Tú no me gustabas

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Summary

¿Cuánto puedes querer a una persona? ¿Qué estarías dispuesto a hacer por ella? Leo quería cambiar su reputación dentro de su colegio, pero la llegada de una hermosa e inteligente chica complicará su situación, impulsándolo a buscar la manera de estar con ella. "Solo necesitaba nuevas experiencias...tú no me gustabas"

Status
Ongoing
Chapters
40
Rating
n/a
Age Rating
16+

Prólogo

Un ser rodeado de amor, el cual también fue considerado alguien muy peligroso; un ser al cual se lo admiraba desde lejos, por qué solo se rodeaba de seres igual de interesantes. Ese ser perdió todo su sentido y se dedicaba a buscar junto a sus flechas algo parecido al amor.

Al igual que el, los seres que lo rodeaban eran considerados seres hermosos y deseados, la diferencia entre esos seres y el protagonista de esta historia es que se creían que él ya había visto al amor de frente y lo tenía pegado a su cuerpo.

Al no ser así se enfrascó en la idea de encontrarlo cuanto antes, resultando así en varias aventuras sin sentido.

—¿Quién puede decirme que está bien o mal en el amor? Si todos ustedes dicen que yo soy el amor en persona.

Un día su madre que era la belleza en el mundo, le pidió que cumpliera un trabajo por ella. Tenía que encontrar a una mujer que decía ser la más bella y mostrarle cuál era el lugar que le correspondía, que tal belleza que todos profesaban era falsa.

La mujer era una princesa y se llamaba Psique.

El ser de amor encontró el palacio de la princesa, con la ayuda de un cerdo que llevaba entre sus brazos y sus flechas haría que la princesa se enamorara del animal.

Era una misión simple, sin embarho no lograba encontrar la habitación de la mujer que su madre describió. Recorrió el palacio buscando de habitación en habitación, y en la última, encontró a una hermosa joven que estaba en un sueño bastante profundo.

Se acercó lentamente y un movimiento por parte de la joven lo alarmó, provocando que el pequeño cerdito en sus brazos se soltara y la flecha que había preparado para la joven se clavara en su pecho.

Los ojos del amor se posaron ella. La joven y todo lo que la rodeaba la hacia deslumbrar, con esto el ser de amor puedo sentir calor en su corazón.

Pero el sol comenzó a salir tras las montañas y con mucho pesar tuvo que dejar atrás a la joven. Desde entonces todos se preguntaba cuál era la razón de que Psique continuaba en soltería a diferencia de sus hermanas, las cuales ya estaban casadas con hombres de alto mando y poder.

Un día se descubrió que su amor le pertenecía a la criatura más cruel y peligrosa. La joven tenía que ser entregada a aquella criatura.

El padre de Psique con dolor llevó a su hija al borde de un acantilado, dejándola ahí sola a la espera de la criatura tan temida.

La joven que estaba con los ojos vendados, escuchó como la nada la llamaba. Siendo también empujada por el viento que estaba encargado de guiarla.

Psique fue levantada poco a poco dándole la sensación de estar volado. La venda en sus ojos no le permitía ver que era lo que la sostenía, pero no se sentía como un humano.

Suavemente, el viento le quitó la venda y lo único que vio fue el sol entre las nubes y nadie la sostenía.

Entre las nubes había un palacio que brillaba y el viento la dejó con ciudado en el jardín del palacio. Psique recorrió el lugar lleno de lujos que solo un rey o un dios serían capaces de tener, pero no encontró a nadie.

Por la noche la joven entró en a la habitación para descansar, sin embargo antes de poder cerrar los ojos sintió la presencia de alguien a su lado.

—No me mires—susurrando en su oído, la criatura tapó los ojos de Psique con sus manos.

—Tú eres la criatura que me trajo aquí...muchos dicen que eres un ser horrible.

—No me importa lo que crean que soy, solo puedo asegurarte que nunca te faltará nada si estás conmigo.

Psique tomó las manos de la criatura y las quito de sus ojos esperando ver su rostro pero la habitación estaba oscura.

—¿Podrías dejarme verte?—la joven se acercó a la criatura y esta se alejó con brusquedad.

—Si quieres que permanezca a tu lado no podrás observar mi rostro en ninguna ocasión.

