Detestable

Summary

Mónica es una gran cantante, conocida internacionalmente, adora su trabajo y se desvive por él. Pero al regresar de uno de sus viajes, ve que en su casa hay una mujer, la cuál parece haberle robado su vida. Sus hijos la adoran, su marido la adora, incluso los demás empleados, todos parecen adorarla más a ella. ¿Podrá deshacerse de la joven que está intentando usurpar su lugar?

Genre
Romance
Author
MartaSnix
Status
Complete
Chapters
25
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

El último concierto se había cancelado. Mónica podía haberse quedado a descansar, pero había decidido coger el último vuelo para poder ir a su casa, no había avisado a nadie, quería aparecer por sorpresa en el cumpleaños de Alma, su hija, estaría para celebrar con ella y su familia su primer año.

Esa mañana había discutido con Óscar, él no podía entender que no podía dejar una gira a medias, no podía cancelar los conciertos a última hora. ¿Acaso creía que no quería estar con su hija? Por supuesto que quería, pero su carrera también era importante y en el mundo del espectáculo si dejabas de producir, te olvidaban.

Por ese motivo, no dijo nada, quería demostrarle a Óscar que podía estar en fechas importantes, quería darle una sorpresa a sus hijos.

Le dijo al chofer que sacara sus maletas y la llevara a su habitación, ella se adelantó y entró en la casa. Escuchó el sonido de la canción, le estaban cantando cumpleaños feliz a Alma, había llegado en el momento preciso. Pero cuando Mónica entró en el salón de su propia casa, no esperaba ver lo que vio.

Había una joven pelirroja, no mucho mayor que sus hijos adolescentes, tenía a un bebé en sus brazos, su hija Alma, ¿cuándo había crecido tanto? Apenas podía reconocerla, la chica sonreía y cantaba alegremente, tocando la pequeña mano de la niña. Óscar agarraba a aquella desconocida por la cintura y sus hijos cantaban alegres.

Mirado desde fuera, aquella imagen era la de una perfecta familia feliz, lo malo es que aquella era su familia. ¿Quién era aquella mujer que estaba ocupando el lugar que le pertenecía?

Mónica entró en el salón de su casa y le arrebató a Alma a aquella desconocida, la pequeña de un año comenzó a llorar e intentar volver con la otra joven, pero Mónica se alejó de ella. Las risas, la música, todo parecía haberse detenido.

-Mamá, ¿qué haces aquí? -preguntó Ana, su hija de catorce años

-Quería daros una sorpresa por el cumpleaños de Alma -dijo Mónica, aunque su mirada pasaba de su marido a la pelirroja-. ¿Quién es ella?

-Es Madelaine, es la niñera de Alma -explicó Óscar

-Encan… -Madelaine dio un paso hacia Mónica, pero se detuvo al ver que la cantante se giraba ignorándola y enfrentando a su marido

-¿Niñera? ¿Desde cuándo necesitamos una?

-Desde que te fuiste de gira -soltó Óscar-. Me dejaste solo con un bebé y dos adolescentes, no podía con todo

-He vuelto -dijo Mónica mirando a la pelirroja-. No vamos a necesitar más sus servicios, puede irse

-¿Qué?

-¡No!

Los mellizos, Alex y Ana, comenzaron a quejarse. De repente, el ambiente de celebración se había llenado de quejas, miedos y tristeza. Solo se podía escuchar palabras de disgustos, dos adolescentes argumentando que no era justo, un marido quejándose de que Madelaine era imprescindible y un bebé llorando intentando zafarse de los brazos de su madre

-Por favor, basta -dijo Madelaine alzando la voz

Todos guardaron silencio, a excepción de Alma que seguía llorando, Mónica miró con recelo a aquella joven que con solo unas palabras había hecho que su familia dejara de discutir.

-Hoy es el cumpleaños de Alma, no es momento de discutir -dijo Madelaine

-Pero… -Alex comenzó a discutir

-Ella tiene razón -comentó Óscar-, es el cumpleaños de vuestra hermana y…

-Pero Maddie es parte de la familia -se quejó Ana

-Ana, está bien -dijo Madelaine con una sonrisa, esperando calmar un poco el ambiente-. Óscar, ¿me avisas con lo que decidáis?

-Él no tiene por qué avisarte -dijo Mónica molesta por la confianza que parecía tener aquella joven con su marido-. He vuelto, no vamos a necesitar más tus servicios

-Está bien, volveré mañana a por mis cosas -dijo Madelaine

-Pero… -Ana dio un paso hacia Madelaine

-Hablamos mañana -dijo la pelirroja a la niña que la miraba con una réplica en los labios

Todos los miembros de la familia Naranjo se quedaron mirando hacia la puerta de entrada por la que se había ido Madelaine, todos con miradas tristes, exceptuando a Mónica.

-Deberíamos seguir con la fiesta de cumpleaños -dijo Óscar intentando animar a sus hijos

-¿Qué fiesta? -preguntó Alex-. Alma no deja de llorar, se ha ido la única persona que ella hubiera deseado que estuviera en su cumpleaños

-¡Alex! -gritó Mónica al ver que su hijo subía las escaleras alejándose de ellos-. ¿Cómo puede hablarme así? ¡Soy su madre! -Mónica miró a Óscar-. ¿Ves lo que pasa por meter a desconocidos en casa?

