Nightmare Vol I: Into The Soul Black

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Summary

Izuna es un joven de 14 con un aspecto demacrado y olvidado hasta por su propio destino, hasta que un día conoce a Sode donde está le dará una oportunidad para darle sentido a su vida introduciendolo al mundo del "Katsu"

Status
Ongoing
Chapters
8
Rating
n/a
Age Rating
16+

Chapter 1: El que no fue Elegido

La ciudad se desmoronaba en tonos grises mientras el sol se ocultaba tras edificios corroídos por el tiempo. Entre la multitud que se movía como un río sin rumbo, un chico de catorce años caminaba sin destino. Su nombre era Izuna.

Cabello negro como la ceniza, ojos rojos que parecían arder sin llama, rostro demacrado y expresión vacía. La gente lo evitaba. Algunos lo miraban con miedo, otros con lástima, pero nadie se acercaba. Era como si su sola presencia alterara el aire.

Izuna no tenía un hogar comodo. No tenía una familia que lo esperase siempre.Y tampoco tenía un propósito en su vida o algo porque luchar.

Había intentado conseguir trabajos pequeños como cargar cajas, limpiar talleres, hacer cálculos para comerciantes que no entendían sus propias cuentas. Pero siempre lo echaban porque siempre se aprovechaban de el por sus necesidades y votarlo cuando ya no les servía.

Y así, otra vez, vagaba sin rumbo oyendo las críticas de las personas basándose en su aspecto demacrado y poco "normal" oyendo criticas como "demasiado raro" , "no parece humano", "Me da escalofríos", pero a Izuna ya no le importan esas críticas y los insultos asumiendo todo como una verdad innegable. Con las manos en los bolsillos y la mirada clavada en el suelo, murmuró para sí:

-¿Por qué mierda soy un miserable sin familia? ¿Qué hice para merecer esto?

La pregunta no tenía respuesta. Solo el eco de su propia voz entre los pasos de desconocidos que solo lo juzgaban con la mirada como si indirectamente le recordaran su miseria.

Este siguió caminando sin un rumbo fijo y sin darse cuenta pasó junto a una chica de su edad, que caminaba en dirección contraria. Él no la notó. Pero ella sí lo sintió. Se detuvo para tratar de hablar con él, pero Izuna se perdió en la multitud de personas desapareciendo de su vista.

oras después, cuando la noche se asentó como una manta húmeda sobre la ciudad, Izuna regresó a su "hogar": un edificio abandonado que alguna vez fue un orfanato.

Subió al tercer piso, donde una habitación sin puerta ni ventanas intactas lo esperaba con un ambiente frio y solitario reflejando su situación.

Se dejó caer sobre un colchón viejo y se quedó mirando el techo roto con una mirada vacía y melancólica pensando en su pasado el cual para todos era coo si fuera el hijo del demonio por su aspecto acabado y a pesar de solo ser un niño

El siempre pensó que su familia lo había abandonado por algo que él no entendía y que simplemente solo no lo querían por nacer así. Y por último pensó en si su destino era simplemente... Estar solo y no ser querido por todos.

Entonces, la puerta sonó despertando a Izuna de su melancolía, tres golpes firmes y reales sonando de manera insistente como si quisiera ser atendida la llamada.

Izuna se incorporó, sorprendido por el toque de la puerta ya que nadie venía al edificio que fue abandonado hace menos de 5 años. Nadie sabía que vivía allí y si lo supieran no lo vendrían a ver, después de mucha insistencia por parte de la persona que esta al otro lado de la puerta se acercó con el ceño fruncido, deseando que fueran ladrones.

-Ojalá uno esté armado para que me mate de una vez y acabar con esta maldita miseria.

Abrió la puerta esperando hombres armados que acaben con su miseria, pero estaba ella la chica que lo estaba buscando en la calle logro encontrarlo. Era una chica de 14 años de cabello largo y rubio claro, ojos celestes como hielo, una mirada cortante, con un cuerpo delgado envuelto en un abrigo gris y pantalones inflados como si fuera de gimnasia. Esta lo miró fijamente.

