☬ P r ó l o g o ☬
Hay fantasías que ni siquiera sabes que tienes, hasta que entras en sintonía con la mente correcta.
— Charles Bukowski.🥀
2 años antes.
TIC TAC.
TIC TAC.
TIC TAC.
Conforme el tiempo avanza mis esperanzas, fuerza de voluntad y ganas de vivir van en decadencia.
Han pasado meses desde mi cautiverio y cada día que pasa siento que mi luz interior va cesando, no sé si sea capaz de continuar aguantando todo este sufrimiento.
Escuchó pasos provenientes del pasillo y de inmediato se quién es, no ha pasado ni un solo día en que no venga a "visitarme".
— ¿Quién lo diría? — se pregunta para simismo con ironía — La mujer que llegó creyéndose superior a todos hoy no es más que una vergüenza, por pura curiosidad, ya te han dicho hoy qué te ves como la mierda — se burla Yuri, llegando a la celda donde me encuentro.
Muero por soltarle mi veneno y decirle hasta de lo que se va a morir el hijo de perra, en cambió y muy a mi pesar me mantengo en absoluto silenció, se que eso también le, pero si respondo algo él no dudara en entrar a golpearme y en el estado en el que me encuentro seria muy peligroso recibir tan sólo un golpe molesto.
» — ¿Le comieron la lengua los ratoncitos? — pregunta con sorna esperando que le diga algo y no lo hago — ¡Este si que es un milagro! No lo voy a negar, me sorprende que ya no puedas como antes. should soltar el veneno que tiene, no vaya a ser que termine ahogada por ese mismo.
— Ya dejala en paz, Yuri — le dice su compañero parándose junto a él — Tengo suficientes cosas que hacer como para pensar en cubrir tu mierda y mira que ya me debes varias.
— No seas aguafiestas, Igor — respondió el primero con burla — no es para tanto amigo, ni que la mocosa se fuera a convertir en nuestra reina.
Hice mi mayo esfuerzo por quedarme callada. No obstante el cabrón parecía no tener llenadera para dejar de humillarme, así que no me quedo de otra que responderle, aún si lo que digo es tan solo una mentira tengo que defenderme con lo que sea.
— No estés tan seguro todavía querido, la vida da muchas vueltas y puede sorprenderte — comentó con sorna.
— ¡Tú cállate! — me ordena Igor con una clara advertencia surcando su rostro, hago lo que me seguramente y me quedo en completo silenció en espera a que su estúpido compañero se fuera. — Y tú, Igor, más vale que te largues de aquí sino quieres que te pongas también en una.
Por muy macho que se crea, Yuri le tiene una gran fobia a estar encerrado y al ver lo enojado que se encontró a Igor, esté no tardo en acatar la orden que le dio el mencionado. Ya que ademas de ser el guardia encargado de las celdas también era uno de los hombres de confianza de los jefes y dado qué Yuri, no trabajaron aquí abajo era muy probable que si cumpliera su amenaza.
Se estaran preguntando, ¿entonces qué es lo que hace aquí? Pues digamos que él más bien viene como visitante, solo cuando quiere divertirse conmigo y no habló de abusó, bueno al menos no sexual.
— Ya era hora que ejercieras la igualdad de género, querido — acusó cuando Yuri ya se ha ido.
— Deja de estar provocandolo niña — me regaña — oa la otra no te salvare el culo y dejaré que te ponga una paliza para ver si así entiendes.
— Tú dejas que ese cabrón me ponga un dedo encima y me vas a conocer Igor — amenazó — no creas que por estar encerrada no se lo que pasa afuera, solo ponte a pensar que no sería bien visto por tus jefes si se dan cuenta que tomas decisiones propias y no acatas sus órdenes.
— ¿Me estás amenazando, Lily? — apesar de tener meses aquí, él era el único que tenía la suficiente decencia para hablarme por mi nombre de pila y no como lo hacían los demás, eso se debia a qué ya nos había conocido mucho antes del secuestro.
— Claro qué te estoy amenazando — le aseguró — así que piensa muy bien lo que harás la próxima vez, por que no te gustará lo que yo haré si dejas que Yuri vuelva a hacer lo mismo.