-Madelaine no es una desconocida -dijo Ana-, para Alma tú eres más desconocida que ella

-¡Ana! -gritó Óscar regañando a su hija

-¿Qué? Es la verdad -dijo Ana mirando desafiante a sus padres antes de seguir los pasos de su mellizo

Óscar cogió a Alma, intentando que se calmara

-Esa cría ha puesto a mi familia en mi contra -dijo Mónica mirando a su marido-. Ellos nunca me habían hablado así

-Pero tienen razón -dijo Óscar-. Madelaine es parte de la familia

-¡Ella es una extraña! No es parte de la familia

-Para los niños lo es, para Alma lo es. Desapareciste cuando Alma tenía cinco meses

-¡Estaba trabajando!

-Lo sé, pero al principio apenas estabas en casa y después te la pasabas viajando, hacer una videollamada cada dos días no es suficiente. Madelaine ha estado…

-¡Deja de nombrar a esa cría! -dijo molesta Mónica-. He vuelto, no la necesitamos

-Has vuelto, ¿pero cuánto tardarás en volver a irte? -preguntó Óscar subiendo las escaleras, al igual que unos momentos antes habían hecho sus hijos


-¿Hoy no es el cumpleaños de Alma? -preguntó Ana Milán al abrir la puerta de su casa-. ¿Qué haces aquí? No hará ni dos horas que has llegado al país

-Mis hijos me odian, Alma no me deja que me acerque a ella y Óscar me engaña con otra

-¿Qué? -Ana abrió los ojos sorprendida

-Cuándo he llegado a casa había una impresionante pelirroja en casa con Alma en brazos, Óscar le tenía rodeada la cintura con su brazo. Por un momento, me sentí una intrusa en mi propia casa, como si aquella familia no me perteneciera y fuera una intrusa y creo que es lo que sucede en realidad. He despedido a la pelirroja y toda mi familia se ha puesto en mi contra

-¿Te refieres a Madelaine?

-¿La conoces? -Mónica miró sorprendida a su mejor amiga-. ¿Por qué no me dijiste nada?

-Bueno, creí que la habías contratado tú -dijo Ana encogiéndose de hombros-. ¿Pero Madelaine y Óscar? Mad podría ser su hija

-¿Qué tanto conoces a esa joven?

-No mucho, la he visto en la casa cuando he ido a ver a mis ahijados -comentó Ana-. Es simpática, bastante agradable, pero apenas me la he cruzado un par de veces

-Estoy segura que quiere robarme a mi familia. Deberías haber visto a Alma cuando esa cría se fue, no dejaba de llorar, como si ella fuera su madre en vez de serlo yo. Incluso Alex y Ana se pusieron en mi contra, ¡ellos nunca han sido así conmigo! Estoy segura que está poniéndolos en mi contra

-¿No crees que exageras? Madelaine debe tener unos veinte años, ¿de verdad crees que querría a tres niños y un marido que podría ser su padre? Es joven, podría tener sus propios hijos y es guapa, por lo que podría tener a cualquier hombre para ella. ¿Por qué iba a querer a tu familia?

-Por interés, por dinero… ¡No lo sé! Pero no has visto la complicidad que había entre ellos, estoy segura que hay algo entre Óscar y ella.

-¿A dónde vas? -preguntó Ana al ver a su mejor amiga levantarse e ir hacia la puerta

-¡Voy a averiguarlo!


-¿Te has equivocado de casa? -preguntó Vanessa al ver a Madelaine entrar por la puerta

-Sigo viviendo aquí -comentó Madelaine dejándose caer en el sofá

-¿De verdad? Pasas más tiempo en esa casa que aquí

-Ese ya no será un problema, me van a despedir

-¿Cómo? -Vanessa se sentó bien, prestando toda su atención a Madelaine-. Pero si están encantados contigo. Los niños te adoran y si no fueras porque te van las chicas, diría que hasta el dueño desea echarte un polvo

-La mujer de Óscar ha vuelto y no me quiere allí

-¿La bruja ha vuelto? -Vanessa la miró sorprendida-. ¿Y cómo es? ¿Es tan bruja como todos dicen?

-No he tenido tiempo de hablar mucho con ella. Al parecer no sabía que estaba trabajando allí y se ha llevado una sorpresa

-Llevas casi siete meses trabajando para ellos, ¿es que nadie se lo había dicho?

-Al parecer no -dijo Madelaine encogiéndose de hombros

-¿Y en el otro trabajo también te despedirá?

-Teniendo en cuenta que me ha mirado como si no me conociera, no lo creo, intentaré cuando vaya por mis cosas no coincidir con ella, de ese modo no recordará mi cara de nuevo

-¿Y no te da pena dejar el trabajo? Básicamente vivías allí

-Claro que me duele dejarlo, llevo meses viviendo con ellos, ¿pero que puedo hacer?

-¿Chantaje? Sabes el secreto de Óscar, podrías ser muy persuasiva para que convenza a su mujer de que no te eche

-No puedo decir su secreto… -Madelaine se removió incómoda-. ¡Voy a darme una ducha!

Madelaine se mordió el labio inquieta, miró a Vanessa y suspiró antes de meterse en el baño. ¿Cuántas personas podrían verse perjudicadas si ese secreto saliera a la luz?