Capítulo Único
Park Jimin se había mudado hace unos meses a la casa que sus padres le habían regalado por haber culminado su carrera de psicología con honores.
Llevar una vida tranquila a sus 24 años no era tarea fácil e incluso a veces se amanecía estudiando para realizar sus prácticas en una universidad cercana a su nuevo hogar. Pero gracias a su vecino desconsiderado que siempre realizaba fiestas los fines de semana e invitaba chicas a su casa, Jimin no podía estudiar agusto, y eso le enfadaba demasiado.
Era viernes por la noche y nuevamente los ruidos del parlante, que provenían de la casa de al lado lo volvian a molestar. Así que como siempre, tuvo que salir e ir a tocarle la puerta para pedirle que le bajara el volumen.
—¡Vecino! Que sorpresa nuevamente por aquí.
Y ahí estaba Jeon Jungkook, recostado en la puerta con Jimin frente a él.
—¿Puedes bajar el volumen a la música? Intento estudiar—decía molesto con los brazos cruzados.
A Jungkook le parecía lindo ver al joven enojado.
—¿Mejor no quieres pasar? O tal vez darme un beso?—señalaba sus labios.
Jimin rodó los ojos, este chico de tan solo 27 años le parecía tan descarado, pero atractivo, pues su cabello largo y rubio era llamativo, tenía un rostro peculiar, ojos saltones, labios un tanto delgados, con un cuerpo muy bien definido y tonificado , y no era para menos, ya que Jungkook ejercitaba todos los días afuera de su casa en su jardín, algo que era inevitable no mirar cada que Jimin salía a su balcón a leer. Pero sus tatuajes no pasaban desapercibidos, el joven tenía tatuado todo el brazo izquierdo, "Muy sexy" pensaba Jimin. Pero por más atractivo que le pareciera, pensar en chicos no era lo que Jimin tenía en mente, estaba tan enfocado en terminar sus prácticas, que salir con alguien no estaba en sus planes, al menos no por el momento.
—¡Já! ¡Ya quisieras Jeon! Te mueres porque te de un beso—se acercó hacia Jungkook quedando cerca a su rostro para coquetear cínicamente con él, dándole de su propia medicina—Pero lástima, no salgo con chicos como tú.
—¡Deberías! Verás que puedo darte la mejor diversión de tu vida—dijo susurrándole cerca a su boca, y Jimin no pudo evitar mirar sus labios, creando una ligera tensión entre ellos—Así dejarías de ser tan aguafiestas.
De inmediato Jimin se apartó.
—Sólo promete que le bajarás un poco el volumen a la música, no me hagas llamar a la patrulla.
Dicho eso Jimin se volteó, y caminó directo a su casa.
—¡Ufff! que lindo trasero—dijo Jungkook en voz baja, observando los redondos y tonificados glúteos de Jimin.
El rubio tenía una cierta debilidad por su vecino, le gustaba lo sexy que se veía cuando estaba molesto, su cabello naranja, su rostro tan fino y delicado, sus labios voluptuosos y carnosos que le provocaban a Jungkook una ganas de besarlo y morderlo. Y ese cuerpo delgado pero tonificado, digno de un chico sexy. Realmente tenía a Jeon babeando por él. Y aunque Jimin se negaba en aceptar los coqueteos que Jungkook le mandaba a veces, sabía que algún día terminaría aceptando que también se muere por él.
Jimin volvió a su habitación, se recostó en su cama y volvió a leer sus ensayos, efectivamente Jungkook había hecho caso y le había bajado el volumen a la música. Así que aprovechó para terminar de estudiar.
A la mañana siguiente, Jimin alistó sus cosas lo más rápido posible, estaba tarde, se había quedado dormido, y aunque era sábado tenía que haberse levantado más temprano para ir a la conferencia que había organizado la universidad para los nuevos jóvenes ingresantes de la carrera de psicología, y obviamente Jimin estaba a cargo de eso, y ahora podía perderlo si no llegaba a tiempo, tan solo tenía 15 minutos para llegar, no podía arriesgarse a perder ese puesto, realmente le había costado conseguir realizar sus prácticas en una universidad de alto rango.
