Capítulo 1
“Y encontraras todos tus pensamientos drenándose mientras caes profunda, profunda, profundamente para mí.” Los ojos de la sirvienta se cerraron mientras ella rápidamente caía ante las palabras de Sophia. No fue difícil. Todos los sirvientes de la familia ya estaban programados para rápidamente caer en trance. “Así es, tu mente drenándose, solo dejando mis palabras atrás. Solo pensando en mis palabras mientras tu mente queda en blanco.” Sophia había hecho esto muchas veces antes. Ella sabía que podía hipnotizar a los sirvientes. Ella quería más. El cuerpo de la sirvienta se desplomo mientras caía completamente bajo el control de Sophia. Sophia dejo salir un suspiro exasperado.
“Bien hecho, Sophia. Muy bien.” La madre de Sophia aplaudió con sus manos. “Veo que has estado practicando.”
Sophia apenas se contuvo de girar sus ojos mientras veía a la madre. “No necesito practicar. Perfeccione esto hace años. Quiero hacer más. Al menos déjame hipnotizar a alguien que no caía en trance tan pronto como empiece a hablar con el tono de voz correcto.”
Su madre le dio una sonrisa de amonestación. “Sophia, sabes que así no hacemos las cosas. No compartimos nuestras técnicas con nadie. Y no hipnotizamos a nuestra familia. Así que solo podemos practicar con los sirvientes. Son los únicos cuya lealtad está asegurada. Ahora, en cuanto a tu técnica, aun no la has perfeccionado, como tú lo crees. Tu inicio es bueno, pero después de eso, tu redacción se vuelve un poco errática. Deberías ser más consistente con como hablas para mantener su atención más completamente.” Sophia le dio una mirada cansada. Su madre solo negó con la cabeza. “No hay necesidad de sentirse avergonzada, me tomo años conseguirlo. Lo harás bien con el tiempo, estoy segura.”
Sophia suspiro. Esta era una conversación que habían tenido antes. Ella estaba aburrida con la redacción estándar con la que su madre insistía, solo quería intentar probar algo nuevo. Algunos elfos tendían ser un poco reservados de otras personas y razas, pero su familia lo llevo al extremo. Completamente aislados. Celosos guardando sus secretos de la hipnosis. De lo que la pequeña Sophia sabia del resto del mundo, probablemente no les importaba lo que su familia hacía. Si, su familia era increíblemente talentosa en la hipnosis, pero que hacían con eso? Salían, y dejaban su marca en el mundo? Iban a aventuras para encontrar fortunas inimaginables? No, nada de eso. Sobrevivían con lo que tenían, y ahora esperaban que Sophia estuviera contenta con ellos y solo siguiendo el estatus quo.
El tiempo paso antes de que uno de los sirvientes llegara para anunciar la cena, principalmente dejando a Sophia en su cuarto fantaseando con cómo podría aprender alguna nueva hipnosis. Las técnicas de su familia eran demostrablemente efectivas, al menos hasta cierto punto, pero tenía que haber algún beneficio en aprender estilos nuevos. No es que su familia la dejara descubrirlo. Cuando llego la hora de cenar, Sophia dejo su cuarto, abriéndose paso hacia el comedor. En su camino ahí, ella encontró a su hermana mayor, Angela.
“Como te fue hoy?” Pregunto Angela con ocio.
Sophia suspiro. “Lo mismo de siempre. Como no te aburres de esto?”
Angela estaba mucho más contenta con seguir los deseos de su familia que Sophia. No es que le faltara ambición. Ser la cabeza de su familia era suficiente para ella. Ella no estaba de acuerdo con todas sus tradiciones y reglas, pero Angela quería cambiar el sistema desde dentro. “Paciencia, Sophia, paciencia. Cuando este a cargo, me asegurare de cambiar las cosas.”
“Pero cuanto tiempo tomara? No es como que Mama y Papa estén a las puertas de la muerte o algo así. Pasaran décadas por lo menos. Es difícil creer que nuestra Mama sea la líder de lo que alguna vez fue el clan más grande de hipnotistas. Deberíamos salir de aquí, hacernos lo más fuerte posible.” Sophia gruño, dejando salir algo de su frustración. Angela es el único miembro de su familia con la que puede hablar francamente.
“Lo sé,” suspiro Angela, compartiendo algo de su frustración. “Pero es lo único que podemos hacer.”
