Querido Otoño | Primer Libro

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Summary

Dicen que otoño es la época donde el amor surge de manera repentina, mientras las hojas secas de un árbol caen. Mi vida como una dama nunca había sido pacífica, entre las enseñanzas de mi institutriz, la señora Hamilton y la vida cotidiana de una estudiante universitaria en una familia acaudalada, no me quedaba mucho por desear. Pero, de hecho, sí había algo que podía desear, algo que aún mantenía encendido en mi corazón, el amor. Un amor tan cálido, como el toque de otoño en mi rostro, como los bailes entre las pareja, quería un amor real, un amor presente y no ausente, quería poder sentir unos brazos a mi alrededor, quería poder reír tontamente por alguien, quería ver las mariposas que tanto decían los enamorados que veían, quería eso para mí. Querido otoño, ese es mi deseo. No estaba segura de que sucedería esta temporada de otoño, pero volver a Winchester con mi familia, con mi querida tía Celia y mis primas adoradas, junto a Ashley, poder compartir con ellas, era la definición de mi libertad. Winchester en otoño, era lo único que esperaba encontrar, Winchester en mi corazón junto a la familia Brown, junto a la casa Brown, junto a quienes amaba. 💌 Información Adicional: ✔️ Escrito totalmente por Alexa Collins ✔️ Estado: En Proceso ✔️Portada hecha por Alexa Collins ✔️Publicada en: 2022

Status
Complete
Chapters
33
Rating
4.3 3 reviews
Age Rating
16+

Prefacio

No hay mejor momento que el otoño para empezar a olvidar las cosas que nos molestan. Dejar que se suelten de nosotros como las hojas secas, pensar en volver a bailar, disfrutar de cada momento de sol, que todavía calienta, calentar el cuerpo y el espíritu con sus rayos, antes de que se vaya a dormir y se convierta en una bombilla debil en el cielo

- Paulo Coelho


La temporada de Otoño ocurre cada estación de otoño, entre los meses de septiembre, octubre y noviembre. Los griegos aluden que el otoño se creó luego del acuerdo entre Hades y Zeus, por la pequeña diosa Perséfone.

La joven Kore pasea por el campo con algunas ninfas. Recogen flores cuando de una grieta surge Hades, su desconsiderado tío (hermano de su padre Zeus). Hades la lleva a la fuerza consigo bajo tierra. La hará su esposa y reina de los muertos. Hécate, la oscura hechicera, da la alerta a Deméter, madre de Kore, que amenaza con dejar la tierra estéril para siempre si su hija no vuelve sana y salva.

Abandona desolada el Olimpo, busca a su hija y, en su camino desesperado, todo se agosta: la tierra deja de dar vida. Zeus, asustado, pide a Hermes, el mensajero divino, que disuade al tenebroso Hades: si no aplaca a la enfurecida Deméter, la falta de alimento puede acabar en la extinción de los humanos. ¿Quién, entonces, venerará a los Olímpicos? Hades acepta con la astuta imposición de un ayuno: Kore volverá a la luz, pero debe abstenerse de comer durante su estancia en el reino subterráneo.

El tenebroso Hades notifica a Kore que puede regresar con su madre, a vivir bajo el sol. Inapetente hasta entonces por la angustia, la joven, exultante tras la buena nueva, acepta, agradecida, cuatro jugosos granos de una granada que Hades le ofrece. El trato queda así invalidado y se reinicia el ciclo de congojas.

Media Zeus de nuevo y Hades negocia otro acuerdo con Deméter: Kore pasará un tercio del año -hay quien asegura que la mitad- en el inframundo y el resto con su madre, velando por la Tierra. Kore luminosa será, según los meses, Perséfone tenebrosa, diosa de los muertos. Deméter, mientras su hija esté con ella, restaura la fertilidad; cuando regrese al inframundo, volvera la tierra a ser fria y esteril.

Según los griegos, el frío de la época de Otoño y la caída de las hojas es porque Kore, la diosa Perséfone no está con su madre, sino con Hades, en el temible Inframundo.

Pero durante este tiempo, Winchester se viste de gala y presenta su tan aclamada temporada de Otoño, donde los jóvenes buscan el amor, donde las damitas entran a la sociedad, donde yo podía ser solo yo.

Junto a la familia de la tía Celia y en la casa Brown, sentía que el tiempo se detenía, de pronto el peso de mi vida se iba y volvía a mi calma, en Winchester. Amaba los bailes, amaba ver como las parejas se movían en un solo son, amaba los rostros iluminados de las mujeres, la caballerosidad y el cortejo de los hombres, podía ver el destello del amor en los bailes, pero no había sido afortunada de tenerlo, pero lo esperaba con tanto fulgor que a veces me parecía una mera fantasía.

Aún así, querido otoño, te sigo esperando con ansias.

Otoño donde las pequeñas de quince años visten sus mejores vestidos de la época de mil ochocientos ochenta y portaban tiaras plateadas demostrando su nobleza y virtud. Las mujeres que ya habían pasado la edad de quince y habían sido expuestas anteriormente por sus padres a la sociedad, no deberían portar tiaras, sino plumas blancas que simbolizaban su delicadeza, pero también su esperanza en el amor, muy pocas damas lograrían encontrar una pareja a los quince años, pero las que tienen la dicha de encontrar a alguien en su corta edad, eran sencillamente felices y serían el tema de conversación en todo el pueblo de Winchester.

Durante la época de Otoño, hubo muchos matrimonios, tantos como sucesos posibles. Las pequeñas de quince años se prometían a su amado y si era tan fuerte el amor, las familias arreglaban un acuerdo de matrimonio que los llevaría hasta los dieciocho donde ambas familias arreglarían todo para la boda, que por supuesto debería ser en Otoño.

Amaba el amor y como expresaban el amor, si el amor fuera algo figurado, era capaz de verlo como el otoño, muchos dicen que Febrero era el mes del amor, pero para mí era Otoño, los meses de Otoño, mi querido Otoño.