Pr贸logo
Sof铆a corr铆a a trav茅s del oscuro bosque, con la ojarasca crujiente bajo sus pies, el sonido de sus pasos era ensordecedor en la tranquila noche. No sab铆a qui茅n la segu铆a, pero sent铆a su presencia como una sombra mal茅vola detr谩s de ella. Cada vez que se deten铆a para escuchar, solo pod铆a percibir el sonido inconfundible de las ramas rompi茅ndose y aquel aliento siniestro que parec铆a acortar la distancia entre ellos.
El silencio se romp铆a con el eco de su terror铆fico perseguidor. Sof铆a, desesperada, aumentaba su velocidad, pero sus piernas apenas pod铆an seguir el ritmo de su agitado coraz贸n. El miedo se apoderaba de ella mientras la lluvia empezaba a caer con fuerza, confundiendo sus l谩grimas con las gotas del cielo. Su vestido celeste, se enganchaba a las ramas tensas de los arbusto una y otra vez, al igual que su cabello lacio. Pareciera que el bosque que la obstaculizaba y her铆a, estaba confabulado en contra de ella.
Finalmente, un escalofr铆o recorri贸 su espalda cuando una mano fr铆a y cruel se cerr贸 sobre su hombro. Sof铆a lanz贸 un grito desgarrador que rasg贸 su garganta, resonando en la noche como un lamento perdido en la oscuridad. El sonido se desvaneci贸 lentamente, ahogado no s贸lo por la lluvia que todo lo envolv铆a en un manto de horror, sino tambi茅n por aquellas manos robustas e implacables. Los brazos fuertes de la entidad, ahorcaron la garganta de Sof铆a tratando de silenciarla con una fuerza descomunal. Sof铆a trataba de ara帽ar los brazos con sus u帽as, liberarse de alg煤n modo,pero era in煤til, su fuerza se ve铆a sobrepasada por la de aquel hombre que la ahorcaba, cada vez con m谩s rabia. El rostro de Sof铆a se llen贸 de un intenso tono carmes铆 mientras luchaba por respirar, sus mejillas enrojecidas reflejaban la falta de ox铆geno. Sus ojos, desesperados, buscaban ayuda en vano, mientras los dedos implacables apretaban su cuello, dejando marcas profundas en su suave piel. Cada segundo parec铆a una eternidad, su garganta se cerraba, su voz sofocada luchaba por emitir un sonido. El mundo se desvanec铆a a su alrededor, dej谩ndolo inmerso en una oscuridad implacable mientras la vida escapaba lentamente de sus ojos.
El acosador la arrastr贸 hacia la penumbra, mientras ella luchaba en vano por liberarse de su abrazo implacable. El miedo se apoderaba de su ser y su voz se iba apagando, disolvi茅ndose entre sollozos desgarradores y el rugido de la tormenta en aumento, que parec铆a llorar tambi茅n su fatal destino.
Y as铆, Sof铆a pereci贸 en la noche, entre la lluvia que lavaba sus 煤ltimas l谩grimas, su cuerpo desvaneci茅ndose en la oscuridad, dejando tras de s铆 solo un eco escalofriante y una sensaci贸n de p茅rdida eterna en aquel bosque maldito donde su grito desgarrador se perdi贸 para siempre.








