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El aire en la habitaciΓ³n de Yoongi y Jungkook era denso, cargado con la frustraciΓ³n de aΓ±os de intentos fallidos y la sombra de un deseo insatisfecho.
Yoongi, con su belleza etΓ©rea y una mente tan afilada como un cristal roto, habΓa llegado a un punto de quiebre. QuerΓa un hijo, una extensiΓ³n de sΓ mismo, un legado. Pero su cuerpo, caprichoso y cruel, se lo negaba.
La medicina habΓa agotado sus opciones, y la desesperaciΓ³n se habΓa transformado en una astuta maquinaciΓ³n.ο»Ώ
Jimin, su hermano menor, era la pieza clave en su retorcido plan. Ingenuo, bondadoso, y con una devociΓ³n casi ciega hacia Yoongi, era el lienzo perfecto para pintar su engaΓ±o.
Una tarde, Yoongi lo abordΓ³ con una seriedad inusual, sus ojos brillando con una mezcla de tristeza y una determinaciΓ³n fΓ©rrea.
β Jiminie.. βcomenzΓ³ Yoongi, su voz suave como la sedaβ Sabes cuΓ‘nto Jungkook y yo hemos anhelado tener un hijo. Es el sueΓ±o de nuestras vidas, el pilar que sentimos que le falta a nuestra familia.. βSe detuvo, permitiendo que sus palabras calaran hondo, observando la empatΓa florecer en el rostro de su hermano.
Jimin asintiΓ³, su corazΓ³n apretΓ‘ndose por el dolor de Yoongi.
β Lo sΓ©, hyung. Me duele verlos sufrir asΓ..
β Hay una manera.. βcontinuΓ³ Yoongi, acercΓ‘ndose, su mano acariciando el brazo de Jiminβ Una ΓΊnica forma. Hemos hablado con los mΓ©dicos, y... bueno, tΓΊ eres compatible. Tu cuerpo... es el ΓΊnico que podrΓa llevar a nuestro hijo. Jungkook y yo te lo pedimos, Jimin. Por favor. Es por la familia. Por nuestro futuro..
La peticiΓ³n golpeΓ³ a Jimin como una ola frΓa. Sus ojos se abrieron, una mezcla de shock y confusiΓ³n. ΒΏΓl? ΒΏLlevar el hijo de su hermano y su cuΓ±ado? La idea era abrumadora, casi sacrΓlega. Pero la mirada suplicante de Yoongi, la menciΓ³n de βfamiliaβ y βfuturoβ, eran cadenas invisibles que lo ataban. Yoongi habΓa pintado un cuadro de necesidad, de un sacrificio noble, de un acto de amor incondicional. HabΓa omitido, por supuesto, que Jungkook no estaba al tanto de la manipulaciΓ³n, que creΓa que Jimin habΓa aceptado por su propia voluntad, movido por el amor fraternal.
β Pero... ΒΏJungkook estΓ‘ de acuerdo?.. βpreguntΓ³ Jimin, su voz apenas un susurro.
Yoongi sonriΓ³, una sonrisa que no llegΓ³ a sus ojosβ Jungkook te adora, Jimin. Sabe que eres la persona mΓ‘s pura y bondadosa que existe. ConfΓa en ti. Γl... Γ©l estΓ‘ un poco abrumado, pero sabe que es lo correcto. Que es nuestra ΓΊnica esperanza..
La mentira se solidificΓ³. Jimin, con su corazΓ³n demasiado grande y su espΓritu demasiado puro para ver la oscuridad en las intenciones de su hermano, finalmente asintiΓ³. Un βsΓβ silencioso que sellarΓa su destino y el de todos ellos.
La noche llegΓ³, cargada de una tensiΓ³n palpable. La casa, normalmente llena de risas y el aroma de la cocina de Jungkook, estaba en silencio, pesado. Jimin se encontraba en la habitaciΓ³n de invitados, el corazΓ³n latiΓ©ndole con una mezcla de miedo y una extraΓ±a excitaciΓ³n. La idea de lo que estaba a punto de suceder era irreal, casi un sueΓ±o febril. Se habΓa preparado mentalmente, pero su cuerpo, cada fibra de su ser, vibraba con una anticipaciΓ³n nerviosa.
Jungkook entrΓ³, su figura alta y musculosa llenando el umbral. Sus ojos, normalmente cΓ‘lidos y llenos de alegrΓa, estaban oscuros, cargados de una melancolΓa que Jimin no habΓa visto antes. HabΓa una culpa palpable en su postura, una renuencia que contrastaba con la determinaciΓ³n que Yoongi le habΓa asegurado que sentirΓa. Jungkook se acercΓ³ lentamente, cada paso un eco en el silencio de la habitaciΓ³n.
β Jimin.. βsu voz era ronca, apenas audibleβ No tienes que hacer esto. Yoongi... Γ©l puede ser muy convincente, pero..
β No, Jungkook.. βinterrumpiΓ³ Jimin, levantando la vistaβ Lo hago por ustedes. Por la familia. Yoongi me explicΓ³ lo importante que es esto para Γ©l, para ti. Estoy listo..
