Prologo.
Las luces rojas cubrían el estadio cuando comenzó The Hills.
La voz de The Weeknd retumbó en cada rincón, profunda, casi peligrosa.
Jennie tomó el teléfono de Rosé y se grabó.
No estaba saltando. No estaba actuando para la cámara.
Estaba sintiendo.
Cuando llegó esa línea —
“When I’m fucked up, that’s the real me...”
La cantó mirando directo al lente.
Sin máscara.Sin personaje.
Rosé bajó el teléfono lentamente cuando vio las notificaciones empezar a explotar.
Capturas. Edits en tiempo real.Teorías que nacían más rápido que la música.
Se acercó a Jisoo entre la multitud.
—¿Qué dices? ¿Borro la historia de Jennie cantando ese momento... o alguien la tendrá y será para recordarlo?
Jisoo suspiró, práctica, realista.
—Es mejor que la borres. Va a empezar el hate. Sabes cómo es esto. Ni siquiera podemos cantar algo o ir a un concierto sin que algunos BLINKs lo malinterpreten. Y ya sabes cómo son los estándares en Corea... todo lo vuelven “inapropiado” en segundos.
No era crítica. Era experiencia.
Rosé asintió.
Eliminar.
La historia desapareció.
Pero no fue lo suficientemente rápido.
A kilómetros de distancia, Lisa ya la había visto.
La observó completa. Dos veces.
Sabía que Jennie era sexy. Eso no era novedad. Pero esa forma de cantar... esa mirada sostenida... esa seguridad peligrosa.
Recordó las prácticas de baile.La misma canción sonando bajo. Jennie cantando esa parte en voz casi privada, creyendo que nadie notaba cómo cambiaba su expresión.
Lisa tocó la pantalla.
Guardar.
El video quedó en su teléfono.
Sonrió apenas.
—Así que, Jennie... sabes lo que dice esa canción y aun así decidiste cantarla en las historias de Rosé.
Su voz era baja, tranquila.
—Y recuerdo perfectamente cómo la cantabas en las prácticas. Será mejor que la guarde... para no olvidar esa frase.
Repitió en susurro la línea que seguía resonando.
When I’m fucked up, that’s the real me.
Su sonrisa se volvió más lenta.
—Querida Nini... despiertas mi obsesión por ti.
El concierto siguió.
Pero algo más acababa de empezar.
Porque el hate puede borrar una historia.
Pero no puede borrar lo que alguien decide guardar.