Chapter 1
AR despertó del sueño, había dormido tranquilamente. Ya fuera de esos sueños y recuerdos del pasado. -Papá. Podrías ayudarme en algo?- Dijo AR, levantándose lentamente de los brazos de Dios. Quien, se inclino y le dijo. -Se lo que quieras. Y si te lo daré, por qué se cuales son tus intenciones reales.- Con calma, Dios extendió su mano, palma hacia arriba. Y de ella, las gotas se sangre comenzaron a formarse, a alargarse el bellos y preciosos lazos de color carmesí vivo. Cada hilo era de sangre, cada formación se volvía firme, como un lazo rojo de los bebés recién nacidos. 50 lazos, largos, finitos, preciosos. Y los lazos, con calma, comenzaron a retorcerse entre ellos, formándose, dándose forma uno de otro hasta que... Formó la espada, no una de fuego, sino, una de lazos rojos que parecían tener vida. AR miró impresionado y le dijo. -Esto... Esto es lo que necesito padre. Perdón por rogar y pedir cuando yo soy un pecador.- AR se puso de rodillas, mirando al suelo, claramente, como un guerrero ante su rey. Dios le puso ma mano suavemente en el hombro y le dijo. -Vamos, hijo mío. No sientas tristeza por pedir, siente felicidad por qué yo siempre te estaré esperando.
AR comenzó a reír temblorosamente mientras las lágrimas se formaban en sus ojos. Saladas. Cálidas. Pero tan humanas como los que están en la tierra. AR abrazo a Dios y le dijo. -No merezco tu presencia, pero padre.- AR tomo la espada y la portó con firmeza. -Por tí, daré mi vida. Por qué tú eres la luz, mi esperanza, y la esperanza de todos los creyentes en tí. Tu eres quien es el juez que protege, y yo, yo seré el abogado que defienda al humano y a tu creación.- AR levantó firmemente la espada. Una señal de firmeza y voluntad. -Padre, por tu reino, por tí! Lucharé con todas mis fuerzas, hasta que cada gota de mi sangre abandoné mi alma. Por qué tu reino es la voluntad y la luz, y yo seré tu protector!!!- Grito, con furiosa valentía. Sus hermanos estaban detrás mantuvieron su silencio en el discurso, antes de comenzar a aplaudir lentos, luego rápidos y fuerte. -Bien dicho, hermano.- Dijo Miguel, quien, sonreía suavemente. -Muy firme es tu voluntad, hermano.- Dijo Gabriel, quien lo miraba con admiración. Rafael, escuchó a sus hermanos y asintió con una sonrisa. -Bien dicho, hermano.- AR sonrió, no con arrogancia, con voluntad, con firmeza, Pero también con ese toque infantil, como un niño sacándole una sonrisa orgullosa a su padre y hermanos. Dios, sonrió suavemente y le revolvió el cabello. -Hijo mío, tu vida es una luz bella, porque yo, también lucharé contigo. Cuando me pidas ayuda, mira al cielo y no esperes más, por qué yo, te voy á bendecir con la fuerza de mi voluntad, y la resistencia de un invencible gladiador de mí.- AR sonrió, y comenzó a saltar. -Si padre, lo haré, yo lo haré por tí, por tu luz!- La voz de AR salió rápida, feliz, incontenible mente contenta.
Más tarde, AR estaba comiendo con sus hermanos, de la cena glorificada de Dios. Vino en una copa de oro suave, y un plato de cerámico claro, cuál túnica divina es decir. La comida, era repartida entre trozos iguales, equivalentes a la santa voluntad de cada uno. AR comía tranquilamente, claro, con un hombre humana al permitirse debilidad. Dios, quien lo sabe todo, pregunto a AR, ya sabiendo cuál sería la respuesta. -Hijo mío, por qué te permites ser humano?- AR, que estaba masticando, tomó un sorbo de vino para que la carne pasara por su garganta. Levanto su mirada, los ojos de AR, mirando a los ojos de su padre y le explico suavemente. -Padre. Yo sé que tu sabes mi respuesta, más no me negare a hablar de porque me permito ser humano.- AR, se aclaró la voz y le explico suavemente. -La fragilidad humana es tan, interesante. Yo e visto en todos esos outerversos. Miles de millones de Dioses fríos, que se alzan con arrogancia y soberbia desmedida. Y yo, yo no soy así, por qué yo nací de tí, con la bondad y la divinidad de un angel, pero con la mitad de mi ser hecha carne y huesos. Por eso tomé esta forma, por qué el humano es interesante, vivir entre esos es interesante, porque ellos creen en tí, intentan justificar tu existencia. Pero jamás me incliné por ser un ateo, ni un arrogante, ni un Dios de frialdad absoluta. Porque, yo amo y odio a los humanos. Amo por qué son de tí, son tus hijos también. Pero odio, como ellos se permitieron manipular por él.- Dijo AR, con un toque de misterio en el "El". -Por eso, también los amo, por qué son libres de vivir. De sufrir. Pero ellos siempre confían en tí, por qué tú eres su creador, y los devotos a tí siempre encuentran una salida. Incluso cuando es difícil, incluso cuando sufren, confían en tí. Por qué te aman con furia. Pero otros, ignoran tu presencia, como alguien bajo la lluvia suave.- AR dijo con calma. Dios, se mostró sereno. Escuchando las palabras de su hijo. Incluso cuando ya las a escuchado. -Interesante, entonces, a tí te gusta convivir con ellos? Por qué, esa fragilidad te atrae, no es así?- Pregunto una vez más Dios, ya sabiendo la respuesta. AR lo miro, y le dijo. -Si padre, por eso me permito enfermar, por eso me permito cansar, por eso me permito sentir cada gota de emoción, cada dolor, por qué aunque no soy ellos. Quiero imitarlos con amor.- Dios sonrió y le dijo. -Sabes algo, querido hijo, esa respuesta te hace más humano que muchos humanos.- AR sonrió y continuo comiendo con una sonrisa, y un ligero sonrojo, que torno sus mejillas en manzanas rosadas. -Gracias, padre.- Durante toda la cena, AR contó sus experiencias a sus hermanos, a Dios, aunque AR era consciente que Dios y sus hermanos. Siempre lo observaban todo, no le dió vergüenza contar como hizo amigos, como los humanos estudiaban para entender más, como se esforzaban para llegar a una meta. Siempre, con un tono tierno en la voz.
