PROLOGO.
Fue después de la guerra cuando su afición por la cacería era lo único que, tal vez, aún lo mantenía cuerdo.
Creyó por mucho tiempo que no existía peor infierno que aquel que vivió en la guerra, allá tan lejos de su casa.
Parecía que había perdido la sensibilidad y la empatía por los demás. Que cada vez que se encontraba con alguien no lo veía más que como un cadáver, cómo había ocurrido tantas veces en combate.
Se asustó.
De sí mismo por supuesto.
¿Y si ya no podía ver a nadie como un amigo? como un semejante y ya solo podía imaginar a los demás como cadáveres tirados en el césped.
No quería ser un monstruo sin empatía.
Por ello compró un fusil y un revolver, se fue sólo al oscuro bosque con un cuchillo entre los dientes, esperando que tal vez, ahí solo y lejos de los demás se olvidaría de las escenas viscerales que inundaban su conciencia y sus pensamientos.
Se armó de una reputación solida entre los cazadores locales, y aunque ni siquiera sabía si sus traumas habían sido curados o simplemente estaban dormidos en su interior, ahora estaba tranquilo, y podía trabajar para él mismo sin que la ansiedad lo intentara desmembrar.
No imaginó en ningún momento que el infierno real no se parecía a nada de lo que hubiera visto o imaginado siquiera.
Pronto se encontraría de frente con un muro sólido y un abismo de locura del cual será mucho más difícil escapar si no es muriendo o cayendo en la locura que tanto temía.
Danyll Shevchenko es el nombre del veterano cazador...
El bosque oscuro lo aguarda. Aquel lugar en el que solo los valientes se atrevían a adentrarse solos en la oscuridad y que ahora había convertido en su refugio pronto lo pondrá a prueba...
En la oscuridad...








