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✨⚜️Presente⚜️✨
Ya era momento de dormir y los niños estaban más energéticos que otros días.
—¿Niños, están con ganas de oír una historia?— pregunté, sabiendo cual sería la respuesta.
—¡Siii!— gritaron entusiasmados.
—¡Una de guerra!— pidió Khione, el mayor de siete años.
—¡No!— protestó su hermana menor—. Yo, quiero la de princesas mamá, Khione eligió la última vez. Me toca a mí.
Ambos niños comenzaron a pelear por cual historia debía contar, pero los separé.
—!La de guerra!— pidió Khione.
—¡La de princesa!— pidió Allen, su hermana de cinco años.
Por suerte el más pequeño, con una semana de vida, solo hacia berrinches cuando quiere comer o necesita un cambio de pañales.
—Creo que hay una historia que tiene ambas cosas— murmure pensando en esa historia que mí madre me contó cuando era niña.
—¿Cuál?— interrogó Khione, algo desconfiado.
—¿En ese cuánto hay una princesa?— preguntó Allen.
—Si hay una princesa, no quiero oírla— replicó Khione.
— Y si hay guerra, yo no quiero escuchar— protestó Allen.
—¿Que hacen? ¿Porque siguen despiertos?— Andreaste su padre, me miró extrañado de que aún estuvieran despiertos.
—Estan peleando por qué historia quieren oír— repuse.
—¿Y que quieren oír?— preguntó él.
—khione, quiere una historia que tenga guerra y Allen, alguna sobre una princesa.
—Hay una historia que tiene guerras, y batallas— me observo sonriente, esperando a que supiera lo que pensaba.
—Y una princesa y una reina— termine por él.
— Tambiénu príncipe y un rey ¿Quieren oírla?— interrogó él.
—¡Si!— gritaron ambos entusiasmados.
—Muy bien, entonces se acomodan y comenzaremos— los niños se metieron en la cama, ambos tenían sus propias habitación pero hoy decidieron que querían una historia y la narradora oficial soy yo.
Andreaste llevo el sillón lado de la puerta y lo ubicó delante de la cama, se sentó en el y yo a su lado.
—¿Te unes a nosotros?— pregunté.
—Por supuesto, la conozco al derecho y al revés— sonreí, claro que la conocía, todos la conocían.
—Habia una vez, en un reino una princesa— Allen le sonrió presuntuosa a su hermano mayor—, la cual tuvo que hacerle frente a una batalla— está vez fue Khione el que sonrió con suficiencia—. Una batalla que se transformó en una guerra muy sangrienta y ella tuvo que hacerle frente por su pueblo.
—Y por ello el pueblo la nombró La Última Princesa—Andreaste tomó la palabra y terminó por mí.
Y así, comienza nuestra historia.
—¿Están listos para oírla?