Capítulo 1
2020
Las cosas a lo largo del juego no habían resultado fáciles, de hecho, todo se convirtió en un entramado complicado: el comité, el público, los fans, todos metidos. Pero a pesar de todo eso lo lograron, les tomó unos largos diez años salir y confrontar la realidad que su relación desató en los demás, aunque nunca debió importarles una mierda nadie más que ellos mismos, solo Ilya y Shane.
Sin embargo, existía una constante incertidumbre que habitaba en ambos de formas distintas y que, al final, terminaba afectándolos por igual. Para Shane salir implicaba una pérdida de control abismal, una parte de su vida que ya no lograría encajar porque no la tenia en sus manos, y eso era profundamente aterrador. Para Ilya era diferente: no se trataba de control, sino de una vulnerabilidad que no estaba dispuesto dejar ver a cualquiera. La capa de egocentrismo, superioridad y playboy le función de maravilla para ser ese escudo de protección ante el resto… hasta que llegó Shane y fue retirando capa por capa cada uno de ella con esa sonrisa tímida y esas preciosas pecas en su adorable rostro. Ilya cayó como una roca en el agua, incapaz de volver a la superficie.
Su amor era intenso, era salvaje y tremendamente dulce.
Su amor lo era todo para ambos y no fue hasta un 28 de diciembre que Shane comprendió que definitivamente el tiempo no perdona y claramente se ensañó con él.
25 diciembre
La casa aún se sentía un poco fría después de la pelea, Ilya no sabia como lograba controlar todo lo que su cuerpo controlaba con Shane, era su canalizador de ira, su lugar seguro y preciado. El hecho de que Shane minimizara sus preocupaciones lo ponía tremendamente triste, inicialmente la conversación empezó con una simple pregunta, para Ilya no resultaba tan atroz como lo había interpretado Shane, Ilya amaba a Shane, entonces porque el preguntarle si vivir juntos era tan inconcebible para Shane.
—ahora que todos lo saben, tu equipo, los fans, el mundo, ¿no crees que sería lindo vivir juntos? — Ilya recorría con caricias suaves la espalda de Shane. Ilya sintió lo tenso que se colocaron los hombros de Shane y trató de colocar sus manos en las caderas de Shane, la posición lo permitía completamente, Shane sentado sobre sus piernas, ambos disfrutando del acogedor espacio que les bridaba la sala de estar de la casa de Ilya en Ottawa.
—No creo que sea momento, de hecho, no creo que realmente funcione, vivir en Montreal es practico para mí, vivir en Ottawa es practico para ti. — Ilya asintió, era totalmente real, Shane seria transferido a los centauros a finales de junio, aun faltaba mas de medio año para eso, pero la propuesta no era un ya definitivo si no un y que tal si hacemos esto en un futuro.
—Es cierto, lo decía para cuando te transfirieran.
A Ilya no le gustaba mucho mencionar ese tema, para Shane aun resultaba chocante que al equipo que le había entregado sus mejores años lo echaran como un costal de basura, algo que claramente apestaba en el equipo. Aun recordaba con avidez los ojos llorosos de su novio.
—sabes a veces me pregunto que hubiera pasado si ese video no se hubiera filtrado. — Shane solía ser muy directo, Ilya estaba acostumbrado, pero existían momentos en los que simplemente era complicado entender y llevar el ritmo de Shane.
—tú sabes perfectamente como serían las cosas.
Shane lo observó un momento, hizo una fina línea con sus labios y asintió — me gusta los metros.
—¿que se supone que significa eso? — el ceño fruncido dejaba claro que la conversación estaba yendo por terrenos complicados.
—solo pienso que no era momento de salir, sabes que teníamos un plan, ambos íbamos a dar una declaración simple, casual, nos casaríamos y afrontaríamos todo juntos, listos, totalmente preparados, todo iba a estar bajo control porque lo estábamos preparando.
—bien, salimos antes de tiempo, el impacto es el mismo. Si esto es por el equipo de mierda que tienes me voy a molestar muchísimo Shane, no lo valen y lo sabes. —la ira se filtraba en cada una de las palabras, Ilya entendía la necesidad de Shane de tener todo bajo control, pero anteponer lo suyo ante un equipo que claramente no valía la pena lo jodió un poco.
Shane se levantó de sobre Ilya y le dirigió una mirada enojada. —para mi lo era todo, para mi era todo lo que conocía.
—me estas diciendo que lo nuestro no vale una mierda porque ese equipo lo es todo. —Shane guardó silencio y frunció el ceño ante las palabras de Ilya.
Ilya lo interpretó y tomo una respiración profunda.
—creo que deberías irte.
—una mierda me iré, estamos teniendo una conversación aquí.
—no, estábamos teniendo una, enserio no quiero verte, por favor vete. — el pecho de Ilya se oprimió, sus ojos se pusieron llorosos, pero tomó todo de si para que no se derramara absolutamente ninguna lagrima.
Shane tomo su abrigó y salió decidido, enojado estrellando la puerta al salir frustrado consigo mismo.
28 diciembre
Shane realizó su rutina diaria ante un día de partido en casa, las asperezas con su actual equipo estaban a flor de piel, claramente lo miraban como el enemigo. Ilya tenía razón ante el hecho de que como equipo no valían la pena, pero aun jugaba para ellos, y Shane siempre daba lo mejor de sí.
Las cosas con Ilya seguían frías, pero Shane lo vería mañana por la noche, Shane hablaría con él y le pediría disculpas por lo dicho unos días atrás, le dejaría claro que lo mas importante en su vida es su amor por Ilya, Shane se había portado como un estúpido, pero lo arreglaría, hablarían y lo solucionarían como todo.
