UNO
El pie de Yeol se movía de manera insistente de arriba a abajo, estaba esperando por algo y era que llegará el padre de cierto mocoso que desde hacía meses había sido algo más que un dolor de cabeza. Seong Jin, su hijo de apenas catorce años, estaba sentado a su lado demasiado nervioso como para dejar de rascar la cutícula de su dedo, lo estaba poniendo más nervioso, en especial porque todo en esos momentos, era silencio en la oficina del director del instituto. Chanyeol sintió que se podría poner de pie y gritar cuando Seong, terminó arrancándose un pedazo de piel y una pequeña gota de sangre brotó.
-¿Cuánto más nos hará esperar?- el director estaba nervioso a ese punto, no sabía a quién le tenía más miedo, si a ese hombre sentado frente a él o con el hombre que no había asistido a la reunión y es que desde hacía meses tenía un problema algo grave, por alguna razón, Byun Mi Suk, se había ensañado con Park Seong Jin, un chico de su mismo grado que no era para nada una amenazaba, sin embargo, lo había elegido como víctima. –Esto es una completa falta de respeto.-
-Lo siento, señor Park, de verdad llame al señor Byun, muchas veces…-
-¿Y dónde está?- Chanyeol se golpeó las rodillas –Mejor aún, ¿dónde está ese mocoso? Byun Min Suk.-
-Bueno, eso tampoco lo sé…- el director se preguntaba el porqué de muchas cosas, por qué había MiSuk, siendo tan alto e intimidante, elegido a alguien bajo y gallina como Seong Jin, peor aún, con un padre tan aterrador, como Park Chanyeol, ¿por qué no había elegido a alguien menos influyente? También se preguntaba porque había elegido ese trabajo, porque había querido ser director de una escuela de elite, pensó que esa clase de cosas pasaban en las escuelas en barrios bajos, pero sentía que en algún momento, Park iba a sacar un arma y le iba a disparar y él también hijos. –Mire, si me deja arreglarlo…-
-Para eso justamente era está reunión, ¿cree que voy a seguir tolerando esto? Ese tarado crio a un pequeño criminal y ese criminal no deja de molestar a mi hijo, si quiere ser una mierda y demás, que lo sea, maldita sea, pero que no lo sea con mi hijo.- Chanyeol se estaba exaltando y sabía que eso iba a traerle problemas, así que solo respiro bien profundo, y trato de relajarse, de tranquilizarse en verdad, pero eso no estaba siendo sencillo.
Había tratado de cuidar a Seong Jin por su cuenta mucho tiempo, mucho en verdad, y siempre lo cuido de que nadie le hiciera daño, pero ahora venía un mocoso que de la noche a la mañana había aparecido como una plaga a hacerle le vida imposible a su querido hijo, un pequeño chico que solo se concentraba en sus estudios, su equipo de ajedrez, lavar los platos, era muy tranquilo, no iba a dejar que su vida se viniera abajo solo porque alguien más no estaba criando bien a su hijo y ese alguien fuera alguien que se apellidaba “Byun” un apellido que le daba dolor de cabeza.
-Necesita arreglar esto o yo lo haré, no me importan las consecuencias.- dijo Chanyeol, poniéndose de pie para tomar su sacó y así también, tomar la mochila de Seong, que solo camino detrás de él con el labio roto, porque al parecer, MiSuk había usado su cara para atrapar un balón de basquetbol, nunca había golpes directos, pero siempre le hacía daño de alguna manera, de todos modos, era un psicópata viera por donde lo viera Yeol y su padre al parecer tampoco estaba muy interesado en él, ahora entendía porque era así.
