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Eran las 16:23, el viento soplaba levemente y el aroma de las abundantes flores en el jardín podía percibirse aún con las ventanas cerradas, si, se estaba acercando una gran tormenta.
Un pequeño híbrido de gatito omega macho se encontraba acurrucado en el sofá ronroneando tiernamente con un hilo de saliva escurriendo de la comisura de su labio izquierdo y con las orejitas encima de sus cabellos color rosados cual pelatos de rosas y su colita encima de sus muslos.
El gatito omega se había cansado despues de un exhaustivo día limpiando la casa y luego jugando en el jardín en su forma de gato, que cuando menos se dió cuenta ya había caído dormido acostado en uno de los sofás de su linda sala.
Un gran trueno se escuchó provocando que las aves salieran volando despavoridas y asustadas de entre los árboles, a diferencia del pequeño chico, que despertó asustado y con las lágrimas escurriendo por sus mejillas, se transformo en un bello gatito blanco y corrió lo más rápido que pudo hacia su habitación lanzándose en la cama bajo las mantas y soltando un maullido lastimero, volvió a transformarse en su parte humana acurrucandose bajo las mantas tapando sus orejitas con sus 2 pequeñas y rechonchas manos, ya que los truenos se hacían cada vez más fuertes.
Luego de unos minutos siendo ahora las 16:54 empezaron a escucharse las primeras gotas de lluvia impactar contra los grandes ventanales de vidrio acompañados con aún más fuertes truenos y ahora también rayos, que provocaron que el hibrido soltase un chillido y empezara a temblar por el miedo que tenía.
Con las gotas de lluvia cayendo y el gatito asustado bajo las mantas en el segundo piso, en la planta baja un pelinegro cerraba la puerta y apurado dejaba su sombrilla empapada al igual que sus sucios zapatos en la alfombra para no ensuciar el piso blanco reluciente que yacía totalmente limpio, a pasos apresurados corrió escaleras arriba mientras sus negras orejas al igual que su cola hacían acto se aparición.
Al llegar abrió la puerta encontrándose con su pareja bajo las mantas temblando por el medio que sabía perfectamente le tenía a los truenos y las tormentas.
Caminó unos pasos quitandose el saco negro que traía puesto apresurandose a ir junto a su omega.
El pequeño híbrido al darse cuanta de la presencia de otra persona en la habitación, bajo la manta descubriendo tras ella sus dos hermosos ojos azules llenos de lágrimas, parpadeo levemente ya que su visión estaba borrosa.
Aclaro su vista y para ese entonces ya se encontraba apresado por unos fuertes brazos sintiendo unas grandes manos acariciar sus pequeñas orejitas de gato.
ㅡ¿K-Koo?ㅡ Susurró casi inaudible.
El contario separo su cuerpo de él y lo miro con sus enormes ojos negros sin dejar de acariciar su cabello y orejas.
ㅡHola gatito ㅡmurmuró justo cuando un gran trueno resonó en el exterior acompañado de un rayo.
ㅡ¡Kookie! ㅡSollozo el omega lanzándose a los brazos de su alfa que lo apretó contra si mientras subía a sentarse en la cama acomodando a su pareja en su regazo.
ㅡShh, ya gatito. Solo son truenos, ya estoy aquí. ㅡDijo en el oído del pelirosa tapado con las mantas mientras su alfa le dejaba suaves caricias en su cintura y muslos.
ㅡS-si alfaㅡ pronunció subiéndose más sobre el cuerpo contrario ronroneando en su cuello.
Jungkook sabía perfectamente que a su pequeño gatito le aterraban los truenos y tormentas, así que en el trabajo se apresuró a realizar todo de manera más rápida ya que podía ver desde su oficina como las nubes se tornaban grises y el cielo se oscurecía y para cuando terminó de trabajar ya se había echado a llover, así tardandose unos cuantos minutos más en salir del edificio.
Jimin estaba encima de su alfa, el temblor y el miedo como si se tratara de magia se había esfumando de él en cuanto su gato alfa llegó y lo acurruco en sus brazos.
El gatito omega había desarrollado cierto miedo hacia las tormentas cuando un día él siendo un pequeño gatito híbrido había salido a jugar con sus amigos al parque que estaba solo a una cuadra de su hogar. Había rogado mucho a su madre para que lo dejase salir a divertirse con sus amigos híbridos de distintas especies, pero cuando el sol cayó y a sus otros amiguitos sus papás fueron a buscarlos ya que se avecinaba una tormenta él tuvo que regresar a casa solo y hay fue cuando empezó a llover y los grandes truenos asustaron al pequeño haciendo que se transformara en su lado animal y se refugiara en una vieja caja de madera que por allí había, mientras fuera de su refugio se oían los truenos y rayos caer. No fue luego de que su padre salió a buscarlo que lo encontró ahí refugiado y ambos partieron a casa totalmente empapados y el omega llorando acurrucado en los brazos de su padre.
ㅡ¿Estas cómodo asi, gatito?ㅡ pregunto el mayor de los dos a lo que el omega solo soltó un "hmm" en afirmación mientras cerraba sus lindos ojitos.
ㅡRegresaste hoy tempranoㅡ Habló el pelirosa.
ㅡVi que afuera el cielo se estaba preparando para una gran tormenta así que me apresure en hacer todo el trabajo temprano para llegar a casa antes.
ㅡGracias alfa, te quieroㅡ pronuncio tímidamente el omega, a pesar de que llevaban casados por ya hace casi un año, el aún se sentía tímido junto a su pareja, ya que este era tan cariñoso, amable, consentidor y amoroso con él y que además su timidez era una de las cosas que su pareja más amaba de él.
ㅡ Y yo a ti pequeñoㅡ dijo dejando un beso en su cabecita. El contrario soltó una suave risita ante eso.
Sintiendose seguro y protegido en los fuertes brazos de su alfa, se propuso tomar una siesta y, acomodándose se aventuró al mundo de los sueños, olvidandose completamente de que afuera el cielo caía.
Fin