Dedicatoria
A todos aquellos que alguna vez pensaron que el amor es lo mismo que el sacrificio.
A las personas que tuvieron que cargar con el peso de silencios, culpas y expectativas que nunca quisieron.
Espero que, al leer estas páginas, recuerden que hay una forma diferente de vivir. Una forma en la que nadie tenga que renunciar a ser quien es para sentir que vale la pena. Una forma en la que el amor y la felicidad no tengan que costar tanto.
Ojalá estas palabras les hagan recordar que siempre hay una salida, que siempre hay una oportunidad para cambiar y para ser felices. Que siempre existe otra forma de vivir, una en la que el amor y la felicidad sean una realidad, y no solo un sueño lejano.








