La Melodía De La Muerte: Libro 1 (Ya en físico)

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Summary

Él es la puerta al mundo de los muertos... Ella es la llave. Dos mundos, un solo amor.

Status
Complete
Chapters
43
Rating
n/a
Age Rating
18+

PRÓLOGO

En el corazón del jardín del instituto Veil College, una joven detiene su andar. Una fuerza inexplicable la detiene, obligándola a girar su rostro hacia atrás y clavar sus ojos en la persona que se ha detenido en las puertas de entrada. Sus ojos se abren de par en par al reconocerlo. De repente, él la mira de vuelta, desencadenando un encuentro de miradas que se entrelazan en un instante fugaz pero poderoso.

Surge algo entre ellos, una conexión profunda que se envuelve en la brisa circundante, un magnetismo que les impide apartar la mirada. Sienten cómo sus corazones se aceleran, la presión en el aire aumenta y sus alientos se dispersan.

La sensación es extraña para ambos, pero al mismo tiempo mágica, como si el tiempo mismo hubiese dejado de existir.

Tic Tac...

Ambos despiertan de aquel breve instante que les pareció una eternidad, ya que un grupo de estudiantes, con amplias sonrisas en sus labios, pasa junto a la joven conversando entre sí, sin percibir siquiera su presencia.

Y ahí, justo en la entrada del colegio, una multitud de adolescentes se amontona alrededor del chico. Él corresponde a sus sonrisas y saludos, mientras la cantidad de estudiantes que lo rodean crece.

La joven observa como la sonrisa del joven se amplía y su atención se enfoca en cada una de las personas que lo rodean, pero nunca más en ella.

Une los labios en una mueca, se encoge de hombros y decide alejarse.

Ahora que su encuentro con él ha sucedido, que ha sido capaz de tocar el cielo con las yemas de los dedos por un instante, sabe que no podrá repetirlo. El joven ha pasado a formar parte del entorno en el que ella ha vivido desde su nacimiento: su nula existencia.

No es que no exista realmente, sino que Heather Smith no existe para sus compañeros.

Es ignorada e invisible.

Si le preguntaras a cualquier estudiante sobre ella, no sabría a quién te refieres. Y, ahora, Christopher Collins forma parte de ellos.

Existió para él, sí, lo hizo por un breve momento que duró cerca de cinco segundos, en el instante en que sus miradas se cruzaron.

Pero ahora su existencia se ha vuelto poco menos que un recuerdo..., quizá ni siquiera eso.