Por lo que había escuchado, ese chico venía de una familia rica, como la mayoría que asistía a esa escuela, pero sus padres no tenían demasiado de haberse separado, en un divorcio que había sido increíblemente problemático, MiSuk había faltado muchos días a la escuela, estaba molesto todo el tiempo, aunque siempre había sido muy agresivo, ahora lo era más, explotaba contra todos, sin problemas, su boca era algo explosivo y Yeol esperaba ver a un motero como su padre, por un mal estereotipo que tenía de los malos padres, eso y se imaginó también a una mujer con mucho, mucho maquillaje, que mascará goma de mascar con la boca abierta, imaginando que habían conseguido su dinero de la lotería o algo como eso, pero no habían dejado ver sus caras si quiera.
-Te dije que solo lo harías peor, ahora MiSuk va a matarme.- dijo Seong cuando subieron a su camioneta. -¡Va a matarme de verdad! Por favor, da pizza en mi funeral.-
-No te vas a morir, niño ¿qué estás diciendo?- Chanyeol terminó dándose la vuelta para poder ponerse el cinturón de seguridad sobre su pecho, entonces solo terminó suspirando, tomando el volante pero no logrando respirar de manera correcta, estaba tan enojado que iba a gritar, pero no podía, no, no podía perder la cabeza enfrente de su hijo, que era tan tranquilo y agradable. –Voy a arreglar esto, no te preocupes, ¿sabes dónde vive ese animal? ¿En un corral?-
-No seas grosero, papá y si, se dónde vive.- dijo Seong –Hace una semana, hizo una fiesta, creo que lo dejan hacer todo lo que quiere para compensar un vacío emocional.-
-Pues deberían hacerlo mejor, me vas a dar la dirección.-
-No, no, no hagas nada, ¿quieres? Solo quiero graduarme con la tranquilidad que me ofrece la escuela, me falta poco, solo, por favor…-
-¿Entonces vas a vivir aterrado hasta que ese idiota elija otra víctima?-
-Bueno, podría venir otro y hacerlo enojar, es solo cosa de tener fe.- Seong sonrió, pero Chanyeol negó con la cabeza, ya no podía con eso, no podía, no iba a soportarlo, su hijo no iba a tener una mala vida en su presencia.
Chanyeol era un padre soltero desde hacía unos cinco años, desde que Seong estaba en la escuela primaria, había sido muy duro y desde entonces había tratado de hacer lo mejor que podía por él, lo mejor, definitivamente, solo lo que lo hiciera compensar un poco al menos, la falta de su padre, de su querido esposo, al que ya había perdido, y mientras pensaba en eso, estaba cada vez más enojado, un mocoso no iba a arruinar sus cosas y mucho menos a Seong, que no se metía con nadie, era tan inocente que a veces, se preocupaba demasiado por él.
Seong Jin literalmente se había rogado para que ya no hiciera más grande todo eso, diciendo que no quería morir antes de poder tener edad para tener un auto y casi se había puesto a llorar en la cena, entonces solo terminó suspirando y prometiendo que lo dejaría por la paz, pero en realidad no iba a hacer nada de eso, él porque era sencillo de entender y como un acosador, había verificado primero que aquella fuera la casa de Byun MiSuk, una casa enrome de dos plantas, con un gran jardín enfrente, en donde estaban estacionados dos autos deportivos, al parecer a su padre de ese mocoso le gustaba darse una buena vida, una demasiado agradable para pensar que podrían llevarse bien.
Había descansado de su trabajo solo para mirar, el chico había terminado saliendo para ir a la escuela como si nada, era alguien que le parecía muy familiar aunque era la primera vez que lo veía, le recordaba a alguien que esperaba estuviera en prisión o mejor aún, a mil kilómetros de ahí, pero no había perdido tiempo en dedicar más pensamientos a eso, termino andando hasta esa casa apenas bajo de la camioneta, aprovechando que el chico ya se había ido y que su madre o su padre debería estar ahí todavía, no había visto a nadie salir al trabajo.