Psique confió en la decisión de la criatura así que aceptó, pasando la noche juntos, pero antes de que saliera el sol, el nuevo compañero de Psique se levantó.

—Tendré que irme antes del amanecer pero volveré a estar contigo después del atardecer—le susurró en el oído a la joven. Esa voz la reconfortó y soltó una sonrisa.

Así pasaron días, todas las mañanas lo extrañaba y por las noches los dos se alegraban, pero llegó un tiempo en el Psique sintió la soledad.

—¿Puedo pedirte algo?—Psique estaba nerviosa por la petición que tenía.

—¿De qué se trata? siento que algo te está preocupando—la criatura acercó a la joven a su cuerpo y la abrazó.

—Me he sentido sola aquí, solo estoy tranquila cuando tú estás a mi lado. Quisiera pedirte si puedo visitar a mi familia—Psique sintió la respiración de su amante en su cuello, la cual era algo pesada.

—Está bien, solo por favor vuelve—y claro que Psique iba a volver.


Al día siguiente Psique solo pudo encontrar a sus hermanas, quienes ya hace tiempo tenían una vida bastante envidiada. La joven les contó a sus dos hermanas sobre la criatura con la que vivía y su gran vida en un palacio.

—Pero ¿cómo puedes saber si ese monstruo es de confianzar?, nunca le has visto el rostro—una de sus hermanas la cuestionó pero su preocupación era falsa.

—Eso es cierto, el oráculo lo dijo. Es una criatura horrible y despiadada, debe querer algo de ti.

Sus dos hermanas no dejaban de repetir la misma idea. Psique no quería creer que todo lo que se decía de su compañero. A pesar de la oscuridad que siempre los rodeaba ella no lo veía como algo malo.

—El no a sido así conmigo—Psique empezó a dudar de su propio pensamiento.

—No puedes seguir viviendo en esa incertidumbre. Es mejor que se revele todo de una vez.

Las hermanas de Psique la incitaron a descubrir el rostro de su amado. El no tenía que enterarse.

Así que esa misma noche cuando su compañero volvió, ella fingió estar dormida. Este solo la beso en la frente y se acosto junto a ella. Cuando lo sintió dormido, la joven tomó un cuchillo, el cual puso tras su espalda y encendió una lampara con mucho cuidado, acercándola al rostro de su amado.

Psique se llevó una sorpresa al ver un hermoso rostro, algo muy diferente a lo que el mundo pensaba incluso a lo que ella pensaba. Al mirar a un lado pudo ver unas flechas y todo encajaba a la perfección, ella estaba enamorada del ser del amor.

Pero su falta de cuidado le jugó en contra cuando el cuchillo que traía tras ella calló además de que una gota de aceite tocó la piel del ser. Ella see se dió cuenta demasiado tarde.

—Nunca pensé que fueras a traicionarme de esta manera—el ser del amor se levantó de la cama asustando a Psique, pinchándose con la flecha que tenía en la mano. Con esta a pesar de que ya amaba a su compañero ese sentimiento creció aún más.

Pero eso quedó en segundo plano cuando el rostro del ser de amor mostraba enfado. El tomó sus flechas pero antes de que pudiera salir por el balcón una delicada mano lo tomó.

—Perdóname, solo quería verte por una vez. No quería que te enfadaras—cuando el ser se giró pudo ver a su amada con los ojos brillantes y solo por un momento quiso volver a cómo estaban antes.

—Desobedecí las órdenes de mi madre al enamorarme de ti—soltó sin pensarlo pero estaba dolido y tan enamorado—. Solo te pedí una cosa, y no lo cumpliste. Estoy decepcionado y enfado, más porque eres tú quien provoca ese sentimiento en mi.

Y soltándose del agarre, el amor se alejó de Psique. Ella lo vió alejándose, moviendo sus alas por el cielo y son darse cuenta que estaba en el borde del balcón. La joven cayó y con ayuda de el viento pudo suavizar su aterrizaje.

El amor había tenido a alguien a quien amar, sin embargo no pudo conformarse. Ahora Eros se encontraba dolido y perdido. Dudando si realmente merecía ser llamado el dios del amor.




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Prólogo basado en mi mito griego favorito :)

Espero que lo disfruten