PT. UNO
—por favor santa, me he portado muy bien, nany dice que he Sido un muy buen niño, me como mis verduras y tiendo mi cama— el dulce cachorro soribio sus mocos— solo quiero una cosa este año y no te pediré nada más si me lo cumples.
Aquel niño de ojos de Bambi y pijama de Cars hablaba con el adorno sobre la chimenea de santa Claus, implorando que cumpliera su más grande deseo.
—vamos bebé, tu padre llegará en 2 horas y tú aún no estás bañado— nany apareció con un delantal un poco salpicado de salsa de arándanos.
—el no va a venir— solto con molestia.
—el prometió que lo haría Harou y yo le creo, tu padre es un buen hombre.
El niño volteo enojado a ver el fuego en la chimenea, Pero de inmediato sus ojitos se llenaron de lágrimas.
Extrañaba a su papá pero este siempre trabajaba y lo dejaba con nany, la vecina que le cuidaba cada noche.
Nany abrió sus brazos— ven aquí cachorrito.
Harou volteo y miro a la abuelita que siempre lo llenaba de cariño, se levantó y corrió a sus brazos.
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—¡eres un imbécil desgraciado, espero que te mueras cabron! Del otro lado de la ciudad había un Omega muy enojado.
—ya te dije que lo siento.
—un lo siento no me sirve de nada, devuélveme mi dinero.
—¡te dije que ya lo gaste!
—ese no es mi problema, pague por una habitación, vengo desde Busán, ¿y me dices que le rentaste mi habitación a otra persona?
—se supone que llegarias ayer, pensé que ya no vendrías.
—que te valga madre cuando llegue, mientras esa habitación está pagada me pertenece.
—para ser un Omega eres demasiado grosero, ¿Por qué no te vas de una vez? O tal vez quieras dormir en mi cama.
La sangre de Jimin ardía, se había quedado sin dinero, su vuelo se retraso, la habitación que pago ya no está disponible y el empleo que le habían ofrecido y por cual voló de Busán a Seúl, resulta que era una estafa.
—podríamos darnos un baño caliente, y puedes maldecirme lo que quieras mientras te co...
Aquel Beta no pudo terminar sus palabras pues aquel Omega le había propinado semejante puñetazo en la boca.
Con la boca sangrante el Beta se echó encima del Omega. Para su desgracia el Omega sabía defenderse muy bien.
—¿nombre?— pregunto el oficial.
El Beta sostenía un pañuelo ensangrentado contra su nariz— Kim Joon woo
— respondió con dolor.
El oficial escribió la información en su computadora y miro al rubio— ¿Y usted?
—Park Jimin.
Jimin apenas tenía un leve golpe en el estómago y un rasponcito en el pómulo.
—bien, entonces usted atacó al señor Park y
—oh, no, no, ¡esa bestia me atacó a mi primero!
—me estaba acosando sexualmente, después de estafarme— contraataco Jimin.
—entonces admite que fue el que dió el primer golpe.
—¿eso importa? ¡Me robó!
—asi es la ley, señor Park.
—¡la ley es una mierda!
—vamos hombre es navidad, deja que nos vayamos— hablo el Beta.
—Joon Woo ¿Otra vez aquí?
—¿Lo conoce capitán?— pregunto el oficial
—claro que si, estafa, posesión de drogas, acoso y evacion de pensión alimenticia.
—¿Lo ve yo no soy el malo?
—agh lo que me faltaba, pensé que lo iban a transferir a la 52.
—rechace la oferta— señaló a Jimin— ¿que le hiciste al chiquillo?
—¿Que le hize yo? ¿Que me hizo a mi ¿Que no está viendo?
—¿eso lo hizo el?
—¡sii! Es una bestia disfrazada de corderito.
—bien hecho— El capitán Jeon choco el puño con el Omega.
Jimin decidió que aquel sujeto le caía bien.
—¿Pueden hacer que me regrese mi dinero?
—¿Que hiciste con el dinero Joon woo?
—ya no lo tengo, se lo dí a mi ex, lo juro, puedes rectificar con ella.
El celular de Jungkook sonó, miró al oficial y pidió que dejarán libre a Jimin pero no al Beta.