Ilya estaba en estados unidos volaría a Boston para su segundo partido allá y después volarían mañana tempano para llegar a casa.
Todo estaba planeado.
El partido había terminado con una victoria 1-0, era deprimente, pero lo tomaría, al final estaban jugando demasiado mal. Lo único que hacia llevadero el seguir con ellos eran sus amigos Hayden y J.J que a pesar de todo estaban para apoyarlo.
El vestidor era un bullicio de charlas varías, unos irían a festejar, otros a sus respectivas casas, Shane se estaba preparando para salir a su casa cuando recibió una llamada de su relacione públicas, la conversación había sido rápida y concisa. Necesitaba verlo lo antes posible, no entró en detalles y eso preocupó un poco bastante a Shane.
Cuando Shane llegó a su casa, el auto de sus padres estaba estacionado en su cochera, raro, en la acera estaba otro que conocía bien, el de Amber* el hecho de que su familia y ella estuvieran en su casa suponía aun mas malas noticias, cuando entró a su casa el ambiente era pesado, era agobiantemente tranquilo y Shane no entendía porque su madre tenia los ojos rojos y su padre mantenía la silueta de un hombre que había perdido algo, algo muy valioso.
Shane se acercó a las 3 personas y con la voz temblorosa preguntó —¿Qué esta pasando?
Lo que vino después, simplemente hizo que el corazón de Shane se mutilara, el vacío en su pecho se extendió a todo su cuerpo y sus ojos llorosos no lograron contener mas la agonía que suponía escuchar las siguientes palabras
—el avión de los centauros se estrelló. No hay sobrevivientes.
Shane se sostuvo como pudo del borde su sofá, tragó saliva y miró como su madre se desmoronaba, como su padre la sostiene y como Shane asimilaba que el hombre que amaba ya no estaba con ellos, como Ilya se había esfumado peor que el humo de un cigarrillo.
La bruma de vacío lo dejó hueco, el incipiente grumo de sentimiento se atoró a lo largo de su garganta. No había manera para salir de esto, no existía una puta manera para que Shane siquiera pudiera seguir con lo que malditamente estaba haciendo con su vida, porque, en los restos de ese avión, donde su novio y compañero de vida se habían esfumado la vida de Shane se fue.
Lo que siguió después de esos, era indiferente para Shane, en su mente revivía con dolor como lo ultimo que habló con Ilya había sido esa estúpida pelea, si tan solo Shane se hubiera quedado ese día, si tan solo hubieran arreglado las cosas, la mente brumosa de Shane estaría un poco mejor, solo un poco, porque el ultimo recuerdo que tendría del hombre que ama sería de ellos amándose y dándose el soporte que eran el uno para el otro.
Ottawa era aburrida, pero era el hogar de Ilya, su cuerpo había sido cremado y sus cenizas serian guardadas, Shane aun sostiene con fuerzas la urna, era difícil asimilar que un hombre mas de 1.90 había sido reducido a eso.
Shane mordió su labio se tragó con fuerzas el sollozo que siempre estaba al borde de su garganta. No le había llorado como era debido, no había descargado su dolor como debía, no aun, no fuera de su hogar en Ottawa.
El necesitaba estar solo, asimilar la perdida y convencerse que su vida se había ido con un hombre de cabellos rubios y rizados, con ese ridículo acento precioso y esa boca audaz.
Cuando por fin se le permitió estar solo, en ese lugar con las cosas de Ilya a su alrededor Shane lo supo.
No había más para él.
Se quitó los zapatos sin prisa, como si el tiempo no existiera deja de tener sentido. caminó lentamente por el pasillo hacia las escaleras de la casa y subió a paso lento y cargado, se detuvo justo frente a la puerta de la habitación. La única fotografía en la habitación de Ilya seguía ahí, eran ellos, en la cabaña, Shane sonrió apenas, Ilya era precioso; esa sonrisa todavía le quitaba el aliento.
Caminó hacia el armario y sacó una camisa negra y unos pantalones, se los colocó y se acostó en el lado la cama de Ilya, la habitación olía a él, su ropa aun mas y le brindó la tranquilidad que no podía tener desde el maldito momento que su vida se fue.
El primer sollozo fue silencioso, Shane se abrazó a si mismo y dejó salir todo ese dolor reprimido, lloró con todo lo que sus pulmones se lo permitían y se dejó llevar por el dolor, su saliva se volvió espesa y dulce, los mocos le quitaron la facilidad para respirar y Shane tomaba entre sollozos fuertes y dolorosos respiraciones bucales para no morir físicamente llorando por el hombre que ama, porque emocionalmente estaba muerto, y no había manera en esta vida que hiciera que Shane se levantara de esta maldita pesadilla.
Amaba a Ilya.
Y ese amor no tenia a donde ir.
No lloraba solo por la ausencia, sino por todo lo que no volvería a existir: las discusiones son resolver, las palabras que no dijo, el futuro que habían planeado con tanto cuidado. El ultimo recuerdo que tenia de el era una pelea estúpida, y esa certeza se le clavó como una astilla que no podía arrancar.
Cuando el llanto se apagó, Shane se quedó inmóvil, con la mirada perdida en el techo.
Entiendo entonces que su vida no había terminado el día del accidente.
había terminado antes.
El día que Ilya salió por esa puerta.
No existía manera para que Shane siguiera.
No la había.
Nunca.