Feminizado por el trabajo (+18)

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Summary

¿Estas dispuesto a hacer de todo para ascender en tu empresa? ¿Estas seguro? ¡Pues Paul es un joven motivado que hará y descubrirá cosas que lo harán la mejor secretaria de este lugar! Así es, SECRETARIA. Disfrútenlo :3

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

El ascenso

Esta es la historia de como mi vida dio un giro inesperado por un ascenso laboral. Admito que todo lo que hice fue para conseguir un mejor puesto en mi empresa, pero nunca pensé que me cambiaria tanto en tan poco tiempo.

Mi nombre es Paul Martínez y trabajo de oficinista en una empresa multinacional. Es una empresa privada con sedes en varios países, la sede en la que yo trabajaba se dedicaba a construcción internacional, por lo que trabajamos gestionando contratos con clientes internacionales.

Era un trabajo duro, pero yo daba lo mejor de mi para poder ascender a un puesto mejor que me librara de hacer plantillas de Excel todos los días. Mi lugar de trabajo consistía en eso, estar 8 horas frente al computador tecleando sin parar, almorzar algo rápido en mi descanso y volver a casa agotado. Pero si lograba que me ascendiera el jefe, tendría un puesto de supervisor donde mi trabajo se reduciría un montón y mi sueldo aumentaría el doble.

Así que pueden imaginar mi decepción cuando después de un año de arduo trabajo y nunca llegar tarde, ascienden a mi compañero quien era el tipo mas irresponsable que haya conocido.

Esa misma tarde, me dirigí a la oficina del jefe quien estaba hablando por teléfono en su escritorio, entre a su oficina y me puse frente a él exigiendo una explicación.

Mi jefe, el señor Yáñez me miro y me hizo una seña que me sentara, lo hice solo cuando colgó el teléfono.

-Martínez, estoy un poco ocupado... - Comenzó diciendo pero lo interrumpí, no estaba de humor para su tono condescendiente.

-¡Como es posible que mi compañero haya sido ascendido y yo no! Ese se lo pasa coqueteando con las clientas y dejando su trabajo a ultima hora, lo que nos afecta a todos. Usted me aseguro que me ascenderían a fin de mes. Y para que conste, esta es la segunda vez que asciende a alguien antes que yo.

Mi jefe se saco los lentes y se paso la mano por su calva cabeza, era un hombre cuarentón que se lo pasaba en el trabajo. Nadie sabia como era su vida fuera del edificio.

-La razón porque no te ascendió la gerencia es porque he estado recomendándote con el gerente mismo, necesita un asistente personal para que lo ayude con sus horarios, reuniones y llamadas con clientes. Obviamente viene con un aumento significativo de sueldo, mejor horario laboral y muchas prestaciones.

-Oh... ya veo. Pues, pudo haberme informado por correo antes de que viniera aquí. ¿No cree?

-Pues aun no había terminado de hablar con el gerente, de hecho, todavía estoy en una reunión con él... - Señalo detrás mío.

Me di la vuelta solo para ver al gerente de la empresa sentado al lado de la puerta, sonriendo y levantando una mano para saludar.

Había entrado tan precipitado que no me había fijado que mi jefe estaba en una reunión.

-¡Perdone por interrumpir su reunión! No me había fijado cuando entre.... - Me paré para inclinar mi cabeza en forma de disculpa.

-Oh. no te preocupes Martínez. Por favor, vuelve a sentarte. Yo iré hacia allá. - El gerente se levanto de su asiento y se acercó al escritorio, mientras él se acercaba sentía su mirada por la espalda.

Se acercó a mi y me puso la mano en el hombro, lo mire hacia arriba. El gerente de la empresa era un hombre alto y fuerte, se notaba que iba al gimnasio seguido, vestía un elegante traje azul marino, camisa blanca y corbata rojo sangre con un pasador mas colleras en las mangas. Estaba afeitado al ras y bien peinado, se le notaban canas cerca de las patillas, pero en su caso se le veían bien.

-Martínez, he escuchado cosas muy buenas de ti, que eres un trabajador motivado y eficiente, también puntual y determinado, tu jefe te tiene muy recomendado.

Mire al señor Yáñez quien asintió.

-Y acabo de notar que no tienes miedo a expresar lo que quieres, no todos los trabajadores se atreven a hablar con su jefe apenas encuentran una situación injusta, eso habla muy bien de ti.

-Muchas gracias señor...

-Tagle. Pero puedes decirme Armando.

-Ok, Don Armando. - Por un momento recordé a "Betty la fea".

-Sin contar lo que vi detrás de ti cuando entraste, creo que serias el candidato perfecto para ser mi secretaria personal. Pero no veas a menos este puesto, no solo serás mi secretaria, prácticamente serás mi mano derecha, todos los contratos importantes que haremos en el futuro, también estarás tu supervisándolos. ¿Qué dices? Esta es tu oportunidad para ascender incluso mas de lo que habías esperado. - Su voz era firme y bien modulada, hablaba como un locutor de radio, pero algo no estaba bien con lo que había dicho.

-Perdón, ¿no querrá decir secretario? Además mi jefe dijo que el puesto es de asistente personal.

-Si, eso le dije. Pero el puesto de trabajo especifica un puesto de secretaria, ya lo escribimos en el contrato y no podemos cambiarlo. Aun así, sabiendo eso, ¿te gustaría aceptar este nuevo puesto? Si dices que no, solo volverás a tu antiguo cargo.

Lo pensé un momento, mire al señor Yáñez y el señor Tagle... es decir, a Armando que miraban expectantes mi respuesta. Esta era mi gran oportunidad para un puesto mucho mejor del que esperaba, estaría en todos los negocios importantes de esta empresa, al fin seria reconocido por mis esfuerzos y mi sueldo aumentaría un montón, lo que de verdad necesitaba por que me costaba llegar a fin de mes con el sueldo actual. Lo aceptare.

-Acepto este nuevo puesto que me ofrecen. Espero poder estar a la altura. - Dije cortésmente estrechando la mano de Armando.

-¡Excelente! Comienzas el lunes a primera hora en el piso 50, Marlene te estará esperando para inducirte ese día, ella se encarga de las nuevas contrataciones. Se te proporcionara un uniforme nuevo y lo que es mejor, no se te descontara del sueldo a fin de mes. Nos estamos viendo, Martínez.

Armando salió de la oficina sin despedirse del señor Yáñez, tenia un paso firme y seguro de si mismo. Se veía simpático... por ahora.

-¿Ahora que? ¿Debo volver al trabajo? -Pregunte inocentemente.

-No, solo termina cualquier cosa que tengas pendiente en tu escritorio y puedes retirarte. El gerente dijo que si aceptabas, podías irte temprano a tu casa.

-¡Bien! -Dije lanzando un puñetazo al aire, en celebración. - Ah, antes que me vaya, ¿conoce a la tal Marlene que me va a inducir?

-Mmm, si no me equivoco es linda, rubia, un poco mas baja que tú y a veces usa un moño en el pelo, no se nada mas, nunca le he hablado. - Dijo mi ex jefe volviendo a tomar el teléfono y empezando a teclear. -Ahora si me disculpas, tengo trabajo que hacer.

-No hay problema, ¡gracias ex jefe! - Dije feliz saliendo de su oficina.

¡Me sentía genial! Así como así, pase de una mala noticia a una noticia excelente. Tengo un nuevo y mejor trabajo, puedo irme temprano a mi casa y el lunes me induciría una chica linda.

Me moria de ganas de que fuera lunes.