Gabriel, tranquilamente dijo. -Entonces tu tienes amigos humanos?- AR sonrió y le dijo con tono travieso. -Si, y son mis amigos... Aunque. Son tontos. Y tal vez algunas veces me sacan de quicio, pero, me gusta estar rodeado de sus presencias.-
Después de la cena, AR abrazo a sus hermanos y a Dios y les dijo. -Sere fuerte por ustedes, mi familia. Volveré pronto para hablar más sobre la belleza humana.- Sus hermanos asintieron con una sonrisa, y Dios, le dió un pequeño beso en la frente. -Ve hijo mío, protege a la humanidad, protege a mi creación.- AR, llevándose la espada de lazos en su espalda, asintió, antes de desaparecer instantáneamente. Y reaparecer en su departamento. Abrió la puerta y entró. -Pelucita, ya llegué!- Pelucita, corrió rápidamente, sus pequeñas patitas acolchadas de pelos y suave masa muscular se movían con sigilo, incluso cuando Pelucita ni siquiera lo intentaba. Se froto contra los pies de AR, antes de que, AR la levantada y le dijera. -Gatita traviesa.- Antes de comenzar a darle muchos besitos y entrar al departamento, cerrando la puerta. La espada de lazos, se movió por si sola, y se acostó en un sofá, dónde, cómodamente quedó quieta. AR sonrió y pensó. -Padre, gracias por este regalo.- AR se levantó y fue a la ventana. Afuera. El cielo se nublaba, dejando una suave tono gris sobre la gran ciudad. AR sonrió y dijo. -Que opinas si te preparó un poco de leche caliente?- Pelucita, salió de escondida del cuello de AR y le maullo con un -Miau~-. AR sonrió y le dijo. -Entonces vamos.- Fueron a la cocina, donde puso una pequeña tetera, dónde en su interior se encontraba la leche calentando. El burbujeo comenzó suavemente, mientras la máquina de cafés de AR le preparaba un café simple. Unos minutos de espera, dónde AR jugaba con Pelucita, y luego fue a tomar la tetera. Fuera de la ventana, las suaves gotas de lluvia caían -Tic tic- contra la ventana, eran muchas, pero no para una tormenta. AR tomo su café y la tetera. Camino suavemente y le sirvió en el pequeño plato de Pelucita la leche, Pelucita maullo con emoción, -Miau!!~- antes de dar sus pequeños pasitos y llegar al plato, tomando tranquilamente. AR la observo con cariño, y luego se sentó en el sofá, dónde, saco su teléfono y comenzó a ver videos graciosos, otros de humor muy exagerado, otros con ediciones de personajes cool de series y películas.
AR sonreía, reía, y algunas veces, sentía esa fuerza de testosterona humana que llenaba su cuerpo cuando veía un edit muy genial. Pero, luego escucho a Pelucita caminar hacia el sofá, dónde, con sus pequeñas garritas enganchadas en la tela, comenzó a subir. Su pancita pequeña, antes plana, ahora estaba llenita. AR rio suavemente antes de permitirle a Pelucita acostarse en su regazo, para dormir. AR termino su café, dejo la taza en la mesa y comenzó a acariciar a Pelucita, a darle pequeñas y suaves nalgadas, que le gustaban. Luego, con calma, tomo sus audífonos de cable, y los conecto por el puerto fino y circular. Afuera, los truenos se intensificaron, la lluvia se volvió un poco más rápida y fuerte. Pero AR, ya no estaba prestando atención, simplemente estaba disfrutando de la música que estaba escuchando "Imposter syndrome" de la artista Sidney Gish. AR entendía la letra, no le incomodaba, le gustaba. Pues, lo representaba claramente a él, a cualquiera.