Cuando salió, se topó con su vecino de al lado, quién como todas las mañanas estaba ejercitando sin polo en el jardín de su casa, lo vio a través de la cerca y este comenzó a molestarlo nuevamente.
—¿VISTE QUE NO SOY MALA PERSONA? AL FINAL LE BAJÉ EL VOLUMEN COMO LO PEDISTE.
le gritaba desde el jardín, Jimin sólo rodó los ojos fastidiado, no tenía tiempo para ponerse a conversar, y aunque lo había visto de reojo, y le había gustado ver su cuerpo sudoso y ejercitado, no podía desconcentrarse, así que tomó un taxi y se marchó del lugar ignorando totalmente a Jungkook.
—Se hace el que no me escucha, pero bien que lo hace—refutó Jungkook, ladeando su cabeza, y esbozando una sonrisa mientras hacía planchas.
Cuando llegó la noche, Jimin lo único que quería era tumbarse en su cama a descansar, realmente estaba exhausto, y aunque en la mañana había logrado llegar a tiempo a la conferencia, estar todo el día hasta la noche ahí, había terminado por acabar con sus energías. Así que tomó una ducha, luego se puso ropa cómoda, preparó un café y se dirigió a su balcón, para sentarse a leer un libro al aire libre.
—Por fin es sábado, estoy en casa, hay silencio, la noche está bonita—decía mirando el cielo— y lo mejor es que mañana es domingo y no tendré que hacer nada—le dió un sorbo a su café, y luego continuó leyendo .
Minutos después, su lectura fue interrumpida cuando unas risas provenían del otro lado, Jimin dejó su café y su libro en la mesita que tenía al costado suyo, y se asomó apoyándose en su balcón, para darse cuenta que la dueña de aquella risa escandalosa era de la misma chica con la que había visto a Jungkook hace unos días en una cafetería.
—¿Otra vez ella?
Jimin podía observar que Jungkook y esa mujer reían cómodamente, mientras este con una mano tenía las llaves tratando de abrir la puerta y con la otra mano sostenía la cintura de la chica, parecía que estaban mareados o que llegaban de alguna fiesta, a Jimin no le sorprendía, pues su vecino llevaba una vida de soltero codiciado, era un chico muy liberal, así que eso estaba claro, era totalmente normal verlo así.
Jungkook le dió unos cuantos besos en el cuello, y luego la besó, entrando a su casa y cerrando la puerta con brusquedad.
—¡Pff~! ¿Pero que le ve a esa chica? Ni siquiera es tan bonita, mejor estoy yo—bufó Jimin en voz bajita, sorprendiéndose de lo que acababa de decir.
No podía creer que él había dicho eso, no le interesaba Jungkook ¿O Si?
Salió de su balcón y se dirigió a su cama, pensó que mejor sería irse a dormir, y dejar de pensar o decir estupideces.
Se acomodó, apagó la lámpara que tenía en su mesita de noche, y dejó que la luz que provenía de su balcón alumbrara un poco su habitación. Cerró los ojos, pero los sonidos volvieron a incomodarlo, esta vez no era la música, eran...
—¿Gemidos?—se preguntaba Jimin así mismo.
La habitación de Jungkook quedaba exactamente al costado de la suya, Jimin tenía claro que esa noche no iba a poder dormir tranquilo.
—¡Mierda! ¿Cómo se supone que dormiré ahora? Si no era la música, eran los gemidos ¡Mierda! —maldecía Jimin entre dientes.
Los sonidos empezaron a intensificarse, y la voz ronca de Jungkook diciéndole cosas sucias a la joven, hicieron que Jimin sintiera unas pequeñas vibraciones en el cuerpo ¿Por qué tenía que escucharse todo? Pensaba Jimin, y ¿Por qué se escuchaba tan dulce y excitante esos gemidos? A Jimin parecía gustarle, porque comenzaba a sentirse algo sofocado por los deseos que empezaban a crecer en su cuerpo, pero sobre todo en su zona baja, poniéndose algo duro.
