Prólogo
Tn había estado allí desde el principio.
Desde el primer viaje en el Expreso de Hogwarts, desde el momento en que el Sombrero Seleccionador pronunció “Ravenclaw” y los aplausos lo envolvieron sin realmente tocarlo. Siempre fue así: presente, pero distante; atento, pero ajeno.
Durante sus primeros tres años en Hogwarts, el castillo fue más un refugio que un hogar. Tn aprendió sus pasillos como quien memoriza un libro sin intención de citarlo nunca. Sabía dónde crujían las escaleras, en qué rincones la luz de las antorchas era más tenue, y a qué hora la biblioteca se quedaba casi vacía. Prefería esos momentos, cuando el mundo parecía bajar la voz.
Había visto mucho, aunque pocos lo notaran.
Vio a Harry Potter llegar envuelto en rumores, presenció el miedo silencioso que recorrió el castillo cuando la Cámara de los Secretos fue abierta, y observó desde lejos cómo la sombra de un prisionero escapado parecía alargarse sobre Hogwarts en tercer año. Todo ocurrió ante sus ojos, como páginas pasadas con rapidez. Tn nunca estuvo en el centro de nada. Nunca lo buscó.
Y Hermione Granger...
Ella siempre estuvo ahí también.
La vio por primera vez inclinada sobre un libro más grande que sus brazos, con el ceño fruncido y los labios moviéndose al leer en silencio. La vio responder preguntas que nadie más se atrevía a contestar, discutir con profesores sin perder la compostura, correr por los pasillos con una determinación que parecía inquebrantable. Hermione pertenecía al ruido del mundo, a la acción, a las historias que todos contaban después.
Tn nunca le habló.
Hermione nunca reparó en él.
No por desprecio, ni por desinterés consciente. Simplemente... no había razón. Él era una presencia constante pero discreta, una sombra más entre estudiantes. No formaba parte del trío inseparable, no levantaba la mano en clase, no destacaba en los partidos ni en los conflictos.
Era fácil no verlo.
Así pasaron tres años. Con libros compartidos desde estanterías opuestas, con miradas que nunca se encontraron, con palabras que jamás fueron pronunciadas. Hogwarts cambió, creció, se estremeció más de una vez... y Tn estuvo ahí para todo, como un testigo silencioso de una historia que aún no sabía que también le pertenecía.
Pero el cuarto año traería algo distinto.
Y, por primera vez, el silencio no sería suficiente.
---
Notas de la historia:
Historia situada en el cuarto año de Hogwarts (Caliz de fuego).
La idea de escribir esta historia rondo por mi cabeza durante mucho tiempo, pero había... Algo que me impedía hacerla, no el apego a Merlina, si no otra cosa, miedo a que no salga bien, miedo al rechazo... Y ese tipo de cosas, pero ahora decidí empezar el año llevando a cabo está idea que estuve tan tentado de ejecutar durante mucho tiempo, espero de todo corazón que le den una oportunidad y que les guste.
Tendrá unos 30 capítulos aproximadamente, si sale bien y la historia recibe apoyo, haré más historias de Hermione, quizás incluso me anime a hacer un crossover entre Merlina y Harry Potter.
OJO: La historia estará centrada en Hermione, no voy a calcar ni narrar a profundidad todo lo que sucede en la película/libro, solo a grandes rasgos
mencionare acontecimientos importantes, sin cambiar mucho el foco. Espero que la disfruten :)