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βΒΏMe veo bien? βLe preguntΓ³ un joven que terminaba de vestirse a sus dos amigos.
βTe ves lin-
βTe ves ridΓcula βEl mayor de los tres interrumpiΓ³ lo que sea que la chica fuera a decirle a su amigo.
La mΓ‘s joven del grupo, sentada junto a Γ©l, alcanzΓ³ a darle un codazo, mirΓ‘ndolo de mala manera por hablarle asΓ a quien sabΓa que Γ©l consideraba su propia hermana.
βNo le hagas caso, te ves lindo βVolviΓ³ a decir la menor.
βLinda βcorrigiΓ³ el mayor sin cuidado de sus palabras, haciendo que la chica mayor bajara la cabeza.
βΒΏDe verdad? βSe mirΓ³ de arriba a bajo en el espejo mediano y sucio que habΓan escondido dentro del establoβ. ΒΏNo piensan que me veo raro?
Lindo... Esa palabra lo hizo sonreΓr un poco, a pesar de tener un cuerpo pequeΓ±o y delgado realmente se sentΓa feliz con su apariencia; pantalones, lo cuales eran mucho mΓ‘s cΓ³modos que todos los vestidos llamativos que era obligada a usar, una camisa blanca delgada, a pesar de que la misma se transparentara en su cuerpo, no se quejaba, es mΓ‘s, le gustaba lo bien que lucΓa su pecho plano bajo esa misma tela, tambiΓ©n la boina que tenΓa junto con la peluca que despuΓ©s de varios meses su casi hermana menor pudo terminar con su cabello. Se gustaba en ese momento, era como ver una parte de Γ©l que al fin estaba saliendo a la luz, una fantasΓa como lo era verse mΓ‘s masculino y salir a las calles como un hombre ya no parecΓa serlo tanto, se miraba desde todos los Γ‘ngulos posibles y seguΓa sonriendo, era verdad; se veΓa lindo.
βTe ves muy bien, apuesto βrepitiΓ³ la fΓ©mina provocando un ligero rubor en las mejillas de su amigo.
βA todo esto, ΒΏquΓ© planeas conseguir saliendo vestida asΓ?
βNo lo sΓ©, quiero salir, conocer o quizΓ‘ conseguir trabajo, estoy cansada de ser la hija menor y obediente de mi familia y al menos por unas cuantas horas olvidarme de ello βdijo en voz baja mientras seguΓa admirandose en el espejo, ignorando la mirada fΓΊrica de su amigo.
Por supuesto que omitiΓ³ la parte en la que odiaba verse femenina y lo que querΓa era salir a la calle siendo un Γ©l.
Claro que le encantaban los vestidos, la elegancia que transmite cada mujer que conoce, como Catherine, amaba la forma en la que se arreglaban en cabello, para Marianne, todo eso era precioso y amaba admirarlo. Pero no en ella. En ella lo odiaba, odiaba verse como una mujer y odiaba ver su pecho en el espejo y darse cuenta de que no parecΓa un hombre, y le daba miedo decir eso en voz alta incluso con sus amigos, le daba miedo que lo consideraran horrenda y asquerosa por pensar de esa manera.
βPara conseguir un trabajo no necesitas parecer un hombre, no es sencillo, incluso a mΓ me costΓ³ encontrar uno decente, Marianne, hay personas que se aprovechan de la vulnerabilidad de gente indefensa como tΓΊ, pueden engaΓ±arte y hacerte creer que te ayudarΓ‘n cuando en realidad tienen pensado hacerte pasar un infierno sΓ³lo para conseguir dinero.
βLo sΓ©, me lo has dicho miles de veces, sΓ© que tΓΊ sabes mΓ‘s de esto que yo, porque ΒΏquΓ© va a saber una chiquilla que naciΓ³ en una cuna llena de privilegios materiales? Pero, confΓo en mΓ y confΓo en que tendrΓ© la valentΓa para enfrentar a cualquiera que se quiera meter con Β‘Merritt Dankworth! βexclamΓ³, levantando su puΓ±o con una sonrisa, ganΓ‘ndose los aplausos de una joven que vestΓa un hermoso vestido y poseΓa una perfecta postura llena de elegancia y un golpe en el brazo por parte de su amigo de la infancia.
βΒΏQuΓ© clase de nombre es Merritt?
βEl nombre de un joven valiente.
βY el de un hombre que lucha por su felicidad βapoyΓ³ la menor, brindΓ‘ndole su confianza a su familia, porque, a pesar de no tener ningΓΊn tipo de lazo de sangre, los tres se consideraban su todo, su familia, sus hermanos y sus amores.
βΒΏTu tambiΓ©n, Catherine?
Sin decir nada mΓ‘s, Merritt Dankworth saliΓ³ del establo maloliente de su casa rumbo al pueblo que rara vez podΓa pisar solo, feliz, emocionado y vulnerable por lo que sea que le fuera a suceder en un mundo completamente diferente al que estaba acostumbrado.
Saliendo de un mundo lleno de clase, quizΓ‘ respeto, etiquetas y riqueza, entraba a uno nuevo del cual sabΓa, gracias a su amigo, Archie, que no era nada como alguna vez lo idealizΓ³, era mΓ‘s bien lo opuesto, inseguridad, necesidad, engaΓ±os, alcoholismo, violencia y marginaciΓ³n. No le importaba, estaba seguro de poder vivir como alguien que pertenecΓa a ese mundo; como un hombre.
Archie, por otro lado, se debatΓa entre dejar ir a su mejor amiga o seguirla para asegurarse de que no cometiera alguna tonterΓa, su pie golpeaba constantemente con el suelo lleno de paja mientras arrugaba la tela de por sΓ maltratada de su ropa.
Catherine se diΓ³ cuenta de esto y lo tranquilizΓ³ al darle la mano y entrelazarla con la suya.
βSΓ© que estΓ‘s nervioso, yo tambiΓ©n lo estoy, pero debemos de confiar en Marianne...ΒΏo Merritt?
βEsa tonta no conoce a la gente, no sabe lo que podrΓan hacerle con sΓ³lo ver su apariencia, las asquerosidades que les obligan a hacer a jΓ³venes como ella con los hombres, ella no-
βΓl no es tonto, le has enseΓ±ado como defenderse, sabes que no le tiene miedo a nada y si tiene que golpear a alguien, lo harΓ‘.
Catherine tambiΓ©n estaba asustada por su amiga, si la descubrΓan no querΓa ni pensar en lo que le harΓan, pero no podΓa encerrarse en una burbuja de preocupaciΓ³n cuando podrΓa estar feliz por ella. ApretΓ³ la mano de Archie con la propia, ganΓ‘ndose un beso en la misma por parte del contrario, quien tambiΓ©n le sonriΓ³.
βTal vez tengas razΓ³n.
Y con un impulso invisible, el hombre dejΓ³ un casto beso en los labios de la fΓ©mina.
βSiempre la tengo βrespondiΓ³ ella.