—¡Diablos! Esa voz Jeon...esos gemidos tuyos, no sigas que me estás volviendo loco— decía Jimin en susurros, llevando una mano a su entrepierna, y tomando su falo para empezar a masturbarlo.
Jimin cerró los ojos, y empezó a imaginar que Jungkook estaba justo ahí, encima suyo, tocándolo, besándolo, entonces empezó a intensificar el movimiento de su mano, para masturbarse más rápido, empezó a imaginar que le decía cosas sucias, al ritmo de los gemidos que provenían del otro lado. Jimin realmente había perdido la cordura, jamás creyó estar tocándose mientras escuchaba aquellos sonidos sensuales que su vecino emitía durante el sexo
¿Y es que a que límite había llegado? Ese hombre realmente le hacía perder la cabeza y dejaba a flote sus más grandes y sucios deseos, aunque a veces lo ignorara, Park no podía negar que Jungkook era realmente ardiente y excitante, pero por más que este siempre le coqueteara, Jimin no lo aceptaba , ni le seguía el juego, Jungkook era totalmente diferente a él, no podía involucrarse con alguien así, menos ahora que estaba más enfocado que nunca en sus prácticas profesionales, y una relación con alguien como Jungkook, y con la vida fiestera que él lleva , sería un estorbo, o al menos eso pensaba.
Su orgasmo llegó al mismo momento en que los sonidos provenientes pararon, Jimin había disfrutado del show, y por primera vez se había masturbado pensando en Jungkook. Hasta ese punto había llegado.
Al día siguiente, Jimin quién creía que iba a hacer un domingo relajante y sin nada que hacer, terminó por recibir una llamada de su hermano quién había invitado a toda la familia para un almuerzo por su compromiso, así que Jimin no tuvo de otra que asistir . Se vistió casual pero elegante, usó un polo gris en color pastel, con una casaca blanca de franjas azules y rojas muy a su estilo, un jean oscuro, y unas zapatillas vans en color blanco, combinando su outfit. Tomó su bolso plomo y salió de su casa.
En la puerta principal, se topó con Jungkook, quién estaba regando las plantas de su jardín. Jimin se acercó hasta él.
—OYE TÚ!—dijo apuntándole con el dedo y Jungkook se giró a mirarlo—Por tu culpa y por los malditos sonidos que provenían de tu habitación, no pude dormir bien anoche.
¡Mentira! claro que pudo dormir bien, pero obviamente que buscaba una excusa para acercarse, así Jimin lo negara, se notaba que deseaba estar con él.
Jungkook apagó la regadera, y se acercó quedando frente a frente a Jimin.
—¿En serio no pudiste dormir? A mí me parecía que estabas feliz, lo digo por los gemidos que también se escuchaban desde tu cuarto—arqueó una sonrisa pícara en su rostro—Y vaya que dulces gemidos emites ¡Eh!
Las manos de Jimin comenzaron a sudar por lo nervioso que empezaba a ponerse ¿Será cierto que Jungkook logró escuchar como gemía mientras se tocaba pensando en él? Realmente esperaba que no pensara eso
—¿O caso...estuviste con alguien?
—Eso a tí no te interesa, estás alucinando, bebé—le dijo “bebé” y esa palabra encendió a Jungkook, quién tomó de la cintura a Jimin para pegarlo a él.
—¿Vas a seguir negando que te gusto? ¿Por qué no aceptas de una vez que te mueres por mí tanto como yo por tí y entras un rato a mi casa?—preguntaba acariciando suavemente con sus dedos el abdomen de Jimin, haciendo que la piel de este se erizara— El que debería estar gimiendo en mi cama, podrías ser tú, pero le temes al éxito, nene.
—¿Que le temo al éxito dices?—Jimin esbozó una sonrisa — Soy mucho mejor de lo que tú crees.
—¿Así? Ver para creer—dijo susurrando cerca a los labios de Jimin—Jamás te atreverías a mostrarme ese lado tuyo, ni siquiera eres capaz de darme un beso y eso que me tienes a centímetros de tu boca, eres un aguafiestas.
Jimin se apartó, la tensión empezaba a sofocarlo, no quería caer ante sus provocaciones, así que sin nada más que decir se dió media vuelta para lograr irse, pero fue detenido por la voz de Jungkook.