Se quedó callado, pero asintió de acuerdo yo sabía que se tomaría muy enserio mi amenaza, él me sabía lo suficiente como para saber de lo que era capaz y que no por nada circulaban los rumores acerca de todo lo que había hecho ya todos los que me había cargado.
Los días próximos eran relativamente tranquilos, aún así yo me encontré muy alerta, pues no descartó que el idiota hizo algunos estupides para poder venir a verme por lo que ya me encontré completamente exhausta a causa de no haber dormido bien. Por fin y aún con miedo, decidí irme a descansar un rato en el pequeño y antiguo colchón que había aquí, el cual le hacía compañía en este lugar solitario.
— ¡Pequeña! — escuchó un susurro al estar acostada, me levanto inmediatamente al reconocer la voz.
— Sergio, ¿qué haces aquí? — le preguntó de igual manera — Igor no tarda en dar su ronda, si te ve aquí es capaz de matarte.
— Lo sé, pequeña — voltea hacia el pasillo — solo que tengo algo qué urgente contarte y tiene que ser ahora.
— Hazlo rápido y vete — le perjudica.
— Necesito que pase lo que pase hoy, te mantegas a salvo de todo y todos — declara serio — no puedo contarte todo por el poco tiempo que tenemos, pero recuerda lo que hablamos tienes que buscar tu libertad.
— No estoy entendiendo una mierda, Sergei — aclaró intentando comprender sus palabras.
— No importa si no lo comprendes ahora, llegado el momento lo harás — asegura él, para después pasarme un arma — guarda esto en caso de emergencia.
— Me estás preocupando y... — soy interrumpida por las pisadas de Igor haciendo que Sergei se vaya de inmediato y yo me guarde el arma en medio de la ropa.
Unos minutos después veo a Igor pasar por enfrente de las celdas revisando cada una de ellas, a pesar de eso no le presto atención y luego intentar encontrarle sentido a las palabras de Sergei y su actitud toda rara.
No supe en que momento me quedé dormida sólo se que me desperté a causa del ruido que ocasionaban los impactos de balas afuera, con eso supe que el lugar donde nos encontramos estaba bajo ataqué y no sabía si eso me beneficiaba o perjudicaba, pero yo estaba feliz.
Pasados unos diez o quince minutos escuchó como se abre la puerta principal y luego pasos apresurados por el miedo sacó el arma preparada por si acaso.
— ¡Lyl! — grita alguien desde el inicio del pasillo, reconocería esa voz inclusive aún y con mi pérdida de memoria — ¿Estás aquí?
— ¡Si! ¡Aquí estoy! — le gritó de vuelta para que me escuché.
Me pongo de pie en un santiamén y me acerco a las rejas de la celda para intentar ver a mi gemelo, se qué es él ya que nadie además de mis papás me dice así.
— ¡Estás viva! — susurra con voz temblorosa cuando llega a mí, le dispara a la puerta e ingresa hasta llegar a mí.
— Kent — lo abrazó con todas mis fuerzas intentando alejar el llanto que quiere salir — pensé que no te vería nunca más.
— No te dejó de buscar hermana — afirma devolviendo mi abrazo — pero hay que salir de aquí Lyl, tenemos poco menos de 20 minutos antes de que este lugar explote — me dice alejándose un poco para verme a la cara.
Moví la cabeza en comprensión, nos separamos y empezamos a caminar de regreso por donde él había entrado, no me sorprendió ni un poco no ver a nadie conforme avanzabamos imaginaba que todos estaban afuera intentando combatir el ataque de mi gente.
— ¿A dónde crees que van? — inquieren detras de nuestro apuntandonos con un arma — Den lentamente la vuelta y baja el arma.
Eso último se lo dijo a mi hermano, ya que él llevaba el arma en las manos nos damos la vuelta tal y como lo pidió.
— Con que pensando en escapar, pequeña zorra — dice con la mandibula tensa.
