Caer Desde Lo Alto. (OS)

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Summary

Todos deseamos llegar alto, ser alguien. Construir algo, pero en el proceso olvidamos que podemos caer, que todo se puede derrumbar. Nunca espere que escribir estás historias me recordarán que algún día voy a tener que volver a levantarme. Mini Relatos...

Genre
Other/Drama
Author
Emma
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
13+

El Último Baile.

Desde donde me encuentro se ve la ciudad imponente y majestuosa, se siente llena de vida y luz. Se puede ver tan iluminada que asusta, sin embargo, aquí esa luz no intimida. El cielo puede ser observado con su luz natural, estrellas y la luna, alumbrando todo lo que este debajo de ellas y ese es un paisaje digno de admirar, algo que las ciudades no permiten.

Desearía sentirme al igual que como veo a las estrellas, llenas de luz natural y viva, sobre todo deseo sentirme viva.

El frió a comenzado a descender y es que es pleno invierno.

La terraza, en la casa de campo, tiene una vista espectacular hacia cualquier dirección que mires, incluso hacia abajo.

Mis temblorosas manos están sujetas al trozo de madera que me separa de caer hacia el abismo, no, no estoy pensando en tirarme.

La sala detrás de mi es consciente de mi soledad y la suave música que se escucha es un vano intento de disimularla que sólo me lleva a deprimirme.

La barra de ballet parece estar esperándome y yo estoy evitándola, sin ganas de practicar la ultima danza armada por mi profesor de danzas.

Aquí una suave brisa golpea mi rostro y a pesar de la temperatura aun se mantiene agradable.

-Danna ¿Aun sigues aquí fuera? Vas a enfermar. Entra debes continuar ensayando- habla Alex reclamando el que haya pasado la mayor parte de la tarde en la terraza. Me voltea y toma mis hombros, dejándome ver en su rostro la preocupación, me guía hacia dentro-. Tienes una presentación en dos días y estando allí mirando hacia la nada no vas a poder darla satisfactoriamente.

-¿Cuanto crees que tarde?- Sus ojos me observan suaves, demostrando comprensión. Da medio paso y me abraza. El esta tratando de calmar la tormenta que se crea dentro de mi.

-No lo se Danny, nadie lo sabe y tu por ahora no debes pensar en ello. Sino disfrutar de esto- mi amigo, quien es mi único apoyo, se aleja evitando el tema.

Comienzo a preparar mis músculos para bailar, el calentamiento es importante.

Cuando comencé a bailar la música me llevaba a cualquier parte, lugares donde quería viajar y debido a la situación económica no podíamos.

Trataba todos los días de imitar los pocos pasos que veía en la televisión y ahorraba todos mis centavos para poder mirar un poco más por Internet. Hasta que comenzaron a llegar sobres a casa donde se especificaba que debían gastar lo que estos contenían en mi. Me produjo tal felicidad, de pronto podía ir a la Academia de Ballet y teníamos en casa una televisión para ver tantos bailes como quisiera.

Jamás pregunte de donde llegaba, lo importante para mi era que yo podía lograr mi sueño y que en cuanto creciera a mi familia ya no le faltaría nada. Ojalá no lo hubiéramos aceptado.

Luego de haber practicado dos veces la coreografía completa me rendí y fui a la cama.

El salón donde se realizaría la presentación, mi primer y última presentación, tenía un escenario espectacular. El telón rojo, el suelo de madera, la cual se notaba lustrada por el brillo que poseía. Delante de el se situaban unas butacas y mesas para el sector más elegante y luego sólo butacas en fila que iban haciéndose más altas al acercarse a la salida.

-Es imponente. ¿Verdad? - dice alguien a mi lado.

-Si, da miedo - ella parece comprender mis palabras y baja a mirada -. Ya sabes, tantas personas mirando fijamente.

-Hazlo bien - sonríe apenada -. Da lo mejor.

Mi mirada vuelve hacia delante, pensando en el número de ojos que estarán centrados en mi y como será todo luego de ello.

- Tienes una hora para ensayar aquí- Alex entra con el pelo revuelto, lo que significa que se encuentra nervioso - . Debes acostumbrarte a la pista, no quieren que mañana te confundas o des algún tropiezo - ahora es mi turno de bajar la vista y es que cada vez me siento más hundida, más desecha y con mucho miedo- . Lo harás bien, no fallarás.

Nuevamente, como el día anterior, caliento mis músculos y comienzo a danzar. Mis movimientos son delicados y suaves; una tortura a mi conciencia, a mis valores, los cuales están siendo pisoteados.