—¿LO VES? ¡LE TEMES AL ÉXITO! NI SIQUIERA PUEDES DIVERTIRTE—gritó Jeon, a lo que Jimin se giró y caminó decidido de regreso hacia él, y con brusquedad y anhelo, lo tomó del polo y lo jaló contra él para estamparle un beso que dejó a Jungkook sorprendido pero aliviado.
Jeon lo besó con deseo, introduciendo su lengua y chupando sus labios pomposos y suaves, bajando una mano hasta el trasero de Jimin para apretarlo, pero segundos después Jimin se apartó.
—Espero lo hayas disfrutado, porque no volverá a pasar.—le dijo dándole pequeñas palmadas en su pecho dándole consuelo, luego se volteó y detuvo un taxi, y antes de entrar arqueó una sonrisa en su rostro en victoria por haber logrado seducir a Jungkook, pero sobre todo por haber cumplido la fantasía de probar los labios de su vecino el Dios griego. Entró al auto y se marchó del lugar.
Jungkook se quedó sumamente frío, y estático, relamiendo sus labios, por el beso que su sexy vecino le acababa de dar ¡Bingo! Había logrado conseguir que lo besara y ese era un paso muy grande, después de toda la tensión e indirectas que se lanzaban durante tanto meses. Después de pensarlo tanto, volvió a la realidad y retomando sus quehaceres.
Esa misma noche, Jimin había llegado algo cansado. Lo que era el almuerzo, había terminado por ser una celebración, y todos habían decidido quedarse hasta la noche, y aunque Jimin quiso regresar temprano, su hermano le pidió que se quedara un rato más, así que estuvo en la reunión unas cuantas horas, pero cuando ya se sentía cansado, y con algo de sueño decidió irse, mucho más porque al día siguiente era lunes y tenía que volver a realizar sus prácticas en la universidad.
Llegó a su casa, tiró todo en su sofá, y se dirigió hasta su cocina por un poco de agua helada. Mientras bebía agusto, el sonido del parlante retumbaba las paredes de su casa, nuevamente la música empezó a sonar. Jimin estaba molesto, sabía de dónde provenían esos ruidos, el único culpable era Jungkook.
—¿Otra vez está haciendo fiesta? ¿A caso no entiende?—murmuraba furioso.
Así que dejó su bebida en la encimera de su cocina y salió desconcertado del lugar. Caminó decidido y echando humos hacia la casa de al lado. Tocó la puerta desesperado, y segundos después fue abierta.
—¿Qué se te ofrece vecino?—preguntaba un coqueto Jungkook recostado en la puerta, con su hermoso cabello rubio mojado, y su abdomen descubierto, con sólo una toalla que cubría la zona baja de su cuerpo, Jimin lo miró sorprendido y tragó saliva ¡Mierda sus deseos empezaban a llegar a él!
—¡Primero vístete!—decía esquivando la mirada y tapándose los oídos por la fuerte bulla de la música que provenía de adentro.
—Lo siento, no te escucho ¿Qué dijiste?—preguntaba Jungkook burlándose.
—PUES SI LE BAJARAS EL VOLUMEN AL PARLANTE PODRÍAS ESCUCHAR SIN NINGÚN PROBLEMA! ¡ADEMÁS...¿POR QUÉ HACES FIESTA ESTANDO DESNUDO?—el rubio empezó a reír, le encantaba molestarlo.
—¡PUES SI TANTO TE MOLESTA LA BULLA, ENTRA Y BÁJALE TÚ!—decía con picardía— YO NO VOY HACERLO, ME DA PEREZA ¡YA TE DIJE SI QUIERES HAZLO TÚ!—se apartó dejándole la entrada libre a Jimin para que ingresara, este lo miró furioso, y se adentró en la casa.
Pero cuando estuvo dentro se dió cuenta que no había nadie, quedó sorprendido, el sonido de la música retumbaba sus oídos, se acercó hasta el parlante que estaba en toda la sala y le bajó un poco el volumen.
🎶 Earned it - The Weeknd
sonaba bajito en el fondo.
¡Vaya canción en el momento inesperado!