Sophia no compartía su punto. Es una conversación que había tenido muchas veces antes, y siempre llegaba a la misma conclusión. Que lo mejor sería esperar y ver. Eso podría ser suficiente para Angela, pero Sophia quería algo un poco más inmediato. Pero su familia nunca lo aprobaría. Ella dejo sus pensamientos sobre el tema mientras se sentaba. Ella puso una sonrisa en su cara mientras veía a sus padres.
“Así que, como estuvo la práctica de hoy, Sophia?” Pregunto su padre.
“Fue buena, Papa. Creo que estaré lista para aprender algo nuevo pronto.” Esto era lo más que podía decir Sophia sobre sus verdaderos sentimientos con sus padres estos días.
Sus padres dejaron salir un suspiro al unísono, ni siquiera dignificándose a dar una respuesta. “Y que tal tú, Angela?”
“Muy bien, gracias. Creo que finalmente estoy perfeccionando la parte inicial de mis inducciones. Realmente estoy poniendo atención.” Dijo Angela, suavemente cayendo en sus líneas practicadas.
Tanto Sophia como Angela son extremadamente talentosas en la hipnosis. Hace mucho que habían perfeccionado las técnicas que le habían tomado años a su madre para refinar. Pero sus padres se negaban a aceptarlo, siempre encontrando alguna falla en sus estilos que usarían como excusa para seguir enseñándoles las mismas cosas una y otra vez. Sus padres y Angela hablaron casi toda la cena, con Sophia poniendo una palabra o dos de vez en cuando. Esa había sido la dinámica desde hace un tiempo.
Sophia suspiro mientras se levantaba después de que uno de los sirvientes se llevara sus platos. Ella volvió a su cuarto para ponerse de mal humor hasta dormirse. Las voces de Angela hablando con sus padres desaparecieron mientras Sophia se alejaba. En su cuarto, ella se acostó en su cama y miro fijamente el techo. Los sirvientes sabían que no debían molestarla a menos que ella los llamara, y ella dudo de que su familia llegara para pedirle algo, así que tenía el resto de la noche para ella misma. Así que, que hacer ahora? Quedarse no sería lo peor del mundo. Seria aburrido, pero ella estaba segura y al menos podía hablar con Angela así que no se volvería completamente loca. Pero...Sophia quería aprender más hipnosis. Se sentía como si la llamara. Y ahí, su crecimiento estaba estancado. Ella necesitaba un lugar para aprender. Un lugar con sujetos que no caigan tan pronto como la idea de la hipnosis se les presente.
Ella se levantó y saco su celular de su cajón. Su madre le limito a Angela y a ella el acceso a cualquier información sobre el mundo exterior, así que les daría asco la idea de que alguna de ellas entre a internet por sobre todas las cosas. Pero mientras ninguno de los miembros de la familia tenían prohibido salir de su mansión, los sirvientes salían todo el tiempo para conseguir suministros. Y ella tenía que hipnotizar a los sirvientes básicamente todos los días. Así que con una sugestión dada a un sirviente mientras sus padres no estaban escuchando, hecha para que incluso no sean conscientes de lo que estaban haciendo, Sophia tenía su propio celular. Sus padres realmente subestimaban el talento de Sophia y asumieron que no sería capaz de completar algo tan sutil. Ella tenía que ser cuidadosa con eso, por supuesto. Quien sabe que le haría su madre si la descubría.
Acostándose en su cama, ella empezó a investigar. Ella necesita algún tipo de academia de entrenamiento para hipnotistas. Tenía que haber algo así. Después de un poco de búsquedas en internet, la encontró. Una universidad de hipnosis a solo unos cuantos días de viaje. Y estaba en medio de su periodo de aplicaciones. Pero como se podía realmente aplicar? Sus padres ni siquiera lo considerarían, y la matricula no era barata. Su familia tenía el dinero, cabe aclarar, pero podría tener acceso? Ella también se preguntaba si el nombre de su familia le ayudaría a saltarse algunas de las partes más tediosas del proceso de aplicación. Ya no eran tan grandes ahora, pero no hace mucho, tenían sus conexiones en el mundo de la hipnosis. Con suerte, eso podría ayudarla. Pero aún quedaba el problema de aplicar en secreto. Ella no podía conseguir el dinero por su cuenta, sus padres no le habían dado acceso, probablemente por miedo de que intentara exactamente algo como esto. Aunque le habían dado acceso a Angela. Sophia empezó a formar un plan.
Y el primer paso involucraba empezar su aplicación. Ella entro a la página web de la universidad en su teléfono y comenzó a llenar su información.