se lo permitió por lo que Stiliski se detuvo por completo esperando que el mayor reaccionara.
Mas lo único que captó de Hale fue un aroma de vergüenza y nerviosismo.
— Esta bien, Stiles– pronunció un tono de voz apenas audible y muy ruborizado.
— ¡¿Como puedes decir eso?!– exclamó destapando sus ojos y mirando incrédulo al lobo amargado– ¡¡Prácticamente te viole!!
— Claro que no– tragó saliva y lo miró con seriedad– Yo no dije que no.
— Pero tampoco que sí– añadió algo más calmado el joven.
— Stiles es obvio que ambos nos descontrolamos. Tu primero y yo, aunque trate de resistirme, poco después también– Stiliski asintió lastimero– Y a pesar de que no tenía idea de que te habías convertido en alfa...
El joven de lunares trató de interrumpir y explicar cómo se había convertido en uno, pero Hale no se lo permitió.
— No me interrumpas, Stiles– gruñó frunciendo el ceño– Más tarde hablaremos de eso y me narrarás esa historia, mas ahora quiero aclarar lo que ha sucedido entre nosotros, ¿de acuerdo?
El ojimiel asintió al instante.
— Es obvio que cuando llegaste pudiste oler mis sentimientos hacia ti, cuánto te quería y deseaba, y supongo que esos sentimientos son recíprocos– Stiles volvió a asentir– La confirmación de mis sentimientos fue lo que provocó tu descontrol salvaje. Tu alfa interno una vez supo cómo me sentía hacia ti, no pudo dejar pasar más tiempo para hacerme tuyo al fin. Así que tú no me violaste.
— ¿Si te hubiera preguntado tú...– susurró el comienzo de su pregunta inseguro y enrojecido.
— Lo hubiera hecho– contestó Derek la pregunta inacabada del otro sonriéndole– Si me lo hubieras pedido habría dicho que sí, que te quería y quería esto.
La culpa y la vergüenza había desaparecido completamente ante la confesión del alfa mayor.
Stiles se acercó entonces más a Derek y nervioso realizó otra pregunta.
— Así que... si te preguntara... si podríamos volver a hacer esto... tú...
— Por supuesto– respondió Derek poniendo los ojos en blanco, pero ligeramente sonrojado– Me encantaría, pero también a salir a citas, que me reclames como tuyo y ser pareja oficialmente.
Justo después el lobo amargado procedió a unir sus labios con los del castaño y darle un amoroso beso. La respuesta de Stilinski al beso fue inmediata, correspondiéndolo ansioso.
— Me gusta mucho como suena lo último...– se ruborizó el joven de lunares– Y bueno sobre lo de reclamarte...
— ¿No te gustaría?– interrogó desconcertado Hale.
— Ya lo he hecho...– le señaló la mordida en el cuello que le hizo mientras lo follaba.
Derek acarició la zona y sonrió enormemente.
— Eres todo mío, Der. Mío y solo mío.
— Y tú mío, Stiles.
El mencionado le asintió y volvieron a besarse con un profundo cariño y amor.
Ambos habían estado dando vueltas sobre esto por demasiado tiempo. Siempre había existido algo potente entre ellos, sus sentimientos eran incontrolables hacia el otro, mas constantemente luchaban contra esa intensa atracción. Sin embargo ahora al fin tenían una oportunidad para estar juntos y ninguno iba a desperdiciar dicha oportunidad, una oportunidad que les permitiría al fin ser felices y amar al hombre del que llevaban años enamorados.
Habían esperado más que suficiente, pero al fin estaban preparados para crear una bella historia juntos.
~FIN~