—No pues si vas a bajarle el volumen así, mejor apágalo ¿No? —comentó Jungkook sarcásticamente, y cerrando la puerta.
—Pensé que estabas nuevamente en una fiesta. Pero aquí no hay nadie.
—¿A caso no puedo escuchar música a todo volumen estando solo?—jungkook empezó a acercarse, poco a poco—¿A caso no te gusta la música que escucho?—siguió acercándose lentamente a Jimin, y este parecía intimidado, su cuerpo comenzaba a estremecerse por dentro, tenía a su vecino justo al frente, y con sólo una toalla que cubría la mitad de su cuerpo, Jimin retrocedía al ritmo en que Jungkook caminaba hacia él, hasta que cayó en el sofá, y el rubio aprovechó para subirse encima de él, acorralando su pequeño cuerpo.
—Y-Yo...Y-Ya...D-Debo irme...—comentó nervioso, a lo que Jungkook se acercó más a su rostro para quedar a centímetros de sus labios, y le susurró.
—¿Yo te gusto?—los ojos de Jimin se abrieron en asombro, y luego bajó la mirada hacia la zona baja de Jungkook, aún seguía algo intimidado por tenerlo encima suyo y con toalla.
El rubio se dio cuenta de que Park, estaba mirándole el lugar prohibido.
—¿Tienes curiosidad por saber lo grande que es?—Jimin tragó saliva y Jungkook esbozó una sonrisa pícara y alzó una ceja para coquetearle.
«Pero que descarado» pensó Jimin.
—¿Pero qué dices? Aish ¡Apártate! ya me voy —lo empujó para quitarlo de encima, pero Jungkook lo tomó de los brazos y lo volvió acorralar, robándole un beso a Jimin, este se sorprendió por la acción repentina, pero sin oponerse se dejó llevar.
Jungkook comenzó a quitarle la casaca, y la lanzó al piso, luego le quitó el polo, dejando el pecho de Jimin al descubierto. Comenzó a otorgarle besos apasionados en el cuello, bajando luego para chupar una de sus tetillas, haciendo que Jimin soltara un pequeño gemido. Luego siguió bajando, besó y mordió su abdomen, le quitó el pantalón, dejándolo únicamente en bóxer, repartió besos por su entrepierna, mientras que Jimin lo tomó del cabello y se retorcía en el sofá, de tanta excitación que sintió ante los cálidos labios del rubio. Jungkook lo miró a los ojos y pudo notar el rostro jadeante de Jimin, quién tenía sus ojos cerrados extasiados y su boquita abierta, con ganas de ser devorada.
Jungkook subió nuevamente hasta su boca para tomarla y chuparla a su antojo, mordía su labio inferior, y luego introdujo su lengua, realmente estaba comiendo la boca de Park.
Jimin deslizaba sus manos por toda la espalda sudosa de Jungkook, y luego la llevaba hasta la toalla que aún tenía en el cuerpo para quitársela y dejar libre a su amiguito. El rubio miró a Jimin quién estaba sorprendido ante el tamaño de su miembro, y ladeó la cabeza esbozando una sonrisa coqueta.
—Si que tenías ganas de conocerlo—dijo apartándose un segundo, Jimin lo rodeó por el cuello y lo acercó nuevamente a él.
—¡Cállate! Y hazme tuyo, que me estoy muriendo por sentirte. Llevo tiempo queriendo esto contigo.
—¡Vaya señorito! Fuertes declaraciones, pensé que no querías nada conmigo.
—¿Vas a follarme o mejor me voy?
—¿Eso quieres? ¿No te arrepentirás luego?
—¡Carajo, sólo fóllame!
Jungkook entendió perfectamente, cuando se lo pidió, era su momento y no iba a desaprovecharlo.
Rápidamente bajó el bóxer de Jimin, quedando ambos por fin extremadamente desnudos.
Jungkook Comenzó a introducir un dedo en la cavidad de Jimin, haciéndolo jadear un poco, luego con el mismo líquido que salía del miembro de Jimin, lo lubricó introduciendo otro dedo y comenzó a hacer círculos por dentro para extender la zona, cuando lo tenía listo y preparado, optó por buscar un preservativo que tenía en el estante donde iba su televisor, y se lo colocó. Luego sin más preámbulos se introdujo dentro de Jimin y comenzó a moverse lentamente, haciendo que el ambiente sea demasiado caliente.