Ese hijo de puta merece morir
— No esperaba, — le respondo lentamente y de un movimiento saco el arma que me había dado Sergei, volvió un disparo certero en la frente — me voy a escapar y no podrás hacer nada.
— Esa es mi chica — dice otra persona detrás de nuestro y sonrió.
No se que traen hoy con hablar a nuestra espalda, iba a decir eso cuando mi gemelo al igual que yo hace un segundo atras se agacha recoje su arma de forma impresionante.
— ¡Kent, no le hagas nada! — le pido antes de que vaya a disparar, me mira raro pero me hace caso aunque no deja de apuntarle — ¡Gracias por todo!
Este me sonrie con nostalgia pero se que esta feliz por mi, abre sus brazos para mi los cuales no dudo en correr a abrazar mi hermano no cabia de la incredulidad al verme abrazada a el.
— Como lo habíamos planeado pequeño, hasta aquí llego nuestra aventura juntos — me dice feliz — huye de esta mierda y se feliz.
Si antes había sido complicado aguantar las lágrimas justo ahora ya no podia ni deternelas, este hombre apesar de trabajar para los que me secuestraron, se volvió mi amigo y me fue de mucha ayuda para sobrevivir en este infierno.
— Ven conmigo — le pido separandome de él — Eres diferente a ellos Sergei, yo puedo ayudarte para tener un nuevo comienzo.
— No se hacer nada más que esto, pequeña — respondé con tristeza — no podría dejarlo.
— Podemos hacerlo juntos — insisto — iniciar juntos, solo hay que irnos y dejar todo esto atrás.
Veia la duda brillar en su rostro y sabia mejor que nadie el dilema en el que lo habia puesto si bien me habia acogido cariño, el le tenia sumo respeto y lealtad a ellos. A fin de cuentas mi propuesta era como pedirle que traicionara a su propia sangre, pues ellos le habían brindado su ayuda cuando él más lo necesitaba y aúnque su vida corria siempre riesgo, le habían brindado la ayuda cuando nadie más lo hizo.
— Lyl, hay que irnos ya — interviene mi hermano — así que decídete hombre, vienes con nosotros o te quedás.
Levantó su arma y apuntó a mi hermano por un segundo temí lo peor, sin embargo, al disparar y ver que le dio a uno de sus compañeros comprendí su respuesta: Él había elegido irse conmigo.
— Vámonos — me dirigo a mi hermano el cual estaba en un pequeñísimo shock, pero espabila rápidamente para continuar nuestro camino dejándome a mí en medio, resguardada por él y Sergei.
En este momento, mientras huía del infierno en el que había estado por meses me cuestioné todas las decisiones que había tomado a lo largo de mi vida, pues desde siempre supe que dedicaría mi vida entera a la FEIEM, pero... ¿y sí ese fue el detonante de mi secuestro? ¿Valía tanto la pena la FEIEM como para vivir algo como esto?
No hubo respuestas coherentes en este momento, pero sabia con certeza que no descansaria hasta encontrarlas.
Jamás había deseado tener una vida normal, teniendo en cuenta que mis metas son mucho más ambiciosas de las que desearía cualquier persona común, no suelo conformarme con cosas simples como lo son los sentimentalismo no le encontré lo interesante a ser igual que los demás, puesto que desde adolescente tuve la visión clara de lo que queria y lo que haria para conseguirlo.
Las relaciones sentimentales no entran en la lista de mis deseos, debido a que esta era una completa distracción para alcanzar tus objetivos y metas.
Además de ser una debilidad que no podía darme el lujo de tener y mucho menos en mi trabajo, en el cual podía costarle la vida tanto a millones de personas como a mí, recordando en todos los años que llevo trabajando para la FEIEM nunca me he rendido por muy duras que son las pruebas, me he esforzado demasiado para llegar hasta donde estoy y no pienso hechar a la basura 8 años de carrera por un secuestro, que en vez de hacerme débil solo me mostró mi resistencia pues y valentía, por qué;
Yo soy Enyerline Evans, Capitana de la FEIEM, una guerrera, una sobreviviente y sin duda la mujer más fuerte e inteligente que conocerás en tu vida.