El amor más bonito

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Summary

El amor se puede encontrar de muchas maneras, a veces en un parque, en una fiesta, pero esta vez fue a través de un texto. Es una historia de amor diferente, difícil, pero real, de esas historias dignas de contar.

Genre
Romance
Author
_Susje_
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

Mi nombre es Maia

El amor es una apuesta, siempre lo he dicho. Conocer a alguien es exponerse al riesgo de ganarte un trauma que, con suerte, no te arruinará de por vida.

Estoy en una sociedad donde las personas son fácilmente influenciadas por otras que gritan su visión errónea del amor: normalizando el egoísmo, la falta de empatía, la irresponsabilidad emocional o, simplemente, confundiendo los límites del amor propio con el amor hacia tu pareja.

Es difícil encontrar a alguien que tenga su propia visión del amor, una sana, madura y que, aunque no sea perfecta, esté dispuesta a cambiar lo necesario para alcanzarla. Busqué a esa mujer por años, hasta que empecé a resignarme. Tal vez el problema era yo… por anhelar un amor sano entre tanta gente herida, con traumas y sin el mínimo interés en amar bonito.

Caminaba por las calles absorto en mis pensamientos, imaginando a esa mujer que me ama y a quien amaría, pero esta no tenía rostro ni figura, solo estaba ahí. Imaginaba tantos escenarios en los que podría ser feliz con ella, pero al volver a la realidad, estaba solo.

Cansado de lo mismo, decidí explorar otras culturas y continentes a través de las redes. Solo quería saber cómo se vivía el amor en otros lugares del mundo. Conocí a muchas personas, pero casi todas repetían la misma mentalidad superficial: conversaciones vacías, mentes cerradas y cero intereses en construir algo sano, incluso quienes ya tenían pareja.

Estaba a punto de cerrar todo y aislarme cuando, en el último instante, contacté con alguien diferente.

Nuestra conversación no se parecía a ninguna otra. A veces me desesperaba porque yo escribo rápido y hablo mucho, mientras ella tardaba por las obligaciones de su vida diaria. Aun así, algo en sus palabras me transmitía paz. Era educada, amable, sensible y siempre tenía algo interesante que decir. Sin darme cuenta, empecé a esperar sus mensajes con ilusión.

De la nada y sin intención, hablamos un poco de amor, empaticé con ella, no me quedaba claro su edad, no tenia una foto de ella, solo una vaga imagen alimentada con un poco de imaginación. Pero aún con tantas dudas y falta de información, me sentí en confianza, una extraña sensación de seguridad y algo dentro de mí afirmaba que ella era diferente.

En efecto, transmitía paz, es educada, amable, sensible en algunas cosas, siempre tenía algo que decir y poco a poco me volvía adicto a ella. Llamó mucho mi atención y mientras exploraba su mente, mi interés en ella aumentaba mucho más.

Nuestra visión del amor y decepciones eran similares al igual que nuestros valores. Incluso me atreví hacerle preguntas trampa, pero sus respuestas fueron honestas y coherentes. Mi intuición, esa que rara vez se equivoca, me gritaba que ella era especial.

Una mujer así no se encuentra a la vuelta de la esquina, estaba maravillado, quería saber más de ella. Pregunté su nombre, "mi nombre es Maia", me dijo, curiosamente significa “Diosa de la primavera”, no era un nombre muy común en mi cultura, me pareció extraño al inicio, pero luego quedé maravillado.

Ella es mucho más joven que yo, quedé enternecido por su juventud, su inocencia y su inexperiencia. Pero, no todo es perfecto, ella está muy lejos de mí, demasiado lejos, pero me gusta esa chica, tal vez he cometido algo impropio de mi edad al fijarme en una jovenzuela, pero ella me transmite paz y seguridad, es una chica muy diferente, ella, es la mujer que tanto anhelaba.

Este amor es difícil, los vientos no están a nuestro favor, pero, por primera vez, quiero luchar y que sea la primera en pedirle que sea mi novia. No por un sesgo de mis pasiones, ni por algo tan superficial como el sexo, lo he pensado mucho, en frio, he considerado todas las variables y es verdad que aún me falta mucha información, pero, quiero apostar, mi intuición me dice que es lo correcto.

Los días pasaron, me enamoré de ella como un niño, junto a ella mis traumas parecían disolverse. No podía resistir más, quería saber cómo era, no me importaba su físico, me había enamorado de su alma, pero necesitaba conocerla. Me costó un poco, pero accedió y compartimos fotos y la vi por primera vez.

Es absurdamente hermosa, sentí escalofríos, no lo podía creer, quedé quieto por unos segundos preguntándome: ¿Cómo escapó de mis fantasías? ¿es modelo? Su piel blanca es del tono que tanto me gusta, sus cabellos largos y bien cuidado, su rostro joven y hermoso, es una chica de fantasía. Pero su voz…nunca había oído un tono de voz tan hermoso como el de ella, con ese acento, con esas palabras. Definitivamente me he vuelto a enamorar, es la mujer que quería para mí, es a quien quiero hacer feliz por el resto de mis días.

El tiempo pasó volando, nuestro amor ha florecido y a pesar de la distancia nos sentimos amados, nuestras familias son testigos de nuestro amor y están dispuestos apoyarnos. Es un amor como esos que solo existían en las novelas que una vez leí, ese amor tan puro y comprometido, ese amor que es para toda la eternidad.

