1||¿De cuántas terapias hablamos?
—¿Que hago aquí?
—Ir al partido de tus amigos Alicia— dice Emily volteando los ojos.
Mierda.
Que mente tan horrible tiene.
—Ah si, es cierto— digo con una sonrisa angelical.
Steve el novio de Emily me mira con una ceja enarcada.
—Wow que horrible memoria tienes— dice el
—Vaya gracias, no me di cuenta de eso— respondo sarcástica.
Nos estacionamos frente a la cancha no hay tantos autos—por eso amo el fútbol en gringolandia — como normalmente.
Estaban algunos fanáticos, familia del equipo y nosotras.
Estoy sentada en la segunda grada, cuando volteo veo que Emily le está dando el "beso de la buena suerte" a Steve, ella viene hacia mi y el se que sonriendo como imbecil.
Escucho mi nombre y miro hacia la cancha, Josh me está sonriendo.
—¿Emily te saco de tu cueva?— dice el divertido y volteo los ojos— esa chica merece un premio.
—Si es estupido, plena— le digo de mala gana, el se va guiñandome uno de sus ojos color miel.
Veo a la cancha y Andy me saluda, yo le correspondo el saludo y el sigue entrenando su cabello rojizo alborotandose.
Después de un rato hablando con Emily volteo otra vez a la cancha encontrándome con unos ojos negros muy bonitos.
El chico de ojos negros me estaba mirando de reojo cuando voltee, el se hizo el desentendido y siguió con su entrenamiento sus orejas colocándose rojas.
Ese chico era digno de admirar, era flaco pero se veía que hacía ejercicio —como todos los futbolistas—, tenía el cabello azabache como sus ojos, la mandíbula y sus rasgos marcados hipnotizandome.
No espere.
"Cállese cinco minutos marica y déjeme seguir viéndolo" dice mi conciencia traicionandome.
No me puede interesar un futbolista, he luchando contra eso por años.
Y no es que sean feos, míos amigos son muy lindos, lo digo por que los futbolistas solo les importa una cosa el balón de fútbol.
Lo he visto, el único futbolistas que conozco que le importa una chica como su deporte es Andy.
Pero Andy es perfecto, literalmente.
Tiana —la novia de Andy— llega y se sienta a mi lado.
—¿A quien miras así?— dice subiendo y bajando las cejas.
—¿Mirar como?— le digo confusa.
—Como si fuera carne asada—dice riéndose y me mis mejillas se ponen calientes.
No puede ser.
¿Me acabó de poner roja?
Si lindota pareces un tomate.
O Dios mío.
—No tengo nada que mirar así— le digo restándole importancia aunque me estoy muriendo de los nervios— Solo miraría así al ferxxo y no está por aquí desgraciadamente.
Tiana se ríe a carcajadas y sonrió aliviada.
***
Después del partido veo a los chicos en las mesas.
David está encima de ella haciendo un baile raro —se parece mucho al baile icónico del sombrero— y todos lo mirar raro.
—¿Que hace? —le preguntó divertida.
—Celebro por todos estos aburridos— dice bajándose de la mesa—diganmen gracias conmigo siempre tienen una sonrisa—nos guiña un ojo y todos volteamos los ojos.
Siento que alguien se coloca a mi lado, un olor a menta me llega y volteo a mi lado.
El chico de ojos negros está a mi lado, tengo que levantar la mirada para ver su perfil.
Su mandíbula marcada y su nariz recta le dan ese aire masculino, de ese aire de "te voy a dejar en terapia toda la vida".
De esos me gustan bastante.
¿Como seguimos teniendo estabilidad emocional?
¿Quien dijo que la teníamos?
—¿Se te perdió algo?—dice el con una ceja enarcada.
No lo mire como idiota todo esté tiempo ¿o si?
Si.
—No se me perdió nada, que lindo preocupándose—le digo con una sonrisa falsa y sarcasmo.
Voy y me siento a lado de Andy, el me mira y entrecierra los ojos.
Me cruzo de brazos y miro la pelea matutina de Tiana, Josh y Félix.
Siento unos zapatos tocando los míos, levanto la mirada y veo al chico de ojos negros con cara de aburrido.
Veo como diez minutos la pelea cuando David interviene.
—¿Y si vamos al centro comercial?
—¿Pa que o que? —le digo con el ceño fruncido.
—¿Para ver jirafas y elegantes?—dice Félix burlón—pues obviamente para comer helados y cenar juntos.
—¿Van a ir todos sudados? —digo con cara de asco.
—Vamos no te mientas, sabemos que te gusta vernos todos sudados— dice Josh molestandome.
—Si ustedes fueran más lindos hasta y lo pienso— les digo con una sonrisa de suficiencia.
Pero a él ojitos negros si te gusta verlo sudado.
Alguien dale un baño de agua fría a mi conciencia.
—Deberian ir a bañarse en la casa de David, queda cerca y tienen ropa allá.
—En especial Josh, vive más allá que el mismo David—dice el chico de ojos negros.
—Oh cállate Erick— le dice Josh volteando los ojos.
¿Así que el chico de ojos negros brillantes como una noche estrellada se llama Erick?
Creo que se va a volver mi nombre favorito por mucho tiempo.
Yo tambien lo creo para serle sincera.
***
Quince minutos después estamos Tiana y yo en la sala de la casa de David, Tiana va vestida con una falda color azul y una camiseta oversize de una banda.
Yo que estoy aquí obligada tengo unos pantalones rotos y un top de tiras color rosa viejo como mis lentes.
—Era el, ¿verdad?—pregunta Tiana.
—¿El? —respondo
—Erick, Alicia ¿quien más?— dice ella volteando los ojos.
—No, claro que no, sabes que no me gustan los futbolistas—aclaro.
—Vamos no te mientas ni me mientas a mi— dice ella.
Esa chica es muy sabia, pero no voy a aceptar nada.
—No miento Tiana, creo que conozco de más a los futbolistas como para que me gusten.
—Esta bien, esta bien, te creo—dice ella—a medias
La miro con los ojos entrecerrados.
—No me cree un carajo¿verdad?—le digo.
—No te creo.
—Pero, ¿Que le hace pensar que me gusta?—preguntó
—Lo mirabas como si fuera lo más bonito que has visto en tu vida.
Me coloco roja delatandome y ella se ríe de mí
¿Soy tan obvia?
Si linda.
Escuchamos las puertas de los cuartos abrirse.
Oh Dios Santo.
Esto nos va a dolor mucho.