Revisó su apariencia antes de bajar de su camioneta, como esperaba de sí mismo, se veía increíble, así que termino andando hasta la puerta de esa casa, cruzando todo el jardín y tocando el timbre de inmediato, esperando de manera ansiosa, mientras preparaba su cara de molestia, de enojo, de asco, pero cuando estaba ahí y la puerta se abrió, estaba listo para arrojar un insulto, pero la persona que apareció frente a él, era la última que esperaba ver en ese momento, porque ahí estaba de pie, Byun Baekhyun, cuya sonrisa también desapareció cuando lo vio.
-Mierda.- dijo Baekhyun y Chanyeol más o menos dijo lo mismo.
Resultaba que tenían un pasado con Byun Baekhyun, cuando estaba en el instituto, Chanyeol era similar a MiSuk, solo abusaba de los que eran más bajos de él, quitándoles el dinero de su almuerzo, empujándolos en los pasillos, poniéndoles apodos idiotas, en realidad no era nada grave, ni siquiera era un matón como los de la época actual, solo era un mocoso como tantos del instituto que querían creerse la gran cosa, el problema entonces había sido que su objetivo principal había sido Byun Baekhyun, quién en ese momento lo miraba con los brazos cruzados y parecía esperar lo mismo que él, que eso fuera una jodida broma, una muy mala, porque hasta el hecho de aparecer frente a él en su puerta, ya hablaba mal de él.
No era la gran cosa, cuando miraba al pasado, quería creer que solo se divertían, él le jalaba la ropa interior a Baekhyun y se reía, eso había sido lo peor que había hecho, que ni siquiera era tan malo si lo pensabas un momento pero tampoco era la cosa más agradable del mundo.
-¿Qué mierda haces en mi casa?- la expresión de Baekhyun era muy acorde, claro, nadie quería ver a su abusador de nuevo, así que solo estaba parpadeando, es que no podía creerlo, Baekhyun se veía idéntico a esa época, claro que un poco más maduro, pero no por eso, menos lindo que en aquella época. -¿Chanyeol?-
-Lo siento, es que yo no…- recordó porque estaba ahí de la nada, debía dejar de lado por un momento que Baekhyun se veía increíble con sus jeans de mezclilla y un suéter tejido que le quedaba muy grande. -¿Tu hermano es MiSuk?-
-¿Qué?- Baekhyun arrugó la nariz –No, es mi hijo, ¿cómo demonios va a ser mi hermano?-
-Pues tú papá era mucho de tener hijos regados por todos lados, pero ese no es el maldito punto.- Chanyeol sacudió su cabeza y aprovechando que era mucho más alto, terminó mirándolo desde arriba, su pasado y su presente estaban afectando todo. –Tu hijo, es una jodida molestia.- escupió con asco, pero Baekhyun terminó riéndose, casi mofándose, eso había sido inesperado.
-¿Qué te pasa? De verdad, esto es raro, voy a llamar a la policía.-
-No, no, escúchame, estuve tratando de arreglar esto con el director.- Baekhyun llevó las manos a su cintura y terminó frunciendo las cejas.
