Capitulo 1
Me había despertado como un fin de semana cualquiera.
Como siempre con alguien junto a mi, normalmente no en mi cama.
Lo más a menudo con lo que suelo despertar es con un chico pero cuando se está borracha nunca se sabe lo que se hace y cómo acaban las cosas.
Nunca me gusta llevar a mis ligues a mi casa ya que normalmente, salgo antes de que se despierte y no quiero que mi madre los vea.
Pero a veces les dejo el número de teléfono de manera que cuando despertaran lo tenga. Ya que si me había divertido y me había gustado le dejaba el numero y se lo ponía encima de la mesita de noche o en algún sitio donde después lo pudiese ver. En mis notitas siempre tenían un mensaje como :
“¿¿Nos vemos otro día ?? “
Y un emoji de corazón. Pocas veces lo hago, normalmente no me convence demasiado como para que lo vuelva a llamar.
Vuelo a casa sobre las 6 de la mañana, ya que pasado mañana tengo que volver al insti.
Con los tacones de 3 cm en la mano y el maquillaje corrido subo corriendo antes de que me vea. Mi vestido todo arrugado, por la forma que me lo quite, el moño deshecho y ahora llevaba el pelo suelto, mi melena que me caía por la espalda.
Subí corriendo los escalones y entré en mi habitación donde me esperaba mi cama llena de peluches de series y animes que me gustan. También algún que otro osito de peluche.
Se podría decir que la gente no me reconoce por ser, muy abierta más bien por ser bastante otaku y introvertida .
Pero la realidad es que nadie me conoce muy bien, solo ven la parte de mi que enseño en el instituto ya que no me gusta abrirme cuando no estoy ebria.
Mientras cojo la ropa y la pongo en el cesto que utilizó para la ropa para lavar. Me meto en la ducha ya que tengo todo el pelo muy pero muy enredado, por toda la noche tan intensa que he pasado. -Haber que quede claro no ha sido de las que, más mal he acabado por lo menos este no me dejaba la marca entera y grande de los chupetones.- Había habido alguno que me había dejado, completamente amoratada, como si me hubiesen pegado. El parecía un vampiro era como si me hubiesen querido chupado la sangre. Como el puñetero Drácula, tuve que ir con bufanda, toda una semana hasta que se me fueron los tremendos chupetones que tenía en el cuello.
Durante ese tiempo nadie sospechó nada ya que nunca se fijaban en mí la verdad es que hacía las cosas más fáciles, sacaba buenas notas y como no tenía con quien distraerme siempre aprobaba con matrícula de honor.
Cuando me acabo de duchar me puse mi sudadera de my Hero academy, una de mis series favoritas y un pantalón de pijama rosita de Jujutsu Kaisen que perfectamente iban a conjunto entre ellos. Me puse unos calentadores blancos, me recogí el pelo en una coleta y me estire en la cama.
Para poder intentar dormir un poco más, ya que casi no había dormido lo poco había sido, muy pero muy tarde. Me había cansado mucho pero, no había sido uno de los mejores pero le deje el numero por si acaso, ya que era guapo y de mi edad, tenia un buen cuerpo y asi que pense ¿porque no?.
Me puse el portátil en las piernas dobladas y me puse a ver anime.
Más tarde mi madre se despertó sobre las 9 y vino a mi habitación donde yo estaba despierta.
-¿A qué hora volviste?- Preguntó con un tono preocupado- Pues ... Sobre las 12 ¿Por?
-No, por nada solo por saber.- Dijo con una voz alegre. Mi madre está claro que no sabe nada de esto porque como se enterara, no iba a poder volver a salir en mi vida.
-¿Qué tal? … ¿Te lo pasaste bien ?- Me preguntó con una pregunta discreta, para que le acabara de decir cómo había ido la noche, no me molestaba que las hiciera, sabía que ella me quería mucho. Asique le respondí -Bueno, si … No estuvo mal- Le dije apartando la cara del portátil por un segundo.
-Me alegro de que salgas y no te quedes todo el día encerrada.-Entonces se levantó me dio un beso en la frente y se fue por la puerta, mi madre cree que salgo para ir a algún sitio, con gente “Como yo”, según ella. Pero como nunca me lo ha llegado a preguntar nunca he tenido que dar explicaciones y nunca ha llegado a desconfiar de mi.
Acabo de ver el capítulo y me levanto de la cama, pongo mi portátil a cargar y me pongo en el escritorio a estudiar, para que luego los exámenes no me vengan de sorpresa y a hacer deberes.
Pasan las horas y me pongo a leer un poco un libro,de el tipo que más me gusta es la comedia romántica. Me encantan las románticas, cualquiera que me conociera diría que no entiende por qué, pero la verdad es que siempre me han gustado los finales felices.
De repente escucho BZZ, BZZ.
Cojo el móvil y veo que es un número desconocido, no se quien es, no reconozco el número. Pero igualmente lo decido cojer.
Y una voz de chico se escucha desde el otro lado del teléfono. Su voz tiene el típico tono de recién levantado, como si se acaba de despertar, y recién me acaba de llamar.








