Dangerous Promise ◌ ChanBaek ♞

Summary

Al principio tan solo eran unos pequeños niños haciendo promesas comprometedoras, pero lo que no sabían es que pequeñas palabras podrían causar grandes problemas exóticos. Chanyeol era conocido por ser uno de los jefes en la mafia que sostenía al gobierno corrupto de Seúl, para el hombre era tan sencillo ordenar al presidente a qué abriera una frontera para dejar pasar su carga con tranquilidad; sencillo cual especia cayendo en un plato de sopa hasta disolverse. Aunque todo eso cambio cuando llegó un nuevo recluta entrenado en la estación de la policía estadounidense. Pero Chanyeol no ponía sus ojos en cualquier ser, puesto a qué nadie podía ser tan cualitativo como su precioso Byun Baekhyun; como para hacerle desviar su vista. Él quería egoístamente al bajito chico que una vez en su infancia fue su mejor amigo, el mismo con el que hicieron una promesa, y también al chico que había estado buscando por tierra y mar hasta dar con él. Pero.. ¿Qué sucederá cuando se de cuenta que su mejor amigo y amor platónico de la infancia, regresó a Corea solo para casarse con el jodido policía que trabajaba en un caso para llevarle tras las rejas? Chanyeol no es ningún hombre que respeta lo ajeno, y mucho menos le importaría el compromiso policial, puesto a qué pensaba reclamar a Baekhyun como suyo, suyo como siempre había sido.

Status
Ongoing
Chapters
26
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prólogo.


14 /Junio/ Año presente a las 6:27 PM

Un par de niños corrían juntos, alegremente mientras perseguían el balón de charol blanco con pentágonos de color negro sobre todo su cuerpo. Era brillante y redondo al compactar contra el verde césped.

Uno carecía de estatura baja, cabellos dorados cual miel brotando de panales naturales, la nariz pequeña como si de un botoncito se tratara, poseía unos delgados labios color rosa junto a una perfecta piel blanca y tersa que asimilaba ser la de un muñeco de porcelana; este correspondía al hermoso nombre “Byun Baekhyun”.

El otro niño era un poco más alto que el contrario, su cabello color azabache como la noche oscura tras ser puesta la luna entre ese negro manto celestial, una nariz delgada y pequeña, su sonrisa grande y bonita que perfilaba los dientes completos en un carácter un poco contagioso al verla, pues era brillante y reluciente; su nombre era “Park Chanyeol”.

Los dos pequeños habían crecido como un par de hermanos, aun si ellos no pertenecían a la misma madre era casi inseparables. La madre de Baekhyun y la de Chanyeol habían sido amigas por largos años, por ende sus hijos compartían ese lazo de amistad tan único y especial. Y a la corta edad de los pequeños, tales madres continuaban con aquella unión familiar.

—¡Cuando sea grande espero casarme con alguien que me compre muchos regalos!—exclamó el pequeño infante de cabellos rubios.

Ambos menores observaban las esponjosas nubes que se esparcían sobre la gran extensión celeste. La hierba fresca abrazaba sus pequeños cuerpos que descansaban plácidamente sobre esta, luego de haber trabajado en demasía al gastar sus energías persiguiendo un balón. Pero gracias al lindo clima tranquilo y pacífico, sus respiraciones podían acompasar contra las relajadas corrientes de viento que les atravesaba el rostro en drásticos momentos.

Chanyeol escuchaba atentamente las palabras que el ajeno decía, hasta que una pregunta surgió por parte de este y tuvo que comentar su opinión.

—¿Y tú qué harás en el futuro Channie?—habló de nuevo Baekhyun, utilizando ese jocoso apodo de cariño que le había puesto a su mejor amigo en un tiempo atrás.

—Mnm, yo conseguiré mucho dinero para poder regalarle todos los juguetes más bonitos a Baekhyunnie.—contestó con inocencia el crío.

Baekhyun se giró un poco para encarar al niño contrario, estirándose su cuerpo sobre la hierba a un punto en que se dio por completo la vuelta y pudo verle desde su posición, con los codos sosteniendo su peso de forma equivalente en el suelo, y con las mejillas aplastadas contra sus pequeñas y finas manos.—¡Sii, siempre viviremos juntos y comeremos mucho helado cuando nosotros queramos!—su rostro se iluminó ante la tonta idea infantil.

—Baekhyunnie, hagamos una promesa.—propuso el contrario, obteniendo un asentimiento vocal por parte del otro niño.

—Cuando seamos grandes, nos volveremos a encontrar.—dijo de nuevo el niño que era más alto.

—¡Sii, y cuando nos encontremos en el futuro, viviremos juntos y tendremos un cachorro!—sonrió dulcemente, mostrando una característica sonrisa cuadrada pero bonita ante los ojos de su madre.

Juntaron sus dedos meñiques en una promesa eterna, uniendo un lazo imaginario que jamás se romperá. Cual equivalente a una cadena de metal indestructible ante los sentimientos y verdades en el transcurso del tiempo.




″Una promesa con un destino muy comprometedor’, que sin imaginar los había atado por cuenta propia de una forma.. exótica y candente”.