-Entonces eres tú el acosador que no nos deja en paz ni a mí, ni a mi hijo, ¿de verdad necesitas tanta atención?-
-Quería creer que había muchas personas con un apellido feo como el tuyo, pero resultó que todos son la misma porquería, Byun, Byun, Byun…- Baekhyun lo estaba mirando cada vez más raro, quizás porque no sabía qué demonios le pasaba, o de que estaba hablando, pero poner el contexto sobre la mesa estaría de más y entonces, cuando Chanyeol se dio cuenta de que eso no iba a ningún lado, quiso decir otra cosa. –Pensé que te habías ido de la ciudad.-
-Quería que MiSuk estudiará en una buena escuela, acabó de regresar hace poco.- respondió Baekhyun de mal modo. –Pero no debería decirte eso, vete de mi casa y deja en paz a mi hijo si no quieres que llame a la policía.- Baekhyun iba a cerrar la puerta pero Chanyeol había metido su pie para impedirlo. -¡¿Qué haces?!-
-Debemos hablar.-
-Chanyeol, esto es muy raro, vete de mi casa.- Baekhyun estaba presionando la puerta, no podía creer que muchos de sus traumas hechos persona, estuviera ahí de pie, afuera de su casa, casi veinte años después, la vida podía ser muy irónica, pero no estaba de humor para nada de eso, pero claramente y como siempre, Yeol era mucho más grande y fuerte, y había logrado empujar la puerta. -¡Dios, ¿qué haces?!-
-Solo necesitamos hablar, de nuestros hijos, tengo uno de la misma edad, Seong Jin, estoy seguro de que el vándalo que crías no te dijo nada, pero tu hijo…-
-¡Ni te atrevas a hablar de mi hijo! No digas nada. No voy a dejar que arruines su vida como casi arruinas la mía, debes controlarte e irte, ¿no has dejado de ser un loco? Ya tienes cuarenta.- Baekhyun no pudo soportar más la puerta y Yeol la terminó empujando, no podía con eso, así que solo lo miró apretando los labios. –Vete, enserio, esto es muy raro y mis vecinos claro que me van a defender su me pongo a gritar.-
-Solo quiero hablar como un adulto.-
-No, no quiero, ahora vete.- Chanyeol suspiró.
-Es importante, debes ir a las reuniones con el diré…- Chanyeol miró alrededor de la casa, muchas de las cosas estaban en cajas, incluyendo, una foto de bodas enrome, donde Baekhyun posaba al lado de una hermosa mujer que se veía como una celebridad, se veían muy bien juntos, de algún modo, eso fue como una patada en el pecho, aunque Baekhyun había corrido a ponerla boca abajo. -¿Es tu esposa?-
-¿Qué te importa?- recordó lo del divorcio de los padres de MiSuk y se sintió muy culpable por preguntar.
-Lo siento.- dijo con una mueca, en realidad no sentía nada, de hecho, estaba feliz ahora que lo recordaba. -¿Por eso no has ido?-
-No te importa, vete- gritó Baekhyun, acercándose para querer empujarlo por el pecho, queriendo sacarlo de su casa pero no lo había movido ni un centímetro, era un encuentro raro y Yeol ahora tenía los dos pies dentro de su casa, pero no había podido evitar bajar su irada al notar sus manos sobre ese pecho tan fuerte, se distrajo por un momento. –Hablemos de esto con el tonto del director, me enterare de lo que sea que MiSuk esté haciendo, si es tan grave y te urge tanto, pero salte de mi casa-
-Te divorciaste.- Baekhyun lo miró con los completamente abiertos, parecía avergonzado. –Qué suerte la mía.-
-Oh vamos, jódete, déjame en paz, esto de verdad…- Baekhyun ni siquiera pudo decir nada, porque se había quedado mirando el rostro de Yeol había madurado demasiado bien, quizás demasiado, lo odiaba tanto por eso, lo odiaba, lo odiaba desde el instituto, lo odiaba con todo su cuerpo y Yeol, tomándolo de los brazos, lo estaba poniendo en aprietos.
No habían hecho nada más que eso, solo se estaban mirando a los ojos en completo silencio, había mucho ahí, muchos sentimientos acumulados en sus cuerpos, en sus mentes, en sus corazones, pero cuando Yeol cerró la puerta detrás de él, fue como un detonante, porque apenas se hizo la privacidad, terminó por lanzarse a los labios de Yeol como si hubieran estado esperando por eso. Era algo que no estaba controlando ahora, porque Chanyeol estaba tocándolo por todos lados, como si le leyera la mente, quizás era que nunca habían dejado de gustarse y aun en contra de esos sentimientos, habían terminado con diferentes personas.
Chanyeol lo condujo hasta el sofá del salón, jalando a Baekhyun consigo sobre su regazo, dándole palmadas por encima de sus jeans, le gusto a Baekhyun gemir contra su boca, le gusto sentir como sus manos le acariciaban el cuello, le gusto su aroma, le gusto lo ligero que era, no había cambiado nada desde el instituto, era todo lo que recordaba y todo lo que había hecho que se enamorara tanto de él. Seguramente es que nadie esperaba encontrarse al amor de la juventud de esa manera pero Yeol estaba seguro de que todos harían lo mismo que él, incluso el tema de Seong había quedado de lado por un momento.