-Te encontré -dijo.

Izuna la miró como si fuera una alucinación ya que nunca pensó que alguien vendría a verlo.

-¿Qué...?

-Deja que me presente, me llamo Sode Shibai -continuó ella-. Y he venido por ti porque tú tienes un gran Katsu.

Izuna parpadeó, no entendía nada de lo que decía esta chica, cada palabra tenía menos sentido que el anterior como si fueran palabras imaginadas por un niño.

-En la esquina hay un centro psiquiátrico. - Respondió Izuna pensando que Sode estaba loca

Sode quedo ofendida por el comentario como si fuera algo personal para ella y sin ningún filtro lo cacheteó. Izuna se sobo su mejilla pero esta se sintió fría, como si el aire del invierno mismo la hubiera golpeado.

-No estoy loca. Te lo explicaré mejor cuando salgamos de aquí.- Respondió Sode de manera irritada

Izuna no confiaba debido a su experiencia. Pero si Sode podía usarlo para algo que esta necesite, pues que Izuna le sirviera bien pues es lo que mejor sabe.

Izuna acepto su petición de acompañarla y ambos salieron del cuarto caminando por los pasillos de ese edificio abandonado para llegar a la salida. Sode notaba lo frio y solitario que era ese lugar como para que un chico viviese como si fuera abandonado por el destino

-¿Qué era este lugar? -preguntó Sode.

-Este lugar antes de ser lo que es ahora era un orfanato -respondió él sin mirar-. Solía ser un sitio lleno de niños jugando y con la esperanza de tener una familia, pero llego un punto donde se quedó sin fondos. Algunos de los niños fueron adoptados por otras familias, otros trasladados a otros orfanatos o casas de seguridad. Yo... me quedé.

-¿Por qué? -volvió a preguntar Sode

-Porque nadie me quería -respondió una vez mas esta vez con un tono mas personal- Les daba miedo mi aspecto y mi condición que no me permite dormir como los demás, me excluyo del resto y empezaron a decir que era el hijo del demonio encarnado en la tierra y cosas asi.

Sode bajó la mirada por todo lo que estaba oyendo, sintió una fuerte pena por Izuna que su amargura disminuyo y trato de disculparse por las preguntas, pero Izuna con una apatía le respondió que no se sienta mal, ya que esta muy acostumbrado a escuchar las personas hablarle así, es como si fuera una verdad innegable. Continuaron los pasos hacia la salida, pero Sode se detuvo ya que tenia un mal presentimiento, sentía como si algo se acercaba a ellos

Sode tomó la mano de Izuna para correr a la dirección contraria hacia su destino para buscar otra salida. El la siguió confundido ya que no entendía que pasaba pero veía el miedo de Sode como si fuera una presa huyendo de su predador.

-¿Qué está pasando? -Pregunto Izuna preocupado

-Debieron haber venido por ti. -Izuna no entiende porque vienen por el, pero Sode le responde-. Hay organizaciones como las grandes mafias que buscan gente con Katsu superiores para usarlos bajo su propio beneficio. Como tú.

-¿Yo tengo eso? -Vuelve a preguntar Izuna sorprendido por el dato

-Todas las personas lo tienen sin excepción. Solo hay que despertarlo. -Vuelve a responderle Sode

Mientras huían de lo que sea que los estaba persiguiendo, Sode se detuvo frente a un pasillo solitario el cual parece inofensivo, pero Sode vuelve a presenciar algo en frente que se esconde con la tonalidad de la noche. Sin pensarlo mucho Sode levantó su mano derecha el cual el aire se congelo como si fuera un congelador abierto y todo el pasillo quedó cubierto una escarcha clara como la nieve y congelo es pasillo.

Izuna dio un paso atrás, abriendo los ojos de par en par sorprendido por lo que acababa de ver, ya que parecía como si fuera magia el cual se mostraba de manera que combinaba lo elegante y lo místico.

Una vez congelado el pasillo un encapuchado apareció saliendo de su escondite y atrapado en el hielo. Sode de un solo movimiento lo pateó con una gracia como si fuera una danza ceremonial, rompiendo el hielo y dejándolo inconsciente para después seguir el camino.