La mentira de Yoongi se interpuso entre ellos, una barrera invisible de malentendidos. Jungkook, creyendo que Jimin habΓa aceptado libremente, se sintiΓ³ aΓΊn mΓ‘s atrapado. La idea de tomar a su cuΓ±ado, al hermano de su esposo, de esta manera, era una transgresiΓ³n que lo carcomΓa, pero el deseo de Yoongi, la promesa de un hijo, era un peso demasiado grande para ignorar.
Jungkook se sentΓ³ en el borde de la cama, sus ojos fijos en Jimin.
β ΒΏEstΓ‘s seguro?.. βpreguntΓ³ de nuevo, su voz llena de una ΓΊltima sΓΊplica.
Jimin asintiΓ³, aunque por dentro, un temblor recorrΓa su cuerpo.
β SΓ...
El silencio se extendiΓ³, cargado de una electricidad oscura.
Jungkook, con un suspiro pesado, se inclinΓ³. Sus labios encontraron los de Jimin, un beso que era a la vez tierno y desesperado, una colisiΓ³n de culpa y una necesidad innegable. La boca de Jungkook era suave al principio, explorando con cautela, pero pronto, la represiΓ³n de sus emociones se desatΓ³. El beso se volviΓ³ mΓ‘s profundo, mΓ‘s exigente, un torbellino de sensaciones que arrastrΓ³ a Jimin.
Las manos de Jungkook se deslizaron por la espalda de Jimin, sus dedos fuertes y hΓ‘biles desabrochando los botones de su camisa. La tela cayΓ³ al suelo, revelando la piel pΓ‘lida y delicada de Jimin. Jungkook trazΓ³ el contorno de sus hombros, sus costillas, su cintura, cada toque enviando escalofrΓos por el cuerpo de Jimin. El aire se llenΓ³ con el sonido de sus respiraciones agitadas, el roce de la piel, el gemido ahogado que escapΓ³ de los labios de Jimin cuando Jungkook bajΓ³ a su cuello, besando y mordisqueando con una intensidad que lo dejΓ³ sin aliento.
β Eres tan hermoso, Jimin.. βsusurrΓ³ Jungkook, su voz Γ‘spera con el deseoβ Demasiado hermoso para esto..
Pero Jimin no querΓa detenerse. A pesar de la extraΓ±a circunstancia, a pesar de la sombra de Yoongi, habΓa una chispa, una conexiΓ³n innegable entre ellos. El cuerpo de Jimin respondΓa al de Jungkook con una urgencia que lo sorprendiΓ³. Sus manos se aferraron a los hombros anchos de Jungkook, sus dedos araΓ±ando la piel bajo la tela de su camisa.
La ropa fue desapareciendo, pieza por pieza, hasta que ambos estuvieron desnudos, piel contra piel. El contraste era sorprendente, la piel bronceada y musculosa de Jungkook contra la delicadeza de Jimin. Jungkook lo levantΓ³ en sus brazos, llevΓ‘ndolo a la cama, donde lo recostΓ³ con una reverencia casi religiosa.
Sus ojos se encontraron, y en la profundidad de la mirada de Jungkook, Jimin vio una mezcla de arrepentimiento, deseo y una extraΓ±a ternura.
Jungkook se moviΓ³ sobre Γ©l, su cuerpo pesado y caliente. Sus caderas se encontraron, un roce que enviΓ³ una descarga elΓ©ctrica a travΓ©s de Jimin. Los diΓ‘logos se volvieron fragmentados, susurros de nombres, gemidos y palabras de aliento. Jungkook se movΓa con una lentitud tortuosa, preparΓ‘ndolo, estirΓ‘ndolo, sus dedos expertos y su lengua explorando cada rincΓ³n de su ser. Jimin se arqueΓ³, su cuerpo respondiendo con una avidez que no sabΓa que poseΓa.
β Por favor, Jungkook.. βsuplicΓ³ Jimin, su voz quebradaβ MΓ‘s..
Jungkook obedeciΓ³, su entrada lenta y deliberada, una invasiΓ³n que fue dolorosa al principio, pero que rΓ‘pidamente se transformΓ³ en una sensaciΓ³n de plenitud abrumadora. Jimin gimiΓ³, sus uΓ±as clavΓ‘ndose en la espalda de Jungkook. El ritmo se acelerΓ³, un baile antiguo de cuerpos entrelazados, de almas que se buscaban en la oscuridad.
Los gemidos de Jimin se volvieron mΓ‘s fuertes, mΓ‘s desesperados, mientras Jungkook lo llevaba al borde del abismo, una y otra vez.
El Γ©xtasis fue una explosiΓ³n de sensaciones, un grito ahogado que se perdiΓ³ en la boca de Jungkook. El cuerpo de Jimin se convulsionΓ³, sus mΓΊsculos tensos, mientras la vida se sembraba dentro de Γ©l. Jungkook se derrumbΓ³ sobre Γ©l, jadeando, su frente apoyada en el hombro de Jimin.
El silencio regresΓ³, pero esta vez, estaba lleno de una intimidad extraΓ±a, de una conexiΓ³n forjada en la transgresiΓ³n y el deseo.
ββ α’..α’β









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