Park se sintió excitado, la noche anterior estaba masturbándose por los dulces gemidos que provenían del cuarto de Jungkook, y hoy estaba en su sofá, debajo de su cuerpo y siendo penetrado. Era todo lo que quería y necesitaba, las ganas que se tienen desde hace un tiempo estaban en el olvido, porque se tenían uno al otro disfrutando del placer.
Jungkook tomó a Jimin de la cintura, y lo cargó para sentarlo de espaldas encima de él. Ahora era Park quién tenía el poder. Comenzó a brincar, rebotando sus glúteos con el miembro de Jungkook.
—Mmg~ ¡Mierda, que rico!—decía Jungkook entre gemidos.
—¿Te gusta cariño? ¿Sigues pensando que le temo al éxito?—Jungkook lo tomó suavemente del cabello y lo atrajo hasta él, empezó a besar su cuello, mientras ambos seguían moviéndose intensamente.
—Lo que yo creo ahora es que te mueves muy bien, eres demasiado sexy—seguía repartiendo pequeños besos en su cuello —y me vuelves loco, quiero hacerte mío como nadie jamás te lo ha hecho.
Jungkook lo soltó y se levantó, cargando a Jimin para ponerlo contra la pared, y de espaldas comenzó a penetrarlo de forma salvaje, el contrario gemía y se masturbaba al ritmo de las estocadas de Jungkook.
—Aah~ mgg~ ¡No pares kook! —suplicaba Jimin con voz jadeante.
—Uhmm~ Me encantan tus gemidos, tienes una voz tan dulce ¿Lo sabías?
—Los tuyos no se quedan atrás, podría venirme con sólo escucharte.
« literal lo hice anoche » pensó Jimin.
Parecían estar sumergidos en ellos mismos, nada a su alrededor existía, sólo ellos dos. Jungkook lo estaba follando duro, sus embestidas eran rápidas, definitivamente estaban envueltos de placer, el sublime y la lujuria.
Poco después, Jimin terminó por alcanzar su orgasmo y expulsar todo su flamante semen, segundos después...Jungkook se le sumó, terminando dentro de él. Estaban sudados pero relajados. Había tenido el mejor sexo de su vida.
Todo lo que el día anterior Jimin imaginó mientras se masturbaba, pasó de ser una ficción a ser una realidad.
Luego cada uno se dió una ducha, Jungkook fue el primero, después de eso se vistió y optó por ponerse solo un buso, y quedar sin polo. Se recostó en su cama, y esperó a que Jimin saliera de la ducha, cuando este terminó de bañarse y de vestirse, le dió el encuentro a Jungkook en su habitación, cuando el rubio lo vió, mordió su labio inferior por ver a Jimin con la camisa que le había prestado, le quedaba ancha, grande y muy holgada para su pequeño cuerpo, dejando al descubierto sus piernas tonificadas.
—¡Quep sexy te ves! Tanto que podría quitarte esa camisa ¿No quieres otra ronda?— Jeon preguntó coquetamente desde su cama.
—¿No tuviste suficiente ya?—decía mientras secaba con la toalla su sexy cabello naranja.
—Vas a seguir haciéndote el difícil, después de lo que acabamos de hacer?—preguntaba Jungkook mirándolo de pies a cabeza— Sólo dime que te gusto, se te nota en la mirada, sé sincero con tus sentimientos, yo lo he sido desde un inicio. Tú me gustas, y te lo he hecho saber desde que te conozco—Jimin lo miró desafiante, tiró la toalla al piso, y se acercó gateando en la cama hasta llegar y colocarse encima de Jungkook.
—¿Así?—dijo coquetamente, y Jungkook asentó con la cabeza, tragando saliva por la tensión que sintió recorrer por su cuerpo, al tener a Jimin encima suyo—Si yo te gustara tanto como dices, no te acostaras con otras personas cada cierto tiempo.