-Pensé que eras un espejismo cuando abriste la puerta, pero no, estás aquí de verdad, cuando te fuiste de la ciudad, pensé que te había perdido para siempre.- dijo con una sonrisa, mientras dejaba a Baekhyun sobre el sofá, acariciando su rostro y más gustoso cuando Baekhyun se restregó sobre su mano, como un pequeño gato y después, de manera descarada, le había pasado la lengua por encima, sonriendo al final, eso fue todo.
Tan pronto como todo paso, el rostro de Baekhyun se contorsiono en una mezcla de placer y dolor, mientras Chanyeol seguía chupando su pecho con vehemencia uno de sus pezones hinchados mientras su mano jugaba con el otro, alternando, amansando rudamente la carne y usando sus dedos para apretar con fuerza y tirar como si tuviera senos en lugar de su plano pecho.
-A-ah, no, estás siendo demasiado duro…- Baekhyun gimió cuando las lágrimas comenzaron a acumularse en la esquina de sus ojos, un zumbido fue la única respuesta del hombre antes de soltar su pecho hinchado, y moviéndose hacía la izquierda para succionar la protuberancia roja que gritaba por su atención. –P-Por favor, no va a salir nada de ahí, deja de chupar así.- Baekhyun cerró sus ojos llorosos y giró la cabeza hacia los lados, su mirada se encontró con su reflejo cuando abrió los parpados.
Baekhyun se mordió el labio al verlo, estaba acostado de espaldas con su costado claramente visible en el espejo, tenía los labios hinchados, el cabello despeinado, los ojos entrecerrados y las mejillas enrojecidas, su expresión lucía tan lasciva, pero aún más obsceno era la visión de su suéter color crema a punto, tirado hasta la parte inferior de su pecho, exponiendo su piel actualmente manoseada, por el hombre que se cernía sobre él.
-A-AH, Chanyeol, por favor…- Baekhyun lloró, lo que solo fue correspondido con una bofetada en su mejilla, una muy leve, pero lo hizo relamerse los labios, gritó de sorpresa pero raídamente eso se convirtió en un gemido cuando Yeol lo mordió y succiono su pezón izquierdo con más fuerza, antes de alejarse.
-Aun no terminamos.- Chanyeol se arrodillo con las piernas abiertas a ambos lados de la cintura de Baekhyun antes de inclinarse y con una sonrisa. No recordaba que el cuerpo de Baekhyun fuera completamente pecaminoso, pero su rostro aún tenía ese aspecto dulce, que siempre lo había vuelto loco. Probablemente Yeol lo había perdido hace años, pero si no fuera por los ojos tristes y sin vida que antes había visto mirar por su toque, tan bellamente cuando aún estaban en el instituto, su comportamiento sería diferente.
Y joder, que todos los cielos lo perdonaran, incluso su hijo, pero se rindió al verlo a la cara, besándolo apasionadamente, como lo había deseado todos esos años, saboreando su boca como un hombre deshidratado que acababa de beber agua. No se dio cuenta cuando ambos estaban besándose de nuevo en el sofá, de manera desordenada, acariciándole todo el pecho, elogiando su ternura entre sus besos abiertos, tirando de los pezones que antes ya había disfrutado.
-Voy a ser duro contigo.- prometió Chanyeol y Baekhyun lo miró con ese brillo que había creído perdido hace años, pero Yeol solo se zambulló para besar sus pezones de nuevo, chupando toda la carne, hasta que Baekhyun no tuvo más remedio que responder a gritos y gemidos, porque había olvidado como se sentía que lo tratarán tan bien.
