Prólogo
Han pasado cuatros meses desde que su esposa Bulma había fallecido. El príncipe de los Saiyajin sumido en el alcohol y las penas, se culpaba una y otra vez por su muerte. Si bien es cierto que con la ayuda de las esferas del dragón puede traerla de vuelta con vida, le era imposible en este momento pedir el deseo. Las esferas estaban convertidas en piedras, inertes, no podían usarse para invocar a Shen Long. Sin opción, el príncipe debía esperar el tiempo establecido para que volvieran a funcionar. Por lo que ahora, sólo le quedaba conformarse con el consuelo de sus recuerdos.
Por primera vez, no tenía a su amada esposa a su lado. No por tanto tiempo. Inmerso en el dolor, recordaba aquella última conversación que tuvo con ella. Era una mañana como cualquier otra, luego del desayuno, Bulma se había arreglado para salir como siempre de compras. Por lo que sin compañía de su esposo o de algunos de sus hijos, se dirigió animadamente a su destino. Sin tener idea ninguno de ellos, que sería la última vez que la verían.
— ¿Vas a salir? — preguntó Vegeta, antes de que subiera al auto.
— Sí, pero será algo rápido. Compraré el regalo de cumpleaños de mi madre.
— ¿Quieres que te acompañe? — ésto sorprendió a la peliazul, normalmente su esposo no se ofrecería. Pero su Vegeta estaba cambiando, y ella lo notaba en esos pequeños gestos.
Con una sonrisa, respondió amablemente — no hace falta cariño, regresaré pronto — se acercó a su esposo y lo besó a sus labios suavemente.
Vegeta siguió con la mirada el vehículo hasta alejarse, desvaneciéndose de su vista. Poco después, recibieron la triste llamada de emergencia explicando que Bulma había perdido la vida en un accidente de tránsito. Preocupados por su padre, Trunks y Bra intentaban acercarse a él, pero el príncipe era muy orgulloso. Aunque el orgullo no era lo que lo definía en ese instante, era la máscara que utilizaba cómo barrera para mantenerlos alejados. Vegeta, era un hombre desdichado, desolado, un hombre enamorado que extrañaba a su esposa. Pero todo eso cambiaría cuando una joven llega a su vida de la manera más inesperada, encontrando en ella el consuelo que tanto necesita.