—¿Estás celoso?— preguntó Jeon rodeándolo por la cintura y pegándolo más a él.
—¡Claro que sí!—Jungkook no esperaba esa respuesta viniendo de la persona más cerrada en sus sentimientos.
—¿Entonces estás tratando de decir que si te gusto?
—Dijiste que fuera sincero con mis sentimientos ¿No? Entonces...¡Sí! ¡Me gustas!—Jungkook iba a besarlo, pero Jimin lo detuvo.—No puedo estar contigo Jeon.
—¿Qué? ¿Por qué no?
—Porque no eres bueno para mí, yo llevo una vida tranquila, y estoy enfocado en las prácticas que realizo en la universidad ¿Y tú? Tú sólo te la vives realizando fiestas, acostándote con diferentes personas, fumando, llevando una vida liberal y desinteresada, además ni siquiera trabajas, no haces nada bueno por tu vida Jeon.
Jungkook miró fijamente los ojos de Jimin, realmente le había dolido lo que le dijo, pero sabía que tenía razón, y ese chico le gustaba tanto, que si tuviera que dejar todas esas cosas malas para estar con él, lo haría.
—Voy a mejorar ¡lo juro!—dijo Jeon, y Jimin levantó las cejas en asombro—Voy a dejar todo eso.
Jimin realmente estaba sorprendido, aquellas palabras lo habían dejado atónito ¿A caso Jungkook dejaría todo eso sólo para estar con él? ¿De verdad lo haría?
Jeon llevó una mano al rostro de Jimin y lo acercó más a él, quedando a centímetros de sus labios, mirándose fijamente a los ojos, estaba loco por él, le gustaba mucho, realmente quería cambiar para bien, si así solo tendría a Jimin a su lado, eso iba a hacer.
—Dame una oportunidad, déjame demostrarte que puedo ser alguien bueno para tí.
Jimin lo miró por unos segundos, su corazón empezaba a sentirse afligido, realmente quería darle esa oportunidad, tenía miedo ¿Y si no funcionaba? ¿Y si nunca mejoraba y lo lastimaba? ¿Y si se terminaba enamorándose perdidamente de él y luego ya no podía soltarlo? ¿De verdad le gustaba tanto como para darle esa oportunidad?
Jungkook observó sus ojos esperando una respuesta, y esperaba que fuera un sí.
Jimin suspiró porfundo.—No lo sé Jeon...
—Por favor mi amor—jungkook le susurró cerca a los labios—déjame intentarlo.
¡Diablos! Esas palabras y el tono en que se lo había dicho, hizo que Jimin no resistiera más, y lo besara.
Jungkook lo apartó por un segundo.
—¿Entonces eso es un sí? ¿Estarías conmigo?
—Claro que sí, vamos a intentarlo.
Jungkook volvió a sumergirse en los labios del joven, quién ahora era su chico, lo besaba apasionadamente y con dulzura, y es que realmente estaba feliz, después de mucho tiempo, al fin tenía en sus brazos y en su cama al hombre de su vida. Jungkook iba a mejorar, lo haría por Jimin y por él mismo.
Park estaba viviendo una vida de ensueños, él quién nunca se había arriesgado por nadie, esta vez lo haría por Jungkook, y aunque tenía temor de involucrarse con alguien que llevaba una vida muy diferente a la suya, iba a intentarlo, porque le gustaba, y porque podía notar en sus ojos la sinceridad que no había notado en ningún otro chico.
Así es como desde esa noche, Jimin y Jungkook comenzaron una hermosa relación, dando paso a una nueva aventura juntos.
✧*。✧*。✧*。✧*。✧*。✧*。✧*。✧*。✧*。
La historia que causó revuelo en su momento, volvió 😌.
Sé que muchas estaban ansiosas de que volviera a bajar esta historia, hoy me dí un tiempo y pude hacerlo.
Las que lo leyeron por Wattpad en su momento saben en qué me inspiré, y saben en qué momento se me ocurrió crear esta historia.
Las que recién lo leen y no tienen el contexto de esto, averigüenlo MUAJAJAJAJAJA! Aunque no es tan difícil de adivinar.