El momento ha llegado, la veré por primera vez frente a mí, no sé como reaccionar, no sé si le gustaré o si será tan feliz a mi lado como tanto lo he deseado. Logré verla a lo lejos, era mucho más hermosa en persona, mi cuerpo se congeló, se acercó a mi tímidamente con una sonrisa. La abracé sin pensar, el amor que sentía por ella se desbordó, me quedé así por unos segundos pensando que ella es la mujer a quien amaré por toda la eternidad.

Ha pasado meses desde aquel día, vive conmigo, somos felices juntos, me gusta hacerla reír, sorprenderla con detalles y aunque a veces discutimos, sigo eligiéndola sobre todas las cosas. Estoy a su lado cuando está triste e intento distraerla cuando se frustra, vivir juntos a veces es un reto, ella es hermosa como el mar, a veces muy calmada, pero otras veces también es brava. Aprender a nadar en sus aguas es todo un desafío, domar sus olas es merecedor de reconocimiento.

Le gusta hacerme de comer, aprendió las recetas de mi madre, ya que mi novia pareciera ser amante de las verduras cuando yo soy amante de las carnes. Somos diferentes en algunas cosas, pero es esa diferencia la que vuelve dinámica la relación.

Caminamos de la mano por las calles, presumiendo nuestro amor, nos gusta tomarnos fotos, ir por la vida como dos enamorados. Somos exploradores culinarios y de paso aventureros buscando atardeceres en los más hermosos paisajes.

Le recito poesía bajo la luz de la luna y la sorprendo con mis melodías, tocando para ella sus canciones favoritas. Nos gusta demostrarnos amor, compitiendo uno con el otro por quien ama más a quien, es un juego divertido donde nos sacamos sonrisas.

Ella cuida mucho de mí, está para mí, es comprensiva, me da todo el amor que siempre quise, siempre es considerada conmigo y aunque intenta competir conmigo en quien ama más al otro, ella terminará aceptando que nunca podrá amarme más de lo que la amo.

He descubierto lo que es tener una pareja, por primera vez tengo a alguien que me apoya, me quita pesos de encima. Tengo a alguien que lucha a mi lado y reafirma su amor por mí todos los días. También debo admitir que muchas veces es celosa, territorial y posesiva, pero son una de las cosas que me gusta de ella, me hace sentir tan suyo, tan amado y le da “ese toque preciso de sal”

Realmente es una mujer maravillosa, cuando estamos juntos suelo perderme en su rostro, observando cada detalle como el color de sus ojos, la textura de su piel, su linda nariz, sus labios delicados. No he dejado de amarla ni desearla, me es difícil no devorarla ahí mismo, realmente la amo, necesito que sea mi esposa y que viva a mi lado por toda la eternidad.

Los años han pasado, tenemos hijos, heredaron su absurda belleza, sus ojos, su piel suave, su carácter cálido, pero también fuerte, me gusta ese gran parecido, es como verla a ella en miniatura corriendo por la casa. Ella los educa a mi lado, nos demostramos todos los días que nos amamos, así ellos sabrán como es el amor de verdad y que nunca pueden esperar menos.

No sé si seremos buenos padres en todo el camino, pero les damos todo el amor posible, les enseñamos con el ejemplo y demostramos ser un equipo para todo. Me gusta verla jugar con ellos en el parque, me gusta verla sonreír, me gusta cuando les da de comer y se les queda viendo al dormir. Siempre supe que ella era maternal, que cuidaría bien de ellos, realmente me gusta que ella sea la madre de mis hijos.

Los años siguieron su curso, nuestros hijos han crecido, hicieron sus familias y nos dieron nietos. Una de ellas es la viva imagen de mi amada Maia, tan preciosa como ella y tan brava cuando se enoja. Me da mucha curiosidad en el tipo de mujer que se convertirá con los años, apuesto que será igual de buena y casi perfecta como su abuela.

Es curioso lo rápido que pasaron los años, pareciera ayer cuando te vi por primera vez, aquella jovencita de piel blanca, toda tímida que no sabía bien que hacer en ese instante. Pareciera que fue ayer, cuando te escribí por primera vez, donde solo con dos días de conocerte se sentía como si fueran años, como si te conociera toda la vida.

Oh Maia, mi amada y hermosa Maia, estamos juntos, acurrucados en nuestra cama, hemos vivido tantas aventuras, envejecimos juntos y no hemos parado de amarnos. Acaricio tus cabellos mientras observo tu rostro arrecostado en mi pecho, estás tan bella como siempre, tu piel tan suave y tus cabellos tan cuidados, estás tan hermosa como el día en el que te conocí.

Aunque nuestros cuerpos cambiaron y nuestros cabellos son blancos como la nieve, no he dejado de desearte, mi pasión por ti sigue tan viva como aquellos años de juventud.

Oh mi amada Maia, mi dulce y tierna Maia, amo tanto como eres, tu pureza, tu amabilidad, todos tus detalles, amo cada parte de ti y todo lo que representas...soy el hombre más feliz a tu lado, algún día contaré a lujo de detalle nuestra historia de amor, porque contigo, tengo el amor más bonito.

“Te he jurado la eternidad, para amarte, respetarte y ser tuyo, hasta el fin de mis días. Mi dulce, tierna, hermosa y amada Maia”