Sode vuelve a tomar a Izuna de la mano y vuelven a su camino esta vez para llegar a la azotea del edificio considerándolo como un escape seguro, pero al llegar estaban totalmente rodeados por esta banda de encapuchados los cuales los estaban esperando para emboscarlos como si fueran una presa fácil. Sode estaba asustada, pero ya no había marcha atrás y no le quedo mas remedio que luchar colocándose frente a Izuna.

-Quédate atrás. - Dijo Sode

Su cuerpo empezó a envolverse en una especie de manto de color blanco como la nieve que parecía vaciarse de su alma, el cual empieza a separarse ligeramente de su cuerpo como si tomara forma física y de ese manto de alma apareció un lobo blanco como la nieve, de ojos celestes como el cielo, que rugió con fuerza como si los quisiera defender del ataque.

Izuna cada vez menos entendía lo que estaba pasando, primero Sode congelo un pasillo usando una escarcha especial y después esta invoca un lobo para luchar, es como si un mundo mágico brillara frente a el

La batalla comenzó y los encapuchados atacaban sin cesar uno y otro empezaban a atacar como si fuera una masacre, Sode luchaba con elegancia, el lobo que invoco atacaba sin cesar a los encapuchados y Sode parecia manipularlo con movimientos de mano como si fuera una marioneta, aunque Sode parecía que todo estaba bajo control eran demasiados y poco a poco se fue cansando hasta que su lobo desapareció. Y esta solo ve a Izuna diciéndole que huya.

Izuna no pensó en huir, este intentó ayudar a Sode, pero al no tener un Katsu despertado fue mas un estorbo que una ayuda. Para después los encapuchados habían tomado a Izuna sometiéndolo al suelo y Sode también había caído. Todo parecía perdido

Izuna se sentía inútil, ya que Sode alguien que lo busco para darle una nueva oportunidad e su vida y solo trato de ayudarlo y este no puede hacer lo mismo por ella y además no puede defenderse solo de los encapuchados, esto provoco que Izuna se levante con una fuerte rabia mandando a volar a los encapuchados que estaban por encima de él.

Todos los involucrados se sorprendieron ante su reacción repentina, pero eso no era todo. Izuna levanto la mirada la cual era más tétrica ya que sus ojos se volvieron totalmente negros contrastando con sus pupilas rojas como si fuera un vacio profundo. Además el aire se volvió más pesado y con un ambiente as hostil como si estuvieran en frente a la misma muerte. El Katsu de Izuna había despertado.

Los encapuchados retrocedieron con miedo no solo por su aspecto, sino mas bien por la gran cantidad de Katsu que emanaba más la naturaleza de la misma sentían como si su fin había llegado a reclamar sus vidas.

Izuna los miro fijamente con su mirada negra y con una voz seria y con un toque de sadismo les dice a los encapuchados que dejen en paz tanto a Sode como a el y que se larguen de su vista o si no los iba a matar. Lo cual provoco que todos los encapuchados huyeran de la escena con el miedo de que Izuna les hiciera algo.

Una vez que estos se van Izuna voltea hacia donde estaba Sode. Esta lo miró, asustada no sabía si lo que venía era un beneficio o algo mucho peor, Izuna se acercaba a ella y Sode aun con miedo trataba de levantarse para defenderse de lo que sea que Izuna planeara hacer preparndose para luchar. Pero Izuna mas que hacerle daño él solo extendió la mano para ayudarla a levantarse y además su mirada volvió a la normalidad y con una felicidad notable.

-Lo siento nunca te he dicho mi nombre. Soy Izuna. ¿Estás bien?

Sode dudó en darle su mano ya que aun sentía ese Katsu macabro que había emanado anteriormente como si fuera mortal, pero después al ver la felicidad genuina de Izuna esta se calmo y le da la mano.

-Un placer, Izuna.

Y en ese toque de manos, bajo la luna rota, dos almas se encontraron con una sonrisa en cada rostro y un nuevo destino comenzaba para la vida de Izuna.