La luz más oscura

All Rights Reserved ©

Summary

Serie corta de cuatro episodios sobre el terror de no conocer realmente a quien amas. Zarén tiene un don que nunca pidió: ve la luz que emana cada persona. Siempre le ha mostrado quién es bueno y quién no. Y su don nunca falla. La luz de Jane siempre fue la más blanca y La más brillante. Ella es su esposa, su apoyo y la razón por la que no se ha rendido. Un día, al llegar a casa, descubre que ya no es así. Ahora debe de confrontar a su esposa. Pero ¿cómo enfrentar a la persona que uno más ama?

Status
Complete
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1 - Las luces no mienten



Desde que puedo ver,


Supe que mis padres eran diferentes.


Las luces a su alrededor fueron lo primero que vi y al parecer... lo último que veré con normalidad.


De niño creía que todos veían lo mismo.


Recuerdo preguntarle a mi madre por qué el vecino tenía una luz gris.


Ella me miró extrañada y me dijo que fuera a jugar. Esa fue la primera vez que entendí que lo mío no era normal.


Siempre me dijo que no hablara de eso a nadie, que solo lo ignorara.


Por más que crecía. Cada vez que los miraba….


Una luz blanca siempre los rodeaba.


Cada uno tenía su propia luz, más brillante, más luminosa... y otros no, unos eran grises, oscuros, y algunos... muy oscuros.


Con los años lo entendí... sus luces mostraban lo que eran.


Su oscuridad... lo ocultaba.


Todavía me acuerdo, esa tarde de preparatoria.


Salí con prisa y... dejé de caminar.


Su cara era como la de una persona normal.


Todo de él lo era, menos su luz que lo rodeaba.


Mi cuerpo, no pudo resistir, vomité en el suelo.


-¿Estás bien? - no pude contestar.


Nunca volví a acercarme a esa luz.


Ese olor podrido y nauseabundo,


No lo podía olvidar, pasé semanas con mareos.


Cinco años pasaron.


"Tras años de búsqueda, Armando Taylor, el asesino serial más despiadado del país fue detenido, luego de encontrar seis cadáveres en su hogar.


Testigos afirmaron los fuertes olores provenientes de su hogar".


Al ver su cara, solo apagué la televisión.


Su oscuridad. Lo qué provocaba.


Nunca volví a dormir de la misma manera.


Los años pasaron y, solo ignore a las personas.


Nunca tuve grandes logros.


Solo deudas, un don inútil, trabajo y más trabajo.


Lo único que logré fue conocer a la mejor mujer del mundo.


Jane, todavía recuerdo el silencio incómodo antes de decir "acepto".


Siempre sabía cuando estaba mal, cuando el trabajo me mataba y siempre encontrábamos soluciones.


Mis ojos no lo podían negar.


Su luz... brillaba más que todas.


Desprendía un olor muy floral y fresco.


Siempre olía su cabello antes de dormir y después de llegar del trabajo.


Estar junto a ella era todo lo que quería.


-Nos vemos luego corazón - siempre me lo decía al salir.


Cuando llegaba cansado, no podía evitar sonreír al verla.


Un día llegué temprano como siempre, pero... algo olía mal, mi cabeza daba vueltas.


No podía caminar sin chocar con las paredes de mi casa.


¿Acaso me olvidé de limpiar? Imposible, sé que a veces soy asqueroso, pero nunca a este punto.


Mi cuerpo... no podía sostenerse más.


-¡Qué te pasa Zarén! - no lo pude creer. Su voz era igual que siempre.


Pero las luces a su alrededor... Ya no.


-¿Estás bien?, podemos ir al hospital.


-Sí, solo es un golpe de calor, voy a tomar aire.


Corrí, hasta que el mareo se fue.


No puede ser ella.


No Jane.


Las horas extra de ayer, deben estar jugándome una broma.


Su luz siempre fue la más brillante.


No. Mis ojos no fallan.


Nunca lo hicieron.


¿Cuándo pasó?


La última vez que vi algo así… seis cuerpos aparecieron después.


Su luz... es peor que la de él.