El capitán se retiró a su oficina para contestar la llamada.
—bueno parece que estás de suerte, puedes irte— el oficial se dirijo hacia el chico de chaqueta roja.
—¿Y mi dinero?
—puede levantar una denuncia. Jimin giro los ojos— bien.
Jimin recogio su maleta y se levantó para irse.
—¡ah y feliz navidad!
Jimin respiro profundo y sonrió.
Salió de la estación, mirando las calles heladas. Bien ¿Y ahora que?
Jimin siempre odio la navidad.
Las pasaba solo, en una casa enorme. Sus padres siempre trabajan, jamás se interesaron en las festividades, ni siquiera un pino de navidad decoraria su casa. Santa jamás llegó a su hogar.
—¿Necesitas un aventón?
Jimin miró detrás suyo, el capitán se ponía su bufanda alrededor de su cuello.
Jimin asintió— ¿Será que puede llevarme al albergue más cercano?
—¿albergue?
—el se quedó con todo mi dinero, no tengo a donde ir.
Jeon miró si reloj eran alrededor de las 9 de la noche— a esta hora ya estará todo lleno, no encontrarás dónde pasar la noche.
El Omega suspiro derrotado— ¿Que tal una casa de empeño? Tengo un collar que tal vez pueda vender.
—¿A esta hora en navidad?
—¿No me quiere comprar un collar?
El Capitán sonrió— no puedo dejar a un Omega en la calle, en una navidad helada, puedes quedarte en mi casa, pasaría está navidad solo con mi hijo, seguro a el no le molesta.
—no conozco su nombre.
—lo siento, soy Jeon Jungkook, Pero puede decirme Jungkook— ofreció su mano.
Jimin la tomo— yo soy Jimin y acepto su invitación, pero recuerde lo que le hice al tipo ese, no intente nada raro.
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Jungkook abrió la puerta para que el Omega pasara primero.
Jimin miró el departamento, todo estaba decorado, habían santas y renos por todas partes.
Había un olor exquisito en el aire y la chimenea mantenía un ambiente muy cálido.
Una mujer apareció en el recibidor— ah Jungkook que bueno que llegaste . .
. Y ...
—el es Jimin, es un amigo, pasará la navidad aquí.
—un gustó cariño, me alegro que Jungkook trajiera alguien, pero yo ya debo irme, mi familia me espera.
—si, aquí tiene, mucha gracias Ofelia— Jungkook entrego varios billetes a la mujer— feliz navidad.
—y a ti cariño, un gusto Jimin feliz navidad.
—a usted, disfrute su noche.
La mujer salió dejando solo a los dos adultos.
—dijiste que tenías un hijo.
—si debe estar en su habitación jugando, vamos deja que te lo presente.
Jimin se retiro su chaqueta roja y la dejo en el sillón para después seguir a Jungkook.
Desde el pasillo se podía escuchar una película animada y el sonido de varias piezas pequeñas chocando.
Dentro de la habitación repleta de juguetes y postres de Cars, se encontraba un pequeño jugando en la alfombra con Legos.
—Harou, estoy en casa.
El niño levanto su mirada y su sonrisa se ensanchó enormemente— ¡papá!
¡Si viniste!— Entonces su mirada se poso en Jimin— ¡siii!
El niño corrió a los brazos de Jimin, el Omega con suerte lo atrapo en el aire. Harou acomodo su cabecita en la corbatura entre el cuello y el hombro de Jimin y aspiro ondo.
Oh, delicioso olor a duraznos, para nada un secreto que era la fruta favorita de el y su padre.
Jimin abrazo el pequeño cuerpo aferrado a el— ¿Que está pasando?
¿Harou?— Jungkook llamo a su cachorro.
santa me trajo lo que pedí.
—¿así? ¿y que fue corazón?
Jungkook hablaba con tanto cariño a su cachorro que el corazón de Jimin se derritió un poco, o tal vez mucho.
Si algún día se llega a casar y a tener hijos definitivamente quiere que el padre de su hijo sea así.
—¡un papi Omega!
Nos leemos en la siguiente parte <3