-S-Si, Chanyeol…- Baekhyun le empujó la cara de Yeol, entre su sensible pecho. –Por favor, se duró conmigo, Follame como solo tú sabes hacerlo.-
Chanyeol no sabía cómo terminó en eso, iba a otra cosa pero terminó de esa manera, golpeando el delicioso agujero estrecho de Baekhyun en carne vida, teniéndolo en cuatro sobre el sofá, gimiendo y llorando porque estaba siendo completamente destruido, como nunca más pudo desde hacía años. Al principio se preocupó al ver que Baekhyun había llorado un montón cuando entró, pero después de ir más lento para darle un pequeño, descanso, Baekhyun comenzó a pedirle que de nuevo fuera más rápido, sin cuidados con él, incluso le pidió que le diera algunas palmadas.
Baekhyun no le gustaban sus gemidos suaves y lentos, las palabras debían salir arrasadas mientras su trasero con fuerza, recibía toda la longitud de Yeol, lo apretaba, aunque dolía y se sentía hinchado e irritado, mordiendo su sofá con los dientes cuando Yeol se empujó con fuerza de nuevo, Baekhyun sintió que estaba tocando el cielo y solo cerró sus ojos, agradeciendo a todos los cielos por haber llevado a Yeol, de nuevo ahí.
-Joder, sigues estando tan apretado.- Chanyeol gruñó y lamió la nuca de Baekhyun, mordiendo con sus dientes la suave piel, tratando de dejarle una marca, era demasiado tentador, podría tener ese maravilloso agujero para siempre y lo llenaría tan bien, podría acariciar ese cuerpo maravilloso y abusar de él lo suficiente para que Baekhyun tampoco quisiera que se fuera nunca.
-Ugh, Chanyeol…- la voz de Baekhyun había perdido fuerza, su boca ya balbuceaba tonterías con goteos de saliva, su miembro enrojecido, estaba demasiado sensible por correrse tantas veces sobre su sofá. –Por favor, dame más, más fuerte…- Chanyeol gimió su nombre y Baekhyun gimió en sumisión, quedando flácido cuando este último lo levanto, todavía enterrado dentro de él y lo sentó sobre él, dejando que quedarán frente al espejo de su sala, admirando así el cuerpo de ambos.
Y aunque Baekhyun siempre se había imaginado ese momento de nuevo dentro de sus profundos deseos, se terminó viniendo de nuevo cuando vio el cuerpo desnudo de Chanyeol, pero también el suyo, con los pezones rojos e hinchados, las mejillas rosadas y los ojos brillantes por sus lágrimas, con espasmo de su pequeño miembro y el contorno de la erección de Yeol que se marcaba en su barriga.
-Uh, Yeol…espera…- sus gritos se hicieron más fuerte cuando Chanyeol lo tocó, jugando con la cabeza ardiente, sobre estimulando la ya roja erección y frotándola en su mano gigante. -¡N-no, detente, espera…!- Lloró en voz alta y finalmente terminó de nuevo, rodó los ojos y saco su lengua, ni siquiera podía controlarse. -¡Jodido…!- Chanyeol gimió al verlo casi derrumbarse en sus brazos, pero lo abrazó para seguir follándolo sobre su regazo, porque él aun no tenía suficiente.
-Mierda, Baekhyun, eres, jodidamente perfecto.- los gemidos y llantos eran lo único que se podía escuchar de la boca de Baekhyun de ese punto en adelante, hasta que finalmente, Baekhyun gritó de manera más fuerte, aguda y larga, cuando su interior se llenó del semen de Yeol que solo chorreaba y chorreaba en su interior, dentro de su barriga y se sintió tan mareado, tan aturdido, todo le estaba dando vueltas.
Las grandes manos de Yeol subieron por su pecho, acariciando solamente ahora y Baekhyun lo dejo, necesitaba un respiro después de todo eso, pero no lo tuvo, Yeol terminó jalándolo de la barbilla para volver a besarse, ahora de una manera más lenta, tranquila, sin prisas, después de todo había pasado un tiempo sin verse.