Al volver a la casa la luna llena se encuentra en su punto más alto, me recuesto en la terraza con las frazadas y la observó hasta dormir.

-Danna, despierta. Ya es hora de que comiences a arreglar todo - despierto y mis ojos asustados se enfocan en él, estoy aterrada.

Bailar delante de un gran público a sido mi sueño, pero nunca he pensando que serían tantas personas y menos de esta forma. Deseo no pensar en ello, en los ojos que se apegaran en mi. En ser invisible, pasar desapercibido y poder continuar bailando sólo por gusto. No quiero que alguien me elija, No deseo bailar por obligación.

El hombre que confecciona mi vestuario entra en mi habitación, yo me encuentro con la bata y mi cabello mojado. Acabó de salir de la ducha, él saca los vestidos que podré utilizar en mi danza. Alex a mi costado hace muecas de desagrado al ver cada vestido y los hace pasar uno a uno.

-Quiero que se vea de aún modo angelical. Baila ballet, no esas porquerías que vez ahora. Busca algo mejor- reclama subiendo el tono de su voz.

El encargado de mi vestuario asintió y salió de mi habitación para luego volver con más vestidos está vez en colores pastel y con más vuelo. Eran como los que veías en la tv.

Tomé lo que me ofrecían me los probé, uno tras otro. Hasta que finalmente Alex aprobó uno.

Era en color lila, las flores que están bordadas alrededor del cuerpo le dan un toque elegante y los pequeños brillos lo hacen combinar con la máscara que utilizaré al salir a bailar.

-Es hermoso - estaba evitando verme en un espejo -. Vamos, mira lo bella que estas - me da vuelta e instantáneamente cierro mis ojos.

-No quiero verme, quiero que esto termine Alex.

Volteo y continuó evitando mirarme, quien se encarga de mi maquillaje junto con la estilista.

Comienzan a preparar mi pelo y mi rostro, recordando las palabras de Alex "Que se vea angelical".

El reloj marca las siete de la tarde y estoy a dos horas de salir al escenario.

Los invitados y demás personas ya deben estar llegando al lugar y sólo en unos minutos saldremos nosotros allí.

-Ya es hora, debemos irnos Danna - busco sus ojos, buscando una forma de escapar, de olvidar la presentación, mejor dicho de evitarla. No hay vuelta atrás -. Danna, vamos- me apresura Alex.

-No quiero- susurro.

-Danna, por favor. Esto es por lo que hemos pagado tu academia, hemos estado bien hasta hoy. No lo arruines en este momento - se que la paciencia de Alex es limitada y no me repetirá que me dirija a la puerta y suba al coche-. Vamos.

Las lágrimas comienzan a descender y sólo quiero correr, alejarme de aquí o haber tenido el valor de tirarme desde la terraza. Ashton sostiene mi brazo a un costado y espera a que Alex suba al coche para luego permitirme subir. Es ahí donde recuerdo que el no es mi amigo, que el no me quiere.

El camino se hace eterno, una tortura. Lentamente voy acurrucándome en una punta del auto y admito que deseo abrir la puerta y lanzarme de el, pero no es posible.

El camerino se encuentra frío, como yo lo estoy por dentro.

Alex toca la puerta antes de entrar con quien me maquillo anteriormente, quien retoca lo que se ha corrido y pone en mi cara la máscara.

La única persona que me ha contenido hasta ahora rodea mi cintura y comienza delicadamente a empujarme hasta llegar detrás del telón.

-¿Cuanto durará esto? - cuestionó con mis ojos cerrados, apuntó de que mi tormenta interior estalle.

-Hasta que la puntuación sea dada.

Detrás se escucha la voz de un hombre.

-Con ustedes, nuestra bailarina. Ha estudiado ballet desde muy pequeña. Hoy está cumpliendo su sueño delante de ustedes y comenzará este magnífico show. Espero que todos estén realmente cómodos y disfruten. Con ustedes Danna.

El telón comienza a subir y la música a sonar, mis pies y brazos se mueven por impulso. Mientras mi mente intenta hacerme viajar a los brazos de mamá y papá, sus sonrisas y su cariño. A Ben, mi hermano, obsequiándome su pequeño oso de peluche y luego a mi siendo arrastrada lejos en un coche negro.

La música llega a su fin y el telón se baja, habiendo llegado a la cima de mis sueños. Llegando tan alto como nunca imagine.

Escuchando aplausos y vítores de la forma menos pensada, siendo las siguientes palabras en escuchar quien daría la puntuación más alta por la nueva mercancía.

Logrando de esta forma hacerme "caer desde lo alto".

Relato Corto: ULTIMO BAILE.